El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
Vox define la ideología de género como una "metamorfósis autodestructiva y socialmente tóxica del feminismo". Vox quiere "proteger a mujeres y niños de los experimentos de ingeniería social que el Gobierno pretende introducir en España".
Voz ha presentado una proposición de no de ley que reclama al Gobierno «la prohibición de las terapias
hormonales y la cirugía de cambio de sexo en menores de edad, la eliminación del término ‘género’ y el fin del adoctrinamiento».
Vox insta en concreto al Gobierno a eliminar también el concepto de «autodeterminación de género» de la normativa oficial; a «acabar con el adoctrinamiento en ideología de género en los centros de enseñanza y en los medios de comunicación» y que garantice «la imposibilidad de los tratamientos hormonales y la cirugía de
‘cambio de sexo’ en los menores de edad», ya que a su juicio el tratamiento en los menores con disforia de
género debe ser «exclusivamente psicoterapéutico«.
Se trata, según ha difundido la propia formación, de contraponer «el sentido común» a la Ley Trans del Gobierno del llamado ‘pacto del insomnio’ entre el socialista Pedro Sánchez y el comunista Pablo Iglesias y de «proteger a mujeres y niños de los experimentos de ingeniería social que el Gobierno pretende introducir en España».
La iniciativa parlamentaria, que expone con claridad las diferentes etapas históricas e ideológicas del
movimiento feminista, define la ideología de género como «una metamorfosis autodestructiva y
socialmente tóxica del feminismo».
Los diputados que firman la iniciativa (Contreras, Olona, Meer, Méndez y Toscano) describe cómo las reivindicaciones de equiparación jurídica del feminismo de la primera ola eran una realidad a mediados de los
años 70 en la mayoría de los países occidentales.
A partir de entonces, el feminismo de la segunda ola se dedicó -en un «viaje de inspiración marxista»- a «desmontar estructuras mentales e instituciones sociales que supuestamente mantenían a las mujeres en un
estado de perenne subalternidad: la familia, la maternidad, el embarazo, los cuidados, etcétera».
El feminismo de tercera ola es el influido por la ideología de género, que «niega la existencia del sexo
biológico, atenta contra la naturaleza femenina misma y pone el acento en el género, una construcción
socio-cultural sujeta a apropiaciones y autodeterminaciones de cada individuo», lo que lo convierte en autodestructivo porque «la ideología de género abole los sexos».
Al parecer de los diputados de Vox que firman la proposición no de ley, «los actuales debates sobre la transexualidad suponen la culminación de la ideología de género», con graves consecuencias.
(ArgentinosAlerta.org) Bajo el lema de "matrimonio y familia, el futuro de la sociedad", finalizó en Madrid el domingo 27 de mayo el VI Congreso Mundial de Familias, que constituye el foro de ideas y cultura más importante del mundo sobre el matrimonio, la familia y el valor de la vida humana. Argentinos Alerta estuvo presente en el Congreso Mundial. Te presentamos la Declaración de Madrid, que enfatizó que "la familia natural no puede ser redefinida por los entusiastas de la ingeniería social”.
La Declaración de Madrid denunció los ataques a la familia que se están produciendo de la mano de “las ideologías del estatismo, el individualismo atomista y la revolución sexual” que “corrompen el significado y la dignidad del matrimonio, devalúan la paternidad, alientan el divorcio fácil y los nacimientos fuera del matrimonio, confunden identidades sexuales, promueven la promiscuidad, crean las condiciones para que aumente el abuso infantil, aíslan a los ancianos y fomentan la despoblación”.
Allan Carlson (The Howard Center), presidente del congreso, e Ignacio Arsuaga (HazteOir.org), presidente del comité organizador, leyeron la Declaración de Madrid en inglés y español.
Como respuesta a los agudos ataques que viene recibiendo la institución familiar en todos los continentes, el VI Congreso Mundial de Familias aprobó un conjunto de principios “para crear un entorno cultural y político que sea compatible con la vida, la libertad y la esperanza para el futuro”. Entre esos principios figura la definición de “la familia natural, no el individuo, como la unidad fundamental de la sociedad”.
La Declaración de Madrid afirma que “la familia natural es la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio creada con el fin de compartir el amor y la alegría, engendrar niños, proveer su educación moral, construir una economía doméstica, ofrecer seguridad en tiempos de crisis y unir a las generaciones”.
Sostiene además que “la familia natural no puede convertirse en una realidad de nueva creación, ni puede ser re-definida por los entusiastas de la ingeniería social” y que sobre construcciones artificiales, “la familia natural es el sistema familiar ideal y verdadero”.
Afirma además la Declaración de Madrid que “el vínculo sexual auténtico es la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, el único abierto a la natural y responsable creación de una nueva vida” y defiende “la santidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural”.
Frente a las agresiones procedentes el poder, la Declaración de Madrid sostiene que “la familia natural es anterior al Estado y los gobiernos legítimos existen para proteger y apoyar la familia”.
En el manipulado ámbito de la ecología, se recuerda que “el mundo es abundante en recursos, y el debilitamiento de la familia natural y el fracaso moral y político, y no la ‘sobrepoblación’ humana, han causado la pobreza, el hambre y la degradación del medio ambiente”: “El verdadero peligro demográfico que afronta la tierra en este nuevo siglo es la crisis de natalidad y el envejecimiento de la población. Nuestras sociedades necesitan más personas, no menos.”
En el aspecto económico la Declaración de Madrid reafirma la familia natural como “la principal fuente de prosperidad económica y social y el pilar principal sobre el que asentar la superación de la actual crisis económica mundial”.
El Congreso Mundial de Familias afirma que “las mujeres y los hombres son iguales en dignidad y derechos innatos, pero diferentes en muchos aspectos”: “Afirmamos que la complementariedad de los sexos es una fuente de fortaleza. Hombres y mujeres presentan profundas diferencias biológicas y psicológicas. Sin embargo, cuando se unen en matrimonio, la combinación se convierte en mayor que la suma de las partes”.
La Declaración de Madrid aborda asimismo el ámbito de la educación para reafirmar “el derecho de los padres a educar a sus hijos para su bien, sin interferencias del Estado” y recuerda que todo ser humano tiene derecho a la libertad religiosa y que la comunidad política debe respetar la libertad de profesar la propia fe, de transmitirla y de educar a los hijos en ella”.
Declaración de Madrid
Reunidos en Madrid, España, el 27 de mayo de 2012, nosotros, los delegados del VI Congreso Mundial de Familias reafirmamos la verdad de que "la familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado" (artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos). La familia natural está inscrita en la naturaleza humana y se basa en la unión voluntaria de un hombre y una mujer en la alianza matrimonial de por vida. La institución del matrimonio sobre todo ofrece a la pareja amor y alegría y también tiene como objetivo la procreación y la educación de los hijos. La unión matrimonial también ofrece
(i) seguridad en tiempos de problemas,
(ii) el fundamento de una sociedad que equilibre el orden y la libertad y
(iii) la solidaridad entre generaciones.
Por desgracia, en nuestros tiempos, los ataques a la familia natural están creciendo en número e intensidad. Las ideologías del estatismo, el individualismo atomista y la revolución sexual ponen en entredicho la esencia del matrimonio y de la familia. Recientes cambios en las leyes y en las políticas públicas de gobiernos de todo el mundo corrompieron el significado y la dignidad del matrimonio, devaluaron la paternidad, alentaron el divorcio fácil y los nacimientos fuera del matrimonio, confundieron identidades sexuales, promovieron la promiscuidad, crearon las condiciones para que aumentara el abuso infantil, aislaron a los ancianos y fomentaron la despoblación. Estos cambios fueron particularmente agudos en Europa en las últimas décadas y, más concretamente, en la nación de España durante los años 2004-2011, cuando un gobierno radical trabajó efectivamente para subvertir la familia natural.
Como respuesta a todo ello, el VI Congreso Mundial de Familias aprueba un conjunto de principios para crear un entorno cultural y político que sea compatible con la vida, la libertad y la esperanza para el futuro:
Afirmamos que la familia natural, no el individuo, es la unidad fundamental de la sociedad.
Afirmamos que la familia natural es la unión de un hombre y una mujer a través del matrimonio creada con el fin de compartir el amor y la alegría, engendrar niños, proveer su educación moral, construir una economía doméstica, ofrecer seguridad en tiempos de crisis y unir a las generaciones.
Afirmamos que la familia natural es un elemento fijo del orden creado, arraigado en la naturaleza humana. La familia natural no puede convertirse en una realidad de nueva creación, ni puede ser re- definida por los entusiastas de la ingeniería social.
Afirmamos que la familia natural es el sistema familiar ideal y verdadero. Si bien reconocemos múltiples situaciones de hecho, los otros "tipos de familia" adolecen de alguna carencia o son meras invenciones del Estado.
Afirmamos que el vínculo sexual auténtico es la unión matrimonial entre un hombre y una mujer, el único abierto a la natural y responsable creación de una nueva vida.
Afirmamos la santidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Cada persona recién concebida tiene derecho a vivir, a crecer, a nacer y a compartir un hogar con sus padres naturales unidos por el matrimonio. El aborto, la eutanasia y todas las formas de manipulación de los seres humanos en estado embrionario o fetal, por lo tanto, son ataques contra la vida humana.
Afirmamos que la familia natural es anterior al Estado y los gobiernos legítimos existen para proteger y apoyar la familia.
Afirmamos que el mundo es abundante en recursos. El debilitamiento de la familia natural y el fracaso moral y político, y no la "sobrepoblación" humana, han causado la pobreza, el hambre y la degradación del medio ambiente.
Afirmamos que el verdadero peligro demográfico que afronta la tierra en este nuevo siglo es la crisis de natalidad y el envejecimiento de la población. Nuestras sociedades necesitan más personas, no menos.
Afirmamos que la familia natural es la principal fuente de prosperidad económica y social y el pilar principal sobre el que asentar la superación de la actual crisis económica mundial.
Afirmamos que las mujeres y los hombres son iguales en dignidad y derechos innatos, pero diferentes en muchos aspectos. Aunque a veces acontecimientos que escapan al control del individuo (otras veces por una vocación religiosa) lo frustren, la vocación de cada niño es llegar a ser esposo y padre; y la vocación de cada niña es llegar a ser esposa y madre. La cultura, el derecho y la política deberían tener en cuenta estas diferencias.
Afirmamos que la complementariedad de los sexos es una fuente de fortaleza. Hombres y mujeres presentan profundas diferencias biológicas y psicológicas. Sin embargo, cuando se unen en matrimonio, la combinación se convierte en mayor que la suma de las partes.
Afirmamos el derecho de los padres a educar a sus hijos para su bien, sin interferencias del Estado.
Afirmamos que todo ser humano tiene derecho a la libertad religiosa y que la comunidad política debe respetar la libertad de profesar la propia fe, de transmitirla y de educar a los hijos en ella.
Afirmamos el "salario familiar" ideal que consiste en "una misma remuneración para las mismas responsabilidades familiares". La compensación por el trabajo, la fiscalidad y la seguridad social deberían fortalecer los lazos familiares naturales.
Afirmamos el papel necesario de la propiedad privada de la tierra, la vivienda y el capital productivo como fundamento de la independencia familiar y garante de la democracia. En una sociedad justa y buena, todas las familias poseerán bienes inmuebles.
Y afirmamos que las soluciones duraderas a los problemas humanos, incluida la actual crisis económica, provienen de las familias y de las pequeñas comunidades. No se pueden imponer por un decreto burocrático o judicial. Tampoco pueden ser exigidos por una fuerza exterior.