El 30 de diciembre del año 2020 los argentinos ingresamos en
uno de los períodos más oscuros de nuestra historia, sino es el más oscuro y es
a causa de la inicua legalización de la ley aborto[1]. Según esta infame ley,
aprobada en ese entonces por 38 votos a favor y 29 en contra, Argentina se entregaba
en los brazos de la cultura de la muerte, legalizando el asesinato de los no
nacidos en el seno materno. Con la aprobación de esta ley, Argentina pasaba a engrosar la larga lista de
naciones donde es legal algo que contradice hasta el más básico sentido común: matar
al hijo antes de nacer.
De esta manera Argentina
ingresaba de lleno en la cultura de la muerte y el Nuevo Orden Mundial,
convirtiéndose en un país abortista gracias a la democracia, debido a que
fueron los representantes políticos elegidos por los mismos argentinos quienes así
lo decidieron. Ya en la Cámara de Diputados, el 9 de
diciembre había dado media sanción a la ley del aborto con 131
votos a favor, 117 en contra y 6 abstenciones, y ahora fueron los senadores quienes
sellaron con su voto permitiendo que el crimen uterino fuera legal. Este acto
criminal pesará para siempre, por la eternidad, en la conciencia de quienes lo
promovieron, lo buscaron, lo alentaron e hicieron todo lo posible para que fuera
aprobado, como también en la conciencia de quienes no hicieron nada para
evitarlo.
En esa ocasión, al
aprobarse la ley, hubo manifestaciones de júbilo en las calles, de parte de los
abortistas, quienes tras ocho intentos de aprobar el asesinato de los no
nacidos, finalmente consiguieron su objetivo.
Pero no solo en las calles
y en el día de la aprobación celebraron los abortistas: a dos años de la inicua
ley, en septiembre de 2022, el Gobierno izquierdista de la Provincia de Buenos
Aires sacaba un afiche que colocó por toda la provincia, en donde macabramente “celebraba”
(sic) inicua y abominablemente la muerte de 47.500 niños argentinos
por nacer, como si se tratara de un logro humanitario, como si realmente
hubiera algo para festejar, como si se pudiera festejar el derramamiento de
sangre de niños que están en el vientre de la madre[2]. Ahora bien, hasta el
momento, si bien los cálculos son extra-oficiales, podemos decir que se trata
de una ley genocida, que está provocando un verdadero genocidio en el pueblo
argentino, un genocidio silencioso, encubierto por los medios de comunicación,
por la inmoralidad de nuestros días, pero genocidio al fin y esa cifra se calcula
en aproximadamente unos 500.000 niños asesinados en el vientre materno, desde
la implementación de la infame ley hasta el momento.
Por
esto un ciudadano mendocino denunció con razón, en enero de 2021, por “Genocidio”,
al entonces presidente de la Nación, Alberto Fernández y a los senadores que
votaron a favor, luego de aprobarse la mal llamada “Ley de Interrupción
Voluntaria del Embarazo”[3].
Según la presentación de este ciudadano, la denuncia bajo la calificación de: "Genocidio", se
justifica porque la ley "por facilita y promueve el exterminio
masivo de seres humanos inocentes; mediante la criminal interrupción de la vida
humana. Se tata de crímenes contra la humanidad; imprescriptibles y de
jurisdicción universal". Luego continúa: "Es muy
grave el hecho de que Argentina sea criminal de inocentes por la ignorancia de
sus representantes y su Jefe de Estado. Esta norma es el bisturí para matar
inocentes con la legitimidad del Estado y contradice todos los tratados
internacionales vigentes sobre los derechos humanos. Matar es homicidio y
cuando es el Estado quien forma parte de un plan homicida se denomina
técnicamente genocidio. Solo la Justicia Penal hoy puede detener este plan
criminal instrumentado por el Estado Argentino", agregó.
En ese momento también la Corporación de
Abogados Católicos se expresó de manera similar: “la permisión del
aborto por parte de los Estados, para ser practicado por la sola voluntad de la
mujer gestante”, sea por la legalización o por la despenalización, “es
la condición determinante de un genocidio que califica también como delito de
lesa humanidad”, ya que conduce “a la masiva eliminación por
muerte intencional a un número indeterminado de seres humanos en forma
generalizada y sistemática”. Asimismo, la Corporación estableció que un
crimen de lesa humanidad será el asesinato o exterminio como “parte de
un ataque generalizado o sistemático contra una población civil y con
conocimiento de dicho ataque”.
En consecuencia, estableció que esta
legalización se configura en el ámbito nacional "un grupo formado
por aquellos seres humanos que no son deseados, con el resultado inmediato de
ser objeto de destrucción física definitiva, de manera generalizada y
sistemática”, precisó la Corporación de Abogados Católicos. Las “ciencias
médicas y biológicas” que demuestran “la existencia de un ser
humano único e irrepetible que comienza en la concepción, hace estéril”, “todo
argumento contrario”, expresaron.
También hay que decir que esta ley inicua del aborto
desconoce la ciencia de la biología humana y es moral y jurídicamente aberrante
y por esta razón, es necesario recordar lo que dice la Asociación para la
promoción de los derechos civiles (Prodeci): “Esta ley desconoce la ciencia de
la biología humana y es moral y jurídicamente aberrante por varios motivos. El primero
porque es contrario a cualquier criterio ético el matar a un ser humano
inocente e indefenso. El derecho a la vida es de orden natural y anterior a
cualquier tipo de reconocimiento legal, porque el legislador no tiene ninguna facultad
de negociarlo. Segundo, porque viola el orden constitucional y resulta
inconciliable con el cuadro jurídico que reconoce la existencia de una persona
como derecho desde el momento de la concepción. Del mismo modo se violentan las
constituciones provinciales que reconocen explícitamente el derecho a la vida
desde la concepción hasta la muerte natural. Este proyecto tiene de ley tiene
la pretensión de promover también el adoctrinamiento a favor del aborto a
través de la ESI o Educación Sexual Integral, que implica una subordinación
ideológica de parte de muchas realidades educativas”[4].
Otro aspecto a tener en cuenta es que
el aborto es la verdadera pandemia, ya que en el año 2020 se registraron por
esta práctica inhumana 42.6
millones de muertos, mientras que los muertos por o mejor dicho con Covid
fueron 1.9 millones. Estas cifras muestran, por sí mismas, el
cinismo y la falsedad de gran parte de la sociedad humana: si se disponen
medidas draconianas para enfrentar un virus que no supera la mortalidad del
virus de la gripe común, con el pretexto de pretender evitar muertes y salvar
vidas, ¿por qué no se disponen medidas todavía más severas para impedir el
aborto, que es cuarenta veces más letal que el coronavirus?
Por último y no menos importante, debemos considerar el
aspecto religioso de la cuestión del aborto, ya que si bien la vida humana por
nacer la puede defender incluso un ateo con buena voluntad, hay quienes, profesando
la verdadera fe, la religión católica, dejan su fe de lado para abrazar la
cultura de la muerte, convirtiéndose en aliados insospechados de sus enemigos
mortales, los integrantes de la secta Templo Satánico, para los cuales el
aborto es un verdadero ritual religioso -ofrecido a Satanás, por supuesto-, en
el que no debe tener injerencia el Estado. En la página oficial de la secta
satánica Templo Satánico se lee: “¿Qué protección proporciona el aborto ritual
satánico? La libertad religiosa asegura a los satanistas el seguro acceso al
aborto, libre de interferencias del Estado[5]. Más adelante, la secta
satánica continúa: “El ritual de aborto satánico proporciona confort espiritual
y afirma la autonomía corporal, el auto-cuidado, la libertad frente a fuerzas
coercitivas, mediante la afirmación de los Siete Principios del Templo
Satánico. El ritual no se dirige a convencer a una persona a que realice el
aborto. En cambio, (lo que hace el ritual) santifica el proceso del aborto al
proporcionar confidencia y protección de los derechos del cuerpo mientras se
lleva a cabo el procedimiento seguro y científico”[6].
Finalmente, nosotros, los católicos, vemos a la concepción
desde dos puntos de vista, desde el punto de vista científico y desde el punto
de vista religioso y ambos puntos de vista nos conducen a una misma reflexión,
la misma reflexión del Papa Juan Pablo II: “La vida humana es sagrada e
inviolable” (cfr. Evangelium vitae 53). La vida humana es
sagrada e inviolable porque desde el punto de vista científico el cigoto no se
explica sin un Creador, sin un Intelecto Supremo, Divino, Celestial, que le pertenece
a Él por ser su Creador; desde el punto de vista religioso, el cigoto humano
nos recuerda que el Verbo de Dios se encarnó en un cigoto humano y así, al
contemplar esa célula llamada cigoto, contemplamos ya el misterio de la Encarnación
del Verbo, por eso cada cigoto es una imagen del Verbo Encarnado o también podríamos
decir que el Verbo se encarnó a imagen nuestra, porque todos fuimos cigoto en
algún momento. Es a este cigoto, imagen del Dios Viviente, que es ya una
persona humana con su acto de ser y cuyo primer derecho humano es el derecho a
la vida, es al que nos comprometemos a defender en su primer derecho, el
derecho a vivir. Y así también defendemos el derecho de Dios, el derecho que
Dios como Creador de la vida humana tiene y es que el cigoto, obra de su
Sabiduría y de su Amor divinos, no solo no sea destruido, sino que viva,
primero en esta vida y luego en la vida eterna. Y elevamos nuestras oraciones y
comprometemos todas nuestras fuerzas para que la ley genocida del aborto sea abolida
en nuestro país, para que en nuestro país no reine la cultura de la muerte,
sino la cultura de la vida.
[1] Cfr. https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=39485&fbclid=IwAR0qqynxpZ2kpyOCuNR73ZBhyAB0HzAJ360kXVrMGjAngD2ZkO97o5dKjOc
[2] 12 sept 2022.
[3] https://mivalle.net.ar/contenido/23714/denuncian-por-genocidio-al-presidente-tras-la-aprobacion-de-la-ley-de-interrupci?fbclid=IwAR2opinJthv8xUjFD7P_YagMeJaP7YY2gpv9M7FQVgk_u3IEY1hII9kRy54
[5] Extraído
del propio sitio electrónico de la secta Templo Satánico: https://announcement.thesatanictemple.com/rrr-campaign41280784
[6] https://announcement.thesatanictemple.com/rrr-campaign41280784




