El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir

jueves, 16 de abril de 2015

PAPA FRANCISCO SOBRE LA TEORÍA DE GÉNERO: ELIMINAR LA DIFERENCIA ENTRE HOMBRE Y MUJER ES EL PROBLEMA, NO LA SOLUCIÓN

-"Es necesario que la mujer tenga un peso real en la sociedad y en la Iglesia".
Queridos amigos, en una primaveral Plaza de San Pedro y ante varios miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países, el Papa Francisco, dedicó su catequesis a la diferencia y a la complementariedad entre el hombre y la mujer, en la que se basa la unión matrimonial y familiar, sostenida por la gracia de Dios.
TEXTO COMPLETO DE LA CATEQUESIS DEL PAPA
«La familia: varón y mujer

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
La catequesis de hoy está dedicada a un aspecto central del tema de la familia: el gran don que Dios ha dado a la humanidad con la creación del hombre y de la mujer y con el sacramento del Matrimonio.
Esta catequesis y la próxima tratan sobre la diferencia y la complementariedad entre el hombre y la mujer, que están al vértice de la creación divina; las dos que seguirán después serán sobre otros temas del Matrimonio.
Iniciamos con un breve comentario del primer relato de la creación, en el Libro del Génesis. Aquí leemos que Dios, después de haber creado el universo y todos los seres vivientes, creó la obra maestra, es decir, el ser humano, que hizo a su propia imagen: “Lo creó a imagen de Dios, los creó varón y mujer”. (Gen 1,27). Así dice el Libro del Génesis.
Como todos sabemos, la diferencia sexual está presente en tantas formas de vida, en la larga escala de los vivientes. Pero sólo en el hombre y en la mujer ésta lleva en sí la imagen y la semejanza de Dios: ¡el texto bíblico lo repite por tres veces en dos versículos (26-27)!: ¡Hombre y mujer son imagen y semejanza de Dios!
Esto nos dice que no sólo el hombre por su parte es imagen de Dios, no sólo la mujer por su parte es imagen de Dios, sino también el hombre y la mujer, como pareja, son imagen de Dios. La diferencia entre hombre y mujer no es para la contraposición o la subordinación, sino para la comunión y la generación, siempre a imagen y semejanza de Dios.
La experiencia nos lo enseña: para conocerse bien y crecer armónicamente el ser humano tiene necesidad de la reciprocidad entre hombre y mujer. Cuando esto no sucede, se ven las consecuencias. Estamos hechos para escucharnos y ayudarnos recíprocamente.
Podemos decir que sin enriquecimiento recíproco en esta relación – en el pensamiento, en la acción, en los afectos y en el trabajo, también en la fe – los dos no pueden ni siquiera entender profundamente qué significa ser hombre y ser mujer.
La cultura moderna y contemporánea ha abierto nuevos espacios, nuevas libertades y nuevas profundidades para el enriquecimiento de la comprensión de esta diferencia. Pero también ha introducido muchas dudas y mucho escepticismo.
Por ejemplo, yo me pregunto si la así llamada teoría del género no es también expresión de una frustración y de una resignación que mira a cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con ella. Nos arriesgamos a dar un paso atrás. La remoción de la diferencia, en efecto, es el problema no la solución.
Para resolver sus problemas de relación, el hombre y la mujer deben, en cambio, hablarse más, escucharse más, conocerse más, quererse más. Deben tratarse con respeto y cooperar con amistad. Con estas bases humanas, sostenidas por la gracia de Dios, es posible proyectar la unión matrimonial y familiar para toda la vida.
El vínculo matrimonial y familiar es una cosa seria, lo es para todos, no sólo para los creyentes. Quisiera exhortar a los intelectuales a no abandonar este tema, como si se hubiera transformado en secundario, por el compromiso a favor de una sociedad más libre y más justa.
Dios ha confiado la tierra a la alianza del hombre y de la mujer: su fracaso empobrece el mundo de los afectos y oscurece el cielo de la esperanza. Las señales ya son preocupantes, y las vemos. Quisiera indicar, entre las muchas, dos puntos que yo creo que deben empeñarnos con más urgencia.
El primero. Indudablemente debemos hacer mucho más a favor de la mujer, si queremos volver a dar más fuerza a la reciprocidad entre hombres y mujeres. Es necesario, de hecho, que la mujer no sólo sea más escuchada, sino que su voz tenga un peso real, una autoridad reconocida, en la sociedad y en la Iglesia.
El mismo modo con el cual Jesús ha considerado a la mujer -pero leamos el Evangelio eh, es así- en un contexto menos favorable del nuestro -porque en aquel tiempo la mujer estaba en segundo lugar, ¿no?-. Y Jesús la ha considerado de una manera que da una luz potente, que ilumina un camino que lleva lejos, del cual hemos recorrido solamente un pedacito.
Todavía no hemos entendido en profundidad cuáles son las cosas que nos puede dar el genio femenino, qué puede dar a la sociedad y también a nosotros, la mujer. Quizás, ver las cosas con otros ojos que complementan el pensamiento de los hombres. Es un camino para recorrer con más creatividad y más audacia.
Una segunda reflexión concierne el tema del hombre y de la mujer creados a imagen de Dios. Me pregunto si la crisis de confianza colectiva en Dios, que nos hace tanto mal y nos hace enfermar de resignación ante la incredulidad y el cinismo, no esté también conectada a la crisis de la alianza entre hombre y mujer.
En efecto, el relato bíblico, con el gran fresco simbólico sobre el paraíso terrestre y el pecado original, nos dice precisamente que la comunión con Dios se refleja en la comunión de la pareja humana; y la pérdida de la confianza en el Padre celestial genera división y conflicto entre hombre y mujer.
De aquí viene la gran responsabilidad de la Iglesia, de todos los creyentes, y ante todo de las familias creyentes, para redescubrir la belleza del designio de Dios también en la alianza entre el hombre y la mujer.
La tierra se llena de armonía y de confianza cuando la alianza entre el hombre y la mujer se vive en el bien. Y si el hombre y la mujer la buscan juntos entre ellos y con Dios, sin duda la encuentran. Jesús nos alienta explícitamente a testimoniar esta belleza, que es la imagen de Dios. Gracias».
(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual - Radio Vaticano)

miércoles, 15 de abril de 2015

Papa Francisco: Ideología de género contradice el plan de Dios

Papa Francisco en la Audiencia General / Foto: ACI Prensa
Papa Francisco en la Audiencia General / Foto: ACI Prensa
VATICANO, 15 Abr. 15 / 09:41 am (ACI/EWTN Noticias).- La creación del hombre y la mujer, con el sacramento del matrimonio, son “un gran don que Dios ha hecho a la humanidad”. Sobre este tema trató la nueva catequesis del Papa Francisco en la Audiencia General de este miércoles en la Plaza de San Pedro, a la que asistieron miles de personas.
Antes de iniciar su discurso, el Papa explicó que “esta catequesis y la próxima tratan sobre la diferencia y la complementariedad entre el hombre y la mujer, que están al vértice de la creación divina; las dos que seguirán después serán sobre otros temas del Matrimonio”.
Durante su explicación, Francisco alertó contra la llamada ideología de género o teoría del género y mostró una serie de preocupaciones que se derivan de ella. Puso también una tarea para todos los creyentes y sobre todo para las familias: mostrar la belleza de la alianza del hombre y la mujer y vivirla “en el bien”.
El Papa comenzó recordando el Libro del Génesis, donde “leemos que Dios, después de haber creado el universo y todos los seres vivientes, creó la obra maestra, es decir, el ser humano, que Él hizo a su imagen”.
Francisco subrayó que “la diferencia sexual está presente en muchas formas devida, en la larga escala de los vivientes. Pero solo en el hombre y en la mujer ella lleva en sí la imagen y la semejanza de Dios: el texto bíblico lo repite bien tres veces en dos versículos”. “Esto nos dice que no sólo el hombre ha tomado en sí la imagen de Dios, no sólo la mujer ha tomado en sí la imagen de Dios, sino que el hombre y la mujer, como pareja, son imagen de Dios”.
Por tanto, “la diferencia entre hombre y mujer no se da por la contraposición, o la subordinación, sino por la comunión y la generación, siempre a imagen y semejanza de Dios”.
Continuando con este tema, el Pontífice aseguró que “la experiencia nos lo enseña”, ya que “para conocerse bien y crecer armónicamente el ser humano tiene necesidad de la reciprocidad entre hombre y mujer” y “cuando no sucede, se ven las consecuencias”.
El Papa manifestó que “estamos hechos para escucharnos y ayudarnos unos a otros” lo que significa que “sin el enriquecimiento recíproco en esta relación -en el pensamiento y en la acción, en los afectos y en el trabajo, también en la fe- los dos no pueden si quiera entender hasta el fondo que significa ser hombre y mujer”.
A continuación, dijo que “la cultura moderna y contemporánea ha abierto nuevos espacios, nuevas libertades y nuevas profundidades para el enriquecimiento de la comprensión de estas diferencias”, pero denunció que “ha introducido también muchas dudas y mucho escepticismo”.
Después enumeró una serie de ejemplos: “Me pregunto si la considerada 'ideología de género' no se trata también de una expresión de una frustración y de resignación que busca borrar la diferencia sexual porque ya no pueden hacer frente a ella”. “Corremos el riesgo de dar un paso atrás”, alertó.
“La eliminación de la diferencia, en efecto, es el problema, no la solución. Para resolver sus problemas de relación, el hombre y la mujer deben  hablarse más, escucharse más, conocerse más, quererse más”.
Pero no sólo eso, sino que “deben tratarse con respeto y cooperar con amistad”. Y “con estas bases humanas, sostenidas por la gracia de Dios, es posible proyectar la unión matrimonial y familiar para toda la vida”. “La unión matrimonial y familiar es algo serio, y lo es para todos, no sólo para lo creyentes”, señaló.
En ese sentido, exhortó “a los intelectuales a que no abandonen este tema, como si se hubiese transformado en algo secundario por el empeño a favor de una sociedad más libre y justa”.
“Dios ha confiado la tierra a la alianza del hombre y de la mujer: su fracaso seca el mundo de los afectos y oscurece el cielo de la esperanza”.
“Las señales son ya preocupantes, y la vemos”, alertó, señalando a continuación dos de los puntos más graves.
El primero, relacionado con la importancia de la mujer y su papel en la sociedad. Sobre esto Francisco manifestó que “es indudable que debemos hacer mucho más en favor de la mujer, si queremos dar más fuerza a la reciprocidad entre hombres y mujeres. Es necesario, de hecho, que la mujer no sea sólo escuchada, sino que su voz tenga un peso real, una autoridad reconocida, en la sociedad y en la Iglesia”.
El Pontífice explicó que este es el modo en el que Jesús consideró a las mujeres en el Evangelio. “En un contexto menos favorable que el nuestro, manda una luz potente, que ilumina un camino que lleva lejos, de la cual hemos recorrido solamente un trozo”, se trata pues “de un camino a recorrer con más creatividad y más audacia”.
El segundo punto hace referencia al hombre y la mujer como imagen de Dios. “Me pregunto si la crisis de confianza colectiva en Dios, que nos hace tanto mal y nos hace enfermar de resignación a la incredulidad y al cinismo, no está también conectada con la crisis de la alianza entre hombre y mujer”.
El Pontífice aclaró que la Escritura “nos dice que la comunión con Dios se refleja en la comunión de la pareja humana y la pérdida de la confianza en el Padre celeste genera división y conflicto entre hombre y mujer”.
Y precisamente “aquí viene la gran responsabilidad de la Iglesia, de todos los creyentes, y ante todo de las familias creyentes, para redescubrir la belleza del diseño creador que graba la imagen de Dios también en la alianza entre el hombre y la mujer”.
El Papa concluyó diciendo que “la tierra se llena de armonía y de confianza cuando la alianza entre el hombre y la mujer es vivida en el bien. Y si el hombre y la mujer la buscan juntos entre ellos y con Dios, sin duda la encontrarán”.
“Jesús nos anima en concreto a dar testimonio de esta belleza, que es la imagen de Dios”, subrayó al terminar.

(https://www.aciprensa.com/noticias/papa-francisco-ideologia-de-genero-contradice-el-plan-de-dios-35559/)

martes, 14 de abril de 2015

182 bebés nacen vivos tras aborto por nacimiento parcial y son dejados morir

Aborto por parto parcial (late term abortion)

Según estadísticas oficiales del Centro de Estadística de Canadá, en este país, entre 2013 y 2014nacieron 182 bebés después de un aborto por nacimiento parcial. Y digo nacieron, porque aunque la intención era matarlos, el aborto no acabó con sus vidas y los aborteros los abandonaron a su suerte, dejándolos morir sin tan siquiera las mínimas atenciones que se prestan hoy en día a las personas moribundas, cuidados paliativos, etc.

El aborto por nacimiento parcial se practica en las últimas semanas de embarazo, cuando el feto es perfectamente viable. El abortero provoca un parto, extrae primero el cuerpo del bebé, dejando la cabeza dentro del canal del parto. Entonces clava unas tijeras o un objeto punzante en la nuca del bebé con la intención de destrozar su médula espinal. Introduce por ahí un catéter para succionar su cerebro y, finalmente, extrae la cabeza. 


A pesar de la violencia de esta práctica, muchos bebés nacen vivos aunque lógicamente malheridos. No son números; son seres humanos que han sufrido un terrible intento de asesinato cuando estaban a punto de nacer y que, a pesar de ello, han nacido vivos. De los 182 bebés nacidos en Canadá en 2013 después de sufrir esta práctica, ninguno fue atendido y todos fueron abandonados para morir en soledad como animales.
(http://eligelavidanet.blogspot.com.es/2015/04/182-bebes-nacen-vivos-tras-aborto-por.html)

sábado, 11 de abril de 2015

“Mi hermanita abortada es un fantasma feliz”: Libro para niños trivializa el aborto


Por Eduardo Berdejo

WASHINGTON D.C., 01 Abr. 15 / 02:36 am (ACI).- “Hermana manzana, hermana cerda”, es el título de un controversial libro lanzado gratuitamente en internet en el que el personaje principal –un menor de tres años–, aprueba que sus padres abortaran a su hermanita mayor porque así su papá no está triste ni su mamá preocupada por los alimentos, y su hermana “¡es un fantasma feliz!”.
La autora de “Sister Apple, Sister Pig”, es Mary Walling Blackburn, quien ha creado una historia en un formato dirigido al público infantil para, a través del personaje que es un menor de tres años de nombre Lee –no especifica si es niño o niña–, mostrar como positivo el “aborto” de la hermanita.
“¡No estoy triste porque mi hermana es un fantasma! –le dice a su papá-, si tuvieras a mi hermana, estarías cansado, triste e histérico”. Luego añade: “mamá podría estar asustada porque no podría comprar suficiente comida para nosotros (…). No tendría tiempo para leerme, pintar conmigo, jugar conmigo, conversar conmigo…”.
Luego, cuando su tío le pregunta “¿Por qué tu hermana es un fantasma?”, Lee responde: “mamá tuvo un aborto antes de tenerme”; y agrega “¡mi hermana es un fantasma feliz!”, y responde afirmativamente cuando el tío le pregunta si la niña “está contenta de estar sentada quietamente junto a nosotros”.
Walling Blackburn se describe como “artista, activista, profesora, escritora, feminista”, en el perfil que tiene en la Southern Methodist University’s Meadows School of the Arts, donde es profesora asistente de arte.
“Descaradamente pro-aborto”
En un análisis publicado este 27 de marzo en Live Actions News, la bloguera Cassy Fiano criticó duramente el libro de Mary Walling Blackburn y la postura del lobby abortista.
“Muchas personas que se enteran que tuvieron un hermano que fue abortado no están contentos con esto. ¿Por qué deberían de estarlo? Toda una infancia les fue robada, un hermano o hermana fue arrebatada. ¿Qué tipo de recuerdos podrían haber tenido? Toda una vida de juegos juntos, de peleas tontas, de risas y unión se ha ido”, expresó.
“Por supuesto, al lobby pro-aborto no le importa la realidad del aborto o el rastro de devastación que deja a su paso”, añade Fiano, para luego afirmar que “Sister Apple, Sister Pig” es “descaradamente pro-aborto”, siendo “la peor parte que está siendo promocionado a los niños”, reforzando “el carácter enfermizo inherente” a esta práctica.
Sin embargo, aunque “los defensores del aborto traten de fingir que el aborto es algo positivo que no afecta negativamente a las personas, todavía no pueden borrar la realidad de esta tragedia”. “La depravación del movimiento abortista –afirma Fiano– realmente no conoce límites”.
(https://www.aciprensa.com/noticias/mi-hermanita-abortada-es-un-fantasma-feliz-nuevo-libro-para-ninos-trivializa-el-aborto-14520/)

martes, 31 de marzo de 2015

Papa Francisco considera la teoría de género como un "error de la mente humana"

Papa Francisco considera la teoría de género como

Publicado: 21 mar 2015 23:23 GMT
Durante su visita en la ciudad italiana de Nápoles el papa Francisco ha declarado que la teoría de género es un "error de la mente humana" que "desafía las nociones tradicionales de identidad sexual".
Hablando con los jóvenes y enfermos de la ciudad Francisco ha señalado que el modelo de familia católica actualmente se encuentra "en crisis" y "bajo ataque" del secularismo y de las llamadas 'teorías de género' que "causan confusión" en la sociedad, informa Radio Vaticano.

"Están esas colonizaciones ideológicas de la familia de Europa y también de EE.UU., formas, propuestas, y también ese error de la mente humana que es la teoría de género, que crea tanta confusión, tanta confusión", dijo el Sumo Pontífice.
(http://actualidad.rt.com/actualidad/169782-papa-francisco-teoria-genero)

miércoles, 25 de marzo de 2015

La Solemnidad de la Anunciación y la conmemoración del Día del Niño por nacer


         La fecundación de un óvulo por parte de un espermatozoide, en el seno materno, luego del acto matrimonial, constituye un evento que supera infinitamente el plano biológico, porque más allá del maravilloso hecho que supone la ingeniería genética que conduce a la formación de un nuevo ser, el hijo, resultado de la combinación de los genes paternos, al tratarse de seres humanos, en ese mismo instante de la fecundación de los gametos sexuales, se produce la creación del alma humana, que por ser humana es racional y volitiva y por lo tanto libre, y por lo tanto, imagen del Creador. La concepción de un ser humano, por lo tanto, supera inimaginablemente a las concepciones del mundo animal, aun cuando por la corporeidad, se asemejen a él, porque por la presencia del alma, se asemejan al Creador. Por este motivo, toda concepción humana es sagrada, no porque sea ella misma divina en su esencia -lo cual sería un grave error filosófico afirmarlo-, sino porque, desde el momento en que posee un alma racional y libre, es una imagen de su Creador.
         Ahora bien, la sacralidad de la vida humana, conmemorada en la Solemnidad de la Anunciación, se eleva exponencialmente al infinito, al considerar que el mismo Dios Creador, que es quien crea el alma humana del cigoto y co-crea con los padres humanos la carga genética del cigoto fecundado, ha elegido, como medio para venir desde el cielo a la tierra para salvarnos, el camino de la Encarnación, es decir, ha elegido el convertirse Él mismo en cigoto humano, creando el alma humana y la carga genética correspondiente al gameto masculino –pues no hubo intervención de varón en la fecundación del cigoto “Jesús de Nazareth”-, el cual fue unido a su Persona divina, la Segunda de  la Trinidad, por el Espíritu Santo, el Amor de Dios.
En otras palabras, cuando los cristianos conmemoramos, en la Solemnidad de la Anunciación, al Niño por Nacer, no solo honramos al maravilloso prodigio que es la concepción del ser humano, sino que honramos y adoramos al Verbo de Dios que se encarnó en las entrañas purísimas –la Mente Sapientísima, el Inmaculado Corazón, pero sobre todo, el útero- de María Virgen, adoptando la forma y el tamaño de un cigoto humano, implantado en un útero materno.  

         Entonces, si nos admira que el hombre, ser creatural, que participa del Ser, sea una creación tan grandiosa de parte de Dios, mucho más nos debe admirar que el mismo Dios haya querido encarnarse y, sin dejar de ser Dios, hacerse Él mismo hombre, para participar de nuestra humanidad. Es esta doble maravilla, el Niño por Nacer, y la Encarnación del Verbo, lo que celebramos en la Solemnidad de la Anunciación.

sábado, 21 de marzo de 2015

EL PAPA FRANCISCO SOBRE EL ABORTO, EL DIVORCIO, LA EUTANASIA, LA ANTICONCEPTIÓN, LA HOMOSEXUALIDAD




Todas sus intervenciones luego del sínodo del pasado mes de octubre


1. De la respuesta a una pregunta durante el encuentro con el movimiento apostólico Schoenstatt, 25 de octubre de 2014:

Pienso que la familia cristiana, la familia y el matrimonio, nunca han sido tan atacados como en este momento. Atacados directamente o atacados de hecho. Puede ser que me equivoque, los estudiosos de la Iglesia lo podrán decir. Pero que la familia sea golpeada, y que la familia sea bastardeada... ¿Se puede llamar familia a todo? No. ¡Cuántas familias son heridas, cuántos matrimonios rotos, cuánto relativismo en la concepción del sacramento del matrimonio! En este momento, desde un punto de vista sociológico y desde el punto de vista de los valores humanos, así como del sacramento católico, del sacramento cristiano, hay una crisis de la familia, crisis porque la atacan por todas partes y la dejan muy herida!


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2. Del discurso a la Asociación de los Médicos católicos italianos, el 15 de noviembre de 2014:

El pensamiento dominante propone a veces una «falsa compasión»: la que considera una ayuda para la mujer favorecer el aborto, un acto de dignidad facilitar la eutanasia, una conquista científica «producir» un hijo considerado como un derecho en lugar de acogerlo como don; o usar vidas humanas como conejillos de laboratorio para salvar posiblemente a otras. […] La fidelidad al Evangelio de la vida y al respeto de la misma como don de Dios, a veces requiere opciones valientes y a contracorriente que, en circunstancias especiales, pueden llegar a la objeción de conciencia. Y a muchas consecuencias sociales que tal fidelidad comporta. Estamos viviendo en una época de experimentación con la vida. Pero un experimentar mal. Tener hijos en lugar de acogerlos como don, como he dicho. Jugar con la vida.

Estad atentos, porque esto es un pecado contra el Creador: contra Dios Creador, que creó de este modo las cosas. Cuando muchas veces en mi vida de sacerdote escuché objeciones: «Pero, dime, ¿por qué la Iglesia se opone al aborto, por ejemplo? ¿Es un problema religioso?» —«No, no. No es un problema religioso». —«¿Es un problema filosófico?» —«No, no es un problema filosófico». Es un problema científico, porque allí hay una vida humana y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema. «Pero no, el pensamiento moderno...» —«Pero, oye, en el pensamiento antiguo y en el pensamiento moderno, la palabra matar significa lo mismo».

Lo mismo vale para la eutanasia: todos sabemos que con muchos ancianos, en esta cultura del descarte, se realiza esta eutanasia oculta. Pero, también está la otra. Y esto es decir a Dios: «No, el final de la vida lo decido yo, como yo quiero». Pecado contra Dios Creador. Pensad bien en esto.


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3. Del discurso al Coloquio internacional sobre la Complementariedad entre el hombre y la mujer, promovido por la Congregación para la Doctrina de la Fe, el 17 de noviembre de 2014:

Hay que insistir en los pilares fundamentales que rigen una nación: sus bienes inmateriales. La familia sigue siendo la base de la convivencia y la garantía contra la desintegración social. Los niños tienen el derecho de crecer en una familia, con un papá y una mamá, capaces de crear un ambiente idóneo para su desarrollo y su maduración afectiva. Por esa razón, en la exhortación apostólica "Evangelii gaudium" he puesto el acento en la aportación «indispensable» del matrimonio a la sociedad, aportación que «supera el nivel de la emotividad y el de las necesidades circunstanciales de la pareja». […]

En estos días, mientras reflexionáis sobre la complementariedad entre hombre y mujer, os exhorto a poner de relieve otra verdad referida al matrimonio: que el compromiso definitivo respecto a la solidaridad, la fidelidad y el amor fecundo responde a los deseos más profundos del corazón humano. Pensemos sobre todo en los jóvenes que representan el futuro: es importante que ellos no se dejen envolver por la mentalidad perjudicial de lo provisional y sean revolucionarios por la valentía de buscar un amor fuerte y duradero, es decir, de ir a contracorriente: se debe hacer esto.

Sobre esto quisiera decir una cosa: no debemos caer en la trampa de ser calificados con conceptos ideológicos. La familia es una realidad antropológica, y, en consecuencia, una realidad social, de cultura, etc. No podemos calificarla con conceptos de naturaleza ideológica, que tienen fuerza sólo en un momento de la historia y después decaen. No se puede hablar hoy de familia conservadora o familia progresista: la familia es familia. No os dejéis calificar por este o por otros conceptos de naturaleza ideológica. La familia tiene una fuerza en sí misma.


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4. Del discurso al Parlamento Europeo de Estrasburgo, 25 de noviembre de 2014:

Desde muchas partes se recibe una impresión general de cansancio, de envejecimiento, de una Europa anciana que ya no es fértil ni vivaz. […] Se constata amargamente el predominio de las cuestiones técnicas y económicas en el centro del debate político, en detrimento de una orientación antropológica auténtica. El ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo para ser utilizado, de modo que – lamentablemente lo percibimos a menudo –, cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos, los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer.

Este es el gran equívoco que se produce «cuando prevalece la absolutización de la técnica», que termina por causar «una confusión entre los fines y los medios». Es el resultado inevitable de la «cultura del descarte» y del «consumismo exasperado». Al contrario, afirmar la dignidad de la persona significa reconocer el valor de la vida humana, que se nos da gratuitamente y, por eso, no puede ser objeto de intercambio o de comercio.


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5. Del mensaje a los participantes en el Festival de la Familia, en Riva del Garda, el 5 de diciembre de 2014:

La preocupante tendencia demográfica requiere, por parte de todos los sujetos interesados, una extraordinaria y valiente estrategia a favor de las familias. Desde aquí se puede comenzar también un relanzamiento económico para el país.
 

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6. Del mensaje "urbi et orbi" en la solemnidad de Navidad, 25 de diciembre de 2014:

Pienso en todos los niños hoy maltratados y muertos, sea los que lo padecen antes de ver la luz, privados del amor generoso de sus padres y sepultados en el egoísmo de una cultura que no ama la vida; sean los niños desplazados a causa de las guerras y las persecuciones, sujetos a abusos y explotación ante nuestros ojos y con nuestro silencio cómplice; a los niños masacrados en los bombardeos, incluso allí donde ha nacido el Hijo de Dios. Todavía hoy, su silencio impotente grita bajo la espada de tantos Herodes. Sobre su sangre campea hoy la sombra de los actuales Herodes. Hay verdaderamente muchas lágrimas en esta Navidad junto con las lágrimas del Niño Jesús.


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7. Del discurso a la Asociación Italiana de las Familias Numerosas, 28 de diciembre de 2014:

Queridos padres, os estoy agradecido por el ejemplo de amor a la vida, que vosotros custodiáis desde la concepción hasta el fin natural, incluso con todas las dificultades y los pesos de la vida, y que lamentablemente las instituciones públicas no siempre os ayudan a llevar adelante. Justamente vosotros recordáis que la Constitución italiana, en el artículo 31, pide una particular atención hacia las familias numerosas; pero esto no encuentra una adecuada respuesta en los hechos. Queda en las palabras. Deseo, por lo tanto, incluso pensando en la baja natalidad que desde hace tiempo se registra en Italia, una mayor atención de la política y de los administradores públicos, en todos los niveles, con el fin de dar el apoyo previsto a estas familias. Cada familia es célula de la sociedad, pero la familia numerosa es una célula más rica, más vital, y el Estado tiene todo el interés de invertir en ellas.


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8. Del mensaje para la XXIII Jornada mundial del Enfermo, 30 de diciembre de 2014:

Pidamos con fe viva al Espíritu Santo que nos otorgue la gracia de comprender el valor del acompañamiento, con frecuencia silencioso, que nos lleva a dedicar tiempo a estas hermanas y a estos hermanos que, gracias a nuestra cercanía y a nuestro afecto, se sienten más amados y consolados. En cambio, qué gran mentira se esconde tras ciertas expresiones que insisten mucho en la «calidad de vida», para inducir a creer que las vidas gravemente afligidas por enfermedades no serían dignas de ser vividas.


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9. Del discurso a los miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede, 12 de enero de 2015:

La misma familia es objeto de descarte, a causa de una cada vez más extendida cultura individualista y egoísta que anula los vínculos y tiende a favorecer el dramático fenómeno de la disminución de la natalidad, así como de leyes que privilegian diversas formas de convivencia en lugar de sostener adecuadamente a la familia por el bien de toda la sociedad.


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10. Del discurso a las autoridades y al cuerpo diplomático en el palacio presidencial de Manila, 16 de enero de 2015:

Las familias tienen una misión indispensable en la sociedad. Es en la familia donde los niños aprenden valores sólidos, altos ideales y sincera preocupación por los demás. Pero al igual que todos los dones de Dios, la familia también puede ser desfigurada y destruida. Necesita nuestro apoyo. Sabemos lo difícil que es hoy para nuestras democracias preservar y defender valores humanos básicos como el respeto a la dignidad inviolable de toda persona humana, el respeto de los derechos de conciencia y de libertad religiosa, así como el derecho inalienable a la vida, desde la de los no nacidos hasta la de los ancianos y enfermos. Por esta razón, hay que ayudar y alentar a las familias y las comunidades locales en su tarea de transmitir a nuestros jóvenes los valores y la visión que permita lograr una cultura de la integridad: aquella que promueve la bondad, la veracidad, la fidelidad y la solidaridad como base firme y aglutinante moral para mantener unida a la sociedad.


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11. Del discurso a las familias en el “Mall of Asia Arena” de Manila, 16 de enero de 2015:

Estemos atentos a las nuevas colonizaciones ideológicas. Existen colonizaciones ideológicas que buscan destruir la familia. No nacen del sueño, de la oración, del encuentro con Dios, de la misión que Dios nos da. Vienen de afuera, por eso digo que son colonizaciones. […] Y así como nuestros pueblos en un momento de su historia llegaron a la madurez de decirle ‘no’ a cualquier colonización política, como familia tenemos que ser muy, muy sagaces, muy hábiles, muy fuertes para decir ‘no’ a cualquier intento de colonización ideológica sobre la familia. Y pedirle a san José, que es amigo del ángel, que nos mande la inspiración para saber cuándo podemos decir ‘sí’ y cuándo debemos decir ‘no’.

Las dificultades que hoy pesan sobre la vida familiar son muchas. […] Si, por un lado, demasiadas personas viven en pobreza extrema, otras, en cambio, están atrapadas por el materialismo y un estilo de vida que destruye la vida familiar y las más elementales exigencias de la moral cristiana. Éstas son las colonizaciones ideológicas. La familia se ve también amenazada por el creciente intento, por parte de algunos, de redefinir la institución misma del matrimonio, guiados por el relativismo, la cultura de lo efímero, la falta de apertura a la vida.

Pienso en el beato Pablo VI en un momento donde se le proponía el problema del crecimiento de la población tuvo la valentía de defender la apertura a la vida de la familia. Él sabía las dificultades que había en cada familia, por eso en su Carta Encíclica "Humanae vitae" era tan misericordioso con los casos particulares. Y pidió a los confesores que fueran muy misericordiosos y comprensivos con los casos particulares. Pero él miró más allá, miró a los pueblos de la tierra y vio esta amenaza de destrucción de la familia por la privación de los hijos. Pablo VI era valiente, era un buen pastor y alertó a sus ovejas de los lobos que venían. Que desde el cielo nos bendiga esta tarde. […]

Toda amenaza para la familia es una amenaza para la propia sociedad. Como afirmaba a menudo san Juan Pablo II, el futuro de la humanidad pasa por la familia. El futuro pasa a través de la familia. Así pues, ¡custodiad vuestras familias! ¡proteged vuestras familias! Ved en ellas el mayor tesoro de vuestro país y sustentarlas siempre con la oración y la gracia de los sacramentos. Las familias siempre tendrán dificultades, así que no le añadáis otras. Más bien, sed ejemplo vivo de amor, de perdón y atención. Sed santuarios de respeto a la vida, proclamando la sacralidad de toda vida humana desde su concepción hasta la muerte natural. ¡Qué gran don para la sociedad si cada familia cristiana viviera plenamente su noble vocación!


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12. De la homilía en la Misa en el Rizal Park de Manila, 18 de enero de 2015:

Cuando el Niño Jesús vino al mundo, su propia vida estuvo amenazada por un rey corrupto. Jesús mismo tuvo que ser protegido. Tenía un protector en la tierra: san José. Tenía una familia humana, la Sagrada Familia de Nazaret. Así nos recuerda la importancia de proteger a nuestras familias, y las familias más amplias como son la Iglesia, familia de Dios, y el mundo, nuestra familia humana. Lamentablemente, en nuestros días, la familia con demasiada frecuencia necesita ser protegida de los ataques y programas insidiosos, contrarios a todo lo que consideramos verdadero y sagrado, a lo más hermoso y noble de nuestra cultura.


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13. De la conferencia de prensa en el vuelo de regreso de Filipinas a Roma, 19 de enero de 2015:

P. – En el encuentro que tuvo con las familias habló usted de “colonización ideológica”. ¿Nos podría explicar mejor este concepto? Después hizo referencia al Papa Pablo VI, hablando de casos especiales que son importantes en la pastoral familiar. ¿Nos puede poner algunos ejemplos de estos casos especiales y decirnos si sería necesario abrir caminos, ensanchar los “pasillos” de estos casos?

R. – La colonización ideológica: pondré sólo un ejemplo, que yo mismo presencié. Hace veinte años, en 1995, una señora Ministra de Educación había pedido un importante préstamo para poder construir escuelas para pobres. Le concedieron el préstamo con la condición de que en las escuelas los niños, a partir de un cierto grado, tuvieran un determinado libro. Era un libro escolar, un libro bien preparado didácticamente, en el que se enseñaba la ideología de género. Esta señora necesitaba el dinero del préstamo, pero ésa era la condición. Fue inteligente y dijo que sí; luego mandó hacer otro libro y dio los dos, y así lo consiguió. Eso es la colonización ideológica: entrar en un pueblo con una idea que no tiene nada que ver con él, […] y así colonizar un pueblo con una idea que cambia o pretende cambiar su mentalidad o su estructura. Durante el Sínodo de los Obispos, los obispos africanos se quejaban de esto, que es como poner ciertas condiciones para conceder un préstamo. […] Pero esto no es nuevo. Lo mismo hicieron las dictaduras del siglo pasado. Llegaron con su doctrina. Recuerden a los “Balilla”, a la Juventud Hitleriana… Colonizaron al pueblo, lo querían colonizar. Pero ¡cuánto dolor! Los pueblos no pueden perder la libertad. El pueblo tiene su cultura, su historia. […] A esto llamo “colonizaciones ideológicas”. Hay un libro, […] fue escrito en 1907 en Londres. […] Se titula "Lord of the World", su autor es Benson. Les aconsejo que lo lean. Así entenderán lo que quiero decir con “colonización ideológica”. Esto en cuanto a la primera pregunta.

La segunda: ¿qué quise decir de Pablo VI? Ciertamente la apertura a la vida es condición para el sacramento del matrimonio. Un hombre no puede casarse sacramentalmente con una mujer ni una mujer con un hombre si no están de acuerdo sobre este punto de estar abiertos a la vida. De tal manera que, si se puede probar que él o ella se casaron con la intención de no estar abiertos a la vida, ese matrimonio es nulo. […] Pablo VI estudió esto con una comisión: cómo hacer para ayudar a los múltiples casos, a los muchos problemas, problemas importantes que tienen que ver en el amor de la familia. Problemas de todos los días. Muchos, muchos… Pero había algo más. El rechazo de Pablo VI no era a los problemas personales, sobre los que más tarde dijo a los confesores que tenían que ser misericordiosos y entender las situaciones y perdonar o ser misericordiosos, comprensivos. Él miraba, más bien, al neo-malthusianismo universal que se estaba imponiendo. ¿Y cómo se reconoce este neo-malthusianismo? La tasa de natalidad está por debajo del 1% en Italia, lo mismo que en España. El neo-malthusianismo defendía un control de la humanidad por parte de las potencias. Esto no quiere decir que el cristiano tenga que hacer hijos en serie. Hace algunos meses, reñí a una señora en una parroquia porque estaba embarazada de su octavo hijo después de siete cesáreas: “¿Quiere usted dejar a sus siete hijos huérfanos?”. Eso es tentar a Dios. Se habla de paternidad responsable. Ése es el camino: la paternidad responsable. Lo que quise decir es que Pablo VI no tuvo una visión trasnochada, cerrada. No, fue un profeta, que nos dijo: “Tengan cuidado con el neo-malthusianismo que está llegando”. Eso fue lo que quise decir.

P. – La mayoría de los filipinos cree que el enorme crecimiento de la población filipina es una de las razones más importantes de la gran pobreza del país, y una mujer filipina da a luz más de tres niños de media en su vida, y la postura católica sobre la contracepción parece ser de las pocas cuestiones en que un gran número de la gente de Filipinas no está de acuerdo con la Iglesia. ¿Qué piensa al respecto?

R. – Creo que el número de tres hijos por familia, que usted menciona, según dicen los técnicos, es importante para mantener la población. Tres por pareja. Cuando se baja de esta media, se va al otro extremo, como sucede en Italia, donde he oído –no sé si será verdad– que en 2024 no habrá dinero para pagar las pensiones. El descenso de la población. Por eso, la palabra clave para responder es la que la Iglesia usa siempre, y también yo: “paternidad responsable”. ¿Cómo se hace esto? Con el diálogo. Cada persona, con su pastor, debe preguntarse cómo llevar a cabo esta paternidad responsable. El ejemplo que he mencionado hace un poco, de aquella señora que esperaba el octavo hijo y había dado a luz a siete mediante cesárea: esto es una irresponsabilidad. “No, yo confío en Dios”. “Pero mira, Dios te da los medios; sé responsable”. Algunos creen que, para ser buenos católicos, tenemos que ser –perdonen la expresión– como conejos. No. Paternidad responsable. Esto es claro y para ello están en la Iglesia los grupos matrimoniales, están los expertos en esta materia, están los pastores, y se busca. Conozco muchas soluciones lícitas que han ayudado en esto. Ha hecho bien en decírmelo.


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14. De la audiencia general del miércoles 21 de enero de 2015:

Las familias sanas son esenciales para la vida de la sociedad. Da consuelo y esperanza ver a muchas familias numerosas que acogen a los hijos como un auténtico don de Dios. Ellos saben que cada hijo es una bendición. Escuché que algunos decían que las familias con muchos hijos y el nacimiento de tantos niños está entre las causas de la pobreza. Me parece una opinión superficial. Puedo decir, todos podemos decir, que la causa principal de la pobreza es un sistema económico que quitó a la persona del centro y puso en su lugar al dios dinero; un sistema económico que excluye, excluye siempre: excluye a los niños, a los ancianos, a los jóvenes sin trabajo... y crea la cultura del descarte que vivimos. Nos hemos acostumbrado a ver personas descartadas. Este es el motivo principal de la pobreza, no las familias numerosas. […] Hay que defender también a las familias de las nuevas colonizaciones ideológicas, que atentan contra su identidad y misión.


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15. Tweet en la marcha pro-vida de Washington, 22 de enero de 2015:

Cada vida es un don.

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16. Del discurso a los obispos de Lituania en visita "ad limina", 2 de febrero de 2015:

En este período toda la Iglesia está comprometida en un camino de reflexión sobre la familia, sobre su belleza, sobre su valor y sobre los desafíos que está llamada a afrontar en nuestro tiempo. También os aliento, como pastores, a dar vuestra contribución a esta gran obra de discernimiento y, sobre todo, a cuidar la pastoral familiar, de manera que los esposos sientan la cercanía de la comunidad cristiana, y se los ayude a «no acomodarse a la mentalidad de este mundo, sino a renovarse continuamente según el espíritu del Evangelio» (cf. Rm 12, 2). En efecto, también vuestro país, que ya ha entrado plenamente en la Unión europea, está expuesto a la influencia de ideologías que quieren introducir elementos de desestabilización de las familias, fruto de un sentido de la libertad personal mal entendido. Al respecto, las seculares tradiciones lituanas os ayudarán a responder, según la razón y la fe, a dichos desafíos.


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17. Del discurso al Simposio de las conferencias episcopales de África y Madagascar, 7 de febrero de 2015:

En África, el futuro está en las manos de los jóvenes, y hoy están llamados a defenderse de nuevas y desaprensivas formas de «colonización», como el éxito, la riqueza, el poder a toda costa, pero también el fundamentalismo y el uso distorsionado de la religión, e ideologías nuevas que destruyen la identidad de las personas y las familias.


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18. De la audiencia general del miércoles 11 de febrero de 2015:

Una sociedad avara de procreación, a la que no le gusta rodearse de hijos que considera, sobre todo, una preocupación, un peso, un riesgo, es una sociedad deprimida. Pensemos en las numerosas sociedades que conocemos aquí, en Europa: son sociedades deprimidas, porque no quieren hijos, no tienen hijos; la tasa de nacimientos no llega al uno por ciento. ¿Por qué? Cada uno de nosotros debe de pensar y responder. Si a una familia numerosa la miran como si fuera un peso, hay algo que está mal. La procreación de los hijos debe ser responsable, tal como enseña la encíclica "Humanae vitae" del beato Pablo VI, pero tener más hijos no puede considerarse automáticamente una elección irresponsable. No tener hijos es una elección egoísta. La vida se rejuvenece y adquiere energías multiplicándose: se enriquece, no se empobrece.


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19. De la audiencia general del miércoles 4 de marzo de 2015:

En Occidente, los estudiosos presentan el siglo actual como el siglo del envejecimiento: los hijos disminuyen, los ancianos aumentan. Este desequilibrio nos interpela, es más, es un gran desafío para la sociedad contemporánea. Sin embargo, una cultura de la ganancia insiste en presentar a los ancianos como un peso, un «estorbo». No sólo no producen, piensa esta cultura, sino que son una carga: en definitiva, ¿cuál es el resultado de pensar así? Se descartan. Es feo ver a los ancianos descartados, es algo feo, es pecado. No se dice abiertamente, pero se hace. Hay algo de cobardía en ese habituarse a la cultura del descarte, pero estamos acostumbrados a descartar gente. […] Un poco frágiles somos todos los ancianos. Algunos, sin embargo, son especialmente débiles, muchos están solos y con el peso de la enfermedad. Algunos dependen de tratamientos indispensables y de la atención de los demás. ¿Daremos por esto un paso hacia atrás? ¿Los abandonaremos a su destino? Una sociedad sin proximidad, donde la gratuidad y el afecto sin contrapartida —incluso entre desconocidos— van desapareciendo, es una sociedad perversa. La Iglesia, fiel a la Palabra de Dios, no puede tolerar estas degeneraciones.


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20. Del discurso a la Pontificia Academia para la Vida, 5 de marzo de 2015:

"Honrar" podría hoy traducirse también como el deber de tener un extremo respeto y hacerse cargo de quien, por su condición física o social, se lo podría dejar morir o "dar muerte". Toda la medicina tiene un rol especial en el interior de una sociedad como testigo del honor que se debe a la persona anciana y a cada ser humano. La evidencia y la eficiencia no pueden ser los únicos criterios para dirigir el obrar de los médicos, ni lo son las reglas de los sistemas sanitarios y el lucro económico. Un Estado no puede pensar en ganar con la medicina. Al contrario, no hay deber más importante para una sociedad que cuidar a la persona humana.


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21. De la entrevista concedida a Valentina Alazraki para la emisora mexicana Televisa, realizada el 6 de marzo de 2015, transmitida la tarde del 12 de marzo, traducida y publicada en "L’Osservatore Romano" fechado el 14 de marzo:

P. – ¿Qué espera de este segundo Sínodo? ¿Cree que se ha creado demasiada expectativa a las parejas que sufren los divorciados vueltos a casar, los homosexuales, cree que tienen unas expectativas que van más allá de lo que luego ustedes van a poder lograr? Los divorciados vueltos a casar podrán comulgar, qué tan grande será la aceptación para el mundo de los homosexuales?

R. – Creo que hay expectativas desmesuradas. […] Bueno la familia en crisis, ¿cómo integrar en la vida de la Iglesia las familias, las replay, no? es decir las de segunda unión que a veces resultan fenómenos… que ello fue un fracaso. ¿Cómo reintegrar, no? Que vayan a la Iglesia, entonces cada uno, ahí simplifican y dicen ah les van a dar la Comunión a los divorciados. Con eso no se soluciona nada. Lo que la Iglesia quiere es que vos te integres a la vida de la Iglesia. Pero hay algunos que dicen: “No. Yo quiero tomar la Comunión y ya está”. Una escarapela. Una honorificencia. No. O sea reintegráte. Hay siete cosas que no pueden hacer según la legislación actual los que están en segunda unión. Yo no me las acuerdo todas, pero una es no ser padrinos de Bautismo. ¿Por qué? ¿Y qué testimonio le va a dar al ahijado? El testimonio de decirle: “Mirá querido, yo en mi vida me equivoqué, ahora estoy en esta situación. Soy católico. Los principios son éstos. Yo hago esto y te acompaño”. Testimonio de verdad. […] Si creen, aunque estén en una situación que se disuelve, llamada irregular, y la reconozcan y la acepten, y sepan lo que la Iglesia piensa de esas cosas, no es impedimento. Cuando hablamos de integrar es meter todo esto, después acompañar procesos interiores. […] Después, tenemos un problema muy serio, que es la colonización ideológica sobre la familia. Por eso me referí en Filipinas, porque es un problema muy serio. Es decir los africanos se quejan mucho de esto, bueno, y en Latinoamérica también se da. Y a mí me pasó una vez. Fui testigo de un caso con una Ministra de Educación, cuando uno tiene ciertos créditos, sí pero, la enseñanza de la teoría del “gender”, entonces es una cosa como que va atomizando a la familia ¿no? Esa colonización ideológica que destruye la familia ¿no? Por eso yo creo que del Sínodo saldrán cosas muy claras, muy rápidas, y que ayuden a toda esta crisis familiar, que es total ¿no?