El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 17 de junio de 2020

Estados Unidos protege a médicos objetores ante aborto y cirugías de cambio de sexo


Foto referencial. Crédito: Pixabay

13 de junio de 2020

El viernes 12 de junio el Gobierno de Estados Unidos emitió una norma que protege el derecho a la objeción de conciencia de los médicos y demás profesionales de la salud ante el aborto y las cirugías de cambio de sexo.
La norma del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) elimina algunas partes de una regulación de 2016 que ampliaba la definición de discriminación por sexo y que “excedía el ámbito de la autoridad delegada por el Congreso”.
“El HHS fortalece la sección 1557 devolviéndole al gobierno la interpretación de la discriminación por sexo de acuerdo al sentido llano de la palabra ‘sexo’ como masculino y femenino y como determinado por la biología”, indica el texto.
La sección 1557 de la ley del cuidado de la salud prohíbe financiar con fondos del gobierno programas que estén basados en la discriminación por sexo.
Bajo la regulación aprobada por el gobierno de Barack Obama en mayo de 2016, la palabra “sexo” era definida incluyendo la “identidad de género”, con lo que los médicos que rechazaban hacer cirugías de cambio de sexo podían ser procesados por discriminación sexual. La norma también era interpretada de modo tal que se asumía una protección para la práctica del aborto.
El presidente del comité provida del Episcopado estadounidense y Arzobispo de Kansas City, Mons. Joseph F. Naumann, saludó la nueva regulación y dijo que los obispos están agradecidos por este “importante paso” del gobierno.
“Las regulaciones propuestas ayudarán a restaurar los derechos de los proveedores de salud – así como los aseguradores y los empleadores – que rechazan practicar abortos o procedimientos de ‘transición de género’ en razón de una objeción ética o profesional”, agregó el Prelado.
“Los proveedores católicos de salud sirven a todos los que reciben, sin importar sus características o contexto. Sin embargo hay consideraciones éticas cuando hablamos de procedimientos”, resaltó.
Ocho estados y muchos proveedores de salud rechazaron las regulaciones del gobierno de Obama y presentaron diversas medidas legales en diciembre de 2016. El caso resultó en el fallo del juez Reed O’Connor que emitió una medida cautelar a nivel nacional contra la aplicación de las regulaciones, constatando que la definición ampliada de discriminación sexual atentaba contra la libertad religiosa. El gobierno federal no apeló entonces el mandato judicial.
El consejo general del Episcopado emitió sus propios comentarios en agosto de 2019 precisando que la reinterpretación del gobierno de Obama era “errónea”.
La Dra. Grazie Pozo Christie, consejera de políticas de The Catholic Association, felicitó la modificación de las regulaciones del 12 de junio.
“La prevención de la discriminación por sexo tenía la intención de asegurar que las mujeres sean tratadas igual a los hombres”, dijo la experta en una declaración.
“Cambiar la definición de sexo para significar ‘identidad de género’ e incluir acceso irrestricto al aborto no habría protegido a los vulnerables”, resaltó. Lo que hubiera pasado, advirtió, es que se habría impedido que los médicos rechazaran realizar procedimientos que objetan, como es el casio de los abortos tardíos o las cirugías de menores de edad con disforia de género.
“Sacar al gobierno del negocio de la ingeniería social y fuera del camino de la ética médica y el cuidado de los pacientes es un paso adelante”, resaltó.
Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en CNA

jueves, 12 de diciembre de 2019

Padres pierden custodia de hija de quince años por oponerse al cambio de sexo

Parents Lose Custody of 

15-Year-Old Daughter For 

Refusing to Allow Sex Change

“It is as if they had killed our child.”
Published
  
on
 
The parents of a 15-year-old Finnish girl lost custody of their daughter 
after refusing to allow her to undergo a sex change.
According to a report by Svenska Yle, the parents prevented the girl from 
starting hormone treatments to “correct her gender.”
The names of the individuals involved were changed and the EU country in 
which the events happened were removed from the article to protect the
 identity of the family.
However, what we do know is that two summers ago after the family moved 
abroad, their daughter Nea met a new friend group.
She went from acting and dressing very feminine to dressing like a boy and
 claiming she was born into the wrong body.
Nea then demanded that her parents Kari and Niina allow her to begin 
hormone therapy and eventually breast removal surgery.
The request was denied and Nea became increasingly angry before one of 
her friends contacted the police and filed a criminal report against the 
parents.
Documents show that Nea’s friends were encouraging her to “break 
contact with her parents” from the beginning.
Nea was taken by authorities and spent a few months in an orphanage 
before being allowed to return home to her parents, who then planned to 
move back to Finland.
Nea later returned to the police station with a local transgender activist and 
a decision to allow her to begin hormone treatment was made without the 
parents even being consulted.
Nea’s parents eventually gave up on trying to regain full custody of her 
and now say that she hardly speaks to them.
Her parents watched a video of the girl talking into a camera and saying, 
“This is how I sound six months after I started taking testosterone.”
She has apparently developed a deeper voice, put on weight and grown 
more hair, changes that are “irreversible.”
“Without over-dramatizing, you can say that as the voice, appearance and 
personality change, it is as if they had killed our child,” said the girl’s mother.
As we previously highlighted, the number of children wanting to undergo
sex change treatment has exploded since the media and the culture began 
hyping transgender identity politics.
Earlier this year, it was revealed that five people working at Britain’s only 
NHS transgender clinic had quit after children as young as three were 
being through unnecessary gender reassignment treatment.
“Referrals to the clinic risen in recent years, with 94 in 2010, rising to 2,519 
by last year, with the youngest patient aged just three,” reported the Daily 
Mail.
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viernes, 22 de noviembre de 2019

Faltan insumos para enfermos oncológicos, pero el cambio de sexo es gratis

La imagen puede contener: una persona, sonriendo, texto

En Argentina el cambio de sexo de algunos, lo terminan pagando todos, mientras faltan insumos para enfermos de cáncer

El secretario de Salud argentino, Adolfo Rubinstein, emitió una resolución polémica, luego del enfrentamiento con el Poder Ejecutivo por el aborto.

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Nueva polémica de Rubinstein: las obras sociales deberán cubrir el 100 % del tratamiento para realizar los cambios de sexo. (Twitter)
Una de las tantas distorsiones que tienen lugar en la economía argentina y que poca (casi nadie, para decir verdad) percibe, es la relativa a los precios de las obras sociales (servicios de cobertura médica prepaga). Además de las regulaciones de los precios, que tienen lugar por la permanente inflación relacionada a la emisión monetaria y al déficit, hay otra intervención gubernamental que complota con las necesidades de los que menos tienen. Cada dos por tres el Poder Ejecutivo o el Legislativo, en un arranque de «compromiso social» emiten dictámenes que obligan a las empresas a brindar determinados servicios.
De esta manera se incluyeron como obligatorios en los planes generales los tratamientos relativos a la obesidad o para facilitar las fecundaciones, en casos de dificultad para obtener un embarazo natural. Cada vez que una normativa semejante se aprueba, el «logro» se festeja como un triunfo en materia de «derechos sociales». Esta mañana se confirmó, luego del escándalo del secretario de Salud y su enfrentamiento con el Ejecutivo por el aborto, que las obras sociales deberán garantizar de forma «gratuita» los medicamentos para acompañar los tratamientos de cambio de sexo.
Claro que nada esto es gratis y todo va a la cuenta de las empresas que, de una forma u otra, terminan adecuando los costos para permanecer en el negocio. Lo cierto es que muchas personas de escasos recursos, que probablemente no cuentan con cobertura por trabajar en el mercado informal («en negro») se ven perjudicados por estas cuestiones. Cuando el Estado obliga a las empresas a dar servicios dentro del plan como los relativos a las operaciones por obesidad, a la fecundación in vitro, o como en este caso, para obtener los medicamentos para acompañar la terapia de modificación del sexo, termina complicando a los más necesitados que necesitarían adquirir un plan básico. Con todos los agregados de las «victorias sociales», lo único que se logra es impedir el ingreso al plan médico a personas de bajos ingresos que solamente necesitarían un plan para enfrentar las adversidades en materia de salud.
Ante la supuesta buena voluntad de «garantizar la identidad de género de las personas, entendida como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo», el Estado no habrá hecho otra cosa que encarecer, de una forma u otra, la cobertura privada de salud, dejando más personas fuera del sistema. Lo más grave es que son las que más lo necesitan.
(https://es.panampost.com/marcelo-duclos/2019/11/22/argentina-el-cambio-de-sexo-de-algunos-lo-terminan-pagando-todos/?fbclid=IwAR2Ri_2i4_NvrppT9NwkqDl0KXbuze6L1Tvvq802psYl5BRRdn4eNTFJLsE)

martes, 30 de abril de 2019

Denuncian que se engañó a 17 niños autistas para “cambiar” de sexo

Una profesora del Reino Unido denuncia que le aconsejaron, junto a otros docentes, que mantuviera a los padres en la ignorancia si un alumno afirmaba ser “transgénero”. Algunos de estos niños estarían a punto de someterse a cirugía de mutilación y cambio estético sexual.


miércoles, 1 de agosto de 2018

Irresponsable programa televisivo instruye sobre cambio de sexo entre niños y adolescentes


Como si se tratara de un juego, o de algo que libremente se puede decidir de la noche a la mañana, o como si fuera una decisión que un niño o adolescente puede tomar por sí mismo, el programa argentino de televisión "Cortar por Lozano" trata el tema de cambio de sexo y apoya abiertamente la agenda de la ideología de género entre niños y adolescentes. 
Repudiamos la forma banal en la que se trata tan delicado tema y lo denunciamos ante los padres de familias, para que eviten ver este tipo de programas, contrario al sentido común y a la razón científica.

sábado, 12 de agosto de 2017

Autorizan un tratamiento de ‘cambio’ de sexo a un niño brasileño sin consentimiento del padre

Un niño en una consulta médica/Imagen de Archivo.
Un juez autorizó a un adolescente de 12 años recibir una terapia hormonal para inhibir los cambios físicos propios de la edad, en vista a un futuro de sexo. El magistrado considera que el padre ‘viola los derechos humanos’ del menor al oponerse.
 
Un adolescente de doce años ha recibido autorización de la Justicia brasileña para someterse a un tratamiento de “interrupción” de la pubertad que facilite un futuro “cambio” de sexo, aún oponiéndose el padre del menor.
El niño asegura que “es mujer”, viste como tal y cuenta con el apoyo de la madre. Vive en el municipio de Uberlândia, una de las mayores ciudades del estado de Minas Gerais, en el sudeste de Brasil.

La decisión fue tomada por la Jurisdicción de la Infancia y la Juventud del Tribunal de Justicia del Estado después de una acción civil movida por el Ministerio Público de Minas Gerais (MPMG) supuestamente a solicitud de la madre.
El MPMG cuenta con un Núcleo Estatal de Género dentro de su estructura con la finalidad de orientar y articular a las fiscalías en orden a defender los “derechos” humanos relacionados a la identidad de género. En la practica realiza activismo.
Los promotores aseguran que para impulsar la acción consideraron un informe presentado por un equipo interdisciplinar formado por una enfermera, un médico, una psicóloga y un psiquiatra.
El documento apunta que el adolescente posee un cuadro clínico de “transtorno de identidad sexual” y sugiere se le aplique un tratamiento para inhibir los cambios físicos
El documento indicaba que el adolescente posee un cuadro clínico de “transtorno de identidad sexual” y sugiere se le aplique un tratamiento para inhibir los cambios físicos propios de la adolescencia para, de esta forma, en cuatro años iniciar con una intervención para el “cambio” de sexo.
EL MPMG afirma que solicitar el tratamiento, a pesar de la evaluación contraria del padre, es una forma de garantizar “la salud física y mental” del joven.
El juez Lourenço Migliorini Fonseca Ribeiro, que recibió y juzgó el pedido, dice en su decisión que “no se puede concebir que el papá, de forma discriminatoria, impida o perjudique el tratamiento psicosocial indicado”.
Y advierte que se trata de una “clara violación de la dignidad humana y del libre desarrollo de la salud mental del adolescente defendido por el Ministerio Público”.
El padre, que considera riesgoso que su hijo sea sometido a tratamientos hormonales, es tachado por el juez de discriminador y “violador de derechos humanos”
El padre, que considera riesgoso que su hijo, menor de edad, sea sometido a tratamientos hormonales, es presentado por el juez y por los promotores como un discriminador y “violador de derechos humanos”.
Sin embargo un análisis recientemente publicado por tres especialistas sobre las terapias de “supresión de la pubertad” parece dar la razón a las reservas del padre de familia.
De acuerdo con Paul Hruz, Lawrence Mayer y Paul R. McHugh, “sería apropiado describir los tratamientos para el bloqueo de la pubertad, en casos de disforía de género, como experimentales”.
“La afirmación de que ese tratamiento es totalmente reversible, lo que le hace parecer menos drástico, no está respaldada con evidencia científica: no esta claro, por ejemplo, si los niños sometidos serán capaces de desarrollar funciones reproductivas naturales al finalizar”.
“O que impacto tendrá en su desarrollo óseo y muscular, o las consecuencias psicológicas que dejará”, apuntan.
Hruz es pediatra y endocrinólogo de la Universidad Washington en Saint Louis, Missouri; Mayer, es psicólogo y epidemiologo especialista en bioestadística de la Universidad Johns Hopkins; y McHugh, es uno de los más prestigiosos psiquiatras de Estados Unidos.
El de este caso, no había sido noticiado en el país ningún otro, indicando la terapia de “supresión de la pubertad” por motivos de “trastornos de identidad sexual” y mucho menos con la oposición frontal de uno de los progenitores.
Desde 2013 el Ministerio de Salud permite que jóvenes de 18 años sean sometidos a cirugías de “cambio” de sexo y pueden ser solicitadas de forma gratuita en el sistema único de salud.
A los 16 años es posible que el adolescente opte por tratamiento hormonal, pero no antes.
Raimundo Oliveira, presidente de la Red Estatal de Acción por la Familia, considera que la decisión del juez vulnera la patria potestad, pues no respeta el derecho del padre de familia a cuidar de cuidar su hijo, que es un menor.
Asimismo, señala que servidores de la Justicia y profesionales de la salud deberían tener cuidado de no indicar “terapias experimentales” como si estuvieran consolidadas, especialmente cuando son aplicadas a niños o jóvenes.
“La sexualidad de un adolescente no puede ser desconstruida ni tratada como un experimento, sería necesario una amplia evaluación médica y psicológica, con diversas opiniones, pues hoy no hay evidencias sobre los beneficios del uso de esa terapia para ese problema”, advierte.
(https://www.actuall.com/familia/autorizan-tratamiento-cambio-sexo-nino-brasileno-sin-consentimiento-del-padre/)

jueves, 5 de noviembre de 2015

Suecia evalúa autorizar cambio de sexo a niños de 12 años sin necesidad de autorización de los padres

jóvenes-EFE
Un informe encargado por el Gobierno sueco recomienda que se autorice a los adolescentes de 15 años a cambiar su sexo sin autorización paterna.
La periodista sueca Ingrid Carlqvist ha sacado a luz un informe redactado por una comisión designada por el Gobierno sueco que estudia la posibilidad de legislar a favor de las operaciones de cambio de sexo en niños de 12 años y de permitir que se identifiquen estos menores en el documento de identidad y en su pasaporte con un sexo distinto al de su partida de nacimiento.
El informe se titula “El sexo legal y de cambio de sexo médico” y estudia, por encargo del Gobierno, el límite de edad para la aprobación de un cambio de sexo. En el documento se recoge, entre otras afirmaciones, que el cambio de sexo debe ser “rápido, sencillo y transparente” en el caso de los menores.
Para garantizar la rapidez del proceso, según este informe, “nadie debería tener que pasar por ningún tipo de tratamiento médico o psicológico”. Cualquiera que se quiera someter a esta operación podría hacerlo, por tanto, simplemente con manifestar su deseo de cambiar de sexo.
Según sostiene este informe, es un error que la legislación vigente en Suecia obligue a quienes quieren cambiar de sexo a pasar por un examen psicológico o médico que evalúa si la persona tiene “el género equivocado”. Tampoco se contempla en el texto la atención psicológica después de la operación, aunque son muchos los expertos que abogan por un tratamiento posterior.
Asimismo, en el documento se denomina como posible “coacción” la acción de los padres y plantea que los menores de edad, hasta los 15 años, puedan cambiar de sexo sin consentimiento paterno. También se señala como una dificultad para los jóvenes a la hora de cambiar de sexo el “ir contra las normas sociales y las ideas predominantes en una sociedad heteronormativa”.
El cambio de sexo es, para los autores del informe, “la mejor ayuda disponible en la actualidad para los transexuales” y el Gobierno debe garantizar los tratamientos quirúrgicos pertinentes y de “corrección hormonal”.
Como medidas concretas que debe llevar a cabo el Gobierno, el informe propone que a los 15 años se permita decidir a los niños si desean realizarse una operación de cambio de sexo sin el consentimiento de sus padres, para evitar posibles traumas. También se propone que los niños puedan cambiar su sexo a los 12 años, aunque sí debería exigirse la autorización de los padres.
En el caso de que sólo uno de los padres se oponga al cambio de sexo de su hijo de 12 años, el informe recomienda a las autoridades que hagan caso omiso al progenitor en oposición. La legislación debería amparar, se defiende en el documento, dar a los Servicios Sociales la potestad de decidir que sin la aprobación de un tutor, si es por “el interés del niño”.
De seguir las recomendaciones de este informe, el Gobierno sueco modificaría la legislación vigente para permitir a los niños con tan sólo 12 años de edad cambiar su sexo, y a los 15 modificar su cuerpo de forma irreversible incluso sin autorización de sus padres.
(http://www.infovaticana.com/2015/11/05/suecia-estudia-permitir-el-cambio-de-sexo-en-ninos-de-12-anos/)

miércoles, 29 de octubre de 2014

Reflexiones sobre la ley de "identidad de género"

(AA) El proyecto aprobado en el Senado permite desde cambio del DNI hasta tratamientos hormonales y operaciones de "cambio de sexo", tanto para adultos como niños. Quienes solicitan estos procedimientos experimentan una falta de armonía entre su cuerpo y la imagen de sí mismos. La pregunta es: ¿esta falta de armonía, debe conciliarse cambiando el cuerpo o cambiando la mente?
El pasado miércoles 9 de mayo el Senado aprobó por 55 votos a favor, ninguno en contra y una abstención el proyecto de "identidad de género". En un rápido debate de apenas tres horas, con 25 oradores, la cámara alta convirtió en ley la iniciativa, que ya contaba con la aprobación de Diputados. El 30 de noviembre de 2011, la Cámara de Diputados ya había aprobado la iniciativa por 167 votos favorables, 17 en contra y 7 abstenciones, elaborada en base a las iniciativas de Silvana Giudici (UCR), Diana Conti (FpV) y Juliana Di Tullio (FpV).
Durante la jornada de la votación en el Senado, la Agrupación Nacional Putos Peronistas hizo una movilización especial en favor del texto.
Los discursos transcurrieron sin sobresaltos, ante un recinto del que se habían ausentado 16 legisladores. Esta vez, la senadora Negre de Alonso brilló por su ausencia. Hace dos años se había opuesto férreamente al "matrimonio igualitario".
Los legisladores pretenden que existe un "el derecho humano a la identidad de género de las personas" (Art. 13).
Los padres de familia deben estar alertas, pues no tardará en llegar material para docentes desde el Ministerio de Educación buscando adoctrinar a niños y jóvenes en conductas que seguramente son contrarias a las convicciones de la mayoría de los padres de familia argentinos. Los padres deben hacer valer su derecho de educar a sus hijos según sus propias convicciones.
Aspectos principales de la ley
Para los legisladores “se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido”.
Nos encontramos ante una de las leyes más permisivas del mundo en la materia, ya que para alterar todos los registros públicos no hay que justificar nada más que un sentimiento personal en base a la propia autopercepción. El Art. 3 establece que: “toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de prenombre e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida”.
La ley no sólo posibilita a las personas mayores de edad a cambiar de nombre sin ir a la justicia, sino que los menores de 18, también, pueden hacerlo con la aprobación de sus padres o tutores. En caso de que éstos se opongan, la ley establece que los niños y adolescentes podrán hacer la petición, con la supervisión de un abogado, por vía judicial.
La ley es muy generosa, pues contempla también que la persona pueda tener un conflicto con su identidad y quiera cambiarla nuevamente: el Art. 8 establece que la rectificación registral puede ser nuevamente modificada, pero esta vez con autorización judicial.
Los tratamientos hormonales y todas las operaciones de “cambio de sexo” quedan incluidas gratuitamente en el Plan Médico Obligatorio. Lo pagamos todos con nuestros impuestos: “Los efectores del sistema público de salud, ya sean estatales, privados o del subsistema de obras sociales, deberán garantizar en forma permanente los derechos que esta ley reconoce”.
¿Nacidos en el cuerpo equivocado?
En el centro de esta discusión se encuentran los reclamos de algunas minorías que alegan que han nacido en el cuerpo equivocado. Lejos de reconocer el dato biológico del cuerpo que poseen,pretenden que el cuerpo sea “reasignado” a la imagen mental (o mejor dicho, capricho) que ellos tienen de si mismos.
Obviamente, la identidad sexual está escrita en cada célula del cuerpo humano y puede determinarse mediante exámenes de ADN. No puede ser modificada. Tal vez pueda modificarse la apariencia del individuo (se viste como mujer, si está lleno de siliconas …), pero su estructura genética es inmodificable. Lo único que queda es aceptar y reconocer lo que la biología nos ha dado.
Es decir, no es el cuerpo el que debe cambiar acorde a los caprichos de nuestra mente, sino que es nuestra mente la que debe reconocer el dictado de la naturaleza.
Las personas que afirman que tienen una “identidad de género” contraria a su estructura anatómica y biológica no van a resolver sus problemas mediante la cirugía de reasignación de sexo.
Las personas que encuentran dificultades para identificarse con su sexo biológico frecuentemente padecen de problemas psicológicos serios como depresión, ansiedad severa, masoquismo, autodesprecio, narcisismo, y consecuencias de abusos sexuales en la infancia y de situaciones familiares conflictivas.
Estos individuos experimentan dificultades sociales y sexuales como resultado de estos trastornos y experiencias negativas, y no porque hayan nacido en el “cuerpo equivocado”.
Las cirugías de reasignación de sexo
El deseo de imitar el otro sexo o hacerse pasar por el otro sexo no es nueva, ni es la amputación de partes sanas del cuerpo. En muchas culturas, hubo hombres castrados por varias razones, en algunos casos para preservar la voz de soprano de pre-púberes, en otras, de tal manera que pudieran servir como guardias de harenes. Tales prácticas son ahora consideradas barbáricas. Algunas mujeres en distintos momentos de la historia también se han hecho pasar por hombres.
Recién cuando las habilidades quirúrgicas avanzaron hasta el punto de que los cirujanos pudieron construir una vagina artificial y algo parecido a un pene o un escroto, la “cirugía de reasignación de sexo” (SRS) se desarrolló como una subespecialidad quirúrgica. La ética materialista del "si es posible hacer algo, deberíamos hacerlo", ha creado un clima donde la gente no ve nada malo cuando los cirujanos destruyen órganos reproductivos saludables y crean órganos artificiales para aquellos que lo deseen. Aquellos que creen en la ética radical del "es mi cuerpo, por lo que puedo manipularlo como me gusta," se sienten ofendidos si los cirujanos se niegan a acceder a sus demandas.
El uso del término "cirugía de reasignación sexual" es en sí mismo problemático, pues supone que la identidad sexual es asignada al nacer y que también puede ser reasignada quirúrgicamente. La identidad sexual se observa en el nacimiento y, salvo en casos muy raros, coincide con la estructura genética. Está escrita en cada célula del cuerpo y puede determinarse mediante pruebas de ADN. No puede ser cambiada. Llamar a los hombres que han tenido una operación de cambio de sexo "mujer" no cambia su estructura genética. No los hace genéticamente una mujer.
Transexualidad e “identidad de género”
El uso del término "transexual" también es problemático, ya que implica que una persona puede cambiar su verdadero sexo genético al otro sexo. En una época, la palabra "sexo" se utilizaba para describir todo lo que estaba incluido en la condición de varón o mujer. La palabra "género" se usaba para referirse al lenguaje; las palabras son masculinas, femeninas o neutras en género.
El controvertido psicólogo, sexólogo, y promotor de la cirugía de cambio de sexo John Money introdujo la idea de "identidad de género", que se define como la categorización que una persona hace de sí misma como hombre, mujer o ambivalente. Las feministas radicales abrazaron la idea de que el sexo -la realidad biológica- podría ser separado del género, que consideraban como una construcción social artificial impuesta sobre los cuerpos masculinos y femeninos. Para ellos, el sexo puede ser un dato biológico, pero el género está en la mente y puesto que se construye por interacción social, puede ser deconstruido.
Aquellos que se autodenominan “transexuales” han interpretado la separación de sexo y género en una dirección diferente; para ellos, el género es lo natural y el sexo es lo que puede ser construido, es decir, el cuerpo puede ser modificado para adaptarse a la mente. Por lo tanto, una persona podría ser de sexo masculino (es decir, biológicamente, genéticamente) pero de género femenino. Esto no significa que un dado hombre pueda tener intereses, talentos, u otros rasgos que normalmente se encuentran en las mujeres, sino que, en el centro de su ser, él es esencialmente una mujer que ha sido mal asignada al momento del nacimiento. Por lo tanto, su deseo de ser reasignado quirúrgicamente y hormonalmente es razonable y debe considerarse.
Las personas que solicitan cirugía de reasignación de sexo experimentan una falta de armonía entre su cuerpo y la imagen de sí mismos. La pregunta es: ¿esta falta de armonía, debe conciliarse cambiando el cuerpo o cambiando la mente? Aquellos que solicitan cirugías de reasignación de sexo se oponen a pericias psicológicas sobre los orígenes de sus sentimientos, exigiendo en su lugar una solución quirúrgica a su problema.
La operación sólo cambia las apariencias, no el sexo
Aquellos que promueven públicamente las cirugías de reasignación de sexo insisten en que una vez que se terminen los procedimientos, el paciente ya no es del sexo con el que nació, sino que ha sido transformado quirúrgicamente en el otro sexo. Sin embargo, estos procedimientos sólo crean una imitación de los órganos que intervienen en el acto sexual que, en el caso de las mujeres que quieren parecerse a los hombres, constituyen una imitación muy pobre y no funcional.
La cirugía no puede cambiar el ADN o neutralizar el efecto de las hormonas prenatales en el cerebro. Sólo puede crear la apariencia de uno u otro sexo. Las personas que han pasado por estos procedimientos pueden involucrarse en actos que simulan la relación sexuales entre un varón y una mujer, pero estos actos son estériles, ya que los procedimientos quirúrgicos no pueden crear la fertilidad. En efecto, las operaciones de cambio de sexo constituyen la forma más radical de la esterilización.
Cirugía de reasignación de sexo en los hombres
La cirugía de reasignación de sexo es sólo un paso dentro de un proceso largo y costoso. Los hombres que quieren vestirse en público como una mujer se someten a procedimientos de electrólisis para eliminar el vello facial, tratamientos hormonales, electrólisis para remover el bello de los genitales (y preparar el tejido genital que se utiliza para crear una pseudo-vagina), extracción del pene y los testículos, creación de una pseudo-vagina, formación de una abertura para la uretra, cirugía estética para disminuir el tamaño de la manzana de Adán, inserción de implantes mamarios, cambiar otras características, e insertar implantes de silicona en las caderas y los glúteos.
Los que comienzan todo este procedimiento generalmente quedan insatisfechos con los primeros resultados cosméticos. Algunos de los que se realizan operaciones de cambio de sexo no sólo quieren ser mujeres, sino que quieren ser mujeres irresistiblemente atractivas, y por lo tanto, pueden convertirse en adictos a la cirugía plástica. Algunos buscan profesionales para que les realicen inyecciones de silicona y otros cambios, arriesgándose a infecciones e incluso a la muerte.
Algunos hombres se presentan en público como mujeres, pero aún no se han decidido a someterse a una cirugía por debajo de la cintura. Se les denomina a veces "she-males", ya que con los implantes mamarios y la cirugía estética por encima de la cintura se ven como mujeres, pero por debajo de la cintura son hombres físicamente. Algunos de estos “she-males” trabajan como “bailarinas” en clubes que se especializan en este tipo de entretenimiento o como prostitutas a fin de ahorrar el dinero necesario para realizarse una cirugía de genitales. Algunos hombres buscan los servicios sexuales de estos “she-males”.
Cirugía de reasignación de sexo en mujeres
Para las mujeres, el proceso de “cambio de sexo” implica tratamientos hormonales, la eliminación de las mamas (proceso que a menudo se inicia uniéndolas), histerectomía total (operación para extirpar el útero), y la creación de un pseudo-pene y testículos. Es de notar que incrementar los niveles de testosterona en una mujer (para estimular crecimiento de vello facial y el aumento de la capa muscular) tiene el riesgo potencial de causar un cambio en su personalidad, haciendo a las mujeres más agresivas. La histerectomía se lleva a cabo para detener la menstruación que, para muchas mujeres, implica eliminar la evidencia mensual de su feminidad y vulnerabilidad.
Relativamente pocas de las mujeres que se someten a operaciones de cambio de sexo, incluso aquellas con graves disforia de género, optan por dar el último paso: la creación de un pseudo-pene y pseudo-testículos. Cuando hacen ésto, los órganos artificiales son a menudo pequeños y no funcionales. Se puede construir un pene de modo que permita una erección mecánica y simular relaciones sexuales, pero la eyaculación no es posible. Los cirujanos intentan preservar la sensación sexual en los pseudo-órganos, pero no siempre tienen éxito.
Hace un par de años, hubo gran publicidad sobre el supuesto caso de un hombre “embarazado”. La persona embarazada era en realidad una mujer a la que se le habían extraído los senos y estaba tomando hormonas para aumentar el vello facial y los músculos, pero no había sido sometida a una histerectomía o una cirugía para crear los pseudo-genitales externos masculinos. Cuando ella y su compañera quisieron tener un hijo y su pareja no pudo quedar embarazada, ella dejó de tomar las hormonas y fue inseminada artificialmente. Por lo tanto, una mujer que se veía como un hombre por encima de la cintura, era en realidad una mujer con total capacidad de quedar embarazada.
El texto de la ley
Artículo 1º.- Derecho a la identidad de género. Toda persona tiene derecho:
a. Al reconocimiento de su identidad de género.
b. Al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género.
c. A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los prenombre/s, imagen y sexo con los que allí es registrada.
Artículo. 2º.- Definición. Se entiende por identidad de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el modo de hablar y los modales.
Artículo. 3º.- Ejercicio. Toda persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de prenombre e imagen, cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.
Artículo. 4º.- Requisitos. Toda persona que solicite la rectificación registral del sexo, el cambio de prenombre
1. Acreditar la edad mínima de 18 años de edad, con excepción de lo establecido en el artículo 5º de la presente ley;
2. Presentar ante el Registro Nacional de las Personas o sus oficinas seccionales correspondientes, una solicitud manifestando encontrarse amparada por la presente ley requiriendo la rectificación registral de la partida de nacimiento y el nuevo documento nacional de identidad correspondiente, conservándose el número original.
3. Expresar el nuevo prenombre elegido con el que solicita inscribirse. En ningún caso será requisito acreditar intervención quirúrgica por reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico.
Artículo. 5º.- Personas menores de edad. Con relación a las personas menores de 18 años de edad la solicitud del trámite a que refiere el artículo 4º deberá ser efectuada a través de sus representantes legales y con expresa conformidad del menor.
Cuando por cualquier causa se niegue o sea imposible obtener el consentimiento de alguno/a de ellos/as, se podrá recurrir a la vía sumarísima para que los/as jueces/zas correspondientes resuelvan, teniendo en cuenta los principios de capacidad progresiva e interés superior del niño/a de acuerdo a lo estipulado en la Convención sobre los derechos del Niño y en la Ley 26.961 de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.
Artículo. 6º.- Trámite. Cumplidos los requisitos establecidos en los artículo 4º y 5º, el/la oficial público procederá, sin necesidad de ningún trámite judicial o administrativo, a notificar de oficio la rectificación de sexo y cambio de prenombre al Registro Civil de la jurisdicción donde fue asentada el acta de nacimiento para que proceda a emitir una nueva partida de nacimiento ajustándola a dichos cambios, y a expedirle un nuevo documento nacional de identidad que refleje la rectificación registral del sexo y el nuevo prenombre. Se prohíbe cualquier referencia a la presente ley en la partida de nacimiento rectificada y en el documento nacional de identidad expedido en virtud la misma.
Los trámites para la rectificación registral previstos en la presente ley son gratuitos y no será necesaria la intermediación de ningún gestor o abogado.
Artículo 7º.- Efectos. Los efectos de la rectificación del sexo y el /los prenombre/s, realizados en virtud de la presente ley, serán oponibles a terceros desde el momento de su inscripción en el/los registros.
La rectificación registral no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a la inscripción del cambio registral, ni las provenientes de las relaciones propias del derecho de familia en todos sus órdenes y grados, las que se mantendrán inmodificables, incluida la adopción.
En todos los casos será relevante el número de Documento Nacional de Identidad de la persona, por sobre el prenombre o apariencia morfológica de la persona.
Artículo. 8º.- La rectificación registral conforme la presente ley, una vez realizada, sólo podrá ser nuevamente modificada con autorización judicial.
Artículo. 9º.- Confidencialidad. Sólo tendrán acceso al acta de nacimiento originaria quienes cuenten con autorización del/a titular de la misma o con orden judicial por escrito y fundada.
No se dará publicidad a la rectificación registral de sexo y cambio de prenombre en ningún caso, salvo autorización del/a titular de los datos. Se omitirá la publicación en los diarios a que se refiere el artículo 17 de la Ley 18.248.
Artículo 10.- Notificaciones. El Registro Nacional de las Personas informará el cambio de Documento Nacional de Identidad al Registro Nacional de Reincidencia; a la Secretaría del Registro Electoral correspondiente para la corrección del padrón electoral y a los organismos que reglamentariamente se determine.
Artículo 11.- Derecho al libre desarrollo personal. Todas las personas mayores de 18 años de edad podrán, conforme al artículo 1º de la presente ley y a fin de garantizar el goce de su salud integral, acceder a intervenciones quirúrgicas totales y parciales y/o tratamientos integrales hormonales para adecuar su cuerpo, incluida su genitalidad, a su identidad de género autopercibida, sin necesidad de requerir autorización judicial o administrativa.
Para el acceso a los tratamientos integrales hormonales, no será necesario acreditar la voluntad en la intervención quirúrgica de reasignación genital total o parcial. En ambos casos se requerirá, únicamente, el consentimiento informado de la persona. En el caso de las personas menores de edad regirán los principios establecidos en el artículo 5º para la obtención del consentimiento.
Los efectores del sistema público de salud, ya sean estatales, privados o del subsistema de obras sociales, deberán garantizar en forma permanente los derechos que esta ley reconoce.
Todas las prestaciones de salud contempladas en el presente artículo quedan incluidas en el Plan Médico Obligatorio, o el que lo reemplace, conforme lo reglamente la autoridad de aplicación.
Artículo 12.- Trato digno. Deberá respetase la identidad de género adoptada por las personas, en especial por niñas, niños y adolescentes, que utilicen un nombre distinto al consignado en su Documento Nacional de Identidad. A su sólo requerimiento, el nombre adoptado deberá ser utilizado para la citación, registro, legajo, llamado y cualquier otra gestión o servicio, tanto en los ámbitos públicos como privados.
Cuando la naturaleza de la gestión haga necesario registrar los datos obrantes en el Documento Nacional de Identidad, se utilizará un sistema que combine las iniciales del nombre, el apellido completo, día y año de nacimiento y número de documento y se agregará el prenombre elegido por razones de identidad de género a solicitud del interesado/a.
En aquellas circunstancias en que la persona deba ser nombrada en público deberá utilizarse únicamente el nombre de elección que respete la identidad de género adoptada.
Artículo 13.- Aplicación. Toda norma, reglamentación o procedimiento deberá respetar el derecho humano a la identidad de género de las personas. Ninguna norma, reglamentación o procedimiento podrá limitar, restringir, excluir o suprimir el ejercicio del derecho a la identidad de género de las personas, debiendo interpretarse y aplicarse las normas siempre, a favor del acceso al mismo.
Artículo 14.- Derógase el inciso 4º del artículo 19 de la ley 17.132.
Artículo 15.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.
(artículo extraído de: http://argentinosalerta.org/node/1999)