El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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jueves, 3 de junio de 2021

Fauci colaboró con el laboratorio del Partido Comunista Chino de Wuhan en el experimento de modificación genética del virus llamado "ganancia de función"

 


El Ejército comunista chino inició los estudios de "ganancia de función" (sobre los coronavirus de murciélagos), que significa manipular y modificar genéticamente virus de origen animal, con el fin de que sean capaces de infectar a los seres humanos, con el fin de investigar posibles terapias, como las denominadas "vacunas anti-Covid". Fauci sería cómplice directo de la investigación criminal de "ganancia de función" llevada a cabo por el Partido Comunista Chino, investigación que desencadenó la actual crisis sanitaria provocada por el Covid-19.

miércoles, 2 de junio de 2021

El Partido Comunista Chino censura documental que prueba el origen del coronavirus a partir de Wuhan

 

Este es el documental censurado en redes sociales que denunciaba que el coronavirus se habría filtrado de un laboratorio de Wuhan

“El origen del coronavirus de Wuhan” fue una investigación sobre los virus sintéticos creados en la ciudad donde comenzó el brote de COVID-19, la improbabilidad de que el SARS-CoV-2 sea de origen natural y la censura de Beijing. El video fue bloqueado en diferentes plataformas

Fragmento de "El origen del coronavirus de Wuhan", de Joshua Philipp, publicado en el canal de YouTube de Crossroads


El 12 de abril de 2020 Infobae reproducía una nota sobre el documental periodístico que ponía en duda el relato oficial del régimen chino sobre el origen del coronavirus y que fue censurado por diferentes plataformas digitales. Hasta esa fecha, la pandemia por coronavirus no había provocado la tragedia actual, aunque se encaminaba en ese sentido. Sin embargo, diversos árbitros de redes sociales cuestionaron las versiones sobre un origen no natural del virus y decidieron sancionar a aquellos medios que habían decidido darle a su público una alternativa al mensaje de Beijing.

Ayer, una de las más importantes redes sociales anunció que ahora sí daría espacio a los trabajos periodísticos que hablaran sobre la posible filtración humana del virus al resto de la población a partir de un accidente -o no- en el Instituto de Virología de Wuhan. Fue luego de que el presidente Joe Biden anunciara que había encargado a sus agencias de inteligencia un informe sobre los orígenes del COVID-19.

A continuación el texto completo de aquella nota:

Según un nuevo documental que indagó en el origen del nuevo coronavirus, que al 11 de abril había causado casi 1.800.000 casos de COVID-19 en el mundo, con casi 110.000 muertes, es improbable que la causa de la pandemia que ha detenido el planeta se halle en el mercado de animales de Wuhan, como ha insistido en presentar el Gobierno de China. En el trabajo, que puede verse completo en el canal de YouTube Crossroads, del periódico The Epoch Times, el periodista Joshua Philipp trazó un camino alternativo que conduce al laboratorio de bioseguridad nivel 4 del Instituto de Virología de esa ciudad, donde, como agravante, el SARS-CoV-2 podría haber sido un diseño o recombinación de fragmentos de distintos virus para facilitar su ingreso a los humanos, parte del estudio que realiza la científica Shi Zhengli.

De acuerdo a Philipp -quien “escribe sobre subversión, guerra sin restricciones y el espionaje manifiesto de China”, según su perfil de Twitter- antes de que saliera del mercado —donde por otra parte no se venden murciélagos, presunto portador primero del coronavirus— el virus tendría que haber entrado allí, ya que hay pruebas científicas, desde el comienzo de los contagios, de que existieron casos que no se vinculan con ese lugar, además de distintas manifestaciones del intento de Beijing por controlar la narrativa de la trayectoria del COVID-19.

Según Joshua Philipp, es improbable que la causa de la pandemia que ha detenido el planeta se halle en el mercado de animales de Wuhan, como ha insistido en presentar el Gobierno de China (China Daily vía Reuters)
Según Joshua Philipp, es improbable que la causa de la pandemia que ha detenido el planeta se halle en el mercado de animales de Wuhan, como ha insistido en presentar el Gobierno de China (China Daily vía Reuters)

Como parte de una investigación para el periódico que se publica en varios idiomas, fundado por John Tang y otros ciudadanos estadounidenses de ascendencia china vinculados al movimiento espiritual Falun Gong y bloqueado en China continental, Philipp comenzó por rastrear la primera comunicación oficial, un documento del 30 de diciembre de 2019 de la Comisión Nacional de Salud, que hablaba de “ocurrencias sucesivas de casos de neumonía de origen desconocido” y solicitaba a los centros de salud que denunciasen casos similares. Al día siguiente se mencionó el Mercado de Huanan, en Wuhan, que el 1 de enero de 2020 fue clausurado, mientras otro documento gubernamental hablaba de “pruebas evidentes de transmisión entre humanos”.

Tras la desinfección del lugar, algo que en El origen del coronavirus de Wuhan Philipp comparó con “la destrucción de la escena del crimen”, el Instituto de Virología del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades de China (CCDC) anunció: “33 de las 585 muestras ambientales del Mercado de Huahan revelaron contenidos del ácido nucleico del nuevo coronavirus, y el virus fue exitosamente aislado, lo cual sugiere que el virus se originó en animales salvajes que se vendían en el mercado”.

Eso equivalió a la conclusión oficial del Partido Comunista Chino (PCC): el virus comenzó en un centro de venta de vida silvestre para el consumo humano.

Días después un artículo de Science desafió esa hipótesis: “El mercado de animales de Wuhan podría no haber sido la fuente del nuevo coronavirus que se disemina globalmente”. El texto citó un estudio publicado en The Lancet, en el cual se analizaban 41 casos de COVID-19 atendidos en el hospital Jin Yin-tan, el primero de la ciudad destinado a esta enfermedad. Sean Lin, ex director de la rama de virus del Instituto Militar de Investigaciones Walter Reed (WRAIR), interpretó el trabajo para el documental de Crossroads: “Tiene información importante, como que el comienzo de los síntomas en el primer paciente fue el 1 de diciembre y no tuvo relación con el Mercado de Huanan".

Más de un tercio de los primeros casos de COVID-19 no tenían vínculos con el Mercado de Huanan, donde, por otra parte, no se vendían murciélagos, según este documental (Noel Celis/ AFP)
Más de un tercio de los primeros casos de COVID-19 no tenían vínculos con el Mercado de Huanan, donde, por otra parte, no se vendían murciélagos, según este documental (Noel Celis/ AFP)

Dijo el experto a Philipp: “El hallazgo principal es que en este estudio se contaron 41 pacientes, y 14 de ellos resultaron no estar relacionados con el mercado de animales, lo cual representa más de un tercio. Y nadie vende murciélagos en el mercado de animales, además”. El estudio llevaba la firma, como autor principal, del vicedirector del hospital Jin Yin-tan, Chaolin Huang.

Otros trabajos posteriores realizados sobre más pacientes confirmaron lo mismo, como uno sobre 99 casos, "de los cuales 50 no tenían una historia de exposición al mercado de animales” —sintetizó el periodista—, o el análisis de Daniel Lucey, epidemiólogo de la Universidad de Georgetown, quien consideró que “si los datos eran precisos, el primera caso de infección por el virus sería de noviembre de 2019, dado el período de incubación; es decir, que el virus tendría que haber llegado al mercado antes de haber salido”.

No obstante, “los criterios que emitió el hospital [donde se realizó esa primera comprobación] para determinar si un paciente tenía el nuevo coronavirus fueron: 1) una historia de contacto con el mercado de Huanan; 2) fiebre; 3) secuencia completa del genoma”.

Gordon Chang, experto de Asian Affairs, evaluó, sobre el contexto general: “Las cifras que recibimos de China sobre nuevas infecciones y muertes son, simplemente, muy sospechosas”. Agregó: "Sabemos que Beijing suprimió información sobre la epidemia durante seis semanas en diciembre y enero y luego, cuando oficialmente lo reconocieron, el 21 de enero, comenzaron una campaña de eliminación de información”.

Sobre la base de un estudio de The Lancet, Science desafió en seguida la versión de las autoridades chinas: “El mercado de animales de Wuhan podría no haber sido la fuente del nuevo coronavirus que se disemina globalmente”
Sobre la base de un estudio de The Lancet, Science desafió en seguida la versión de las autoridades chinas: “El mercado de animales de Wuhan podría no haber sido la fuente del nuevo coronavirus que se disemina globalmente”

El brigadier general Robert Spalding, ex director de estrategia del Consejo Nacional de Seguridad estadounidense (NSC, por sus siglas en inglés) e investigador del Instituto Hudson, agregó que en 2003 él estuvo en China cuando fue el brote del síndrome respiratorio agudo grave (SARS), y que la respuesta actual, en perspectiva con lo que vivió entonces, "es exactamente la misma”.

Tras terminar la primera parte del documental, “La historia del mercado de Wuhan”, la segunda, “La misteriosa secuencia genética”, analizó detalles científicos que indicarían que el virus no fue de transmisión natural de una especie a otra ni de origen espontáneo, sino sintético. El 11 de enero, Zhang Yong Zhen, del Centro Clínico de Salud Pública de Shanghái, de la Universidad Fudan, publicó un análisis en Nature en el que notó que el causante de la neumonía atípica de Wuhan “se vincula mucho a los dos virus (CoVZC45 y CoVZXC21)". El documental agregó que esos virus fueron hallados en murciélagos en Zhoushan como parte de una investigación del ejército chino en 2018.

El equipo de Zhang, en realidad, había aislado e identificado la secuencia completa del genoma el 5 de enero, y lo había comunicado a las autoridades. Solo ante el silencio gubernamental la publicó el 11 de enero en Nature. El laboratorio de Zhang fue cerrado poco después.

Para entonces numerosos investigadores internacionales habían utilizado la plataforma BLAST, del Instituto Nacional de Salud (NIH) de los Estados Unidos, y confirmaron esos hallazgos: el virus tenía un 88% de similitud con esas cepas de murciélagos, mientras que mostraba un 79% con el SARS y alrededor de un 50% con el causante del síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS). También se encontró que la proteína de la punta del nuevo coronavirus, que le permite ingresar al cuerpo humano, mostró la peculiaridad de ser igual a la del SARS.

La secuencia genética del SARS-CoV-2 reveló que tenía características de coronavirus de murciélagos que no se pasan a humanos y del SARS, que causó una epidemia global en 2003, como sus puntas, que le permiten infectar células (NIH/ vía Reuters)
La secuencia genética del SARS-CoV-2 reveló que tenía características de coronavirus de murciélagos que no se pasan a humanos y del SARS, que causó una epidemia global en 2003, como sus puntas, que le permiten infectar células (NIH/ vía Reuters)

“Es difícil ver una proteína que sea 100% idéntica cuando un virus pasa de una especie a otra”, interpretó el hallazgo Lin en Crossroads. “Eso puede sugerir que quizá el virus fue generado por un proceso de ingeniería inversa”. Con él coincidió Judy A. Mikovits, bióloga molecular y ex directora del Laboratorio de Mecanismos Antivirales del Instituto Nacional de Cáncer (NCI) de los Estados Unidos, quien agregó: “No es posible que sea una mutación natural. Casi con certeza es un evento de recombinación de laboratorio”.

Entonces, evaluó la investigación de The Epoch Times, el SARS-CoV-2 presentaba, por un lado, enorme similitud con dos coronavirus de murciélagos que no se habían pasado a los humanos, los CoVZC45 y CoVZXC21 y, por otro lado, con el SARS, que causó una epidemia en humanos.

El Comité de Salud de la provincia de Hubei, de la cual Wuhan es la capital, ordenó: “Se deben destruir las muestras actuales del virus. Queda prohibida la publicación de información sobre las muestras, estudios y datos asociados”. Tras una Carta de Notificación Nº 3 de las autoridades sanitarias nacionales, “la comunidad científica china, antes activa, quedó en un silencio misterioso”, dijo Philipp.

La tercera parte del documental, “Los descubrimientos de la doctora Shi Zhengli”, postula la posibilidad de que el SARS-CoV-2 sea un producto de laboratorio que, por error, se escapó de su ámbito de contención. Shi lleva años de investigación de murciélagos y coronavirus, y es la persona que halló cómo pasan de otras especies —entre ellas, los murciélagos— a los humanos. Desde 2015 trabaja en el Instituto de Virología de Wuhan en el área de virus sintéticos y su laboratorio cuenta con los recursos para la manipulación de estos microorganismos, según Philipp.

Shi Zhengli en la mayor experta china en el paso de los coronavirus entre especies y estaba investigando la generación sintética de microorganismos infecciosos. (Captura de pantalla de Crossroads, de Joshua Philipps/The Epoch Times)
Shi Zhengli en la mayor experta china en el paso de los coronavirus entre especies y estaba investigando la generación sintética de microorganismos infecciosos. (Captura de pantalla de Crossroads, de Joshua Philipps/The Epoch Times)

Tras analizar varios estudios de Shi, realizados entre la epidemia del SARS 2003 y el presente, se centró en uno de noviembre de 2015, publicado en Nature junto con el equipo de investigación del mayor experto en coronavirus de los Estados Unidos, Ralph Baric, de la Universidad de Carolina del Norte (UNC), “en el que se discutía la creación sintética de un virus capaz de autorreproducirse, que tenía como estructura el SARS-CoV, con la proteína de punta reemplazada por una hallada en un coronavirus de murciélagos”, resumió el periodista, lo cual le daba una gran capacidad de infección entre especies.

El aislamiento de tres virus de murciélagos, “uno de los cuales tenía una proteína de punta que interactuaba con los receptores humanos de la [enzima convertidora de angiotensina] ECA”, causó polémica entre los científicos. Simon Wain-Hobson, del Instituto Pasteur de Francia, advirtió en Nature“Si el nuevo virus se filtrara, nadie podría predecir su trayectoria”.

Según Mikovits, la investigación de Shi “prueba o apoya con fuerza la hipótesis de que no es posible que [el coronavirus causante del COVID-19] se haya generado en una transmisión zoonótica natural, sino que tuvo que provenir de un ambiente hospitalario, de laboratorio, casi con certeza las instalaciones de investigación con nivel de bioseguridad 4 en Wuhan”.

En 2018 Shi dio una conferencia sobre coronavirus de murciélagos e infecciones interespecies en la Universidad Jiao Tong de Shanghái; sin embargo, “los registros se borraron del sitio web” de la institución, halló Philipp al buscarlos. Quería analizar otro elemento llamativo, que, tras el brote de Wuhan, un grupo de investigadores de la India encontró en el SARS-CoV-2.

Un científico del Instituto Pasteur de Francia advirtió sobre una investigación de Shi: “Si el nuevo virus se filtrara, nadie podría predecir su trayectoria” (China Daily vía Reuters)
Un científico del Instituto Pasteur de Francia advirtió sobre una investigación de Shi: “Si el nuevo virus se filtrara, nadie podría predecir su trayectoria” (China Daily vía Reuters)

Los científicos publicaron un estudio preliminar sobre la proteína de punta del nuevo coronavirus y hallaron “cuatro secuencias insertadas que no estaban en el SARS” original, sino que provenían del virus de la inmunodeficiencia humana, VIH. “Shi los desacreditó”, sigue el documental. Pero no ofreció una negativa oficial a la afirmación de que el microorganismo causante del COVID-19 pareciera tener fragmentos de material que vive en murciélagos y fragmentos de material que vive en humanos.

“Trabajan en el desarrollo de un coronavirus para huéspedes humanos, lo cual nos lleva a la pregunta de por qué alguien crearía un coronavirus que puede infectar a los humanos”, planteó Spalding. “¿Cuál sería el propósito de esa investigación? ¿Es para un arma? ¿Es para luego vender una vacuna de la cual ser los únicos beneficiarios?”.

La penúltima parte del documental, “El secreto del laboratorio P4 de Wuhan”, analiza, que tras el aislamiento de Wuhan el 23 de enero, Shi publicó en Nature un artículo que apuntó a una fuente natural del coronavirus, los murciélagos, en consonancia con la versión de las autoridades chinas sobre el mercado donde se vendían animales salvajes para gastronomía.

“Al mismo tiempo las autoridades restringieron el acceso a todas las muertes del virus, lo cual impidió que los expertos internacionales se unieran a la investigación, y usaron la televisión nacional para calumniar a los médicos, como [fue el caso de] Li Wenliang, quien reveló el brote, por difamar rumores”, recordó Philipp al médico que murió por COVID-19. Y a diferencia de otros episodios de contención de otros virus en los años recientes, el Instituto de Virología de Wuhan no participó en los esfuerzos.

Tras el aislamiento de Wuhan, Shi publicó un artículo para dar base científica a la versión de las autoridades chinas sobre el origen del nuevo coronavirus (Reuters/ Juan Medina)
Tras el aislamiento de Wuhan, Shi publicó un artículo para dar base científica a la versión de las autoridades chinas sobre el origen del nuevo coronavirus (Reuters/ Juan Medina)

El periodista destacó que mientras varios científicos “denunciaban, con su nombre real, que el [mal] control de peligro del laboratorio de Shi Zhengli podría haber hecho que el virus de Wuhan se filtrara”, la experta principal en armas bioquímicas de ejército chino, Chen Wei, asumía el control del laboratorio P4. También corrían rumores de que una investigadora del instituto había sido la paciente cero y había muerto, y el presidente Xi Jinping impulsó una ley de bioseguridad, asoció el documental.

En esos días también sucedió algo llamativo, señaló El origen del coronavirus de Wuhan: el Instituto de Virología solicitaba preventivamente una patente para el uso del remdesivir en el COVID-19. Uno de sus directores, hijo de un importante miembro del PCC, Jian Zemin, tiene intereses privados en una compañía farmacéutica, que encabeza otro hijo de la élite comunista.

Fue precisamente en los años del Jian en el poder que dos militares chinos publicaron un informe titulado “Guerra sin restricciones”, donde se discuten “estrategias para que una nación menos fuerte que otra pueda combatirla en el contexto de la guerra moderna”, resumió Philipp. Citó a uno de los autores, Qiao Liang: “Luego de la primera crisis del estrecho de Taiwán comprendimos que si había un combate directo entre las fuerzas armadas de China y de los Estados Unidos, estaríamos en desventaja. En consecuencia, necesitábamos una nueva estrategia para ayudar a que nuestros militares torcieran el equilibrio de poder”.

Al 11 de abril el COVID-19 llegaba a casi 1.800.000 casos en el mundo, con casi 110.000 muertes (Reuters/ Yves Herman)
Al 11 de abril el COVID-19 llegaba a casi 1.800.000 casos en el mundo, con casi 110.000 muertes (Reuters/ Yves Herman)

Eso sería la guerra sin restricción, detalló el documental: “Podría estar asociado a lo militar, incluidos guerrillas, terrorismo y guerra bioquímica, o podría no ser militar, como el tráfico de droga, envenenamientos, destrucción ambiental y diseminación de virus informáticos”.

En su último tramo, “Enfrentar la pandemia”, el trabajo de Philipp analizó que "el impulso de propaganda, que ha escalado en las últimas semanas, apunta principalmente a desviar la culpa del manejo chapucero que el régimen chino hizo del del virus de Wuhan, sembrar el desacuerdo internacional y presentar la imagen de que el régimen ha contenido el brote”. Los mismos científicos chinos que revelaron información o hicieron denuncias se negaron a los pedidos de entrevista de The Epoch Times, lo cual se describe en la película como “una red gigante de censura del PCC arrojada sobre los virólogos del mundo”.

Ante las pruebas de que "el PCC violó las regulaciones internacionales de salud, los Estados Unidos y la comunidad internacional deben recuperar su sentido y tomar medidas”, concluyó El origen del coronavirus de Wuhan. “Cada vez que [el coronavirus] vuelva —porque va a volver, porque va a estar con nosotros permanentemente ahora, y va a regresar— cada persona que mate, cada persona a la que dañe, será directamente atribuible al PCC”, le cedió el cierre a Spalding, tras recordar que ya desde marzo distintas naciones han comenzado acciones legales y en organismos internacionales para exigir que China pague compensaciones por el daño multimillonario causado a las economías por el COVID-19.

(https://www.infobae.com/america/mundo/2021/05/27/este-es-el-documental-censurado-en-redes-sociales-que-denunciaba-que-el-coronavirus-se-habia-filtrado-de-un-laboratorio-de-wuhan/)

viernes, 1 de enero de 2021

Muy extraño: mientras todo el mundo está encerrado, en Wuhan, epicentro del coronavirus, todos festejan en la calle

 Todo lo que provenga del Partido Comunista -en este caso, el chino-, resulta sospechoso y negativo para el resto de la humanidad. A todas las preguntas sin respuestas acerca de la pandemia del virus creado en China, se suma la última del 2020 y la primera del 2021: ¿por qué en Wuhan todos festejan en multitudes en las calles, mientras que el resto del mundo está encerrado?

Covid, la festa di Wuhan e il discorso di Xi: «È stata un’epopea straordinaria»

Migliaia di giovani in strada (con la mascherina) nella città epicentro dell’epidemia (senza contagi da maggio). Il presidente esalta la risposta dello Stato e augura felicità

Covid, la festa di Wuhan e il discorso di Xi: «È stata un'epopea straordinaria»
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DAL NOSTRO CORRISPONDENTE
PECHINO — Migliaia di ragazzi ad aspettare la mezzanotte sotto la Torre dell’Orologio, uno dei simboli di Wuhan. Mentre in quasi tutto il mondo il Capodanno è trascorso in un clima di incertezza e ansia, nella città cinese che è stata il primo tragico focolaio della pandemia ieri notte chi ha voluto è potuto scendere in strada a festeggiare (qui il video). E i più giovani si sono aggregati, nonostante la polizia avesse piazzato delle barriere intorno alla torre, per limitare l’afflusso. Però, quando la polizia cinese vuole davvero far rispettare un ordine non esita a intervenire con durezza e se non lo ha fatto è perché questa volta le autorità hanno voluto dimostrare al mondo che Wuhan è tornata alla normalità.

«Un anno straordinario»

Ieri pomeriggio nelle case dei cinesi è comparso il volto rassicurante di Xi Jinping, che ha pronunciato il discorso di Buon Anno: «Compagni, amici, signore e signori, auguri a tutti dalla capitale Pechino!». Un sorriso che voleva proiettare fiducia, tanto che il presidente cinese ha salutato il 2020 arrivato alla fine come «un anno straordinario», elogiando la nazione che «con solidarietà e resistenza ha scritto un’epopea nella battaglia contro la pandemia». La televisione di Stato ha montato sul discorso di Xi le immagini del 2020: gli ospedali per i malati di Covid-19 costruiti a tempo di record a Wuhan, i reparti medici dell’esercito che arrivavano in città con le bandiere di combattimento per partecipare alla lotta contro l’epidemia, poi i pazienti che venivano dimessi e salutati con mazzi di fiori, infine i vertici mondiali in teleconferenza con il leader cinese al centro (ultimo quello per l’accordo commerciale con l’Unione europea).

Eroismo e felicità

Quello di Xi, che ha esaltato «l’eroismo dei singoli cittadini», è stato un discorso di vittoria sul coronavirus. Ed ecco perché ai ragazzi di Wuhan ieri notte è stato permesso di festeggiare sotto la Torre dell’Orologio, di gridare «Xin niàn kuai lé», «Un nuovo anno di felicità», di liberare palloncini in aria. Indossavano tutti la mascherina, come si vede dalle foto, ma erano liberi di esultare. Sui social network internazionali non sono mancate recriminazioni e accuse per questa esibizione festosa dei giovani cinesi, ma è un dato di fatto che da maggio a Wuhan non si registrano casi di contagio e che la città ha raggiunto l’obiettivo con grande sacrificio: un lockdown strettissimo durato 76 giorni, dal 23 gennaio all’8 aprile.

Le domande senza risposta

Restano ancora molte domande senza risposta sul coronavirus che era stato segnalato a Wuhan come «misteriosa malattia polmonare» proprio il 31 dicembre del 2019, nella prima comunicazione cinese all’Organizzazione mondiale della sanità. E il primo gennaio 2020 il dottor Li Wenliang, medico ospedaliero convinto che si trattasse di un ritorno del coronavirus della Sars, era stato convocato dalla polizia e ammonito per «aver diffuso voci». A febbraio il dottor Li fu contagiato dal nuovo coronavirus ancora senza nome e morì: le autorità cinesi furono costrette a riconoscere che era stato il primo eroe incompreso della guerra contro l’epidemia.

I casi accertati

Non c’è dubbio che dopo le reticenze politiche iniziali, che fecero perdere tempo prezioso per il contenimento del coronavirus, le autorità sanitarie di Wuhan e della Cina si siano mosse con decisione e anche competenza. Wuhan, con i suoi 11 milioni di abitanti, ha ufficialmente chiuso la fase critica con 50 mila casi accertati e 4 mila morti. In base a quel dato solo lo 0,44% degli abitanti di Wuhan sarebbero stati contagiati.

La nuova ricerca

Qualche giorno fa, però, è stata pubblicata un’indagine epidemiologica condotta ad aprile, alla fine dei 76 giorni di quarantena stretta: allora furono rilevati anticorpi nel 4,4% della popolazione, significa che i casi di cittadini entrati in contatto con il coronavirus sono stati dieci volte di più, almeno 500 mila. Hanno ragione di festeggiare i ragazzi di Wuhan, che hanno responsabilmente indossato la mascherina la notte di Capodanno, ma ha ragione il resto del mondo a continuare a chiedere alla Cina un’indagine indipendente da parte degli esperti dell’Organizzazione mondiale della sanità. Uno studio sul campo per capire che cosa è successo e trarre insegnamenti utili per tutti. Solo allora questa «epopea», come la definisce Xi Jinping, sarà conclusa.

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(https://www.corriere.it/esteri/21_gennaio_01/festa-wuhan-discorso-xi-stata-un-epopea-straordinaria-1275d5f2-4c26-11eb-a215-44d7eb47eab9.shtml)

viernes, 10 de abril de 2020

El régimen chino hizo desaparecer a un magnate que cuestionó a Xi Jinping por el manejo del coronavirus: cuáles fueron las críticas

El jefe del Partido Comunista chino y administrador del país no tolera las críticas. Desde febrero nadie conoce el paradero del empresario aunque se sospecha que está en una prisión, incomunicado, cerca de Beijing. Comparó al líder del Partido Comunista Chino con un emperador y lo llamó “payaso”
8 de abril de 2020
El régimen chino continúa mostrando al mundo sus peores caras: por un lado, un manejo irresponsable y tardío del brote del coronavirus, epicentro de la pandemia que ya se cobró la vida de más de 83 mil personas alrededor del planeta en apenas tres meses; por el otro, una feroz persecución de aquellos que alcen la voz por la administración de la crisis viral que realizó el gobierno de Xi Jinping.

Al hombre más poderoso de China no le tiembla el pulso al momento de hacer rugir el castigo. Médicos, enfermeros, científicos, periodistas y blogueros fueron censurados por la maquinaria represiva del Partido Comunista Chino (PCC) y obligados a retractarse. Hasta aquellos que advirtieron sobre un nuevo tipo de cepa similar al SARS fueron reprimidos para que no continuaran con las malas noticias que enfurecían al patrón. Su voz hubiera podido evitar la catástrofe sanitaria y humana que se padece en la actualidad.

Pero no sólo con los más terrenales se involucra el régimen. Ren Zhiqiang (69 años), uno de los hombres más poderosos del sector de los bienes raíces y con nexos anteriores a la cúpula del poder, cuestionó la gestión que Jinping hizo de la epidemia nacida en Wuhan y la falta de alertas tempranas que emitió su gobierno para evitar su expansión internacional. Lo llamó “payaso” y fue desaparecido. Nadie sabe dónde se encuentra aunque algunos sospechan que podría estar en una prisión cercana a Beijing.

Había escrito un extenso ensayo el pasado 23 de febrero en el cual cuestionó punto por punto el manejo hecho de la crisis del COVID-19 y la falta de respuesta eficiente del aparato estatal. En él comparó a Jinping con un “payaso que sin ropa estaba todavía decidido a ser emperador”. “Cuando no hay medios para representar a la gente e informar sobre la situación real, solo nos quedan personas que pierden la vida por el virus y el daño colectivo del sistema político gravemente enfermo como resultado”, escribió con valentía Zhiqiang, sabiendo que sus palabras tendrían consecuencias sobre su vida. Sobre todo, teniendo en cuenta que por una declaración similar había sido detenido en 2016.

Esta vez, volvió a encender las luces de alarma cuando notó que el aparato propagandístico chino se enfocaba en resaltar los esfuerzos hechos con posteridad a la crisis y a lavar su imagen ante el mundo, en lugar de reconocer los groseros errores estructurales que realizó. De acuerdo al escrito de Zhiqiang aquellos “que están en el poder no quieren aceptar ninguna responsabilidad y rechazan el deseo de la sociedad de saber quién es el responsable. Solo quieren mostrar ‘grandes logros’ para encubrir su propio escándalo y, al mismo tiempo, usar todo tipo de medios controlados por el partido y el llamado sistema de ‘educación propagandística y guía de opinión’ para ordenar y perfeccionar el sistema de entrega de información, para propagar la política del Centro, todos esos logros fascinantes y conmovedores, para guiar la ‘energía positiva’ de la opinión pública, a fin de cerrar firmemente todas las llamadas para descubrir lo que realmente sucedió”.

El jefe del régimen chino, Xi Jinping, pasea por las calles de Wuhan mientras permanecía en cuarentena, casi dos meses después de que se iniciara en brote en aquella ciudad de la provincia de Hubei (Reuters)
El jefe del régimen chino, Xi Jinping, pasea por las calles de Wuhan mientras permanecía en cuarentena, casi dos meses después de que se iniciara en brote en aquella ciudad de la provincia de Hubei (Reuters)
El magnate del real estate estaba cometiendo un pecado capital: dejar al descubierto las miserias y las fallas de un sistema político corrupto que sólo atenta contra los derechos del pueblo chino en beneficio de un partido todopoderoso y omnipresente. Y prosiguió: “Pero este tipo de propaganda encubierta, básicamente solo puede engañar a aquellos que quieren ser engañados, no hay manera de que pueda engañar a aquellos que creen en los hechos y la realidad. No importa qué éxito hayamos tenido hasta ahora en el control de la enfermedad, no hay forma de recuperar las vidas perdidas y los días felices perdidos, las pérdidas de familias destrozadas. Y no hay forma de recuperar las enormes pérdidas económicas causadas por el virus y la pérdida de la búsqueda de personas para una vida feliz”.

Zhiqiang continuó con sus brutales críticas a Jinping -teniendo el cuidado de no nombrarlo en ninguna línea de su narración-, llamándolo reiteradamente “emperador” y usando la ironía como principal arma. “Cuando la epidemia se volvió incontrolable, el emperador se convirtió en un sabio comandante, atando a todo el Partido y el país junto con él en el mismo barco, obligando a todos a asumir la responsabilidad del emperador. El emperador puede reemplazar en cualquier momento a cualquier funcionario que no proteja el poder imperial o que no esté completamente dedicado, y puede usar el método del ‘mismo barco, la misma vida’ para exigir que todos luchen en esta guerra por el Partido, para lidiar con esto Gran desafío para la fiesta”.

“El partido gobernante de China ocultó las razones del brote original del virus, luego confió en el poder del estado para poner en cuarentena a las ciudades, engañó a la Organización Mundial de la Salud para ganar su confianza e incluso ganó los elogios de la comunidad internacional. Pero habiendo vivido esto, a los chinos no se les vuelve a mentir tan fácilmente. Tal vez las personas que viven en países con libertad de expresión no conocen el dolor de vivir en un país sin medios de comunicación libres o libertad de expresión, pero los chinos tienen el dolor de saber que el brote del virus y todo lo que vino después nunca debería haber sucedido y que todo se debe a un sistema que prohíbe estrictamente los medios libres y la libertad de expresión”, sentenció el empresario.

Ren Zhiqiang, el empresario chino a quien el régimen de Beijing hizo desaparecer por sus críticas contra Xi Jinping en el manejo del brote del coronavirus (Shutterstock)
Ren Zhiqiang, el empresario chino a quien el régimen de Beijing hizo desaparecer por sus críticas contra Xi Jinping en el manejo del brote del coronavirus (Shutterstock)
El ensayo de Zhiqiang resultó lapidario para el orgullo del régimen quien de inmediato lo hizo desaparecer. Su ausencia representa una nueva afrenta contra los derechos humanos en China, los que se violan sistemáticamente. “Espero que el Partido Comunista Chino se dé cuenta de que los miembros del partido que se atreven a decir la verdad son necesarios en el partido. Si callas a los pocos valientes que dicen la verdad, el desastre descenderá. ¿Las lecciones de los errores de Wuhan aún no son lo suficientemente profundas?", señaló a The Washington Post Li Weidong, ex director de la revista China Reform sobre la detención y desaparición del empresario.

Este martes, el PCC confirmó que estaba investigando al hombre de negocios por sus palabras. Se lo acusa de ser sospechoso de “serias violaciones de la disciplina y la ley”. No hay esperanzas de que los magistrados fallen a favor de la libertad de expresión. Sophie Richardson, directora de Human Rights Watch, dijo que el acusado ahora estaba “atrapado en las fauces de una investigación” disciplinaria “del partido-estado”. “Su caso es un poderoso ejemplo del desdén institucionalizado de las autoridades chinas por cualquier parecido con el estado de derecho”, dijo la ejecutiva de la ONG a The New York Times.

Otras voces silenciadas

La de Ren Zhiqiang no fue la única voz que se apagó por orden de Xinping. Cuando el brote del virus se hizo público en los primeros días de enero y el debate comenzó a ganar espacio en las hipercontroladas redes sociales de China. De inmediato, el régimen ordenó que se aplacaran las críticas y el uso de algunos hashtags que orientaban las conversaciones entre los usuarios de Weibo, el Twitter del gran país asiático.

Pero no fueron las primeras víctimas del bloqueo de bocas. Médicos de Wuhan fueron los primeros. La historia de Ai Fen es quizás una de las más conocidas junto a la de Li Wenliang, quien murió de COVID-19 luego de avisar a otros colegas que un nuevo virus similar al del SARS de 2003 estaba terminando con la vida de algunos pacientes del hospital en el que atendía en el epicentro del brote cuando aún no era una epidemia y podía controlarse.
(https://www.infobae.com/america/mundo/2020/04/08/xi-jinping-hizo-desaparecer-a-un-magnate-que-lo-cuestiono-por-el-manejo-del-brote-de-coronavirus-cuales-fueron-las-brutales-criticas-de-ren-zhiqiang/)