El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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jueves, 27 de octubre de 2022

Señor Cardenal Hollerich, el pecado no es "amor"

 

Hollerich llama al pecado mortal, "amor"



Hollerich llama al pecado mortal, "amor"




El cardenal luxemburgués Jean-Claude Hollerich, relator general del Sínodo de Francisco, dijo a OsservatoreRomano.va (24 de octubre) que hace unas semanas conoció a una chica de 20 años que quería dejar la Iglesia porque Dios rechaza la homosexualidad.

Esto hizo a Hollerich "pensar mucho". Si la chica hubiera criticado la lamentable situación de los obispos, Hollerich habría permanecido indiferente.

Reconoció el hecho de que los grupos protestantes que han caído en el homosexualismo no tienen mayor [sino mucho menor] atractivo entre los jóvenes.

Pero a continuación afirma que en su religión "nadie está excluido" del reino de Dios, "ni siquiera los divorciados vueltos a casar, ni siquiera los homosexuales". Hasta hace unos años, el "Dios" de los modernistas también podría haber aceptado la pedofilia.

Al contrario que Hollerich, Cristo ha dejado claro que excluirá activamente de su reino a muchos pecadores impenitentes ("Nunca os conocí, apartaos de mí, malhechores" - Mateo 7:23), porque el camino que lleva a la vida es estrecho "y pocos lo encuentran" (Mateo 7:14).

Hollerich sigue el mito de que los homosexuales no "eligieron" su vicio, reduciendo así las atracciones por el mismo sexo a impulsos animales e irracionales, que sin embargo considera "un buen fruto de la creación de Dios", mientras que la Biblia los considera una "abominación".

La decisión de los ex obispos católicos belgas de "bendecir" los actos homosexuales "no es decisiva" para Hollerich, pero la defiende.

Bendecir, dice, significa "decir bien" [bene-dicere]. No puede imaginarse a Dios "diciendo mal" sobre dos personas que se "aman". En otras palabras, Hollerich llama "amor" al pecado.


en.news


lunes, 3 de febrero de 2014

Acerca del portal de sexo y salud del gobierno porteño

#chautabu
     Dios no ha creado el sexo para el placer ni para la diversión: lo ha creado para la comunicación del amor entre los esposos y para la generación de la vida. Todo uso del sexo fuera del matrimonio sacramental entre el varón y la mujer, ofende gravemente la santidad, la Sabiduría y el Amor divinos. Sin embargo, con el afán de parecer "progresistas", políticos de izquierdas y de derechas se esmeran por contradecir los Mandamientos de Dios. 
        Es esto lo que propone, precisamente, el portal del gobierno porteño "Chau tabú" (http://chautabu.buenosaires.gob.ar/): contradecir los Mandamientos de Dios, con el agravante de llamar "tabú" (es decir, "superstición", "fetichismo") a una disposición que ha emanado de la Sabiduría y del Amor divinos, como lo es el uso natural y dentro del matrimonio entre el varón y la mujer de la sexualidad humana.
         Lo que no tienen en cuenta los "creadores" del portal en cuestión, es que si Dios ha dispuesto el uso natural de la sexualidad humana, es porque eso es lo que hace feliz al hombre; todo lo demás, es ilusorio, y la naturaleza misma lo demuestra.


Dudas en ChautabuMapa Interactivo

jueves, 12 de julio de 2012

Maravilloso ejemplo de amor a la vida: madre rechaza tratamiento para salvar a su hija


De vez en cuando, en medio del frárrago de noticias provenientes de la "cultura de la muerte" en la que está inmersa nuestra sociedad sin Dios, aparecen noticias como la de esta valiente madre, que prefirió rechazar el tratamiento contra el cáncer, para permitir el nacimiento de su hija. Roguemos a Dios para que este maravillosísimo ejemplo de amor materno, presente también en muchísimas madres que no salen en las noticias, pero que dan también literalmente sus vidas por amor a sus hijos, se propague como "reguero de pólvora", sobre todo en aquellas madres que, por ignorancia, por presión, por temor, y por muchos otros motivos más, deciden suprimir las vidas de sus hijos antes de nacer. Que desde el cielo, en donde Bárbara vive ya por la eternidad, junto a todas las madres que dieron sus vidas por sus hijos, interceda ante Jesús y María para que la cultura de la muerte sea derrotada definitivamente, sobre la base del amor a la vida.
Transcribimos la noticia tal como fue publicada en un sitio electrónico (infobae.com).

Bárbara Castro García era una periodista española. Decidió arriesgar su vida por la de su beba. Logró tenerla en brazos sólo un año. La semana pasada, falleció tras luchar contra un tumor en la lengua.

La historia conmueve y estremece. Casi al mismo tiempo que se enteraba de la noticia que más deseaba, le daban el peor golpe. Al cuarto mes de gestación, le detectaron un tumor en la lengua.
Bárbara Castro García era una joven periodista española que decidió no tratarse para que su hija pudiera nacer sana. Y así sucedió, pero ella no pudo combatir el cáncer, que acabó con su vida la semana pasada.
Tenía 31 años y vivía en la provincia española de Córdoba. “Bárbara dio su vida por amor hacia su hija, hacia mí y hacia Dios. Voy a honrarla como ella se merece”, afirma su esposo Ignacio Cabezas, en una carta que escribió a su esposa y que reproduce el diario Clarín.
La pesadilla comenzó el 15 de julio de 2010, cuando le confirmaron a Bárbara que tenía un tumor cancerígeno en la lengua. "Bárbara llevaba un tiempo quejándose de una llaga en la boca. Por fin fue al dentista, que nos mandó al maxilofacial. Allí le dijeron que no tenía muy buena pinta”, recordó Ignacio.
Y añadió que los tratamientos propuestos ponían en riesgo la vida de la beba –bautizada Bárbara, como su madre–, por lo que sólo se le pudo practicar una pequeña intervención en la lengua. “Le produjo dolores que ni siquiera imaginaba que existían”, sostuvo.
La cirugía dejó a Bárbara casi sin lengua y sin una parte de la mandíbula. Desde entonces, no pudo tragar ni un vaso de agua y se alimentaba por una sonda en el estómago.
“Presentía que íbamos a sufrir mucho, que sería muy duro y probablemente muy largo, pero también te garantizaba que, por muy duro que fuese, más tarde yo me iba a encargar de que fueras la persona más feliz del mundo, que todo esfuerzo merecería la pena, que disfrutaríamos de nuestra hija y que nos teníamos que preparar para un tiempo indefinido y horrible", afirma Ignacio en el texto y cierra con un mensaje de aliento para otras parejas que están pasando por la misma situación: "¡Ganaremos vida mía, ganaremos! Hoy nos queda lo más difícil: buscarle sentido a todo esto que nos ha pasado” (http://www.infobae.com/notas/658600-Le-diagnosticaron-cancer-pero-evito-tratarse-para-salvar-a-su-hija.html).

Uniéndonos al dolor de Ignacio, el esposo de Bárbara, podemos decirle que éste es el sentido de lo que les ha pasado: que el Amor es más fuerte que la muerte.