El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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lunes, 20 de mayo de 2013

Los estudiantes de medicina de la Universidad de Zaragoza, contra las mal llamadas terapias alternativas


El otro extremo de la ciencia sin conciencia -la verdadera ciencia experimental, pero que se aplica sin conciencia moral- es la pseudo-ciencia, es decir, la charlatanería disfrazada con ropaje científico. Una y otra forman parte de la "cultura de la muerte", y por es conveniente conocerlas a ambas.

2013 MAYO 17
 
por Luis Alfonso Gámez

Cartel de la jornada 'Desmontando mitos: homeopatia', celebrada en la Universidad de Zaragoza.La Delegación de Alumnos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza (DAFMUZ), donde la multinacional Laboratorios Boiron patrocina una cátedra de homeopatía, ha decidido oponerse “firmemente al uso de prácticas diagnósticas y terapéuticas sin eficacia demostrada en pacientes y a la promoción de las mismas entre el alumnado y los profesionales sanitarios, ya sea por parte de la Universidad de Zaragoza o de otras entidades. La DAFMUZ trabajará activamente para que estos procedimientos no sean presentados acríticamente a pacientes, estudiantes o profesionales sanitarios, oponiéndose públicamente a estas malas prácticas y transmitiendo información científica cuando sea necesario”, dice un comunicado hecho público hoy.
La declaración, que apoya el 73% de los estudiantes que se han pronunciado, parte del presupuesto de que los médicos sólo deben aplicar tratamientos “eficaces y objetivos según el método científico. El derecho del paciente a la protección de su salud se encuentra por encima de todo, no pudiendo de ninguna manera ponerse en peligro por utilizar terapias o tratamientos no basados en la experimentación empírica y medida, y que no están sujetas a los principios específicos de las pruebas de razonamiento”. Los autores recuerdan que el Código de Deontología Médica actual (2011) establece que “no son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces“. Y, seguidamente, destacan el caso de la homeopatía.
“Hasta el momento no se ha propuesto ningún posible mecanismo de acción farmacológico [de la homeopatía] compatible con los actuales conocimientos en química o física. La premisa de que todos los remedios homeopáticos, pese a incluir cientos de sustancias diferentes, actúan de forma similar en el organismo no ha sido demostrada ni parece acorde a los conocimientos científicos actuales. Existe un amplio consenso entre la comunidad científica en cuanto a que la homeopatía no ha demostrado suficientemente una eficacia superior a la del placebo. Esta postura científica se ha reafirmado tras la aplicación de metaanálisis y revisiones sistemáticas en los últimos años”, sentencian. Yo les recuerdo a ustedes que la homeopatía es un timo que consiste en la venta de pastillas de azúcar y de agua como si fuera medicina.
Mi más sincera felicitación a la DAFMUZ por su valentía a la hora de encarar el gravísimo problema de las pseudomedicinas, cuyo auge pone en peligro la salud de muchísimos españoles. La lucha contra la charlatanería y el curanderismo precisa de la implicación de los médicos y del resto de los profesionales de la salud. Como dejan claro los estudiantes de medicina de la Universidad de Zaragoza, todo facultativo que emplea prácticas de efectividad no probada está incumpliendo el código deontológico de la profesión y debería ser objeto de sanción por su respectivo colegio.
La DAFMUZ organizó el 11 de abril la jornada Desmontando mitos: homeopatía, cuyo objetivo era “promover una visión crítica de las terapéuticas de dudosa eficacia, centrándose en la homeopatía, explicando qué es y proyectando un documental sobre ella”. El audiovisual elegido fue el episodio de Escépticos titulado “¿Homeopatía?”, lo que para mí, y supongo que para todos los que participaron en esa serie de ETB 2, es motivo de orgullo.

martes, 6 de noviembre de 2012

Desquicios de la ciencia sin conciencia: crear un hijo en el laboratorio, sin madre


¿Cuándo comprenderá el hombre que la ciencia sin conciencia sólo trae desgracia e infelicidad? ¿Cuándo comprenderán, los idólatras de la ciencia, que no todo lo que es técnicamente posible es moralmente admisible? ¿Entenderán algún día que la ciencia sin Dios convierte al hombre en un imitador sacrílego de Dios? El siguiente caso, penosamente real, es una muestra más de la ceguera que afecta a la gran mayoría de los pretendidamente llamados "científicos" -sin la referencia a un Ser Supremo Causa del ser creado, la ciencia pierde su condición de ciencia-: por medio de la FIV, "crearon" un hijo sin madre, puesto que el óvulo pertenecía no a la esposa del donante de los espermatozoides, sino a una donante, y para complicar más las cosas, utilizaron una "madre de alquiler". El resultado: un niño sin vínculo físico ni biológico con su "madre", nacido por la fecundación artificial del gameto de su padre con el gameto de una desconocida. La síntesis de la nueva tragedia familiar, a cargo de la cultura de la muerte, la extraemos del sitio "eligelavidanet.com".



En EE.UU. ha nacido un niño sin madre. Todo comenzó cuando un matrimonio decidió recurrir a la fecundación artificial para tener un hijo. El marido aportó el esperma y una donante (no la esposa) aporto el óvulo. La donante es, por tanto, la madre biológica del niño que lleva sus genes. Se buscó además una ‘madre de alquiler’ para que el bebé se desarrollara durante los primeros nueve meses.
Cuando el niño nació, la mujer casada con el donante, que no es la que puso el óvulo ni la que lo llevó en su útero, pretendía ser la madre del bebé, aunque éste no lleva sus genes ni se desarrolló en su seno. Digamos que quería ser madre ‘por matrimonio’. Sin embargo, para que esta mujer pueda convertirse en madre, las leyes de New Jersey, donde ha tenido lugar este despropósito, la obligan a adoptar al niño, pues no existe vínculo físico entre ella y el pequeño. Tanto el marido (donante de esperma y padre biológico del niño), como su mujer, pretenden ser los padres legales del bebé pues, al fin y al cabo, fueron ellos los que ‘crearon’ a este huérfano de madre para que fuera hijo de la pareja. 

Damos por hecho que el matrimonio tiene un grave problema de esterilidad y que recurrir a la FIV no es un mero capricho. Como veis, se trata de un caso de fecundación artificial heteróloga,  donde se obtiene artificialmente una concepción humana a partir de gametos procedentes de al menos un donador diverso de los esposos unidos en matrimonio. Con esta técnica, los cónyuges no sólo han roto el lazo generativo esposo-esposa, sino que han violentado el sentido mismo de la paternidad.  
Pienso que es fácil entender que la fecundación artificial sobrepasa los límites del derecho que tienen los cónyuges a intentar tener un hijo. Si hay esterilidad en el matrimonio, ¿no es mucho más lógico adoptar un niño? En este caso, lo que se ha hecho no es solucionar el problema de un niño sin padres, sino crear un niño huérfano de madre. Ante el nacimiento de un nuevo ser humano, lo principal no es el deseo de determinadas personas a ser padres, sino el ser mismo del niño, y no se puede engendrar un hijo (en este caso fabricarlo en un laboratorio), lesionando sus derechos.