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sábado, 2 de mayo de 2020

Corrupción, propaganda política y esclavitud: el duro relato de profesionales que integraron las misiones de médicos cubanos

Se trata de los grupos que quiere contratar la Argentina para enfrentar el COVID-19. Dos médicos exiliados de la isla que participaron de esas misiones contaron a Infobae los sufrimientos que recibían en cada viaje, los atropellos del régimen castrista y el entramado oculto

“Los argentinos deben valorar su sistema de salud y en cualquier caso mejorarlo por ustedes mismos. Pero ningún médico extranjero va a resolver sus problemas y mucho menos si se trata de un sistema de misiones médicas como el de Cuba que genera corrupción, esclaviza a la gente y promueve la propaganda comunista”. Alioski Ramírez Reyes no tiene dudas de lo que denuncia: durante muchos años formó parte de las misiones de médicos cubanos que exporta el castrismo y desertó en el 2017 para quedarse en Brasil hastiado del régimen.
Las denuncias de un oscuro entramado de trata de personas, corrupción, vigilancia paraestatal, propaganda socialista, represión e instrumentación de trabajos forzados es coincidente en el relato de las misiones de médicos cubanos que describió tanto Ramírez Reyes como su par cubano Carlos Moisés Avila y Javier Larrondo que lidera Prisioners Defenders. Esta asociación radicada en Madrid ya presentó en Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional de La Haya denuncias de 450 casos de trata de personas y trabajos forzados contra el régimen de Cuba que lidera esas misiones de médicos de exportación.
El gobierno bonaerense de Axel Kicillof quiere traer ahora a estas misiones de médicos cubanos para ayudar en los hospitales a frenar la pandemia del COVID-19. De hecho, el ministro de Salud, Ginés González García, ya admitió que Kicillof tiene luz verde para contratar a esa misión. “Es para desocupar a los profesionales de la salud experimentados”, justificó el jefe de la cartera de Salud al avalar las misiones de La Habana.
La Confederación Médica Argentina ya se opuso al ingreso de estas misiones de médicos cubanos. Pero no hay caso. La decisión ya está tomada y esos profesionales de La Habana llegarán a la Argentina en los próximos días para atender la pandemia del coronavirus, aunque la idea no resulta nada recomendable ni para los profesionales argentinos ni para los médicos exiliados de la isla. Mucho menos para Larrondo que expresó sin vueltas a Infobae: “Es de locos que Argentina quiera contratar a médicos cubanos para atender el COVID-19 cuando ni siquiera son epidemiólogos y desconocen por completo esta enfermedad”.
Moisés Avlia acotó desde Miami, donde se encuentra hoy exiliado, que “la Argentina no tiene necesidad de médicos cubanos con todos los profesionales que tiene por habitante más los que están varados en el exterior. Está claro que aquí hay un montaje de propaganda para mejorar la imagen del gobierno como sucedió con Chávez o Dilma Rousseff en su momento”.
A la vez, Ramírez Reyes explicó en diálogo con Infobae desde Brasil que “las misiones de médicos cubanos forman parte de un gran negocio del régimen castrista que se queda con el 95% de los salarios de cada uno de los profesionales que les paga el Estado contratante”.
Este esquema los describen tanto Ramirez Reyes como Avila como una suerte de “chantaje económico” o “esclavitud moderna”. Es que en Cuba un médico cobra no más de 60 dólares mensuales y en las misiones les reservan ese salario además del pago de un salario mínimo del país en que vayan en misión humanitaria. A cambio de ello deben hacer propaganda política del socialismo cubano en el exterior. Eso no se negocia.
Además, al salir de Cuba los médicos que forman parte de las misiones se deben someter al Reglamento Disciplinario del régimen que en su artículo 168 sostiene que los profesionales no pueden casarse en el exterior, no deben salir más allá de las 18 horas, tienen que vigilarse entre sí mismos (llámese espionaje paraestatal) y deben volver a Cuba tras el final de la misión. En caso contrario, les deparará una prisión de 8 años al regresar en algún momento a La Habana y sus familias serán castigadas en la isla.
Moisés Avila es un médico cubano que decidió exiliarse en Miami después de varias misiones a Venezuela y hace cuatro años participó de una última misión en Brasil. Desde allí no regresó más a La Habana. “El régimen cubano nos usa como moneda de cambio y para penetrar ideológicamente en los países. Los médicos de las misiones son sometidos a un estatus de esclavitud moderna con bajos salarios, restricciones humanitarias, de familia e incluso en vigilancia permanente”, explicó a Infobae este médico cubano.
¿Son todos médicos los que forman parte de estas misiones de Cuba?, preguntó Infobae a Moisés Avila.
“La mayor parte del contingente son médicos, aunque también viajan empleados administrativos del régimen que cobran salarios para maquillar las estadísticas de lo que hacen los médicos y mostrar así los supuestos logros de la misión”, responde tajante.
La penetración de la propaganda socialista es total. Esto empezó en Venezuela en la época de Hugo Chávez y se extendió con el tiempo a otros países: Brasil, Bolivia, Ecuador, Italia, Nicaragua, Andorra y ahora quieren llegar a la Argentina.
“Es un sistema de corrupción perfecto donde el gobierno venezolano pagaba mucho por esto y lo mismo sucedió en Brasil, aunque con un mecanismo más sofisticado porque se buscaba a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) como intermediaria”, recordó Ramírez Reyes. En el caso de Brasil la propaganda cubana se apoyaba también con el dinero que se usaba para la campaña de Dilma Rousseff coincidieron los dos médicos cubanos.
Para estos profesionales de la salud que decidieron salir del sistema y que hoy denuncian una fuerte corrupción, el engranaje de las misiones de Cuba parece encajar a la perfección: el gobierno de La Habana no tiene inversión porque ya tiene a los médicos, manipula a la población con propaganda del régimen y encima gana dinero con fondos de los países contratantes.
Los problemas que presentan a veces las misiones de médicos cubanos para ingresar a un país o validar títulos encuentra cierta lógica en este mecanismo de cinismo castrista. Es que para evitar que deserten al régimen el gobierno de la isla les entrega a los médicos pasaportes que no tienen validez en el tiempo y sus títulos de médicos son retenidos en La Habana. Por ello, en la mayoría de las veces piensan cien veces antes de optar por el exilio y dejarlo todo. Peor aún: si no vuelven a la isla sus familias reciben represalias.
Una videoconferencia
Convocados por la ONG Cultura Democrática y con el auspicio de los diputados provinciales de Juntos por el Cambio, Luciano Bugallo, Alejandra Lorden, Vanesa Zuccari y la diputada nacional de la Coalición Cívica Lucila Lehmann, estos dos médicos cubanos y Larrondo participaron ayer de una videoconferencia en donde también ampliaron datos ocultos detrás de las misiones cubanas.
“Siempre los Castro intentaron producir un efecto mundial para sustentar la economía cubana. Por eso no podemos entender que en un país como Argentina que valora la libertad y la democracia no entienda que las dictaduras son todas iguales. No hay dictaduras buenas o malas son todas iguales. Si necesitaran ayuda médica en esta pandemia es preferible que vayan médicos de buena voluntad y no con intereses ideológicos detrás de ello”, expresó Ramírez Reyes en ese video.
Desde la asociación Prisioners Defenders que lleva adelante las denuncias ante Naciones Unidas y la Corte Penal de La Haya, Larrondo dijo que “está todo comprobado en nuestras 450 denuncias que Cuba somete a los médicos a una restricción de movimientos, no pueden tener un pasaporte corriente y si después de una misión no vuelven a Cuba tienen 8 años de prisión el día que deciden volver”.
En el artículo 168 del Reglamento Disciplinario al que son sometidos estos médicos de las misiones se establece que no pueden tener relación con los nativos sin la aprobación del jefe de misión y no puede hablar con nadie que tenga comportamientos diferentes al proceso revolucionario.
“El 40% de los médicos cubanos que hemos entrevistado reportan haber sido víctimas de violencia o amenazas. Y al 65% les obligaban a cambiar las estadísticas del país hospedante para cubrir datos o mentir en sus labores”, reveló Larrondo desde Madrid.
Según coincidieron tanto Larrondo como los médicos cubanos exiliados, la Organización Panamericana de la Salud estaba cooptada por cargos directivos con cubanos. Y se estima que sólo el 5% de los médicos se enrolan en las misiones de forma voluntaria. Es que la mayoría van a la misión coaccionados por el gobierno cubano o por causas económicas.
Todos reciben una instrucción antes de salir con principios del comunismo para hacer proselitismo político. Y ante todas estas denuncias Larrondo fue enfático: “En lugar de contratar esas misiones la Argentina debería poner en marcha su capacidad de realizar demandas internacionales para poner en marcha el proceso de esclavitud de estos médicos cubanos”.
Para retomar estas denuncias del representante de Prisioners Defenders la diputada Lehmann expresó a Infobae que “luego de haber escuchado las voces en primera persona de los médicos cubanos y de Larrondo, no puedo dejar de sentir una gran preocupación de que nuestro país se convierta en un objetivo para un negocio de algunos, que en el nombre de misiones humanitarias buscan en realidad su propio beneficio, aprovechándose de médicos, que seguramente sean muy buenos profesionales y personas, pero que no dejan de ser víctimas de una utilización por parte del régimen cubano como trabajo de esclavos para auto financiarse, reteniéndoles el 95% de su sueldo y sometiéndolos a muchas otras situaciones extremas como persecuciones, presiones y amenazas a las familias que quedan en la isla”.
En tanto, el diputado Bugallo dijo que “lo importante de poner en evidencia este tipo de negocios para unos pocos, es demostrar que en muchos de los casos los médicos cubanos no son más que víctimas de la explotación y tráfico de personas, son víctimas de un sistema que los esclaviza, ya sea por el uso de la fuerza, leyes cubanas que limitan sus libertades, el hostigamiento a familiares que quedan en la isla o peor aún, con una vida de adoctrinamiento ideológico y discurso único, que por años los mantiene presos de un sistema ya fracasado, donde los mayores obstáculos está en las cabezas de cada uno de los cubanos mismos”.
Martín Dinatale
mdinatale@infobae.com
(http://www.notiar.com.ar/index.php/k2-listing/100794-corrupcion-propaganda-politica-y-esclavitud-el-duro-relato-de-profesionales-que-integraron-las-misiones-de-medicos-cubanos-por-martin-dinatale?fbclid=IwAR3ERgMl7wlcrxEwlVSJuH5qrc0FuRNqYuUEgwfUKGtVDMKeYPv7WtcHES4)

viernes, 24 de abril de 2020

Para Italia, los "médicos cubanos" son "costosos y no están preparados"

  • 27-03-2020
L’arrivo dei camici bianchi da Cuba e Cina è stato fatto passare come la panacea di tutti mali. Ma è falso: rientra nel piano di ideologizzazione portato avanti dalle due dittature e costato all’Italia anche parecchi soldi. Invece resta inspiegabile perché siano stati rifiutati i 200 medici venezuelani, esuli, preparati e perfettamente integrati.
Español
In questi giorni abbiamo visto su quasi tutti i media italiani la grande campagna propagandistica di ringraziamento a Cuba, per l’arrivo domenica scorsa di un contingente di medici e infermieri a Milano Malpensa. Si tratta della Brigada Henry Reeve e sono stati venduti all’opinione pubblica come la panacea che salverà l’Italia dal male. Perfino le testate liberali e di destra hanno sottolineato l’entusiasmo e la gratitudine per l’atterraggio della squadra cubana: 23 medici di medicina generale, 3 pneumologi, 3 medici di terapia intensiva, 3 infettivologi, 3 medici esperti in urgenze e 15 infermieri, tutti attivi presso il complesso realizzato a Crema per gestire l’emergenza Coronavirus.
Ma non è tutto oro ciò che luccica, si dice nel mio Paese di origine, il Venezuela. I medici cubani non sono esperti nel combatte contro il coronavirus, né fanno un atto di solidarietà. E tantomeno l’Italia aveva bisogno di spendere migliaia di euro per portare da L’Avana 52 persone, quando in territorio italiano ci sono centinaia di specialisti pronti ad agire per salvare vite. E tutto questo posso affermarlo con molta autorevolezza perché in qualche modo sono stata coinvolta in questa triste vicenda. Chiarisco punto per punto.
Inizio dalla fine. La Regione Lombardia non aveva bisogno di portare in Italia i medici cubani. Come presidente dell’Associazione “Venezuela: la piccola Venezia” Onlus ho messo a disposizione della Lombardia un contingente di oltre 200 professionisti della salute italo-venezuelani che si trovano in territorio italiano: per la precisione abbiamo consegnato ben due volte (il 14 e il 18 marzo, secondo le mail che ho personalmente inviato) un database di medici (168 professionisti, tra cui anche esperti di terapia intensiva, anestesisti e infettivologi), infermieri (38) e biologi (18), “disponibili quasi immediatamente a lavorare nell'emergenza”, come ho scritto nella comunicazione inviata e ricevuta dal direttore generale al Welfare Luigi Cajazzo.
Inizialmente la nostra proposta era stata accolta positivamente, come lo stesso Assessore al Welfare della Regione Lombardia, Giulio Gallera, ha confermato: “I medici del Venezuela che affiancheranno i nostri professionisti negli ospedali durante l’emergenza coronavirus non sono legati all’attuale regime, con il quale non è in corso alcuna trattativa. Si tratta, invece, di operatori sanitari, esuli e autonomi, che fanno capo all’associazione ‘Venezuela, la piccola Venezia onlus’ da tempo attiva nel nostro Paese, che per motivi burocratici, in questo momento, non possono esercitare la professione e che si mettono a disposizione del sistema lombardo per rafforzare gli organici delle nostre strutture”, si legge nel comunicato pubblicato il 14 marzo sul sito Lombardia Notizie Online (comunicato qui).
E il governo nazionale non può dire che non sapeva dell’esistenza dei medici italo-venezuelani. Da almeno tre anni la nostra associazione (insieme al presidente del Comites Barcelona Alessandro Zehentner e un compatto gruppo di associazioni venezuelane in Italia) si batte per il riconoscimento dei titoli di studio conseguiti in Venezuela, in particolare dei medici, vista la grande quantità di professionisti, anche con due o tre specializzazioni e decenni di esperienza, che non riescono a lavorare in Italia perché si trovano intrappolati nella burocrazia governativa. Per cui, a nostra richiesta, il 29 gennaio (quindi quando ancora non c’era l’emergenza coronavirus) il senatore Giovanbattista Fazzolari (Fratelli d’Italia) ha depositato un’interrogazione ai Ministri degli Affari Esteri e della Cooperazione Internazionale, della Salute, dell'Interno e dell'Istruzione, chiedendo che sia valutata la possibilità di “procedere senza indugio ad adottare provvedimenti normativi volti ad abilitare gli italo-venezuelani in Italia all'esercizio delle professioni medico-sanitarie” (interrogazione pubblicata sul sito ufficiale del Senato, leggere qui).
Ecco perché lo stesso Fazzolari ha proposto l'abilitazione professionale e il reclutamento dei professionisti della salute italo-venezuelani presenti nel territorio per affrontare l’emergenza. Richiesta che si è trasformata nell’articolo 13 nel decreto “Cura Italia” (pubblicato in Gazzetta Ufficiale il 17 marzo 2020), che oggi consente l'esercizio temporaneo di qualifiche professionali sanitarie ai professionisti con titoli di studio conseguiti all’estero. “In ragione delle difficoltà della comunità italo-venezuelana nel riconoscimento dei titoli di studio in Italia per effetto della perdurante crisi politica venezuelana e dell'elevato numero di cittadini italo-venezuelani o venezuelani presenti sul territorio nazionale, la Commissione di cui al comma precedente valuta la conformità dei relativi titoli di studio e delle professionalità, procedendo all'abilitazione professionale e al reclutamento in relazione alla durata dell'emergenza epidemiologica e del fabbisogno di personale del Servizio Sanitario Nazionale”, si legge nel documento in mio possesso, presentato da Fazzolari al Ministro dell'Economia, Roberto Gualtieri.
Invece sono prevalsi gli interessi politici e ideologici, prima del vero bisogno dei Lombardi. Quell’articolo che doveva essere la porta per inserire un battaglione di 168 medici più italo-venezuelani già residenti regolari in Italia (in tanti anche di cittadinanza italiana) per aiutare fianco a fianco i medici italiani nell’emergenza, si è trasformato in un boomerang contro il popolo italiano, aprendo la strada ai medici cubani, cinesi e russi che oggi hanno invaso il territorio lombardo. E perché questo boomerang colpisce il popolo italiano? Perché non è un caso che il Governo di Giuseppe Conte abbia fatto entrare senza battere ciglio tre Paesi non democratici sotto la scusa della solidarietà. Così come non è un caso la campagna propagandistica che abbiamo visto in quasi tutti i media italiani. Una volta chiarito che non servivano i medici venuti dall’estero perché le risorse erano in casa, risulta evidente che l’amore surreale del Movimento 5 Stelle per i paesi comunisti sta portando all’Italia su binari molto pericolosi.
Ora è doveroso anche chiarire che i Paesi comunisti non fanno solidarietà. In particolare, la missione medica di Cuba, oltre che missione umanitaria, è un efficiente meccanismo che non solo porta soldi alla dittatura (perché il regime si fa pagare tra i 4.000 e 6.000 dollari mensili per ogni medico), ma serve anche per inoculare il virus comunista in quegli strati più poveri e vulnerabili delle società nelle quali si infiltra per esportare il suo sistema repressivo e persino l’indottrinamento. Noi venezuelani conosciamo bene come funziona: ai tempi di Hugo Chavez siamo stati invasi da più di 40 mila persone (non tutti medici), che “avevano una funzione politica, individuare chi era oppositore del governo, indottrinare i pazienti e agire come agenti dell'intelligence per preservare il regime chavista in Venezuela” ha spiegato l’Ambasciatore del governo ad interim del Venezuela presso l’Organizzazione di Stati Americani (OSA), Gustavo Tarre Briceño. Per approfondimenti vi invitiamo a leggere l’articolo “Così i medici cubani stalinizzano il Latinoamerica”, pubblicato dalla Nuova BQ lo scorso 21 gennaio.
La cosa più assurda di questa triste vicenda è che sia accaduta in una regione sotto il controllo della Lega. Non riesco a capire ancora come sia possibile che il partito che promuove il sovranismo e si autodefinisce di destra sociale non abbia reagito contro questa invasione silenziosa. Anzi, dalle dichiarazioni dello stesso Gallera si capisce che è stata promossa da lui in prima persona: “lunedì scorso (16 marzo) avevo scritto al Ministro della Sanità cubano, anzi avevo scritto venerdì scorso (20 marzo), domenica, mentre uscivo dalla doccia, è suonato il telefono ed era l’Ambasciatore cubano, che mi ha comunicato che loro erano non solo disponibili, ma onorati di venere in Italia a darci una mano. Io ho telefonato raggiante al Presidente, abbiamo attivato subito ciò che serviva, quindi i contatti diplomatici. Abbiamo anche qui chiesto e ottenuto dal governo un aereo per poter recuperare velocemente queste persone, nell’arco di una settimana…”, ha confessato orgogliosamente durante la conferenza stampa del 24 marzo.
Il risultato? Oggi all’ospedale di Crema cercano volontari che parlino spagnolo, disposti ad assistere i medici cubani nelle traduzioni, e una spesa ancora sconosciuta che di certo è stata pagata per portare i cosiddetti medici cubani in Italia. Chi ha avallato la professionalità di questi medici? È conveniente esporre anche i traduttori al virus quando ci sono più di 200 professionisti della salute italo-venezuelani residenti in Italia, che parlano italiano, la maggioranza di cittadinanza italiana, che sono pronti a lavorare nell’emergenza?
“La gestione della disponibilità dei medici italo-venenzuelani da parte di Gallera e Fontana purtroppo è solo una dei tanti episodi che abbiamo di impreparazione della Regione Lombardia nella gestione dell'emergenza. Anche nel caso dei medici italo-venenzuelani, Gallera ha scelto di puntare sugli annunci in TV e sulla rivendicazione contro il Governo, per poi non fare nulla in termini di fatti. È davvero un peccato. Speriamo che la norma approvata nel decreto Cura Italia possa permettere al più presto alle Regioni italiane di avvalersi dell'aiuto dei medici e infermieri italo-venezuelani”, ha dichiarato per la Nuova BQ l’Onorevole Lia Quartapelle (PD), capogruppo dem alla Commissione Esteri della Camera. Anche lei si è battuta per l’approvazione della norma che oggi permette di lavorare ai medici italo-venezuelani, ma che fino ad oggi ancora attendono una chiamata, nonostante tutti gli scambi che abbiamo fatto con la Regione Lombardia. Non possono dire che la mancanza di risorse li abbia costretti ad accettare l’invasione comunista.
(https://lanuovabq.it/it/costosi-e-impreparati-chi-vuole-da-noi-i-medici-cubani?fbclid=IwAR1Q28FSt16FV2CzzQ2xzsam6Ay5MXDpUa1Z4lb62Mi197E6MFJhW-F2Kp0)

miércoles, 15 de abril de 2020

Esclavitud y tráfico de personas detrás de la gran estafa de los médicos cubanos

Por Laureano Pérez Izquierdo
26 de marzo de 2019
laureano@infobae.com
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El programa que esclaviza a los médicos cubanos se instaló en Brasil en 2013 bajo el gobierno de Dilma Rousseff. El régimen de La Habana se queda con el 85 por ciento de sus salarios
El programa que esclaviza a los médicos cubanos se instaló en Brasil en 2013 bajo el gobierno de Dilma Rousseff. El régimen de La Habana se queda con el 85 por ciento de sus salarios
Durante décadas la ilusión tejida desde La Habana hizo creer que el profesionalismo de los médicos de la Cuba castrista era casi irreemplazable. Que sus conocimientos eran superiores a la media de la salubridad que se ofrecía en el resto del mundo. La propaganda médica se tejió durante años y muchos países -cómplices- se abrazaron a esa fantasía.

Fue así que la isla exportó a sus médicos a varios países hasta convertirlos en casi esclavos. Un negocio perfecto para conseguir dinero para sus arcas a expensas de un trabajo precarizado. Así lo denunció Héctor Schamis, profesor de la Universidad de Georgetown quien hizo pública la demanda que cuatro de esos profesionales –Ramona Matos Rodríguez, Tatiana Carballo Gómez, Fidel Cruz Hernández y Russela Margarita Rivero Sarabia– radicaron en el estado de la Florida, Estados Unidos.

Lo hizo en su -hasta ayer- columna semanal en el diario español El País. En Mais Médicos el académico descubrió el velo que pesaba sobre el "tráfico de personas, el trabajo forzoso y la explotación de las misiones cubanas" en el resto del continente americano.

El título de su columna fue el nombre que se le dio al programa que el gobierno de Dilma Rousseff creó allá por 2013. "El Programa Mais Médicos vino para enfrentar el problema histórico de la falta de médicos y para mejorar la Atención Básica en Brasil, principalmente en las regiones más carentes", dice el sitio aún activo de la iniciativa que a simple luz parecería saludable y popular. Sin embargo, encerraba una historia de explotación humana.

La querella presentada por los galenos cubanos recayó sobre autoridades de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). "Los cargos son por violación de leyes y convenciones internacionales contra el tráfico de personas y el trabajo forzoso", explica Schamis. Y añade que esa institución firmó los contratos con la Sociedad Mercantil Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos.

El libro Mais Médicos publicitado por el gobierno brasileño al cumplir dos años de su implementación
El libro Mais Médicos publicitado por el gobierno brasileño al cumplir dos años de su implementación
En diálogo con Infobae, Schamis indicó que luego de que Jair Bolsonaro diera por terminado el acuerdo con Cuba "muchos de los médicos, enfermeras, masajistas se quedaron porque la pasaban mal en su país". Alrededor de 300, en cambio, huyeron hacia los Estados Unidos.

"Cuatro de ellos demandaron a la OPS, que actuaba como broker, como intermediaria" con La Habana, dijo Schamis. "El pago del gobierno brasileño iba dirigido un 5% a la OPS, un 10% al salario del médico y el 85% restante a Cuba", manifestó el académico de acuerdo a la demanda presentada en el Distrito Sur de Florida.

"La demanda relata y describe el sistema de reclutamiento. Un cubano no puede rechazarlo. Cuando es convocado, debe firmar un papel aceptando las condiciones. No se les dice adónde van, cuánto van a cobrar. Se enteran recién poco antes de llegar a destino. No pueden ir con pasaportes. Ni siquiera pueden ir con su familia", señaló.

Es que el círculo íntimo de los "misioneros" que permanecen en la isla son la "garantía" de la dictadura para que el profesional regrese a su país. La documentación internacional, en cambio, representa un peligro para que abandonen la isla.

Pero los profesionales de Mais Médicos no van solos. A cada uno de los países a los que son convocados bajo planes similares van acompañados por agentes de inteligencia que los vigilan a toda hora. Ya sea en Brasil, en Venezuela, en Bolivia o en Angola. "Son espiados, los obligan a cumplir con funciones políticas y de propaganda", añade el profesor de Georgetown. "Estos programas se hicieron durante años. Son importantes por las divisas que representan. Lo dice la demanda: son alrededor de 8 mil millones de dólares cada año", sintetiza Schamis.

Infobae tuvo acceso a la demanda. De acuerdo a ella, desde 2013 la OPS tuvo una ganancia de 75 millones de dólares sólo en concepto de intermediaria entre el gobierno brasileño y el régimen cubano. En ella se acusa a Joaquín Molina, representante de la institución ante Panamá y Alberto Kleiman, Director de Relaciones Externas del organismo.

La carátula de la demanda presentada en Florida, Estados Unidos, por parte de cuatro médicos cubanos que fueron parte del programa Mais Médicos en Brasil
La carátula de la demanda presentada en Florida, Estados Unidos, por parte de cuatro médicos cubanos que fueron parte del programa Mais Médicos en Brasil
Matos Rodríguez, Carballo Gómez, Hernández y Rivero Sarabia trabajaron en el programa acordado entre Rousseff (ironía: Dilma representaba al Partido de los Trabajadores) y Raúl Castro entre 2013 y 2017, cuando Michel Temer ya había reemplazado a la presidente. En un apartado de su presentación ante una fiscalía de Florida, se explica cómo fue el proceso de reclutamiento: "Fueron convocados para el programa Mais Médicos bajo presión política, amenazas sobre su bienestar económico, amenazas contra los miembros de sus familias y otras formas de intimidación".

Animarse a refutar la "invitación" no conviene a un ciudadano cubano. "Su negativa para unirse a cualquier 'misión revolucionaria en el extranjero' es considerada por las autoridades como una falta de compromiso revolucionario que automáticamente marca a la persona como políticamente 'desleal y peligroso'. A partir de entonces, el individuo entiende que él o ella enfrentaría continuas represalias".

"Los demandantes son médicos cubanos que fueron víctimas de tráfico humano por parte de la OPS y a quienes se les pagó sólo una fracción -10% o menos- de las matrículas que el gobierno de Brasil pagó a la OPS por sus servicios, cuando la OPS pagó al menos 85% al gobierno cubano y retuvo una comisión de 5% para sí. La OPS por participar en el tráfico de personas entre Cuba y Brasil es responsable por compensar a los demandantes por el monto total de lo pagado por Brasil por sus servicios y otros daños", resalta el documento.

En otro párrafo la presentación explicita que "Cuba genera al menos 8 mil millones de dólares cada año por las 'misiones médicas' en la cual el gobierno 'exporta' doctores y otros trabajadores de la salud a países extranjeros. La generación de estas astronómicas sumas de Cuba es conseguida a través de prácticas universalmente condenadas y fuera de las leyes internacionales que proscriben la explotación y el trabajo forzado como el tráfico de personas".

"El castrismo volvió a la esclavitud. Estaban por el fin de la explotación, pero hicieron esto… han esclavizado a parte de su población", concluyó Schamis.
(https://www.infobae.com/america/america-latina/2019/03/26/esclavitud-y-trafico-de-personas-detras-de-la-gran-estafa-de-los-medicos-cubanos/?fbclid=IwAR217kGcc9HAIFBumhIpVolbgtsRYyQu5IaaZdspnhDlhmwGnpxdbbL8b-c)