El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bélgica. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de febrero de 2021

Significativo aumento de casos de eutanasia y suicidios asistidos en Bélgica y Holanda

 


Credit: Frank Busch/Unsplash (CC0).
Credit: Frank Busch/Unsplash (CC0).

.- Euthanasia and assisted suicide cases have risen rapidly in Belgium and the Netherlands since the practices were legalized in 2002, according to a bioethics institute.

The Vienna-based Institute for Medical Anthropology and Bioethics (IMABE) noted on Feb. 12 that cases had increased in Belgium from just 24 in 2002 to 2,656 in 2019. In the same period, cases had surged in the Netherlands from 1,882 to 6,361.

IMABE, which was founded in 1988 and is linked to the Austrian Catholic bishops’ conference, cited a study published last month by the ethicist Kaspar Raus from Ghent University, which concluded that safeguards intended to govern euthanasia in Belgium had failed in practice. 

Raus and his co-authors offered three reasons for this failure, said CNA Deutsch, CNA’s German-language news partner. 

First, the scope of application of the Euthanasia Act of 2002 has expanded. According to the law, assisted suicide is only permitted in the case of serious, incurable, and unbearable diseases. But in practice, being “tired of life” is also an accepted reason.

Doctors are also reportedly able to bypass the law by diagnosing so-called “polypathology.” This refers to multiple complaints that occur in old age, such as loss of vision and hearing, chronic pain, rheumatism, weakness, and fatigue. 

The study said that in 2019, “polypathology represented 17.4 percent
of all reported euthanasia cases and a staggering 47 percent of all reported
nonterminal euthanasia cases.”

Second, the study suggested that the mandatory consultation with one or two independent doctors does not offer any real security. The doctors’ competencies are limited and, above all, their assessment is not binding.

In the end, “The final authority to perform euthanasia lies with the attending physician who can perform it even against the (negative) advice of the consulted physicians.”

Third, the authors criticize Belgium’s Federal Control and Evaluation Commission for Euthanasia. The commission “does not seem to act as a filter between physicians who perform euthanasia and the Public Prosecutor, but instead as a shield that prevents potentially problematic cases from being referred,” they write. Just one case has been referred to the prosecutor so far.

Several commission members have reportedly left the body in protest at what they say is a lack of transparency and coherence. One report suggested that in Flanders, the Dutch-speaking northern part of Belgium, only one in three euthanasia cases is officially reported.

In the Netherlands, too, the number of euthanasia cases among seniors suffering from the effects of old age is increasing, according to IMABE.

A team of ethicists and scientists from Utrecht University has investigated the phenomenon known as “multiple geriatric syndromes.” A total of 1,605 cases of assisted suicide were officially reported between 2013 and 2019 and were classified in this category.

In a study published in December in the Journal of the American Medical Association (JAMA), the scientists concluded that suffering in old age is not just due to physical limitations. Older people perceive their life as “unbearable” when existential crises and loneliness call into question the meaningfulness of their life.

The question of what is unbearable is difficult to answer in this “complex interplay of physical, psychological, and existential suffering that changes over time,” according to the authors.

Susanne Kummer, managing director of IMABE, said that the developments in Belgium and the Netherlands should give Austrian legislators food for thought. 

Austria’s top court ruled in December that assisted suicide should no longer be a criminal offense, ordering the government to lift the prohibition in 2021.

Last month Portugal’s parliament backed a bill approving euthanasia. If the bill is signed into law, Portugal will become the fourth country in Europe to legalize the practice, alongside the Netherlands, Belgium, and Luxembourg. 

Earlier this month, Catholic leaders and human rights advocates in Ireland expressed concern over a bill that would legalize physician-assisted suicide. 

In September 2020, the Vatican’s doctrinal congregation reaffirmed the Church’s perennial teaching on the sinfulness of euthanasia and assisted suicide. 

“The image of a freely chosen, self-determined death is thrown into doubt when elderly people choose killing on demand or assisted suicide because they are socially isolated and increasingly anxious about their own frailty,” Kummer said.

Calling for “more realism” in the assisted suicide debate, she said: “Older people are increasingly being taught that growing old is a disease and that therapy for existential needs means killing. We are on the wrong side of the road.”

Tags: Catholic NewsAssisted sucideEuthanasiaBelgiumNetherlands

domingo, 28 de enero de 2018

Bélgica: las enfermeras dejan los cuidados paliativos para no tener que matar a los pacientes

Los expertos reclaman mayor dotación para Cuidados Paliativos frente a las leyes de eutanasia
Las unidades de cuidados paliativos están empezando a rechazar a enfermos que han puesto en marcha su petición de eutanasia. Están molestos porque, al cabo, se han convertido en meros ejecutores, dispensadores de inyecciones letales. Más de 2.000 enfermos fueron eutanasiados en 2015.
 
La eutanasia está legalizada en Bélgica desde el año 2003, cuando se permitió la muerte voluntaria de aquellas personas que padezcan una enfermedad terminal, que sufran una enfermedad psiquiátrica, tenga demencia o crea que su sufrimiento mental era insuperable.
Con motivo de los 14 años que lleva vigente, el profesor Benoit Beuselinck, especializado en tratamientos de cáncer, ha publicado un libro que ofrece una visión del impacto de la eutanasia en el país.

Y el panorama que dibuja es bastante oscuro. “Algunas unidades de cuidados paliativos que atienden a pacientes que piden la eutanasia han visto cómo las enfermeras y los trabajadores sociales abandonan las unidades. No están de acuerdo con que no puedan ofrecer más los cuidados paliativos a tales pacientes”, ha escrito Beuselinck.
Desde el año 2010, el número de enfermos a los que se ha practicado la eutanasia se ha duplicado, pasando de 954, a 2021 en el año 2015
“Están molestos porque su función se ha reducido a preparar a los pacientes y a sus familias para las inyecciones letales”, ha añadido.
De esta manera, según el autor, las unidades de cuidados intensivos, pensadas como un lugar para hacer más cómoda la vida de los paciente moribundos, se usan como vertederos para la gente que quiere morir.
Los médicos que no están a gusto con sus peticiones les envían a los pabellones de cuidados paliativos, donde la eutanasia se ha convertido en la “manera normal de morir”.
Además, la ley belga permite aplicar la eutanasia también a menores dependientes desde el año 2014.
Desde el año 2010, el número de enfermos a los que se ha practicado la eutanasia se ha duplicado, pasando de 954 a 2.021 en el año 2015, tal y como publica LifeSiteNews.
“Como resultado de esta evolución, algunas unidades de cuidados paliativos han decidido no admitir más a pacientes que han puesto en marcha su petición de eutanasia, para evitar así que las unidades de cuidados paliativos se conviertan en las que ejecuten todas las peticiones de eutanasia del hospital”, ha añadido el profesor Beuselinck.
Además, el mismo doctor Beuselinck se ha encontrado con pacientes enfermos de cáncer que no quieren acudir a los hospitales para que no les obliguen a pedir la eutanasia o para evitar que se la apliquen sin su consentimiento.

También te puede interesar:

(https://www.actuall.com/vida/belgica-las-enfermeras-dejan-los-cuidados-paliativos-para-no-tener-que-matar-a-los-pacientes/)

martes, 26 de septiembre de 2017

Crece la eutanasia en Bélgica


   
 Share
En abril de 2010 la Universidad Libre de Bruselas dio a conocer un estudio que informa que desde la legalización de esta práctica en Bélgica, ocurrida en 2002, las solicitudes para implementarla se han casi triplicado.
El informe, dado a conocer por la agencia LifeSite, especifica que en 2002 se reportaron 235 pedidos de pacientes para que les quiten la vida. En una alarmante tendencia ascendente, el número de casos reportados creció a 428 en 2006, 495 en 2007 y 705 en el último año del que existen estadísticas conocidas, en 2008. Si la curva continuara su sentido ascendente, como presumiblemente se estima, en ésta época las cifras manejadas deberían haber superado holgadamente la triplicación de solicitudes de eutanasia reportados desde su implementación legal en el reino.
En dicho estudio se informa, además, sobre las distintas categorías de grupos que solicitan esta práctica en Bélgica. Es importante destacar que el mayor grupo es el constituido por jóvenes de sexo masculino víctimas de cáncer. Otro grupo importante, con un 18 % de solicitudes respecto del total, lo conforman las personas de más de 80 años de edad.
El Reino de Bélgica, donde la mayoría de las víctimas de la eutanasia son matadas en su casa y con barbitúricos y relajantes musculares, se promulgó el día 28 de mayo de 2002;  el 22 de junio fue publicada en el Moniteur Belge y quedó operativa el 23 de septiembre de ese año. Esta «Ley relativa a la eutanasia», es aplicable para aquéllos adultos capaces de dar consentimiento cuyas enfermedades les causen dolor físico o psicológico constante e insoportable.
Sin embargo, Lionel Roosemont dice que en su país esta práctica excede con frecuencia los límites establecidos en la ley, de manera que los médicos, muchas veces basados únicamente en su criterio personal, terminan matando a pacientes que nunca prestaron consentimiento para que les practique esta triste clase de homicidio.
Como triste testimonio, narró que él mismo tuvo que luchar para proteger a su hija todavía no nacida, Tikvah (hoy tiene 14 años), quien tiene un severo defecto de nacimiento relacionado con la hidrocefalia, de que la mataran los médicos encargados de su parto.
(http://centrodebioetica.org/2010/05/crece-la-eutanasia-en-belgica/)

Bélgica aprueba ley de eutanasia infantil: la cultura del descarte


 
 
 
Share
El 13 de febrero de 2014 la Cámara de Representantes de Bélgica aprobó por 86 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones el proyecto de ley que permite la  de personas menores de edad. El proyecto debe ser firmado por el rey Felipe para convertirse formalmente en ley.
En Bélgica, la eutanasia está legalizada por ley del 28 de mayo de 2002. La reforma que ahora se aprobó modifica diversos artículos de dicha ley para incorporar a las personas menores de edad.
Personas incluidas: con la nueva ley se modifica el inciso 1 del artículo 3 de la ley de eutanasia de 2002 para incluir entre quienes pueden pedir la eutanasia al “menor dotado de capacidad de discernimiento”, que “se encuentre en una situación médica sin esperanza, padezca sufrimiento físico constante e insoportable que no puede ser aliviado y que ocasione la muerte en corto plazo, y que resulte de una enfermedad accidental o patológica grave e incurable”. Las personas menores de edad son excluidas expresamente del inciso 4 del artículo 3 de la ley que contempla el caso de eutanasia pedida en situaciones en que se prevea que la muerte no ocurrirá en el corto plazo.
Consulta psiquiátrica o psicológica previa: se modifica el inciso 2 del artículo 3 de la ley de eutanasia que regula los requisitos que debe cumplir el médico para realizar la eutanasia y, en el caso de los menores de edad, se incorpora el deber de consultar a un psiquiatra o psicólogo en forma previa, explicándole los motivos de la consulta. El consultado debe revisar los registros médicos, examinar al paciente menor, asegurar que tiene discernimiento y dejar constancia por escrito. El médico tratante debe informar al menor y a sus representantes legales el resultado de esta consulta. También se inserta la obligación legal de informarle al paciente de la posibilidad de un acompañamiento psicológico.
 de los representantes legales: en la misma modificación del inciso 2 del artículo 3 de la ley de eutanasia, se dispone que “el médico debe hablar con los representantes legales del menor, proporcionando todos los datos exigidos por la ley (art. 3.2.1) y asegurarse que prestan su acuerdo a la petición del paciente menor de edad”. Este consentimiento se tiene que registrar por escrito (reforma del artículo 3 inciso 4).
El acto de eutanasia: para comprender la gravedad de esta ley, hay que tener en cuenta que según el artículo 2 de la ley del 28 de mayo de 2002, se entiende por el “acto de eutanasia” “el acto realizado por un tercero que termina intencionalmente con la vida de una persona, a petición de este último”. Es decir, no se trata de una renuncia al encarnizamiento terapéutica, sino un acto de matar a otra persona, con permiso legal.
La eutanasia a pedido: el artículo 3 de la ley de 2002 contempla la eutanasia a pedido con las siguientes condiciones:
  • que el paciente se encuentre consciente al momento del pedido;
  • que formule el pedido de eutanasia de manera escrita, voluntaria, reflexionada y repetida, sin presiones externas;
  • que el paciente se encuentre en una situación médica sin esperanza;
  • que el sufrimiento físico y/o físico sea constante, insoportable y que no pueda ser tranquilizado;
  • que el estado del paciente se deba a una enfermedad accidental o patología grave e incurable.
Información que debe brindar el médico: según la ley de 2002, el médico no está obligado a realizar la eutanasia y corresponde al paciente encontrar un médico que acepte su pedido. En tal caso, el médico tiene el deber, antes de realizar la eutanasia, de informar:
  • el estado de salud y las esperanzas de vida
  • analizar con el paciente todas las posibilidades terapéuticas posibles y llegar a la convicción con el paciente de que ninguna otra solución razonable hay a su situación;
  • asegurarse de la persistencia del sufrimiento y de su voluntad de ponerle fin;
  • consultar con otro médico sobre el carácter grave e incurable de la enfermedad e informarlo al paciente;
  • hablar con su  si el paciente lo desea y en su caso, hablar de la eutanasia con el equipo de salud que atiende regularmente al paciente;
  • asegurarse que el paciente tuvo ocasión de hablar con las personas con las que él quería encontrarse;
  • si la muerte no se produciría en el corto plazo, consultar un segundo médico sobre el carácter constante, insoportable e imposible de mitigar del sufrimiento y sobre el carácter reflexionado, voluntario y sostenido en el tiempo del pedido de eutanasia (en este caso la eutanasia de menores de edad no estaría permitida);
  • dejar pasar un mes entre la demanda escrita de eutanasia del paciente y el acto de eutanasia;
  • llevar registro médico del acto.
Para evaluar y controlar la aplicación de la ley existe una Comisión de control y evaluación de la eutanasia.
Eutanasia y cultura del descarte: la eutanasia es ciertamente uno de los temas bioéticos de mayor debate cultural y jurídico. El misterio del sufrimiento y la muerte conmueven y, cuando se eclipsa el sentido profundo de la vida y no hay una esperanza firme, se presenta como muy tentadora la posibilidad de dar un fin anticipado a la vida.
Ese acto de poner fin a la vida de forma deliberada constituye en sí mismo un exceso que violenta el . La vida humana es un bien indisponible jurídicamente. Una sociedad que admite que se le quite la vida a algunas personas, aun cuando se trate de situaciones límites, es una sociedad que introduce en su interior dinamismos radicales de exclusión y muerte. Matar nunca es solución.
Por otro lado, hoy los cuidados paliativos se extienden como una respuesta ética y jurídicamente responsable y humanitaria que ayudan a sobrellevar las situaciones de gran sufrimiento.
En la ley de eutanasia de Bélgica no se trata de una renuncia a tratamientos desproporcionados cuando la muerte es inminente e inevitable, lo que se conoce como encarnizamiento terapéutico. La ley de eutanasia es lisa y llanamente una autorización para que el médico realice los actos que le quitan la vida al paciente. Es una profunda contradicción con la medicina misma, en un acto que jamás puede considerarse como médico.
La experiencia de la eutanasia en Holanda y Bélgica desde su legalización demuestra que las exigencias pretendidamente rigurosas de la ley escrita, en la práctica se van mitigando y relajando, de modo que la eutanasia se extiende como solución a personas inconscientes, personas que no están en situación terminal, o bien incluso a los niños.
Justamente esta situación es la que ahora enfrenta Bélgica: aplicar la eutanasia a niños, por su pedido y con el consentimiento de los padres. Es una dramática decisión que introduce un perverso mecanismo de descarte de quienes son menos útiles a los ojos del mundo. El parlamento belga quiere que los niños tengan en sus manos su vida o su muerte, una decisión dramática para cualquier ser humano, pero inconcebiblemente más dramática para un niño. En definitiva, es una gran claudicación del deber de buscar siempre el bien para el paciente y una indebida transferencia de la responsabilidad que compete a los padres, al médico y al Estado en cuidar la vida de los niños. Los niños, bajo la máscara de un mayor empoderamiento, terminan cargando solos su propia vida. Una sociedad inhumana los mira perplejos, y cómo no sabe qué hacer ante el drama del dolor, les transfiere sus responsabilidades y les obliga a tomar una decisión para la que nadie está capacitado, y mucho menos un niño.
El tiempo dará cuenta de las graves consecuencias sociales de esta cultura de la muerte que se expande bajo el atractivo ropaje de la autonomía, pero que encierra el más radical individualismo. El derecho se convierte en mero legitimador de esta cultura del descarte y pierde su esencial dinamismo de justicia, ese dinamismo que lleva a buscar siempre dar a cada uno lo suyo. En este caso los niños se ven privados de lo suyo más básico, la vida.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Por qué lucho contra la eutanasia en los hospitales de nuestra orden


René Stockman: Superior de Los Hermanos de la Caridad, explica las razones por qué combate la decisión de la junta directiva de sus hospitales de practicar la eutanasia.
 – 
En el año 2002 Bélgica legalizó la eutanasia en nombre de la «dignidad» de las personas. Los Hermanos de la Caridad, de los que soy superior general, siempre han defendido otra idea de dignidad. Nuestro fundador, Peter Joseph Triest, tenía un amor especial por los enfermos mentales - que en ese momento eran a menudo tratados como animales y no como seres humanos. Quería liberarlos de sus cadenas y darles vida. Ese es el objetivo de nuestra congregación.
Por lo tanto, es profundamente preocupante, e incluso vergonzoso, ver lo que está sucediendo en la organización que dirige los hospitales de nuestra orden. Como se ha informado ampliamente, los administradores de nuestra junta directiva -que tienen poder sobre los hospitales- han decidido recientemente aprobar la eutanasia en las instalaciones de los Hermanos de la Caridad. Como superior general, he protestado contra esto; así también el Vaticano. Sin embargo, a principios de este mes, el consejo se mantuvo de acuerdo con su decisión. Incluso dijeron que la eutanasia era una especie de ayuda misericordiosa, y estaba en línea con la doctrina católica. Esto merece una respuesta completa.
En primer lugar, vale la pena preguntar qué experiencia tiene el consejo de administración en materia de salud mental. El consejo se compone de juristas y economistas, sin un solo experto en el campo. Algunos de ellos, con el debido respeto por su persona, nunca han tenido experiencia de primera mano con un paciente psiquiátrico, y mucho menos cuidaron de uno o trataron uno.
Su posición está influenciada, en cambio, por un valor que Occidente parece considerar el «bien» más preciado: la absoluta autodeterminación. Ellos creen que esta autodeterminación a veces puede anular el respeto por la vida. Pero la posición católica es diferente: ve el respeto por la vida como inviolable.
La junta cree que el «sensus fidelium» de los fieles en Flandes apoyaría su postura. Pero este «sensus fidelium» debe estar de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia, cuya posición es clara. Como dice San Juan Pablo II en Evangelium Vitae: «La eutanasia es una grave violación de la ley de Dios, ya que es el asesinato deliberado y moralmente inaceptable de una persona humana». Esto ha sido reafirmado por los obispos belgas y el Vaticano. La negativa del consejo a escucharles parece una muestra de orgullo, arrogancia e ideologización a expensas de las vidas de aquellos que más necesitan atención.
Dicen que la eutanasia puede ser una respuesta a la desesperanza en la que pueden encontrarse los pacientes psiquiátricos. Pero ¿la desesperanza no es inherente a la psiquiatría, que, como síntoma, debe tomarse muy en serio y para la cual deben usarse todos los medios disponibles de tratamiento y atención? ¿Y puede ser que la eutanasia se considere como la última terapia cuando todas las otras formas de terapia fallan y cuando una persona es simplemente considerada como no beneficiaria de tratamiento? ¿No debería haber más inversiones en nuevas terapias, modelos de atención y medicamentos para estos pacientes y en el desarrollo de la psiquiatría paliativa? Por todas estas razones, los expertos en el campo son muy cautelosos acerca de conectar la desesperanza con la eutanasia.
La junta cree que la posición católica es «anticuada» y solo puede ser sostenida por aquellos que «viven lejos de la realidad». Ellos están tristemente equivocados. Llamemos las cosas por su nombre: la eutanasia está matando a un ser humano compañero nuestro, incluso si ocurre con el mayor y debido de los cuidados. ¿Cómo, en nombre de Dios, se supone que es compatible con nuestro carisma de caridad, el carisma de la vida?
Varios observadores bien intencionados me han preguntado si podríamos mantener un diálogo interno con el consejo. De hecho, hemos intentado durante más de dos años, incluso llevando a un conocido mediador, pero cada vez que nos enfrentamos a la declaración de que ya no era posible discutir la decisión del consejo, solo podíamos esperar encontrar un «modus vivendi». Permanecemos abiertos a un verdadero diálogo: discutimos si la eutanasia se realiza o no dentro de las instalaciones de los Hermanos de la Caridad en Bélgica. Y sí, todavía las considero instalaciones de los Hermanos de la Caridad.
Un miembro de la junta ha dicho que el tiempo de «Roma locuta; causa finita es» ya pasó. El Papa, el Vaticano y la Administración General de los Hermanos de la Caridad no toman este asunto a la ligera. Es su responsabilidad, y la nuestra, asegurar que nuestra identificación como hermandad «Católica» no esté siendo erosionada o mal utilizada, principalmente por la protección de los más débiles en nuestra sociedad. Como congregación, nuestra tarea especial es asegurar que nuestro carisma siga estando basado en la verdadera caridad.
Vergüenza es lo que he sentido en las últimas semanas. Antes de mi encuentro con los funcionarios vaticanos la próxima semana, todavía espero que los Hermanos de la Caridad puedan volver a la gran tradición de cuidado que nos ha definido durante más de 200 años.
René Stockman, Superior de los hermanos de la Caridad, Bélgica
(http://infocatolica.com/?t=opinion&cod=30507)

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Religiosos en Bélgica desafían al Papa: Seguirán aplicando la eutanasia en 15 hospitales


BRUSELAS, 12 Sep. 17 / 06:02 pm (ACI).- El consejo administrativo del instituto religioso Belgian Brothers of Charity (Hermanos Belgas de la Caridad) anunció este martes 12 de septiembre que seguirá aplicando la eutanasia a los pacientes de sus centros psiquiátricos, a pesar de que el Vaticano les ordenó explícitamente dejar de hacerlo.
La postura de los religiosos belgas cambió luego de años de no aplicar la eutanasia en sus hospitales. Cuando algún paciente la solicitaba, por ser legal en el país europeo, lo transferían a otro centro de salud.
El consejo que controla estas instituciones, en el que participan algunos hermanos, anunció en la primavera europea que permitiría la eutanasia en los 15 hospitales psiquiátricos que administra, con alrededor de 5 mil pacientes.
Tras el cambio de postura, a la junta de Brothers of Charity Group (Grupo de Hermanos de la Caridad) se les dio de plazo hasta finales del mes de agosto para cumplir con la orden de la Santa Sede que consistía en dejar de ofrecer la eutanasia, un ultimátum que fue aprobado por el Papa Francisco.
También se pidió a los hermanos que firmaran una carta conjunta a su superior general, el Hermano Rene Stockman, en la que confirmaran su adhesión a las enseñanzas de la Iglesia.
En la declaración del 12 de septiembre, la organización desafió la orden del Vaticano y dijo que “sigue manteniendo su postura sobre la eutanasia en caso de pacientes con enfermedades mentales no terminales”.
Además, los religiosos alegan en su declaración que al expresar esta polémica postura contraria a las normas eclesiales, su organización “sigue siendo consistente con la doctrina de la Iglesia Católica. Nosotros lo creemos enfáticamente”.
La junta argumentó que su posición “siempre tiene en cuenta los cambios y las evoluciones dentro de la sociedad”, considerando al mismo tiempo “el reconocimiento de la postura excepcional y proporcional de la ética, la visión deontológica y la ideologización y la elección de conciencia”.
La postura de los religiosos belgas a favor de la eutanasia es contraria al Catecismo de la Iglesia Católica, que en el numeral 2277 establece que: “Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. Es moralmente inaceptable”.
Ahora, se espera que el Vaticano responde a la declaración de los religiosos belgas de este 12 de septiembre.
En cuanto a las posibles medidas punitivas que el Papa Francisco consideraría, el profesor Kurt Martens, un católico belga que enseña derecho canónico en la Universidad Católica de América, dijo a CNA Deutsche –agencia en alemán del Grupo ACI–  que “ya no serán hermanos y miembros del instituto; y las instituciones de salud perderían su derecho a llamarse católicas”.
También te puede interesar: