El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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lunes, 10 de febrero de 2014

Avanza sin control la creación de híbridos humano-animales

Podría suceder un desastre inesperado.

Los científicos de todo el mundo están creando extraños híbridos humano-animales que pueden causar estragos en la sociedad. En los últimos diez años, los avances en el campo de las modificaciones genéticas han dejado aturdidos a los investigadores y a los espectadores.

feto en el utero

Hoy es posible que un par de estudiantes universitarios inventen nuevas formas de vida en la comodidad de su propio sótano. Y lamentablemente es así, porque las leyes no han sido capaces de mantenerse al día con el ritmo al que los científicos han estado jugando con sus creaciones.
A su vez, las entidades que se crean no son ilegales, pero podrían plantear un riesgo para la sociedad en general. No se sabe lo que puede suceder si a estas formas de vida se les permite aparearse masivamente.

ALGUNOS EJEMPLOS

Los científicos han hecho ratones con un cromosoma humano artificial “en cada célula de su cuerpo”. Dicho acto está siendo alabado como un “gran avance”, que puede dar lugar a diferentes curas para una amplia gama de enfermedades.
Según ha informado Lifenews, investigadores de la Universidad de Wisconsin han tenido mucho éxito en la transferencia de células a partir de embriones humanos en el cerebro de ratones. Estas mismas células comenzaron a crecer, y con el tiempo hicieron que los ratones fueran más inteligentes.
Los ratones mostraron que eran capaces de resolver un laberinto simple y aprender las señales de condicionamiento en un nivel mejorado en comparación a estadios anteriores de su transformación. Los críticos se apresuran a cuestionar si la práctica de inyectar partes de seres humanos en animales conlleva más beneficios que riesgos.
Incluso ahora es evidente que el crecimiento de órganos humanos en el interior de los animales no es ciencia ficción, sino la pura realidad. Científicos japoneses han empezado a utilizar cerdos para hacer crecer órganos humanos dentro de ellos. El proceso de crecimiento completo dura hasta 12 meses en completarse.
Su principal objetivo es añadir órganos disponibles para los procedimientos médicos de acuerdo con Infowars. Sin embargo, esto no es una operación de sótano ya que el gobierno japonés determinó pautas para la iniciativa de investigación embrionaria.
Thetruthwins es rápido en señalar que una vez que un órgano humano ha comenzado a crecer en el interior de un cerdo, el cerdo ya no es 100 por ciento cerdo. Si eso se puede decir que es verdad, entonces el órgano humano que crece en el interior del cerdo no puede ser percibido como 100 por ciento humano después que se desarrolló dentro de otro animal. Los destinatarios de dichos órganos pondrán partes híbridos humano-animales dentro de sus cuerpos.

PELIGROS QUE NO SE EVALÚAN

Las consecuencias de la creación de tales híbridos podría representar un peligro para las comunidades cercanas y lejanas. Sin embargo, la parte quizá más inquietante es darse cuenta de que no se sabe si eso es practicado, si los híbridos son incontrolables o no.
Lo que es aún más desalentador es que la mayoría de los países no cuentan con leyes contra las creaciones de este tipo, lo que lleva a la gente a producir estas entidades libremente. Además, no hay castigo si el ser vivo creado se convierte en un desastre andante.
La modificación genética de los animales para hacer crecer partes del cuerpo humano es sólo otra manera de corromper la naturaleza. Ya en 2011, el Daily Mail informó sobre la creación por científicos del Reino Unido de “más de 150″ embriones híbridos humano-animales y muy pocos lectores se molestaron por esto.
Otros ejemplos se han observado en un artículo de Slate, tales como cabras que producen la leche humanizada, un esfínter anal que se coloca en un ratón, y la construcción de un sistema inmunológico humano hecho para los animales. Sin embargo, estos son sólo los proyectos que se conocen. Es posible que haya otros experimentos en curso que están fuera del radar.
Híbridos animales-humanos son posibles, pero dejan a las personas debatiendo sobre si los beneficios superan a los riesgos realmente involucrados.
Fuentes: Voz de Rusia, Thetruthwins Lifenews. Infowars, Signos de estos Tiempos

martes, 25 de septiembre de 2012

La Isla del Dr. Moreau: 150 híbridos humanos en el Reino Unido


"La isla del Dr. Moreau" es una novela de ciencia ficción, escrita por H. G. Wells en 1896. En la isla, el científico hace experimentos de laboratorio que dan como resultado la aparición de bestias humano-animales. 

Lo que parecía, en ese entonces, algo reservado a la ficción, hoy, lamentablemente, es posible gracias no a la ciencia, sino a ciertos científicos que juegan a ser Dios. 

Debido a los experimentos realizados recientemente en Inglaterra, en donde se ha intentado la fecundación entre especies, logrando "producir" 150 híbridos -individuos con genes humanos y animales-, podríamos llamar a esta nación "La isla del Dr. Moreau", un triste calificativo, visto y considerando la aberración que esto supone.

Ofrecemos este artículo, extraído de infocatolica.com, en donde se analiza en detalle el penoso suceso, presentado falsamente como "avance científico" y llevado a cabo con la falaz pretensión de "curar enfermedades".



Escultura de Patricia Piccini
La «ley de la pendiente resbaladiza» en bioética se está mostrando apodíctica. La «Isla del Dr. Moreau» se ha convertido en un parque temático. Lo siento, a mi me escandaliza, y me escandaliza más el silencio que la encubre.
Hace tres años comentaba el terror que me provocaba la «Ley de Fertilización Humana y Embriología» que estaba a punto de aprobar el Parlamento Británico y que permitía la fecundación interespecífica. Monseñor Sgreccia alertó de inmediato:
Constituye una ofensa para la dignidad del hombres. Es un intento de fecundación entre especies que hasta ahora estaba prohibido por todas las leyes sobre fecundación artificial.
La unión hombre-animal, aunque no sea sexual, representa uno de los horrores que siempre han provocado el rechazo de la ética. Cada vez que se ha roto la barrera hombre-animal se han visto consecuencias muy graves, incluso involuntariamente.
Los de siempre cargaron: éramos unos alarmistas, las condiciones eran muy restrictivas, los ‘embriones’ debían ser destruidos a los 14 días, que negarse era poner freno a la ciencia, la cantidad de enfermedades que serían curadas.
El día 23 de julio, el Daily Mail descubría que desde la aprobación se habían producido en secreto en torno a 150 embriones híbridos humanos, con la supuesta finalidad de «curar enfermedades». Las mismas mentiras que con las «células madre embrionarias».
La revelación se produce un día después de que un comité científico horrorizado aventurase un final tipo «Planeta de los Simios»
Los tres laboratorios que tenían permiso — Kings College de Londre, Univ. de Newcastle y la Univ. de Warwick— ha tenido que parar sus proyectos por falta de fondos. Lord Alton, que lo relataba como respuesta a una pregunta parlamentaria, dijo:
Me he manifestado en el Parlamento en contra de la creación de híbridos humano-animales por una cuestión de principios. Ninguno de los científicos que se presentaron para rendir cuentas puderon dar justificación alguna en términos de tratamiento.
Éticamente no puede justificarse de ninguna manera, nos desacredita como país. Se está manoseando con lo grotesco. Lo único que han sido capaces de esgrimir es que si les permitimos hacerlo vamos a encontrar cura para todas las enfermedades conocidas por la humanidad. Eso es chantaje emocional.
De los 80 tratamientos y curas que se han producido a partir de células madre, todos (sin excepción) han llegado a partir de células madre adultas —no embrionarias—
Josephine Quintavalle, de «Comment on Reproductive Ethics» dijo:
Estoy horrorizado con lo que ha pasado, no sabía nada. ¿Por qué lo han mantenido en secreto? ¿Por qué si están orgullosos de lo que hacen hemos de recurrir a una sesión parlamentaria para que salga a la luz?
El problema es que muchos científicos quieren experimentar por experimentar, y eso no es razón suficientemente buena.
Me parecen quejas de mal pagador, avisados estaban y los argumentos utilitaristas tienen poco recorrido, aunque sean muy de la tradición británica. Ni me parece una postura de principios la de Lord Alton, ni se me ocurre razón alguna para Quintavalle.
No sé en qué terminará la cosa, pero tiene mala pinta. En el 2008 Mons. Sgreccia terminaba su advertencia:
hay que pedir una especie de conversión de los medios de comunicación: en vez de obedecer a las indicaciones de los grupos interesados, deben obedecer a la verdad para no crear ilusiones, con objetivos de compasión humana, sobre caminos que no han ofrecido todavía ningún resultado.
La verdad, no tengo mucha confianza en la ‘masa’ ni en los ‘media’.
Juanjo Romero