El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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martes, 3 de abril de 2018

El neo-marxismo cultural avanza sin resistencias: Suecia impone en los centros de preescolar el “género neutro” para contrarrestar los roles tradicionales

Un niño en el Orgullo Homosexual de Suecia / shutterstock.com
Desde 1998, el currículo escolar estatal ha requerido que los maestros "contrarresten los roles de género tradicionales y los patrones de género". Los profesores usan diversas técnicas para eliminar el género en el aula y hacer que las niñas actúen como niños y viceversa.
 
Muchos centros de preescolar suecos, financiados por el gobierno, son “neutrales al género”y enseñan a los pequeños a rechazar sus inclinaciones naturales hacia las actividades masculinas o femeninas.
Según informó New York Times y tal y como ha recogido LifeSiteNews, los profesores “están haciendo lo que pueden para deconstruir” el género. Desde 1998, el currículo escolar estatal ha requerido que los maestros “contrarresten los roles de género tradicionales y los patrones de género”.

Las escuelas hacen esto de diferentes maneras, en gran medida en función de su liderazgo. Los profesores usan diversas técnicas para eliminar el género en el aula y hacer que las niñas actúen como niños y viceversa.
Los niños pueden usar vestidos y los maestros celebran cuando las niñas pequeñas se vuelven menos femeninas
Los centros de preescolar ahora tienen “especialistas de género” que pueden abordar lo que a su juicio son ‘problemas’, como por ejemplo que los chicos se nieguen a pintar o a bailar.Además, los niños pueden usar vestidos y los maestros celebran cuando las niñas pequeñas se vuelven menos femeninas. Muchos niños suecos comienzan a ir a estos programas cuando tienen solo un año.
El asunto llega a tal extremo que una aspirante a maestra de 26 años en Suecia dijo al New York Times que “se enoja” cuando ve a los bebés de sus amigas vestidos de azul y rosa y les dice que “al vestir a las niñas de color rosa y a los niños de azul, están cometiendo un error”.
Morabito: “¿Reconocería el estado una relación esposo o esposa? ¿Madre o padre? ¿Hija o hijo? Esos son todos términos sexados”
Por su parte, la analista Stella Morabito publicó en The Public Discourse en mayo de 2016 que “en una sociedad sin sexos por ley, ¿reconocería el estado una relación esposo o esposa? ¿Madre o padre? ¿Hija o hijo? Esos son todos términos sexados”.
Y añadió: “Un sistema que no reconoce la existencia de hombres y mujeres ignoraría el origen de cualquier niño. Puede ser reconocido como el “tutor legal” de su hijo, pero solo si el estado lo acepta. Cualquiera puede ser guardián de su hijo si el estado decide que es lo mejor para el niño. En esta visión, no hay nada que evite que el estado corte el vínculo madre-hijo a voluntad”.
Asimismo, Morabito explicó que “en tal escenario, el estado controla todas las relaciones personales desde su origen: la familia biológica. La abolición de la autonomía familiar sería completa, porque la familia biológica dejaría de ser un acuerdo predeterminado  y sería lo que el estado permita. De nuevo, en el mundo des-sexuado de la política de género, todas las relaciones personales terminan controladas y reguladas por el estado”.
Según el New York Times, en este sentido hubo “protestas” por parte de padres tradicionales,pero los dos principales partidos políticos de Suecia apoyan que se haya implementado el “género neutral” en el sistema educativo.
(https://www.actuall.com/educacion/suecia-impone-en-los-centros-de-preescolar-el-genero-neutro-para-contrarrestar-los-roles-tradicionales/)

martes, 25 de abril de 2017

Ideología de género es nueva y temible careta del neo-marxismo, afirma experto



LIMA, 18 Abr. 17 / 05:15 pm (ACI).- Como parte de una exhaustiva investigación el politólogo argentino Agustín Laje reveló que la ideología de género no solo existe anteponiéndose a los datos científicos más básicos, sino que representa una nueva careta del movimiento político de izquierda al que denominó “neomarxismo”.
En conversación con ACI Prensa, Agustín Laje, coautor junto a Nicolás Márquez del bestseller de Amazon “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, el cual busca desenmascarar a la ideología de género, explicó que esta última debe ser considerada ideología porque cuenta con dos acepciones fundamentales: una acepción epistemológica (del conocimiento científico) y otra desde la perspectiva de la ciencia política.






Por Diego López Marina

En la primera acepción, Laje destacó que la ideología de género es verdaderamente “ideológica en tanto y en cuanto se contrapone a lo que las ciencias duras afirman sobre el cuerpo humano”.
“Lo que la medicina, biología, morfología, anatomía, fisiología, neurología, psicobiología, hablan sobre qué es la sexualidad humana, de cómo se compone, opera y funciona, se contrapone a los postulados de la ideología de género”, explicó.
Laje dijo que estos postulados están resumidos en aquella frase de la teórica feminista y marxista, Simone de Beauvoir, que en su libro ‘El Segundo Sexo’ dice: ‘no se nace mujer: se llega a serlo’”.
“Aquí hay un punto de inflexión que lo que marca es que la sexualidad ya no es un dato de la naturaleza sino que es una construcción de la sociedad”.
“No importa lo que nuestro cuerpo biológico trae sino lo que creemos que es o lo que nos han hecho creer que es. Epistemológicamente la ideología de género es una ideología porque está a contrapelo de la realidad empírica”, aseguró el politólogo y escritor.
Sobre la acepción en el campo de la ciencia política, Laje explicó que la ideología de género corresponde a “un sistema de ideas que le da cohesión a un grupo político”.
“Según nuestras investigaciones la ideología de género nace para suplir una falta en la izquierda (marxismo) ante la falta del obrero como clase revolucionaria. Esa falta abre paso de una lucha de clases a una lucha por la cultura”.
“Los conflictos –continuó– ya no se dan más en el terreno de las relaciones productivas sino en lo que tiene que ver con los conflictos culturales, dentro de los cuales se enmarca el conflicto heterosexual-homosexual / hombre-mujer, que es un conflicto construido por la ideología de género para darle nuevo oxígeno a este grupo político que llamamos ‘neomarxismo’”.
Neomarxismo e ideología de género
El joven pensador indicó, reafirmando las tesis de su libro, que luego de la caída formal de la Unión Soviética (URSS) en 1992 “la izquierda llegó por distintas vías a una crisis fulminante de su paradigma clásico”.
“Me refiero al pensado por (Karl) Marx y (Friedrich) Engels. Un paradigma que en primer término anunciaba que la revolución del obrero iba a suceder en el occidente avanzado, en el capitalismo industrial. Lo que Marx entendía es que la revolución del obrero venía en el capitalismo avanzado y no en un orden feudal como ocurrió en Rusia. Allí se crea un quiebre en el paradigma teórico y filosófico de la historia”, aseguró.
En segundo término, continuó el autor, la clase obrera empezó “ser absorbida por el sistema al cual supuestamente se tenía que oponer”.
“El capitalismo le da un sentido económico que antes no tenía al obrero. Marx decía que los obreros ‘no tienen nada más que perder que sus propias cadenas’, sin embargo, hoy estos tienen para perder su automóvil, casa, celular, su televisor, wifi, etcétera”.
Ante la disyuntiva actual de esta “nueva izquierda”, Laje dijo que la misma, para alzarse nuevamente en “revolución”, deja de lado al obrero (proletario) para “construir nuevos sujetos revolucionarios”.
Según la tesis principal de “El Libro Negro de la Nueva Izquierda”, es allí donde entran a tallar diversos y pequeños grupos generadores de conflictos sociales, entre los que destaca el afín a la ideología de género, que a su vez está subdividido “por el feminismo, el abortismo y el homosexualismo ideológico”.  
Laje indicó que los teóricos marxistas posteriores a la caída de la URSS entendieron “que el conflicto primario en la sociedad no acontece en las relaciones productivas que definen a las clases sociales”, sino en lo que Marx llamó la “superestructura” de la sociedad.
“Marx entendía que la ‘superestructura’ de la sociedad contenía la filosofía, religión, moral, derecho, familia y cultura en general. Hacer una revolución a ese nivel, para Marx, era pelearse con un fantasma, porque era un ‘segundo piso de una casa’ que si se destruía, fácilmente podía volver a ser armado. Lo que había que volar en mil pedazos para Marx era el primer piso (la estructura), el de las relaciones de clases”.
Laje aseveró que teóricos neomarxistas como Ernesto Laclau o Chantal Mouffe, basados en la propuesta de “hegemonía cultural” del fundador del partido comunista italiano, Antonio Gramsci (converso al catolicismo antes de morir en abril de 1937), ahora dicen que lo que se debe hacer es “atacar” el “segundo piso” de la casa, o en otras palabras, la “superestructura” de la sociedad.
“Por eso hablamos de ‘neomarxismo’ o ‘marxismo cultural’, porque ya no es clasista sino con los ojos puestos en los conflictos de la cultura”, sentenció el politólogo.
Finalmente, Laje recalcó que lo que ha estado en el “corazón de la izquierda” desde los postulados de Marx y sus predecesores utópicos hasta hoy, “es la idea de que hay que destruir a la familia” porque es el componente más elemental de la “superestructura”, que “reproduce la conciencia contra la cual la izquierda ataca”.
“Aparte, la familia significa un límite entre lo político y lo privado. La familia es parte de la sociedad civil y la política parte de lo público estatal. Entonces, ‘reventando’ la familia se puede tener un Estado total”, indicó.
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(https://www.aciprensa.com/noticias/ideologia-de-genero-es-nueva-y-temible-careta-del-neomarxismo-afirma-experto-73250/)