El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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viernes, 13 de noviembre de 2020

Si quieres igualdad, rechaza el socialismo: lo que no te cuentan las feministas de izquierda

 


“Llamamos a la rebeldía y a la lucha ante la alianza entre el patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas.” Esto lo dice el manifiesto de la huelga feminista del 8 de marzo.

Lo que pocos cuentan: el origen ideológico totalitario del actual feminismo de género
La ultraizquierda monta una ‘huelga feminista’ y pide a las mujeres que descuiden a sus hijos

La izquierda culpa al capitalismo de la desigualdad

Esta huelga está convocada por grupos izquierdistas y su argumentario apoya las tesis ideológicas de la ultraizquierda (anticapitalismo, aborto, abolición de las fronteras, laicismo, antimilitarismo, etc.) En su apoyo ha salido la izquierda política. Ayer el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Castejón, cargaba contra el capitalismo con estas palabras: “el sistema capitalista precisamente si damnifica sus consecuencias salariales es con la población femenina .. pero, vamos, esto no son opiniones son datos”. A su vez, el jefe de Podemos, Pablo Iglesias, culpaba al capitalismo de la desigualdad afirmando que “el capitalismo es el sistema que ha provocado que existan diferencias entre hombres y mujeres”De estas declaraciones podríamos deducir que en un sistema socialista, hombres y mujeres gozarían de más igualdad que con el capitalismo. ¿Es cierto esto?

Los países con economías más libres son los más igualitarios

El inconveniente para socialistas como Pedro Sánchez y comunistas como Pablo Iglesias es que en el mundo hay países capitalistas y también dictaduras socialistas, y eso nos permite comparar los niveles de igualdad entre unos y otros. Y contra lo que afirma el mandamás del PSOE, asegurando que su tesis se basa en datos y no en opiniones, si algo demuestran los hechos es que precisamente los países con mayor libertad de mercado son, precisamente, los más igualitarios. No es que lo diga yo, sino que así lo señala el “Índice de desigualdad de género” de las Naciones Unidas. Los diez países que encabezan la lista como los más igualitarios son, por este orden, Noruega, Australia, Suiza, Alemania, Dinamarca, Singapur, Países Bajos, Irlanda, Islandia y Canadá. Si se observa el índice de libertad económica de The Heritage Foundation, la mayoría de esos países coinciden con las economías más libres del mundo, a excepción de Emiratos Árabes Unidos (un país musulmán).

Los regímenes socialistas suspenden en igualdad

¿Y qué puestos ocupan los países socialistas en la lista de la ONU? El mejor situado es Bielorrusia y está en el puesto 52 (la economía de esta antigua república soviética sigue ampliamente controlada por el Estado, y políticamente se puede considerar a Bielorrusia como la última dictadura socialista de Europa). Le siguen Cuba (68), Venezuela (71), China (90), Vietnam (115), Laos (138), Birmania (145), Siria (149) y Zimbabue (154). Corea del Norte ni siquiera figura en la clasificación. En el citado índice de libertad económica de The Heritage Foundation, Bielorrusia está en el puesto 108, y le siguen China (110), Laos (138), Vietnam (141), Zimbabue (174), Cuba (178), Venezuela (179) y Corea del Norte (180). Por cierto, en el Índice de igualdad de género de la ONU, Irán está en el puesto 69, justo por debajo de Cuba. ¿Pablo Iglesias tiene algo que decir a esto? Tengamos en cuenta que él es presentador de un programa en HispanTV, canal de televisión propiedad de esa república islámica. ¿Tiene algo que decir al hecho de que su admirada Venezuela esté en el puesto 71?

Mayoría de países cristianos y de monarquías entre los más igualitarios

Para acabar de deshacer los mitos de la ultraizquierda, entre los 20 países más igualitarios hay 11 monarquías: Noruega (que encabeza la lista), Australia, Dinamarca, Países Bajos, Canadá, Nueva Zelanda, Suecia, Liechtenstein, el Reino Unido, Japón y Luxemburgo. Además, entre esos 20 primeros hay 15 países mayoritariamente cristianos: Noruega (cuyo Estado es confesionalmente luterano), Australia, Suiza, Alemania, Dinamarca (también un Estado confesionalmente luterano), Países Bajos, Irlanda, Islandia, Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Suecia, Liechtenstein, el Reino Unido y Luxemburgo. Según los discursos cristianófobos del feminismo izquierdista, esto no debería ser así. A ver qué cosa se inventan para explicarlo.

¿Puede haber igualdad de oportunidades sin libertad?

Una reflexión final: ¿cómo puede existir igualdad de oportunidades para ambos sexos en una economía socialista, si en un régimen como ése cada individuo no es libre de decidir su futuro? La igualdad de oportunidades precisa de libertad para que tomes tus propias decisiones, y en los regímenes socialistas la libertad brilla por su ausencia. En esos regímenes es una élite de políticos la que toma las decisiones por toda la población, lo que generalmente condena a muchas personas a la miseria, como hemos comprobado durante los últimos 100 años. Recordemos, además, que cuanto más poder acumula el Estado, más posibilidades hay de que abuse de él y de que se dispare la corrupción política, una corrupción que genera injusticia, inseguridad y desigualdad. Lo que hace la izquierda es prometer una falsa igualdad sin libertad. Ahí están los datos para demostrar lo que pasa cuando esas promesas se llevan a la práctica.

(Foto: Evan Sarmiento / Cafepress)

(https://www.outono.net/elentir/2018/03/06/si-quieres-igualdad-rechaza-el-socialismo-lo-que-no-te-cuentan-las-feministas-de-izquierda/?fbclid=IwAR2jyKNo0fBwq5LSELvjGXMegX8CgnjTjm0lIOD_h9BC8zde_YocwrrY81Y)


domingo, 10 de marzo de 2013

La guerra que ha entablado el socialismo contra la familia



Dicen que la familia perpetúa la desigualdad.
La concepción marxista es una de las fuentes en que se nutre el ataque a la familia. La considera la célula original de la desigualdad y la esclavitud. Y cuando ya no lo sea, habrá relaciones sexuales sin restricciones, distintas a la monogamia.


Los medios de comunicación social han perpetuado largamente los prejuicios en contra de la familia que, sin oposición, llevan a su ruina
Tres son las ideas centrales que representan tres olas del movimiento anti-familia de los últimos 150 años:
1) la afirmación de que el matrimonio hace a los hombres y las mujeres menos libres,
2) el supuesto de que los niños son una carga, y
3) la insistencia en que la diferenciación sexual es una ficción. 
La primera es la contribución marxista, la segunda es la eugenesia, y la tercera es el fruto de los teóricos del género recientes.
Nos entristecemos ante el aborto, nos preocupamos sobre el divorcio, nos preguntamos por el aumento del lobby homosexual, pero hay que pensar que son la consecuencia de ideas que han surgido antes en la larga guerra contra la familia.

LA FAMILIA PERPETÚA LA DESIGUALDAD

Es común a Marx y Engels la creencia de que las relaciones sociales no se caracterizan por una estricta igualdad material son injustas.
En su influyente estudio, El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (1884), el colaborador de Karl Marx, Friedrich Engels, atacó a lafamilia como la célula original de la desigualdad y la esclavitud.
Como una extensión del primer deseo del hombre por la propiedad – el equivalente marxista de la caída – el hombre también deseaba asegurar la transmisión de la propiedad a su posteridad. En el relato de Engels es lo que da lugar a la monogamia. Los hombres con tierra quieren herederos con un título legítimo.
Por lo tanto, en el matrimonio las mujeres pertenecen a los hombres simplemente “como un instrumento para la producción de los niños.”
En la visión de Engels la esclavitud de las mujeres, al igual que todas las desigualdades, cesará una vez que los medios de producción se transfieran a la propiedad privada a la estatal.
Sin derecho de propiedad y sin posibilidad de transmitir una herencia, los hombres ya no se preocuparán de identificar su descendencia. El resultado es que una vez que las condiciones económicas que dieron origen al matrimonio cesen, así lo hará el matrimonio. Al final de la historia, el sexo estará de nuevo sin trabas.

LA FAMILIA SUSTENTA LA MORAL SEXUAL BURGUESA

Engels predijo que la revolución venidera sería un golpe para la familiay para la moral sexual burguesa que la sustenta.
En el futuro socialista, “la familia nuclear deja de ser la unidad económica de la sociedad”, lo que se traducirá en “el crecimiento gradual de la relación sexual sin restricciones”. Evidentemente, Freud no fue el primero en hablar del tema y además vemos una vinculación entre ambos pensamientos.
Cualesquiera que sean los defectos de su teoría, Engels fue profético al menos alrededor de sus ramificaciones: a medida que avanza el socialismo, la familia retrocede. Dado que las tareas de crianza de los hijos, el cuidado de los ancianos, y ganar dinero son absorbidos por el Estado, menos razones tendrán un hombre y una mujer para formar una unión duradera.

DIFERENCIAS ENTRE EL MUNDO DE LIBRE EMPRESA Y EL SOCIALIZADO

En los regímenes socializantes o comunistas, millones de madres se vieron obligadas a trabajar fuera de la casa y enviar a sus hijos a las instituciones del Estado.
En el mundo de libre empresa muchos de nosotros hacemos esto por nuestra propia elección. Cuando los niños desde la edad de tres años pasan dos o más comidas con extraños, no es de extrañar que a los padres les resulta difícil comandar el nivel de lealtad que se tomó una vez por sentado. Y esto lleva a pensar que los niños necesitan más cantidad de tiempo que el manido “tiempo de calidad”, porque cuando la casa está vacía, los niños transfieren sus lealtades en otra parte, por lo general a sus compañeros.
Los niños y niñas expuestos temprano a las instituciones estatales se convierten en presa fácil de lo que se ha llamado “cultura juvenil”, que suma la música popular, la ropa cara, y entretenimientos burdos elaborados por las empresas para proporcionar un mercado fácil.
Cuando mamá está en el trabajo, la crianza se hace más difícil también. De hecho, las exigencias del trabajo pueden parecer divertidas cuando se ponen al lado de la paternidad. Para más y más padres, los sacrificios en el hogar parecen ofrecer un rendimiento pobre. Ciertamente, algunas madres jóvenes no tienen más remedio que trabajar fuera de casa, pero la necesidad no es la norma.

LO QUE DEBE SER EL HOGAR

El hogar tiene que ser algo más que una terminal de autobuses donde se hacen las conexiones a otros destinos. Tiene que volver a ser un centro para la significativa actividad.
La educación, el trabajo, la oración, la crianza, y el juego son todas funciones esenciales que pertenecen a una familia debidamente ordenada. Restaurando la fortaleza de la unidad familiar en su aptitud, entonces, se recupera el terreno de los organismos externos a la que sus actividades han sido transferidas.

LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Escrita una generación después de Marx y Engels, el Papa León XIII entendió bien lo que estaba en juego en la lucha contra el socialismo.
La encíclica Rerum Novarum (1891) tenía en mente no sólo los derechos de los trabajadores, sino también la supervivencia de su familia. Ambos tienen derechos que están fundados en la naturaleza y ordenada por la revelación:
“He aquí, por tanto, la familia, o más bien la sociedad de la familia, una sociedad muy pequeña en verdad, pero verdadera, y más que cualquier otra forma de gobierno”.
La indignación de las parejas necesita ser despertada por el peligro al que se enfrenta actualmente su felicidad. La igualdad y la complementariedad de hecho, pueden coexistir en unión feliz. El cristiano no necesita aceptar que la igualdad (como en términos Marxistas) se reduce a la paridad y la igualdad de oportunidades para la licencia sexual.
En esta primera oleada de ataque a la familia, cualquier signo de interdependencia mutua fue visto como una amenaza a la libertad. Las personas que trabajan en contra de la familia han insistido en que la sumisión a un contrato de exclusividad es un sacrificio de autonomía.

¿DE QUE OPRESIÓN HABLAMOS?

Como Simone de Beauvoir afirma, sobre el matrimonio,
“hombre y mujer se someten a la opresión de una institución que no han creado.”
Pero huelga decir que la opresión bajo la cual los hombres y las mujeres que más sufren no es el resultado de un matrimonio, sino de promesas incumplidas. 
Aunque los índices pedestres tales como la felicidad, la riqueza, la salud, informados en una montaña de investigación científico-social ha anulado la sabiduría popular de los thrillers de 1960, como El segundo sexo y La mística de la feminidad de Betty Friedman, los hombres y las mujeres simplemente prosperan mejor en el matrimonio.
Ellos sufren menos depresión, tienen más seguridad económica, y experimentan una intimidad más satisfactoria (ver la copiosa evidencia en Linda Waite y Maggie Gallaghers The Case for Marriage, Broadway Books).
Aún hoy, después de décadas de asalto al ideal de la familia nuclear, solamente el 8 por ciento de las mujeres dicen que esperan permanecer soltera.
Fuentes: Reconstruyendo la cultura católica: ¿Cómo el Catecismo puede dar forma a nuestra vida en común, del Dr. Ryan N.S.Topping, Signos de estos Tiempos