El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Simone de Beauvoir: la comunista militante y partidaria de la pedofilia que formuló las bases de la ideología de género


Simone de Beauvoir, comunista militante, pedófila y promotora de la ideología de género.
Tal día como hoy, hace 110 años, nacía en París Simone de Beauvoir, comunista militante y una de las más importantes precursoras del feminismo de género, la línea predominante hoy en esa ideología.

Defensora del odio contra los hombres, a los que consideraba opresores
Beauvoir es especialmente famosa por su libro “Le Deuxième Sexe” (El segundo sexo), escrito en 1949 y publicado al año siguiente. En él se trazan las líneas maestras de lo que años más tarde se convertirá en el feminismo de género. Se encuentra en él, por ejemplo, el odio al hombre, al que señala como opresor de la mujer, y el rechazo a la familia, a la que considera una herramienta de opresión:
El hombre ha logrado sojuzgar a la mujer, pero en esa medida la ha despojado de lo que hacía deseable su posesión. Integrada en la familia y la sociedad, la magia de la mujer más se disipa que se transfigura; reducida a la condición de sirviente, ya no es esa presa indomada en la cual se encarnaban todos los tesoros de la Naturaleza.”
Defendió el aborto obviando cualquier consideración científica
El libro también contiene un nutrido repertorio de falacias con las que Beauvoir defendía el asesinato de hijos por nacer como un derecho de la mujer, unas falacias que los grupos abortistas han venido repitiendo como loros desde entonces. La ideóloga feminista llegó a tachar de “humanitarismo intransigente” la defensa del derecho a vivir de esos hijos (no deja de ser una paradoja leer ahora a algunos medios presentándola como una “defensora de los derechos humanos”:
Las razones prácticas invocadas contra el aborto legal carecen de peso; en cuanto a las razones morales, se reducen al viejo argumento católico de que el feto posee un alma a la cual se le cierra el paraíso al suprimirlo sin bautismo. Es notable que la Iglesia autorice, en ocasiones, el homicidio de hombres hechos: en las guerras, o cuando se trata de condenados a muerte; pero, en cambio, reserva para el feto un humanitarismo intransigente.
Es curioso ver que en este párrafo Beauvoir justificaba el asesinato de inocentes en la doctrina católica sobre la guerra justa, basada en el derecho a la legítima defensa, un derecho universalmente aceptado, y no sólo por los católicos. El argumento de Beauvoir es tan cínico como defender el asesinato de un adulto alegando que los polacos, belgas y franceses también mataron a alemanes cuando éstos invadieron su país… Es curioso observar que Beauvoir ni siquiera se detenía a considerar el conocimiento científico sobre el inicio de la vida: lo obviaba sin más, como hoy siguen haciendo muchas de sus seguidoras.
Demonizó el embarazo y tachó de ‘parásito’ al hijo por nacer
Pero Beauvoir no se limitaba a defender el aborto. Además, demonizó el embarazo y tachó al hijo por nacer de “parásito” y acusándole de explotar a la mujer. Ella misma decidió no tener hijos, por motivos ideológicos. Esto escribía al respecto en el citado libro: el embarazo es, sobre todo, un drama que se representa en el interior de la mujer; ella lo percibe a la vez como un enriquecimiento y una mutilación; el feto es una parte de su cuerpo y es también un parásito que la explota; ella lo posee y también es poseída por él; ese feto resume todo el porvenir, y, al llevarlo en su seno, la mujer se siente vasta como el mundo; pero esa misma riqueza la aniquila, tiene la impresión de no ser ya nada. Una existencia nueva va a manifestarse y a justificar su propia existencia, por lo cual se siente orgullosa; pero también se siente juguete de fuerzas oscuras, es zarandeada, violentada.
Poniéndose a sí misma como modelo a seguir, y a pesar de no haber sido madre, despreció las facultades maternas presentándolas como un sufrimiento: “engendrar, amamantar, no constituyen actividades, son funciones naturales; ningún proyecto les afecta; por eso la mujer no encuentra en ello el motivo de una altiva afirmación de su existencia; sufre pasivamente su destino biológico.
Negó el origen biológico de las diferencias sexuales
Beauvoir también formuló una de las bases de la ideología de género actual: la afirmación anticientífica de que el sexo carece de fundamento biológico: “No se nace mujer: se llega a serlo”, afirmó en el citado libro. “Ningún destino biológico, psíquico o económico define la figura que reviste en el seno de la sociedad la hembra humana; es el conjunto de la civilización el que elabora ese producto intermedio entre el macho y el castrado al que se califica de femenino. Este disparate, defendido de forma marginal por ideólogos marxistas durante décadas, ha sido hoy asumido incluso por partidos que de derechas, y está sirviendo para criminalizar y perseguir a todos los que defienden un hecho científico como es el origen biológico de las diferencias entre hombre y mujer.
“Toda mujer es homosexual por naturaleza”, afirmó
En línea con lo anterior, y a pesar de que ella mantuvo relaciones con hombres, su pensamiento misándrico llevó a Beauvoir a plantear el lesbianismo como lo natural en la mujer, nuevamente poniendo su propia vida como referencia (pues mantuvo relaciones lésbicas con diversas mujeres, incluso con menores): “La homosexualidad de la mujer es una tentativa, entre otras, para conciliar su autonomía con la pasividad de su carne. Y, si se invoca a la Naturaleza, puede decirse que toda mujer es homosexual por naturaleza. Ésta es una de las ideas más repetidas hoy por el feminismo radical.
Defendió a la URSS como el país más feminista en pleno régimen de Stalin
Todo este proyecto ideológico era enmarcado por Beauvoir en la ideología socialista. En plena dictadura de Stalin, la escritora feminista se deshacía en elogios a la Unión Soviética: “Es en la URSS donde el movimiento feminista adquiere la máxima amplitud”, afirmaba en el citado libro. Y añadía: Son las resistencias del viejo paternalismo capitalista las que impiden en la mayoría de los países que esa igualdad se cumpla concretamente: se cumplirá el día en que esas resistencias sean destruidas. Ya se ha cumplido en la URSS, afirma la propaganda soviética. Y cuando la sociedad socialista sea una realidad en el mundo entero, ya no habrá hombres y mujeres, sino solamente trabajadores iguales entre sí“. Y esto lo decía en apoyo de una ideología que estaba sembrando la opresión, el terror y la miseria en media Europa.
Beauvoir firmó un manifiesto pidiendo legalizar la pederastia
Hay otros aspectos del pensamiento y de la actividad política de Simone de Beauvoir que hoy en día son ocultados de una forma sorprendente. En sus entradas en la Wikipedia en españolen inglés y en francés no hay mención alguna a este hecho. Sin embargo, el diario izquierdista francés Libération, fundado por Jean-Paul Sartre (que fue pareja sentimental de Beauvoir) recordaba el 23 de febrero de 2001 un hecho ocurrido en 1977. En enero de ese año tres hombres fueron juzgados en Francia por abusar sexualmente, pero sin violencia, de menores de 15 años. El diario Libération publicó un manifiesto reclamando el “reconocimiento del derecho del niño y adolescente a mantener relaciones con personas de su elección”Simone de Beauvoir fue una de las firmantes de esa carta que defendía la legalización de las relaciones pedófilas, carta publicada también por el diario Le Monde el 26 de enero de 1977.
Despedida por corromper a una alumna menor de edad
El respaldo de Beauvoir a la legalización de la pedofilia no era casual. Como recordó Andy Martin en The New York Times (medio también progresista) el 19 de mayo de 2013, la ideóloga feminista fue despedida de su trabajo como profesora en 1943 por corromper a una alumna menor de edad. Alguien podría pensar que el despido se debió a causas políticas, pero el hecho es que Beauvoir había colaborado con Radio Vichy, una emisora del régimen colaboracionista de Pétain ; un hecho que ella misma reconoció en sus memorias. Martin también recuerda que siendo pareja sentimental de la escritora, Jean-Paul Sartre desarrolló un patrón, al que llamaron el “trío”, en el cual Beauvoir seducía a sus estudiantes y luego se los pasaría a Sartre. Por otra parte, en agosto 1959 la revista Esquire publicó un controvertido ensayo de Beauvoir titulado “Brigitte Bardot y el síndrome de Lolita”, en el que la escritora feminista se mostraba fascinada por el aspecto infantil de la actriz.
En fin, si éste es el referente del feminismo de género en materia de pensamiento, muchas familias tienen motivos sobrados para sentise alarmadas.
(http://www.outono.net/elentir/2018/01/09/simone-de-beauvoir-la-partidaria-de-la-pedofilia-que-formulo-las-bases-de-la-ideologia-de-genero/?fbclid=IwAR1YfiPfR2PoGHC0o1qlYelnigcG7m_DbEiAcL1t2bWTZJ6uR65TY2mpNoI)

domingo, 10 de marzo de 2013

La guerra que ha entablado el socialismo contra la familia



Dicen que la familia perpetúa la desigualdad.
La concepción marxista es una de las fuentes en que se nutre el ataque a la familia. La considera la célula original de la desigualdad y la esclavitud. Y cuando ya no lo sea, habrá relaciones sexuales sin restricciones, distintas a la monogamia.


Los medios de comunicación social han perpetuado largamente los prejuicios en contra de la familia que, sin oposición, llevan a su ruina
Tres son las ideas centrales que representan tres olas del movimiento anti-familia de los últimos 150 años:
1) la afirmación de que el matrimonio hace a los hombres y las mujeres menos libres,
2) el supuesto de que los niños son una carga, y
3) la insistencia en que la diferenciación sexual es una ficción. 
La primera es la contribución marxista, la segunda es la eugenesia, y la tercera es el fruto de los teóricos del género recientes.
Nos entristecemos ante el aborto, nos preocupamos sobre el divorcio, nos preguntamos por el aumento del lobby homosexual, pero hay que pensar que son la consecuencia de ideas que han surgido antes en la larga guerra contra la familia.

LA FAMILIA PERPETÚA LA DESIGUALDAD

Es común a Marx y Engels la creencia de que las relaciones sociales no se caracterizan por una estricta igualdad material son injustas.
En su influyente estudio, El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (1884), el colaborador de Karl Marx, Friedrich Engels, atacó a lafamilia como la célula original de la desigualdad y la esclavitud.
Como una extensión del primer deseo del hombre por la propiedad – el equivalente marxista de la caída – el hombre también deseaba asegurar la transmisión de la propiedad a su posteridad. En el relato de Engels es lo que da lugar a la monogamia. Los hombres con tierra quieren herederos con un título legítimo.
Por lo tanto, en el matrimonio las mujeres pertenecen a los hombres simplemente “como un instrumento para la producción de los niños.”
En la visión de Engels la esclavitud de las mujeres, al igual que todas las desigualdades, cesará una vez que los medios de producción se transfieran a la propiedad privada a la estatal.
Sin derecho de propiedad y sin posibilidad de transmitir una herencia, los hombres ya no se preocuparán de identificar su descendencia. El resultado es que una vez que las condiciones económicas que dieron origen al matrimonio cesen, así lo hará el matrimonio. Al final de la historia, el sexo estará de nuevo sin trabas.

LA FAMILIA SUSTENTA LA MORAL SEXUAL BURGUESA

Engels predijo que la revolución venidera sería un golpe para la familiay para la moral sexual burguesa que la sustenta.
En el futuro socialista, “la familia nuclear deja de ser la unidad económica de la sociedad”, lo que se traducirá en “el crecimiento gradual de la relación sexual sin restricciones”. Evidentemente, Freud no fue el primero en hablar del tema y además vemos una vinculación entre ambos pensamientos.
Cualesquiera que sean los defectos de su teoría, Engels fue profético al menos alrededor de sus ramificaciones: a medida que avanza el socialismo, la familia retrocede. Dado que las tareas de crianza de los hijos, el cuidado de los ancianos, y ganar dinero son absorbidos por el Estado, menos razones tendrán un hombre y una mujer para formar una unión duradera.

DIFERENCIAS ENTRE EL MUNDO DE LIBRE EMPRESA Y EL SOCIALIZADO

En los regímenes socializantes o comunistas, millones de madres se vieron obligadas a trabajar fuera de la casa y enviar a sus hijos a las instituciones del Estado.
En el mundo de libre empresa muchos de nosotros hacemos esto por nuestra propia elección. Cuando los niños desde la edad de tres años pasan dos o más comidas con extraños, no es de extrañar que a los padres les resulta difícil comandar el nivel de lealtad que se tomó una vez por sentado. Y esto lleva a pensar que los niños necesitan más cantidad de tiempo que el manido “tiempo de calidad”, porque cuando la casa está vacía, los niños transfieren sus lealtades en otra parte, por lo general a sus compañeros.
Los niños y niñas expuestos temprano a las instituciones estatales se convierten en presa fácil de lo que se ha llamado “cultura juvenil”, que suma la música popular, la ropa cara, y entretenimientos burdos elaborados por las empresas para proporcionar un mercado fácil.
Cuando mamá está en el trabajo, la crianza se hace más difícil también. De hecho, las exigencias del trabajo pueden parecer divertidas cuando se ponen al lado de la paternidad. Para más y más padres, los sacrificios en el hogar parecen ofrecer un rendimiento pobre. Ciertamente, algunas madres jóvenes no tienen más remedio que trabajar fuera de casa, pero la necesidad no es la norma.

LO QUE DEBE SER EL HOGAR

El hogar tiene que ser algo más que una terminal de autobuses donde se hacen las conexiones a otros destinos. Tiene que volver a ser un centro para la significativa actividad.
La educación, el trabajo, la oración, la crianza, y el juego son todas funciones esenciales que pertenecen a una familia debidamente ordenada. Restaurando la fortaleza de la unidad familiar en su aptitud, entonces, se recupera el terreno de los organismos externos a la que sus actividades han sido transferidas.

LO QUE ESTÁ EN JUEGO

Escrita una generación después de Marx y Engels, el Papa León XIII entendió bien lo que estaba en juego en la lucha contra el socialismo.
La encíclica Rerum Novarum (1891) tenía en mente no sólo los derechos de los trabajadores, sino también la supervivencia de su familia. Ambos tienen derechos que están fundados en la naturaleza y ordenada por la revelación:
“He aquí, por tanto, la familia, o más bien la sociedad de la familia, una sociedad muy pequeña en verdad, pero verdadera, y más que cualquier otra forma de gobierno”.
La indignación de las parejas necesita ser despertada por el peligro al que se enfrenta actualmente su felicidad. La igualdad y la complementariedad de hecho, pueden coexistir en unión feliz. El cristiano no necesita aceptar que la igualdad (como en términos Marxistas) se reduce a la paridad y la igualdad de oportunidades para la licencia sexual.
En esta primera oleada de ataque a la familia, cualquier signo de interdependencia mutua fue visto como una amenaza a la libertad. Las personas que trabajan en contra de la familia han insistido en que la sumisión a un contrato de exclusividad es un sacrificio de autonomía.

¿DE QUE OPRESIÓN HABLAMOS?

Como Simone de Beauvoir afirma, sobre el matrimonio,
“hombre y mujer se someten a la opresión de una institución que no han creado.”
Pero huelga decir que la opresión bajo la cual los hombres y las mujeres que más sufren no es el resultado de un matrimonio, sino de promesas incumplidas. 
Aunque los índices pedestres tales como la felicidad, la riqueza, la salud, informados en una montaña de investigación científico-social ha anulado la sabiduría popular de los thrillers de 1960, como El segundo sexo y La mística de la feminidad de Betty Friedman, los hombres y las mujeres simplemente prosperan mejor en el matrimonio.
Ellos sufren menos depresión, tienen más seguridad económica, y experimentan una intimidad más satisfactoria (ver la copiosa evidencia en Linda Waite y Maggie Gallaghers The Case for Marriage, Broadway Books).
Aún hoy, después de décadas de asalto al ideal de la familia nuclear, solamente el 8 por ciento de las mujeres dicen que esperan permanecer soltera.
Fuentes: Reconstruyendo la cultura católica: ¿Cómo el Catecismo puede dar forma a nuestra vida en común, del Dr. Ryan N.S.Topping, Signos de estos Tiempos