El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir

lunes, 26 de febrero de 2018

El aborto en primera persona


El siniestro y lucrativo negocio del aborto

¿Qué hay detrás de la ley de aborto? Varios factores, uno de ellos –quizá el más poderoso– es que alimenta un negocio que mueve miles de millones es dólares.

En 1996 Bernard Nathanson publicó su libro autobiográfico «La mano de Dios» (Libros MC, Ed. Palabra). Nathanson, quien murió en 2011, fue un médico estadounidense que llegó a ser conocido como «el rey del aborto». En Estados Unidos el aborto se legalizó sin restricciones en 1973, pero a mediados de los sesenta algunos estados comenzaron a permitir el aborto en casos de embarazo por incesto, violación, feto deforme y peligro para la vida o salud para la madre. En esa época Nathanson trabajaba como ginecólogo en la atención a mujeres con embarazos problemáticos; a veces las enviaba a atenderse con médicos abortistas fuera del país y se dio cuenta de lo rentable que resultaba para ellos. En 1969 junto a un colega fundó la «Liga de Acción Nacional por el Derecho al Aborto», una asociación cuyo fin era «suprimir todas las leyes vigentes sobre el aborto y sustituirlas por el aborto a voluntad», lo cual lo llevó a realizar una intensa actividad propagandística y de lobby para promover el aborto libre. Entre principios de 1971 y fines de 1972 Nathanson dirigió el Centro de Salud Reproductiva y Sexual de Nueva York (la mayor clínica de abortos del mundo occidental, como afirma en el libro), en donde realizó directamente o indirectamente alrededor de sesenta mil abortos. Más tarde la información aportada por la tecnología ultrasonido le convenció de que el feto es una vida humana y terminó por incorporarse al movimiento pro vida. Años después escribió su libro como un intento de reparar el daño causado.

Entre otras cosas, en el libro Nathanson se explaya sobre la utilización de tejido fetal para el tratamiento de ciertas enfermedades:
«Cuando se emplean tejidos de otro para suplir funciones deficientes de los propios, el tejido fetal es el más deseable porque provoca el menor rechazo en el receptor. Cuando se coloca tejido ajeno en el cuerpo propio, el sistema inmunológico trata de destruir el tejido extraño. En el caso de que se coloque tejido fetal, el sistema inmunológico reacciona sólo débilmente, y el tejido puede seguir funcionando durante semanas o meses».
Explica, por ejemplo, que para el tratamiento de la diabetes se requiere tejido de fetos abortados entra las catorce y las veinte semanas. Dada la cantidad de enfermos de diabetes en USA a mediados de los noventa, se necesitaba abortar 11,2 millones de fetos al año en el período de catorce a veinte semanas, pero «sólo» se abortaban 120.000 al año. En el caso de enfermedades neurológicas(Alzheimer, parálisis cerebral, embolia, esclerosis múltiple) el tejido debe provenir de fetos abortados entre las nueve y doce semanas, y la cantidad de fetos que se requería entonces para satisfacer la demanda era de quince a veinte millones, pero se abortaban «sólo» 800.000.
Después de presentar estos datos la pregunta de Nathanson cae de cajón: ¿de dónde salen los fetos restantes para abastecer la demanda de tejido fetal en Estados Unidos? La respuesta: «tendremos que comprar e importar inimaginables cantidades de tejido fetal humano de países del tercer mundo. Empresarios de Estados Unidos (y Europa occidental) inundarán África, el subcontinente indio, y América Central y del Sur, y animarán a las mujeres a quedar encinta tres o cuatro veces al año con el solo propósito de que vendan su tejido fetal».
El negocio del tráfico de tejido fetal no acaba ahí. Solamente en el caso del Parkinson, los procedimientos de la extracción de tejido involucra a muchas personas: médicos de distintas especialidades, enfermeras, auxiliares y técnicos de laboratorio y de rayos X. Y el paciente puede necesitar más de un procedimiento. «¿Cuánto costaría uno de esos procedimientos? Pongamos 50.000 dólares de entrada, y entonces multipliquémoslo por cinco millones (el número de sujetos potenciales para un trasplante de tejido cerebral fetal) en lista de espera; da un total de 250.000 millones de dólares [nota: esta cifra equivale al PIB de Chile en 2014]. Y todavía no hemos empezado a hablar de los números de los trasplantes pancreáticos fetales para diabéticos, los trasplantes de médula e hígadoutilizando tejido fetal, o…» (Continúa una tediosa lista de procedimientos).
Y la descripción del negocio no para ahí. Porque si se necesitan doce millones de cadáveres fetales en el período entre catorce y veinte semanas para tratar a los diabéticos de Estados Unidos, ¿para qué desperdiciar el resto del cadáver? Las posibilidades de uso de otros órganos y tejidos son múltiples: trasplantes de piel fetal a quemados, pelo fetal a los calvos, gónadas, dientes… Y además, «… después de la cosecha de órganos, nos quedarían millones y millones de kilos de cadáver fetal: músculo, cartílago y tejido conjuntivo. ¿Por qué no utilizar esta fuente inimaginablemente rica en proteínas y otros nutrientes para alimentar a los desahuciados, para exportar al tercer mundo (de donde proviene en su mayor parte) y alimentar a las víctimas del hambre?; sin duda, esto no sería canibalismo, ya que los defensores del derecho a abortar insisten en que el feto no es una persona…» Todo lo anterior conduce a Nathanson a concluir: «es imposible separar el tema del aborto del tema de la utilización del tejido obtenido gracias a él» y «la utilización médica de tejido fetal hará que aumente el número de abortos».


He hecho un apretado resumen de los planteamientos contenidos en el capítulo XIII del libro de Nathanson. Han pasado casi veinte años desde que lo escribió y podemos preguntarnos: ¿exageró? Porque una cosa es oponerse al aborto bajo el convencimiento de que es un atentado contra la vida humana y otra es suponer que detrás de su legalización (o «despenalización», como se dice eufemísticamente) se mueve un negocio de cifras siderales.
Ponga atención, estimado lector. El 15 de julio recién pasado una organización llamada Center for Medical Progress (CMP, Centro para el Progreso Médico) difundió un video grabado de forma encubierta en que aparecen dos actores que, fingiendo ser representantes de una compañía de compra de tejido fetal, se reunieron con la doctora Deborah Nucatola, directora principal de Servicios Médicos de Planned Parenthood Federation of America (IPPF). Se trata de una organización no gubernamental que opera en muchos países y que tiene como objetivos declarados la promoción de la salud reproductiva y la salud sexual, pero en la práctica se trata de la principal entidad abortista del mundo.
En la grabación los actores manifiestan su interés por la compra de tejidos de bebés abortados, logrando que la doctora Nucatola explique cómo su organización vende órganos de bebés abortados:
«Nos hemos vuelto muy buenos en sacar corazón, pulmón, hígado, porque sabemos eso», y agregó que los precios a los que venden los tejidos y órganos de los bebés abortados van entre 30 y 100 dólares «por espécimen», dependiendo «de la instalación y de lo que implica». «Algunas personas quieren también las extremidades inferiores, eso es simple. Eso es fácil. No sé qué están haciendo con eso, supongo que quieren músculo», dijo. Además dejó claro el carácter secreto de la venta de órganos en IPPF: «hay directrices sobre investigación, pero no hay directrices sobre compra de tejidos», y «nunca habrá directrices»; «nada está escrito».
Cabe aclarar que la venta de tejido fetal está prohibida en Estados Unidos y, como IPPF recibe aporte estatal, la divulgación del video ha generado peticiones de quitarle los fondos y el Senado está investigando la situación, aunque es poco probable que el gobierno detenga los aportes, dado que Obama es partidario de la labor de IPPF y ésta apoyó financieramente su campaña.
Días después, el 21 de julio, el CMP divulgó un segundo video en el que aparece la doctora Mary Gatter, Presidenta del Consejo de Directores Médicos de IPPF, aceptando una propuesta de 100 dólares por órganos en óptimas condiciones, pero al finalizar el encuentro, la Dra. Gatter sugirió que quizás los 100 dólares por órgano no era el mejor precio que podría aceptar. «Déjenme averiguar lo que otros están recibiendo, y si está en el promedio entonces está bien, si aún es algo bajo, entonces podemos aumentarlo. Quiero un Lamborghini». Posteriormente se han divulgado cuatro videos más, seis en total. Se pueden ver en:
Nathanson no exageró; tenía razón. El aborto es muchas cosas para sus partidarios ?ideología de género, libertad sexual, control de la natalidad, etc.? pero sobre todo un gigantesco negocio.
Solamente en 2014 generó ganancias por 300 millones de dólares para IPPF en Estados Unidos. Un negocio tan rentable con una oferta tan escasa en relación a la demanda anima a invertir para hacer crecer la oferta.
Así es como en nuestro país [Chile] IPPF es representada por MILES Chile y la Asociación Chilena de Protección de la Familia (APROFA), entidad creada en 1965 (y que fue aliada del gobierno de Eduardo Frei Montalva en sus políticas de planificación familiar), y obviamente la labor actual de estas instituciones está centrada en apoyar los esfuerzos por lograr la despenalización del aborto. Por ejemplo, el movimiento de mujeres Reivindica ha denunciado que desde 2008 hasta 2014 IPPF, según sus estados financieros, ha entregado a APROFA más de 1 millón 180 mil dólares para promover la legalización del aborto (www.aciprensa.com/noticias/planned-parenthood-mas-de-un-millon-de-dolares-para-legalizar-el-aborto-en-chile-17646/).
Me pregunto: ¿de qué manera ha usado APROFA ese dinero? No tengo pruebas, pero me atrevo a sostener que parte de ese dinero se usó para financiar la campaña presidencial de Michelle Bachelet y las campañas parlamentarias de algunos políticos de la Nueva Mayoría (¿se podría verificar esto consultando las declaraciones de financiamiento respectivas?). En relación con esta sospecha, he encontrado la siguiente noticia en el sitio español Citizengo:
«los Diputados Chilenos Víctor Torres Jeldes y Gabriel Silber Romo, quienes forman parte de la Comisión de Salud [de la Cámara]asistieron a un ‘Taller sobre derechos reproductivos y Sexuales’ invitados por ‘Catholics for Choice’ en Mendoza. Catholics for Choice ha recibido 244,320 dólares de la International Planned Parenthood Federation. Es decir, los Diputados Democristianos han acudido a un congreso organizado y financiado por Planned Parenthood» (http://citizengo.org/es/27457-transparencia-sobre-relacion-ippf-con-miles-chile-y-aprofa-chile).
¿Tuvieron estos diputados objetividad y libertad de acción para votar la idea de legislar sobre el aborto el 4 de agosto pasado?
Para terminar, dejo constancia de que he escrito este artículo basándome en el libro de Nathanson y en información obtenida a través de Internet, según las citas indicadas. Pero, aparte de una cortísima nota en Economía y Negocios de El Mercurio, no encontré nada en los medios de comunicación nacionales. Tal vez busqué mal, pero diariamente leo la prensa por Internet y escucho noticias en cinco radios, y no me había enterado del escándalo por los videos que muestran el tráfico de órganos fetales de IPPF, noticia particularmente relevante en momentos en que se discute la legalización del aborto en Chile.
En síntesis, la despenalización del aborto por tres causales restringidas es una ventana legal para que se pueda desarrollar una nueva «industria» de enorme potencial económico. Por una parte, es poco probable que en los actuales centros de salud se practiquen abortos a gran escala, pues serán celosos de respetar «las tres causales»que permitirán inicialmente el aborto. Siguiendo la experiencia de otros países, seguramente serán nuevos centros de «salud reproductiva» los que se organicen para estos propósitos, motivados por el importante flujo de recursos que generarán los abortos, con el correspondiente aporte estatal.
La despenalización permitirá también el desarrollo de una exportación «no tradicional»: la venta de órganos y tejido fetal a compradores extranjeros. Uno de los principales beneficiados de esta actividad será la red de IPPF, organismo que ha «invertido» miles de dólares en promocionar la despenalización del aborto y cuyos tentáculos llegan a todos los ámbitos en los que se está decidiendo este cambio legal, incluyendo el gobierno, políticos, grupos organizados de presión y medios de comunicación nacionales.

Gaston Escudero Poblete
(http://www.alternativaespanola.com/el-negocio-del-aborto)

¡NO al aborto en Argentina!



El primer derecho humano es el derecho a la vida


El lado oculto del aborto libre

23 de febrero de 2018  • 19:07
El proyecto de ley que propone legalizar el aborto irrestricto hasta la semana 14, y luego de ese límite en tres causales que incluyen las malformaciones fetales, introduce en nuestra legislación un dinamismo de exclusión de insospechadas consecuencias.
La experiencia internacional demuestra que tal legalización en alianza con diagnósticos genéticos prenatales cada vez más precisos, tempranos y seguros, conlleva la eliminación sistemática de casi el 90% de los niños con ciertas formas de discapacidad, por ejemplo síndrome de Down.
Esta nueva eugenesia no responde a una planificación estatal centralizada, sino a la consolidación de mecanismos jurídicos de presión sobre los particulares.
ADEMÁS
El médico se ve obligado a indicar el estudio genético a toda embarazada para evitar un eventual juicio de mala praxis de los padres por pérdida de la chance de abortar.
Los sistemas de salud buscarán excluir de su cobertura o cobrar primas más altas a quienes no hicieron nada para evitar el nacimiento de los niños con discapacidad.
La preocupación por este problema puede advertirse en los informes del Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad dirigidos a España (2010), Hungría (2012) y Austria (2013).
Esta situación se expande también por una concepción funcional de la sociedad, que no valora a la persona por su dignidad, sino por su utilidad.
El diagnóstico prenatal se convierte en un mecanismo de control de calidad y, por el aborto libre, la vida queda convertida en mero material biológico disponible.
Por cierto que la noticia de una grave malformación o enfermedad genera angustia y conmoción en los padres y en la familia.
Pero ello no autoriza a dar muerte al concebido, quien es visto en estas situaciones como una amenaza que hay que evitar a toda costa, no como quien es: hijo de sus padres y paciente de sus médicos.
El desafío es grande. Estamos llamados a pensar nuevas y solidarias formas de acompañar la maternidad.
Ello significa acoger cada vida como un bien. Valorar a la persona con discapacidad y fortalecer los mecanismos de estimulación temprana, incluso prenatales.
Apoyar a las madres en conflicto con su embarazo para que puedan encontrar solidaridad y esperanza, salvando las dos vidas.
Conseguir maternidades seguras que cumplan con los estándares de atención y seguridad.
Ser inclusivos con toda vida humana, pero en especial con aquella que se presenta como más vulnerable y necesitada.
*Profesor Titular Ordinario de la Pontificia Universidad Católica Argentina
(https://www.lanacion.com.ar/2111730-el-lado-oculto-del-aborto-libre)

Planned Parenthood: el siniestro negocio de la venta de órganos de fetos abortados







Por si no fuera bastante siniestro el negocio legal de Planned Parenthood, ahora se ha descubierto que la multinacional abortista tiene otro negocio que además de espeluznante es ilegal. Después de asesinar a los niños no nacidos en las clínicas abortistas, venden los tejidos y los órganos de los fetos a empresas que investigan con ellos. Dos vídeos con cámara oculta publicados por la asociación pro-vida Centro para el Progreso Médico (CPM) demuestran que la empresa se lucra con el tráfico de órganos humanos.Fingiendo ser investigadores científicos interesados en comprar tejidos y partes de los fetos abortados, miembros de la asociación pro-vida graban dos conversaciones con directivos de Planned Parenthood que hablan sin tapujos del negocio que hacen con las partes de los bebés descuartizados antes de nacer.
En el primero de los vídeos que han salido a la luz, Deborah Nucatola, ginecóloga y directora de servicios médicos de Planned Parenthood, relata con escalofriante frialdad cómo a la hora de practicar un aborto se cuida de no estropear los órganos más demandados de los fetos. Mientras come tranquilamente una ensalada, Nucatola afirma que en Planned Parenthood "somos muy buenos en conseguir el corazón, el pulmón, y el hígado, porque intentamos no aplastar esa parte, sino aplastar y presionar encima y debajo, y de este modo sacar esas partes íntegras". Las delaraciones las realiza esta ginecóloga en el marco de una conversación con dos supuestos compradores de tejidos fetales con los que negocia el precio de las partes de los bebés no nacidos: "Se suelen pagar entre 30 y 100 dólares por cada parte". Nucatola reconoce que ella misma practica abortos para Planned Parenthood en embarazos de hasta 24 semanas. 
(https://gaceta.es/noticias/negocio-planned-parenthood-venta-trozos-fetos-abortados-24072015-1507/)
Este vídeo es el primero de la serie "Capital Humano", realizada por el Centro para el Progreso Médico (CPM) y que recoge la investigación durante casi tres años de la trata ilegal por parte de Planned Parenthood de partes de fetos abortados. Hasta ahora se han publicado dos vídeos, pero desde CPM aseguran que saldrán a la luz más grabaciones que dejarán en evidencia los delitos de la multinacional del aborto.
En el segundo vídeo que se ha publicado, se puede ver a la doctora Mary Gatter, directiva de Planned Parenthood regateando el precio del tejido fetal y las partes de los fetos abortados. Llega a un acuerdo de 100 dólares por cada parte del feto y Gatter bromea con que ella “quiere un Lamborghini” y que por esta razón el precio de cada órgano tiene que ser lo suficientemente grande" para que le "merezca la pena".
Esta directiva sin escrúpulos también reconoce que los médicos que practican los abortos en sus clínicas no tienen reparos en cambiar el procedimiento acordado con la mujer que aborta, con el objetivo de preservar mejor los órganos. Este segundo vídeo comienza significativamente con las declaraciones de la presidenta de Planned Parenthood, Cecile Richardsnegando categóricamente que la multinacional se lucre con los tejidos de los fetos abortados: 
Tras la publicación de estos reveladores vídeos, que demuestran que en Planned Parenthood se tráfica con órganos y tejidos humanos y no se donan a la ciencia como se pretendía hacer creer, se ha desatado la polémica en Estados Unidos y el escándalo ha llegado hasta el Congreso y el Senado estadounidenses. En los últimos días, han sido varios los congresistas y senadores que han arremetido públicamente contra esta multinacional del aborto y han pedido al Gobierno que investigue el tráfico de órganos humanos que podría estar llevando a cabo Planned Parenthood. Una de las primeras consecuencias de este debate ha sido la presentación de un proyecto de ley en la Cámara estadounidense para privar a Planned Parenthood de cualquier fondo público, al menos mientras dure la investigación al gigante del aborto.
80 congresistas han manifestado a través de la presentación de este proyecto de ley el sentir de muchos ciudadanos estadounidenses que no están dispuestos a que su dinero vaya a parar a las arcas del gigante del aborto, al menos hasta que una investigación gubernamental demuestre que no trafican con órganos de seres humanos, si es que lo hace. A pesar de lo legítimo de la propuesta, el presidente del Gobierno, Barack Obama, ha asegurado que no se retirarán las subvenciones públicas a Planned Parenthood, uno de los principales donantes de la campaña que le consiguió el gobierno de la nación. 

Planned Parenthood ha financiado a Clinton y Obama

A pesar del silencio cómplice de los medios de comunicación estadounidense respecto a este escándalo, a excepción de la Fox, nadie ha podido impedir que el debate sobre Planned Parenthood llegue al Congreso. El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, se ha sumado a la denuncia contra Planned Parenthood, y ha pedido al presidente Barack Obama que inicie una investigación seria sobre si la multinacional se lucra con la venta de órganos porque “nada es más precioso que la vida”.
A pesar de la presión que se está intentando realizar para que se actúe contra el gigante del aborto, muchos políticos republicanos temen que no se pueda hacer nada porque Planned Parenthood ha financiado la campaña de importantes miembros del actual Gobiernoestadounidense, el primero de ellos Barack Obama. La campaña que le llevó a la Casa Blanca recibió fondos de la multinacional abortista. 
También la candidata demócrata a la Presidencia del Gobierno, Hillary Clinton, ha recibido el apoyo público de Planned Parenthood y también el dinero de esta multinacional. Según informan varios medios norteamericanos, Clinton ha recibido donaciones de varios directivos de la organización, que parecen considerarla la candidata más adecuada para sus intereses económicos.

No es comercio, es donación a la ciencia

Planned Parenthood se ha defendido de la acusación de hacer negocio con la venta de partes de los fetos que abortan, alegando que no se trata de un negocio, sino de la donación de tejidos para el avance de la investigación médica que no aporta ningún beneficio a a la multinacionalUn folleto de StemExpress, LLC, uno de los principales compradores de tejido fetal abortado de Planned Parenthood, demuestra sin embargo que no es más que otra de las mentiras de la multinacional abortista. 
En el folleto de esta empresa, experta en experimentación con células humanas, se anuncia el “beneficio económico” que las clínicas abortistas pueden obtener de los tejidos de los fetos abortados, y lo hace hasta en cuatro ocasiones. Por tanto, queda de manifiesto que no se trata de ninguna donación, sino de una venta de los tejidos de los bebés asesinados antes de nacer. Planned Parenthood se lucra comerciando con las partes de los fetos abortados.

Lanata, Novaresio, Donda y demás mercaderes de la muerte, operadores a favor del aborto



Recién iniciadas las discusiones preliminares sobre la despenalización del aborto, algunos personajes ya comenzaron a mostrar una acción absolutamente coordinada para "limpiar el escenario". Comunicadores como Lanata, Novaresio y Del Moro en simultáneo con políticos como Norma Morandini y Victoria Donda pidieron, desde los medios masivos que les dan abundante espacio, "desacralizar" el debate. Según dicen (con sugestiva coincidencia), la Iglesia Católica no debería intervenir porque se trata de un tema de la sociedad laica de cuyo tratamiento deberian estar vedadas las religiones. También piden que los católicos nos despojemos de nuestras creencias religiosas, con el argumento de que la relación con Dios es personal e individual. La absurda argumentación solo puede ser sostenida desde la ignorancia o la mala fé. Malas noticias para ellos: la Iglesia *si* va a intervenir en el debate y los católicos no pensamos en despojarnos de nada. Absolutamente. Como tampoco les vamos a pedir a ellos que no abusen de su intervención en los medios de comunicación o que dejen de ser periodistas, locutores o políticos. Vamos a afrontar una discusión que no queremos ni buscamos. Lo haremos en concordia, sin agravios ni mala fe para defender a nuestros niños por nacer. Con la asistencia de la Virgen María y de nuestro Señor Jesucristo.