El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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jueves, 28 de diciembre de 2017

Acusan a un candidato de las FARC al Senado de ordenar fusilar a una mujer por no abortar


Asesino confeso de las FARC, Jorge Torres Victoria, alias "Pablo Catatumbo".

La ex guerrillera Fernanda Correa ha revelado que las FARC ejecutó a otra joven guerrillera porque se opuso a abortar a su hijo de tres meses de gestación. Uno de los líderes que tomó la decisión fue Catatumbo, que se presenta candidato por las FARC al Senado.
 
La exguerrillera Fernanda Correa denunció que Jorge Torres Victoria, alias “Pablo Catatumbo” y actual candidato por la Fuerza Alternativa Revolucionarias del Común (FARC), para el Senado del país, ordenó fusilar a una joven embarazada porque no quiso abortar.
Catatumbo era la mano derecha de Guillermo León Sáenz Vargas, alias “Alfonso Cano”,cuando este estaba al mando de la guerrilla narcoterrorista de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Después de la firma del Acuerdo de Paz con el Gobierno, la guerrilla se convirtió en partido político y ha mantenido, con su nuevo nombre, las siglas que la han identificado siempre.
El Acuerdo de Paz entre las FARC y el Gobierno se firmó en la ciudad colombiana de Cartagena en septiembre de 2016, tras una serie de negociaciones realizadas en Oslo (Noruega) y La Habana (Cuba).
Entre las condiciones que favorecieron a la guerrilla está la de poder participar en la vida pública de Colombia como un partido político.
Fernanda Correa cuenta que otra joven guerrillera se opuso a abortar a su bebé de tres meses de gestación, y por ello los líderes de las FARC decidieron fusilarla.
Correa fue reclutada a los 16 años en 1998 por el jefe guerrillero alias “Ramiro”, quien luego la violó
“La mandaron a remolcar, la sancionaron y le hicieron un montaje (…). Entonces se fue a consejo de guerra y le hicieron el listado de las faltas como no dejarse practicar el aborto”, y así se decidió su fusilamiento.
En declaraciones a Blu Radio, Correa dijo que esto ocurrió con “Pablo Catatumbo” al mando.
“Él estuvo en ese consejo de guerra (…). La gente empezó a votar que sí por el fusilamiento. Todos decían que ‘sí’ porque no se podía decir que ‘no’”.
Correa también explicó que dentro de la guerrilla era común el abuso de las mujeres, especialmente de las más jóvenes.
Ella fue reclutada a los 16 años en 1998 por el jefe guerrillero alias “Ramiro”, quien luego la violó.
“En el momento de reclutarme el comentario de alias ‘Ramiro’ era que todas las guerrilleras reclutadas tenían que acostarse con él. Yo tenía 16 años en ese entonces y él abusó de mí”, narró Correa.
Aunque Fernanda no quedó embarazada, sí fue testigo de dos abortos en los tres campamentos donde estuvo. Dijo que vio alrededor de 35 jóvenes que sufrieron un trato similar al suyo.
Esta noticia se publicó originalmente en AciPrensa. 

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 (https://www.actuall.com/vida/acusan-candidato-las-farc-al-senado-ordenar-fusilar-mujer-no-abortar/)

domingo, 10 de diciembre de 2017

Joven secuestrada y violada por la guerrilla: “En las FARC es un delito tener un hijo”

Sara Morales fue reclutada desde cuando era prácticamente una niña, con tan sólo 11 años.
El Comunismo, la secta diabólica más perversa jamás aparecida sobre la tierra, solo engendra frutos de maldad y abominación. Nada bueno hay en el Comunismo, nada bueno hubo y nada bueno podrá haber. Aquí el doloroso testimonio de una joven secuestrada y obligada a abortar. Como este caso, son decenas de miles los que quedan en el anonimato. Pero no son desconocidos para la Justicia Divina.
Sara Morales, reclutada desde niña por la guerrilla, no ha dudado en contar su testimonio y poner sobre la mesa los abusos que sufren las mujeres en las FARC. Dice que todo eso lo sabía y fomentaba Pastor Alape, comandante de la guerrilla y ahora político del partido de Timochenko que se presenta a las elecciones.
 
Una exguerrillera de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), secuestrada e incorporada a la milicia desde los 11 hasta los 22 años, reveló cómo las mujeres dentro del grupo narcoterrorista eran sistemáticamente violadas y sometidas a abortos forzados.
Te roban de tu familia, te cambian una muñeca por un arma y un parque por un campo de batalla, te ganas unos enemigos y además de eso, te violentan sexualmente”, dijo Sara Morales a la cadena de televisión colombiana RCN.

Las FARC, grupo narcoterrorista de corte marxista, surgieron en la década de 1960. Se estima que durante sus cinco décadas en actividad secuestraron a más de 12.000 personas y asesinaron a varios miles más.
Recientemente, el grupo firmó un polémico acuerdo de paz con el gobierno de Colombia, se desarmó, se lanzó como partido político y cambió el significado de sus siglas a “Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común”.
Sin embargo, Sara Morales, víctima de la violencia al interior de las FARC, asegura que “las violaciones sexuales nos dañaron el alma. No hay un instante en la vida en la que no nos despertemos sin pensar en lo que pasamos”.
Pastor Alape, miembro de la Dirección Nacional de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común /EFE.

“Campamento aborto” de las FARC

“Allá en la zona donde estábamos –recordó– llegó a haber un campamento que se llamaba así, campamento aborto”, dijo.
A Sara, por tener un rango mayor, le permitieron tener a los bebés fruto de las violaciones a las que fue sometida, y entregarlos en adopción a familias de campesinos
A Sara, por tener un rango mayor, le permitieron tener a los bebés fruto de las violaciones a las que fue sometida, y entregarlos en adopción a familias de campesinos, de quienes luego los pudo recuperar. Pero vio cómo a otras guerrilleras las obligaban a abortar.
“Creo que en ese campamento se llegaron a hacer más de 100 abortos en cuestión de días. Traían peladas (jóvenes) que tenían tres, cuatro, cinco meses de embarazo. El que no lo podían hacer con citotec, que son las pastillas que utilizaban para el aborto, los hacían con las cucharas, que son las que pican a los bebés”.
“Te puedes imaginar, quedaban muchas enfermas, muchas se morían por el tema de las infecciones”, señaló.
Para Sara fue muy duro “ver las niñas llorando al ver a su criaturita ahí, cuando se la sacaban o se les venía, porque muchas estaban formaditas, eran grandecitas”.
Todo esto, aseguró, era con conocimiento e incluso ordenado por los dirigentes del grupo narcoterrorista.
“Pastor Alape sabía y era el que daba la orden de que se practicaran los abortos”
“Fueron muchos bebés los que ellos asesinaron por este tema de los abortos”, dijo, pues “en las FARC es un delito tener un hijo”.

“La verdad va a salir a la luz”

La joven exguerrillera criticó la capacidad de Pastor Alape “de negar ante el mundo” que “reclutó menores de edad, fue el que dio la orden para los asesinatos de menores de edad por comerse un cuarto de panela, por las violaciones, por todos los abortos que se practicaron dentro de las unidades a las que yo pertenecí”.
“Algún día la verdad va a salir a la luz y toda la vida usted no va a poder tapar el sol con un dedo”, sentenció.
*Este artículo ha sido publicado originalmente en ACI Prensa.

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(https://www.actuall.com/vida/joven-secuestrada-y-violada-por-la-guerrilla-en-las-farc-es-un-delito-tener-un-hijo/)

viernes, 7 de octubre de 2016

La imposición de la ideología de género a la nación colombiana, detrás del pacto de "paz" de las FARC



Como resumiera Nicolás Pataquiva García: «En Colombia se viven conflictos sociales que afectan no solo este país, el narcotráfico, el terrorismo, el secuestro, la acción de grupos armados que afirman buscar objetivos políticos, crecieron de manera tal que terminaron afectando no solo la seguridad y la paz de los ciudadanos que se encontraban viviendo en apartadas regiones selváticas. El drama colombiano es ya conocido en casi todo el planeta y las FARC, una de las guerrillas más antiguas del mundo son uno de los actores principales en ese drama».

  A la par de que las noticias cada vez más frecuentes de que las FARC sufrían derrotas militares, dichos actores principales del drama colombiano -la banda narco-guerrillera Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)- buscaron desde hace cuatro años ser amnistiados por el poder político de los asesinatos, secuestros, extorciones, etc., maquillados por los medios masivos, para llegar bajo una falsa concepción de «paz» a encaramarse en el poder, y convertir a Colombia a un estado de concepción marxista leninista bajo la tutela del castrochavismo.

  Al más puro estilo «socialista del siglo XXI», el pasado 26 de septiembre en la ciudad de Cartagena de Indias el Gobierno colombiano y las FARC firmaban un «acuerdo de paz para poner fin a más de medio siglo de conflicto», armado durante cuatro años, teniendo al tirano y absolutista gobierno comunista de Cuba como anfitrión y luego como garante.

  Un grupo de «ocho santeros»: se encontraban también en esa ciudad para la práctica de ritos en el marco de la santería, a fin de favorecer las gestiones del presidente Juan Manuel Santos en una nueva y «diabólica estrategia». En efecto Juan Manuel Santos al iniciar su primer mandato presidencial el 18 de enero de 2012, lo hizo tras el velo del chamanismo, según transmitió la televisión colombiana. De la misma forma «en junio de 2014 se conoció la celebración de varios rituales en muchos lugares de Colombia por parte de chamanes o brujos, con los que en esa oportunidad el entonces candidato Juan Manuel Santos buscaba mantenerse en el cargo y ganar la reelección, viajando permanentemente hasta sus lugares de reunión».

  Aún antes de hacerse pública la presencia de los brujos y la reacción de grupos evangélicos, organizaciones católicas colombianas como el «Centro Cultural Cruzada" habían alertado respecto de los oscuros fines que se ocultaban detrás de esas negociaciones, que se pretendían legalizar en el reciente plebiscito del 2 de octubre, bajo la nefasta acción de la brujería a fin de inducir a los votantes a optar por el sí. Una de esas iniciativas fue «el pedido de los católicos colombianos a los obispos para que rechacen los acuerdos de La Habana, al ser una estrategia para la imposición de la Ideología de Género, además de que dichos acuerdos no garantizan una verdadera paz, sino una entrega al comunismo ateo excomulgado, predicado y sostenido por los guerrilleros de las FARC».

  Así el domingo reciente los electores colombianos rechazaron por mayoría los acuerdos señalados, que pretendían con el pretexto de establecer la paz:

1.- Imponer a los niños la Ideología de Género.

2.- Premiar a los guerrilleros con millones y con una bonificación mensual durante varios años.

3.- Dar a las FARC emisoras de radio para hacer propaganda del socialismo del siglo XXI.

4.- Dejar impunes los crímenes de lesa humanidad.

5.- Entregar gratuitamente a las FARC curules en el congreso, pasando a legislar sin haber sido votados en elecciones limpias.

6.- Eximir a las FARC de devolver los multimillonarios dineros obtenidos por el narcotráfico, la extorsión y los secuestros.

7.- Otorgar a dicho «acuerdo» la cualidad de norma superior a la Constitución, e inmodificable.

8.- Las FARC han dicho que no se arrepienten y que no pedirán perdón a nadie.

9.- El gobierno capitula y se rinde ante las FARC que ya estaban casi derrotadas por el Ejército.

10.- En la práctica, Colombia venía a convertirse en una nueva Venezuela arrodillada ante Cuba (Cf: La siniestra paz bergogliana: el fin de Colombia. Denzinger-Bergoglio).

  Colombia, el país del Sagrado Corazón ha rechazado ese nefando acuerdo que, hay que repetirlo nuevamente, pretendía como ya ocurrió en otros países en los que «antiguos terroristas se transformaron -por la acción cómplice de los medios masivos- en víctimas heroicas, y quienes tuvieron que combatirlos pasaron a ser presentados como monstruos genocidas».

  Colombia ha dicho no a la pretendida tiranía de una minoría.





martes, 4 de agosto de 2015

El drama de las guerrilleras colombianas obligadas a abortar

La guerrilla marxista-comunista de las FARC es doblemente genocida: porque asesina a civiles inocentes, en nombre de la más perversa ideología que haya surgido en la historia, el comunismo, y porque obliga a abortar a las mujeres reclutadas por la fuerza.
"Eso en un día se bota", dijo a la entonces guerrillera Rosa Ramírez su comandante para forzarla a abortar.Como muchas insurgentes en Colombia, contra su voluntad sufrió una práctica común en grupos rebeldes: impedir a sus combatientes ser madres.
Presa en la cárcel de Chiquinquirá, a unos 120 kilómetros al noreste de Bogotá, a esta ex integrante del desaparecido Ejército Popular de Liberación (EPL) aún se le humedecen los ojos al hablar del tema, aunque han pasado 18 años.
Ramírez, que prefiere no dar su verdadero nombre, era apenas una quinceañera cuando sus jefes le dieron unas pastillas "para el dolor de cabeza", que tomó sin saber que eran abortivas, según relató a la agencia de noticias AFP.
"Casi me muero porque me estaba desangrando. No tuve ningún tipo de atención médica y me dejaron en una casa para que me recuperara", aseguró esta mujer, que hoy tiene 33 años pero que ingresó de niña al EPL en el céntrico departamento de Risaralda.
El EPL se desmovilizó en 1991, pero muchos de sus integrantes permanecieron activos; como focos aislados de esa guerrilla o en otras como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y hasta en grupos de ideología contraria, como paramilitares de ultraderecha. Otros fueron asesinados después del desarme.
Tras recuperarse del aborto, Ramírez volvió a quedar embarazada del mismo hombre, un comandante que la hacía sentir "intimidada". A esa criatura, que ahora tiene casi 15 años, "también querían que la abortara". "Pero ella desde el vientre me enseñó a ser mamá y a negarme", afirmó Ramírez, encarcelada por secuestro y rebelión en esta prisión para ex miembros de grupos armados ilegales.
"Desde el primer día que una mujer queda embarazada, es una vida, y no la respetan", deploró. "En muchas ocasiones uno con un arma y un uniforme cree que es Dios para quitarle la vida a una persona y no es así".
La ideología pesa
Según la politóloga Natalia Herrera, que investigó sobre la situación de la mujer en la guerrilla, el aborto forzado es algo generalizado en las agrupaciones rebeldes en Colombia porque se considera la maternidad como un riesgo y una carga para su supervivencia como organización.
"QUIENES FUERON RECLUTADAS A LA FUERZA, VIVEN EL ABORTO CON DOLOR"


Sin embargo, no todas las obligadas a abortar en filas insurgentes lo viven igual. "La aceptación o no del aborto depende de la motivación de la guerrillera. Quienes combaten por convicción no oponen resistencia por su compromiso con la causa. Pero quienes fueron reclutadas a la fuerza o están menos ideologizadas lo viven con dolor", explicó.
La anticoncepción es una regla en los grupos rebeldes, según la experta; ya sea con inyecciones, dispositivos intrauterinos o pastillas.
Igual que los hombres
Con hasta cinco abortos a cuestas, muchas veces incluso de embarazos avanzados, otras ex guerrilleras en Chiquinquirá narraron a la AFP, también bajo condición de anonimato, sus historias de maternidad truncada en filas insurgentes.
En la guerrilla, la mujer "desempeña el papel igual que los hombres", dijo Jennifer Hernández, ex integrante de las FARC, grupo rebelde que sostiene negociaciones en Cuba con el gobierno de Juan Manuel Santos para acabar con más de cinco décadas de conflicto armado.
"Tenemos que ser iguales para cargar el mismo peso, ir al combate, cumplir las órdenes que nos den", señaló Sandra Murillo, antes parte del extinto Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP).
Cuando Murillo quedó embarazada por primera vez siendo guerrillera, recibió una sanción: pasar encinta la escuela militar. "Y me separaron de mi pareja un tiempo", se lamentó, con arrugas marcadas y la mirada triste.
"ESE NO LO ACEPTARON. TUVE UN ABORTO. ELLOS LO ORDENARON"


Sin embargo, pudo conservar ese hijo, aunque debió "entregarlo a la abuela paterna a los tres meses y volver a la guerra". Pero la tolerancia de sus jefes no duró hasta el segundo embarazo. "Ese no lo aceptaron. Tuve un aborto. Ellos lo ordenaron", señaló.
En La Habana, donde se lleva a cabo el diálogo de paz, una subcomisión trata temas de género. Otros participantes en el conflicto armado colombiano, como los paramilitares, integrantes de las fuerzas militares y narcotraficantes, han sido acusados también de crímenes sexuales.
De acuerdo con la estatal Unidad de Víctimas, más de 10.000 personas, entre ellas unas 9.000 mujeres, han sido afectadas por delitos contra la libertad y la integridad sexual en el marco de la conflagración interna.
(Fuente: http://www.infobae.com/2015/07/29/1744869-el-drama-las-guerrilleras-colombianas-obligadas-abortar)