El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 18 de noviembre de 2020

Se cumple un siglo de la legalización del aborto en la URSS: el legado de Lenin que Occidente adoptó

 


Lenin, dirigiéndose a las masas
Lenin legalizó el aborto en la URSS en 1920, convirtiéndose así en uno de los más grandes genocidas de la historia. Genocidio y comunismo, dos tragedias que van siempre de la mano.

ReL

Hace justo un siglo, el 18 de noviembre de 1920, la Unión Soviética se convertía en el primer estado que legalizaba el aborto. Lo hacía una dictadura comunista encabezada por Lenin, asesino de masas, que años atrás ya había reivindicado el aborto como un derecho de la mujer.

Cien años después y según la OMS se abortan cada año de manera legal más de 50 millones de bebés en todo el mundo, y en la gran mayoría de países el aborto está despenalizado. Sólo un minúsculo grupo de naciones prohíben el aborto completamente, mientras que otros pocos tienen leyes restrictivas. En la inmensa mayoría de Occidente las leyes abortistas son muy permisivas y en algunos lugares se permite abortar hasta el momento del parto.

Sin embargo, hay una resistencia cada vez más organizada que se resiste a que el aborto sea un derecho. En la reciente Declaración de Consenso de Ginebrahasta 33 países, entre los que están EEUU, Brasil, Polonia o Hungría, defendían la familia y se oponían al aborto como derecho.

En este siglo se habrían abortado a varios miles de millones de niños. Millones de vidas que han sido arrancadas en todo el mundo mientras la ciencia ha ido avanzando mostrando las evidencias de que un feto es un ser humano desde su concepción, y desmontando aquellos argumentos que dicen que tan sólo es un amasijo de células.

El avance del aborto en el mundo

Hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, el aborto legal se limitó a Rusia y los países controlados por la URSS. Luego, Suecia y Japón siguieron su ejemplo. En las décadas de 1960 y 1970, muchas democracias europeas aprobaron leyes similares. En 1973, la Corte Suprema impuso el aborto en Estados Unidos. En España se despenalizó en 1985, y desde entonces han sido abortados de manera legal 2,5 millones de bebés, sin contar muchos miles más mediante métodos químicos y píldoras abortivas.

Manifestante proabortista en una manifestación.

El movimiento feminista-abortista sigue en la actualidad envuelto en un importante componente marxista

El Ruth Institute, importante asociación internacional provida, ha querido recordar esta fatídica fecha para alentar a millones de ciudadanos a seguir luchando por defender la vida intentando evitar que el aborto siga avanzando y en un futuro lograr que desaparezca.

“No es sorprendente que un estado totalitario fuera pionero en la legalización del aborto. Así como el comunismo viola los derechos humanos de manera masiva, el aborto niega el más fundamental de los derechos –el derecho a la vida- al feto”, ha denunciado la doctora Jennifer Roback Morse, fundadora y presidenta del Ruth Institute.

“Es importante que todos entendamos los orígenes del aborto legal. Comenzó con un régimen dedicado a la abolición de los derechos humanos y la familia, y la expansión masiva del poder estatal”, recuerda Morse.

Jennifer Roback Morse, durante una conferencia

Por ello, considera “irónico” que muchas organizaciones internacionales traten de presentar el aborto como “un derecho humano fundamental” y como algo moderno que favorece el progreso.

El legado de Lenin que Occidente ha adoptado

¿Es moderno el aborto? En ReL ya recordamos el origen comunista del aborto legal. Y no, no es ni moderno ni democrático: es un invento comunista, y la URSS de Lenin fue el primer país occidental en legalizarlo. La Unión Soviética lo creó, y ahora Occidente lo ha consolidado.

Mantener el aborto legal es mantener una bárbara práctica de la época de los genocidios. El gran legado de Lenin para Occidente ha sido el aborto. La URSS ya se fue. El aborto legal se ha quedado.

El resultado es que un siglo después, Rusia, el país más grande del mundo, con extensiones infinitas sin poblar y vecina de la pobladísima China, está perdiendo población, cada mujer rusa de cierta edad ha sufrido entre 3 y 6 abortos provocados, y los niños rusos que se educan con su padre en casa son una minoría.

Lenin, leyendo el Pravda en su despacho

En 1913 en Pravda, antes de convertirse en dictador y asesino de masas, Lenin ya se pronunciaba por la “abolición incondicional de todas las leyes persecutorias del aborto”. Clasificaba el derecho a abortar como “verdades básicas de los derechos democráticos del ciudadano y ciudadana”.

De este modo, considerar el aborto como un “derecho” no es algo que tenga su origen en la Declaración de Derechos Humanos sino que no es otra cosa que una práctica leninista.

Ya en el poder, el 18 de noviembre de 1920 Lenin firmó el decreto que permitía abortar. A partir de ese instante todas las mujeres podían acabar con la vida de su hijo durante los primeros tres meses de embarazo.

En estos primeros años de la URSS, los comunistas quisieron transformar la sociedad y para ellos la institución familiar tradicional era algo burgués, por lo que además de legalizar el aborto se tomaron en esos años otras medidas como la supresión del matrimonio religioso o el divorcio libre.

La sociedad que dejó la URSS y el comunismo en general ya es de sobra conocida. Terror, falta de libertad, gulags y decenas de millones de muertos a sus espaldas mediante represión y hambrunas provocadas. Aún así todavía hoy hay quienes siguen defendiendo una ideología criminal que mata antes y después de nacer.

(https://www.religionenlibertad.com/vida_familia/912200248/cien-anos-legalizacion-aborto-urss-legado-lenin-occidente.html?fbclid=IwAR0JYkjec6NRJRvApxZEVr_c4JYprCoYlMvW7X19U8O3mr9ZCpE7yKkfQMw)

miércoles, 28 de febrero de 2018

Grandes aportaciones del comunismo: el aborto que Lenín echó a rodar y no ha parado

El dictador comunista Lenin aprobó el aborto por primera vez en la URSS en 1920.
El Comunismo, la máquina de matar más pavorosa que jamás haya conocido 
la humanidad, no solo asesina con disparos en la cabeza a sus oponentes;
también se caracteriza por asesinar en el vientre materno a los "hijos de los burgueses". Concebido en las mentes de los demonios más perversos del Infierno,
el Comunismo cuenta, en todos los tiempos, con siniestros aliados humanos que están prontos a ejecutar su principal objetivo: la eliminación de la raza humana.
No en vano la Virgen Santísima pidió en Fátima que Rusia fuera consagrada a su Inmaculado Corazón, para que no siguiera propagando sus errores (el comunismo) por el mundo. La consagración no se hizo, el comunismo continuó y continúa propagando sus dos grandes errores, que lo hacen intrínsecamente perverso: 
la negación de Dios y la proclamación del ateísmo de Estado y la reducción del hombre a una mera porción de materia dispersa en el universo.
Solo con la consagración de Rusia al Inmaculado Corazón, será eliminada de raíz esta secta atea y máquina de matar humanos que se ha dado en llamar "comunismo". 
Lenin, paradójicamente, se declaraba enemigo del neomaltusianismo "esa corriente de una parejita aburguesada, encorsetada y egoísta". Pero en 1920 legalizó por primera vez el aborto, una plaga que ha diezmado la población mundial. Rusia ha abortado una vez y media su población actual.
 

Vladímir Ilich Uliánov, Lenin, ya en 1913 abordaba, no sin controversia, la cuestión del aborto. En un discurso sobre ‘La clase obrera y el neomaltusianismo’ publicado en el número 137 de Pravda cargaba contra la idea burguesa de “la parejita”, que ha llegado hasta nuestros días.
La postura de Lenin era controvertida, por cuanto cargaba contra las teorías neomalthusianas, al tiempo que apoyaba la legalización del aborto.

Por un lado, sostenía tajante, en reproche a la clase burguesa: “Somos unos enemigos acérrimos del neomaltusianismo, esa corriente de una parejita aburguesada, encorsetada y egoísta, que balbucea, miedosa: que dios nos permita mantenernos a flote, pero no necesitamos hijos”.
“Lenin para referirse al aborto usaba expresiones como ‘malparto artificial’ o ‘extirpación del feto’”
Por otro, afirmaba: “Eso no nos impide exigir una abolición incondicional de todas las leyes persecutorias del aborto o de la difusión de los trabajos médicos sobre la anticoncepción. Tales leyes no son otra cosa que la hipocresía de las clases opresoras”.
De esta manera, en 1920, la Rusia comunista se convirtió en la primera nación en legalizar la muerte cruel y violenta de un ser humano en el transcurso de su vida intrauterina. O, en términos que utiliza en propio Lenin para referirse al aborto, la legalización del “malparto artificial” o la “extirpación del feto”.
Entonces, la población rusa, pese a la legalización del aborto seguía creciendo. Pero el resultado, al cabo de casi un siglo de aborto legal, es que Rusia se configura como la nación que más porcentaje de abortos respecto a su población actual ha provocado.
Según un reciente estudio, sólo entre 1957 y 2013, en Rusia se habrían registrado 205 millones de abortos, lo que supone, respecto a su  población actual de algo más de 140 millones, que en ese periodo en Rusia se ha eliminado la vida del 143% de su población.
Escalafón de países según el ratio de abortos en relación a a su población actual.
Escalafón de países según el ratio de abortos en relación a a su población actual.

Comunismo y aborto, una tragedia global

En mismo estudio estima que el total de abortos de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) producidos desde 1921 hasta su disolución en 1991, supone el 96,5% de su población actual, con más de 282 millones de abortos.
La mayoría de los países que salen peor parados en este estudio que ha analizado las cifras de 89 naciones son aquellos que pertenecieron a la propia URSS o que han sufrido o lo hacen aún, los rigores de los regímenes comunistas.
En números absolutos, China es la nación que más abortos ha provocado (más de 350 millones  registrados entre 1956 y 2013), lo que supone un 25,2% de su población actual. Pero en términos relativos, sólo ocupa la posición número 24.
Por delante se sitúan, tras Rusia, Rumanía (118,5%), Estonia (100,1%), la URSS, Bielorrusia (91,7%), Bulgaria (83,1%), Hungría (63,9%), Ucrania (56,6%), Georgia (54,2%), Moldavia (51,7%), Cuba (44,3%), Lituania (38%) o Letonia (36,5%).
Dejando a un lado la excentricidad de la región autónoma danesa de Groenlandia (que ocupa el noveno lugar con 31.102 abortos entre 1967 y 2013, un 55,3% de su población actual), el primer país no comunista en el escalafón es Japón, que ha abortado una cantidad de seres humanos equivalente al 30,8% de su población actual.
Desde que Lenin legalizara el aborto, han sido eliminados más de mil millones de seres humanos en todo el planeta, lo que representa algo más del 15 % de la población global.
2017 será recordado en Rusia como el año en el que, por primera vez en casi un siglo, al menos una región rusa prohibió durante un día la práctica del aborto

El invierno demográfico llega a Rusia

Casi un siglo después de que se legalizara por primera vez el aborto, Rusia se enfrenta a una preocupación mayúscula respecto a su población. Su crecimiento fue constante hasta mediados de los años 90 del siglo XX.
Desde entonces, comenzó un declive notable que se ha extendido casi sin remedio hasta 2015, en el que experimentó un repunte considerable gracias a algunas políticas de natalidad. Sin embargo, se calcula que en el año 2025 la población rusa caerá desde los 147 millones de 2017 hasta los 100 millones.
Ya en el año 2.000 Vladimir Putin lo advirtió con claridad: “Estamos en peligro de convertirnos en una nación senil”. No en vano, sólo por la diferencia entre nacimientos y muertes, sin contar el aborto, Rusia pierde todos los días cerca de 500 personas.
Para luchar contra el aborto, en Rusia está naciendo un fuerte movimiento civil, apoyado por la Iglesia ortodoxa, que no sólo está a favor de limitar el aborto, sino de prohibirlo por completo.
Aunque lograrlo está lejos aún, 2017 será recordado en Rusia como el año en el que, por primera vez en casi un siglo, al menos una región rusa prohibió durante un día la práctica del aborto.
El pasado mes de enero, la región de Yaroslavl acogió, convocada por la archidiócesis ortodoxa  y con el apoyo del Departamento de Salud y Farmacia, la jornada titulada “Día de silencio sin abortos”.
Santiago Carrillo aseguraba que el aborto “diferencia el hombre de los animales, ya que éstos se reproducen por institnto, sin planificación”

El Partido Comunista y el aborto en España

El Partido Comunista de España, aunque no en exclusiva, ha estado siempre en la vanguardia de la promoción del aborto en España. En junio de 1981, el PCE registró una proposición de ley de “regulación de la interrupción voluntaria del embarazo”.
En él, se anticipaba lo que llegaría a España casi tres décadas después con la Ley Aído, que entró en vigor en julio de 2010. El partido liderado por Santiago Carrillo apostaba entonces por un sistema de plazos, con aborto a petición durante los tres primeros meses de embarazo.
El PSOE entonces apostaba por la despenalización, pues según informaba entonces el diario El País, la formación de Felipe González consideraba entonces que con el sistema de indicaciones“la decisión última del aborto corresponde siempre a un tercero y no a la libre voluntad de la mujer” (sic).
Santiago Carrillo interviene en un congreso de la Internacional Socialista celebrado en Berlín en 1963.
Santiago Carrillo interviene en un congreso de la Internacional Socialista celebrado en Berlín en 1963.
El proyecto de aborto de los comunistas establecía la edad de 16 años como la mínima para pedir el aborto y preveía la objeción de conciencia de los médicos, pero con un seguro. Todo establecimiento de la Seguridad Social debía tener en plantilla y activo personal suficiente sin problemas de conciencia para ejecutar un aborto.
Santiago Carrillo se refería al negocio del aborto, entonces clandestino, como un oficio “tan rentable, vergonzante y mafioso que muchos tienen montado para explotar la drámática situación de las mujeres”.
¿Qué esperaba el Partido Comunista conla legalización del aborto?  “Lograr una cierta normalidad y armonía en las familias, con hijos todos ellos deseados” porque a su juicio, “sólo así se diferencia el hombre de los animales, ya que éstos se reproducen por institnto, sin planificación”.
(https://www.actuall.com/vida/grandes-aportaciones-del-comunismo-el-aborto-que-lenin-echo-a-rodar-y-aun-no-ha-parado/)