El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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lunes, 21 de diciembre de 2020

Carta Abierta a los legisladores abortistas y a todos los abortistas en general


 


         Señores legisladores abortistas y abortistas en general:

         Visto y considerando que se encuentran promoviendo un proyecto de ley que busca eliminar la vida humana en el vientre materno –desde el cigoto fecundado hasta el niño de nueve meses de vida intrauterina- y considerando que esto constituye un delito de homicidio, porque se elimina la vida de un ser humano -homicidio que al ser promulgado por ley, se convertirá en un genocidio de niños por nacer, a largo plazo-, los demando, ante Dios y ante la Patria, por lo que son, sin inventar ni agregar nada de lo que real y  verdaderamente son:

         -genocidas; homicidas; asesinos; crueles; anti-vida; promotores de la cultura de la muerte; promotores del genocidio de niños por nacer; promotores del asesinato masivo de niños en gestación; carniceros de humanos; anti-ciencia; anti-biología; satanistas; oscurantistas; irracionales; carentes de humanidad; carentes de sentido común; carentes de fe en el Dios de la vida; carentes de razón humana; violentos; cobardes; malvados; maliciosos; cínicos; violentos; agresores de la vida humana; invasores y destructores del santuario de la vida humana, el útero materno; anti-Patria, porque eliminan el futuro de la Patria, los niños por nacer; verdugos peores que nazis; verdugos peores que comunistas; devotos conscientes o inconscientes de Moloch; ofrendadores del altar satánico; mercaderes que comercian con la vida humana; valientes con los indefensos, cobardes con los poderosos del mundo; servidores de la muerte; servidores de Satanás; criminales que se ensañan con la vida en gestación; descuartizadores de humanos; viles; cínicos; hipócritas; mentirosos, porque el embarazo no es una enfermedad y entonces el aborto no es “problema de salud”; bastardos; miserables; vendidos al mejor postor; traidores como Judas, que se vendió por treinta monedas de plata; promotores de un Nuevo Orden basado en la muerte de niños por nacer; anti-Medicina, porque la Medicina es una profesión noble que busca custodiar y preservar la vida, mientras que ustedes buscan destruirla; prevaricadores; promulgadores de leyes injustas que por injustas no deben ser obedecidas; legalizadores de la muerte; legisladores del genocidio de niños por nacer; obsecuentes con la muerte; obsesionados con la muerte de niños en gestación; festejadores compulsivos de la sangre de inocentes derramada por vuestra culpa; lobos sedientos de sangre humana inocente; verdugos de niños por nacer; impiadosos; inclementes; faltos de justicia; faltos de razón; faltos de bien; inmisericordiosos, que no recibirán misericordia en el Día del Juicio Final (cfr. Sant 2, 13) si no se arrepienten a tiempo.

         Yo los acuso y los demando, legisladores abortistas y abortistas en general, ante Dios y la Patria.

         Que Dios y la Patria los demanden y les hagan pagar sus crímenes.

         P. Álvaro Sánchez Rueda.

         21 de Diciembre de 2020

        

viernes, 23 de febrero de 2018

El pañuelo verde como símbolo de homicidio de niños por nacer

El pañuelo verde, tarjeta de identificación de los partidarios del asesinato masivo de niños argentinos por nacer.
El Pañuelo, es “el gran símbolo” que encarna la defensa de los Derechos Humanos en la Argentina, sin embargo, ese mismo el elemento fue usado en la gráfica y en el hashtag  de una convocatoria para reclamar por la legalización del asesinato de personas por nacer, llamado aborto.
Con el hashtag  #Pañuelazo, se realizó el 19 de febrero, frente al Congreso de la Nación, la manifestación de los grupos ya conocidos en nuestro país que promueven la legalización del Aborto. Esta convocatoria está reñida con el justo #NiUnaMenos, que toda la sociedad en su conjunto acompaña.
La verdadera gráfica que se utilizó para la convocatoria y sobre la cual nuestro medio modificó algunos de los eufemismos y otros componentes, para usar como foto de portada de la presente nota es la siguiente:
El aborto en nuestro país no es un “derecho” sino un delito, tal como está establecido en el Código Penal Argentino en su Art.Nº 85 que dice:
  • El que causare un aborto será reprimido:
    1) con reclusión o prisión de tres a diez años, si obrare sin consentimiento de la mujer. Esta pena podrá elevarse hasta quince años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
    2) con reclusión o prisión de uno a cuatro años, si obrare con consentimiento de la mujer.
    El máximum de la pena se elevara a seis años, si el hecho fuere seguido de la muerte de la mujer.
  • Art.86.- Incurrirán en las penas establecidas en el artículo anterior y sufrirán, además, inhabilitación especial por doble tiempo que el de la condena, los médicos, cirujanos, parteras o farmacéuticos que abusaren de su ciencia o arte para causar el aborto o cooperaren a causarlo.El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta, no es punible:1) si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios;2) si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto.Art.87.- Será reprimido con prisión de seis meses a dos años, el que con violencia causare un aborto sin haber tenido el propósito de causarlo, si el estado de embarazo de la paciente fuere notorio o le constare.Art.88.- Será reprimida con prisión de uno a cuatro años, la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro se lo causare. La tentativa de la mujer no es punible.
También es interesante considerar este articulado del mismo del Código Penal:

Apologia del crimen

  • ARTICULO 213. – Será reprimido con prisión de un mes a un año, el que hiciere públicamente y por cualquier medio la apología de un delito o de un condenado por delito.
  • ARTICULO 213 bis. – Será reprimido con reclusión o prisión de tres a ocho años el que organizare o tomare parte en agrupaciones permanentes o transitorias que, sin estar comprendidas en el artículo 210 de este código, tuvieren por objeto principal o accesorios imponer sus ideas o combatir las ajenas por la fuerza o el temor, por el solo hecho de ser miembro de la asociación.
Cabe interrogarse si es que estas manifestaciones permanentes de grupos bien definidos, que no pocas veces usan la violencia como método, no están contempladas dentro de los dos artículos antedichos.
A esta altura de la nota seguramente algunos lectores o lectoras, prevén que lo que  continúa es alguna perorata moralista de índole religiosa. Pues lamentamos desilusionar a ese tipo de lectores, ya que no es el ángulo desde donde abordaremos el tema en cuestión.
No deja de asombrar que muchas de las personas y organismos dedicados a la defensa de los derechos humanos, caigan en la contradicción de militar a favor de la exterminación de un ser humano por nacer; ya que es innegable que el embrión implantado en el útero femenino no es otra cosa que una persona humana en sus primeros estadíos de desarrollo y que en un ciclo natural, crece, nace, vive y muere, algo que a esta altura está científicamente demostrado.
Koch es también investigador para el Women Research Program de la Universidad de Carolina del Norte, y ha sido profesor de Epidemiología clínica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile por más de 15 años. Varios de sus trabajos científicos han sido reconocidos por entidades como la Sociedad Médica de Chile, y ha recibido el Premio Henri Nestlé, entre otras distinciones.
Desde el punto de vista biológico, la pregunta es ¿cuándo se inicia la vida humana? Esa pregunta se responde biológicamente a través del hecho de que debe ocurrir la fecundación para que aparezca la primera célula humana que es totipotencial y que se llama cigoto. Ahora, nosotros hemos investigado precisamente las primeras dos semanas de vida, y el embrión se comporta como una entidad autónoma desde el principio modificando toda su realidad inmediata para sobrevivir; él manipula su ambiente inmediato como lo haría cualquier individuo para sobrevivir: envía señales e inicia un diálogo molecular con la madre único e irrepetible“.
Es tan claro este fenómeno que hoy día podemos estudiar cómo se despiertan ciertos genes en la madre que reconocen al embrión, se llama embryonic recognition o maternal recognition, y es el embrión mismo el que activa esta maquinaria. Luego, proteínas que tienen que ver con el desarrollo del sistema nervioso central comienzan también a aparecer en las primeras horas después de la fecundación, y estas proteínas comandan cómo se va desarrollando el embrión, se van dividiendo sus células y va viajando a través de la trompa de falopio”.
“Él mismo va activando cada uno de los pasajes por los que tiene que ir atravesando. Y este no es un proceso común, un proceso que hagan todas las células, es muy específico y único, ocurre en una sola etapa de la vida. Son señales de que el embrión muestra autonomía y muestra un comportamiento único inteligible. Por lo tanto colocar las etapas de la vida en situaciones diferentes más adelante o más atrás generalmente me parece algo artificial desde el punto de vista científico, biológico”.
En el caso del sistema nervioso central las neuronas tienen que comenzar a migrar, a reproducirse y a hacer sinapsis, y ese proceso no solo toma la etapa gestacional sino que se sigue desarrollando incluso después del nacimiento. Si no, naceríamos hablando y caminando. Como científico, como investigador, como biólogo, puedo decir que la vida humana comienza con la concepción y que las primeras dos semanas de vida humana son centrales para la sobrevivencia del ser humano. La lucha por la vida humana es severa, requiere que el individuo inteligentemente manipule su realidad inmediata para sobrevivir. Y esto es lo que hace el embrión y no lo diferencia para nada de lo que hace el ser humano en distintas etapas de la vida”.
“Los cambios legislativos no tienen ningún efecto en la tasa de mortalidad materna desde el punto de vista de la evidencia científica”, afirma Elard Koch, epidemiólogo chileno ,  doctor en ciencias biomédicas de la Universidad de Chile y director de investigación del MELISA Institute. Responde así a uno de los principales argumentos de quienes abogan por la legalización del aborto.
Esto es lo que las personas y agrupaciones que fomentan la legalización del aborto no quiere que veas. La gráfica les molesta, les perturba, les altera el “castillo de arena” sobre el que han construido un mito de consecuencias criminales y genocidas. 
  
     
Si, es terriblemente duro, pero es así ¡Basta de eufemismos, negaciones y argumentaciones absurdas! ¡Un aborto es esto, el más vil de los crímenes contra el ser humano, no otra cosa! Si el solo mirar estas imágenes no moviliza el intelecto de quienes quieren aceptan o desean hacer creer que el embrión en el vientre de una mujer NO ES UN SER HUMANO; sencillamente su discurso será no solo falaz, cruel y absurdo, sino profundamente inhumano e inmoral.

La mortalidad femenina, la salud y el aborto

 Pero en lo que más hincapié hace este especialista es en la necesidad de basar las políticas de salud pública en estudios de campo serios, científicos, y no en opiniones, aunque sean de especialistas. En este sentido, y basado en su larga experiencia sobre mortalidad materna tanto en Chile como en México, desde el centro de investigación biomédica MELISA, señala que lo que sí ha tenido impacto en esa ratio son las políticas de protección de la madre y de la vida en gestación: la educación de la mujer, la atención especializada en el embarazo, parto y postparto y las mejores condiciones de vida (nutrición, agua potable, alcantarillado, etc.).

¿A qué nos referimos cuando hablamos de mortalidad materna?
Es el indicador principal con el cual se mide la salud materna en los países. Son aquellas muertes que se producen durante el embarazo, el parto o el puerperio, o sea, los primeros 45 días después del parto. Hay múltiples causas, causas directas que tienen que ver con el embarazo, enfermedades obstétricas, y causas indirectas, generalmente por otra enfermedad que no tiene que ver con el embarazo, y el embarazo la complica o viceversa, y esa complicación produce la muerte“. “Una diabetes o una hipertensión, por ejemplo”.
Un argumento muy usado por quienes promueven la legalización del aborto es que éste es la principal causa de muerte materna. ¿Es así?
La mortalidad materna por aborto fue la principal causa de muerte en los años 60 en la mayor parte de Latinoamérica. Pero en la mayor parte de los países que han ido mejorando la salud materna, la mortalidad por aborto ha ido disminuyendo y en algunos ha desaparecido; en el caso de Chile por ejemplo la mortalidad por aborto prácticamente desapareció, es muy raro que muera una mujer por aborto. Y en el resto de los países en general también ha bajado su relevancia, ya no es la principal causa de muerte materna“.
Las principales causas de muerte materna son las indirectas como enfermedades que complican el embarazo o al revés la hemorragia en algunos países, en las zonas más pobres. Por ejemplo en el Norte de Argentina, donde está concentrada la mayor parte de la mortalidad materna, es la hemorragia, la obstrucción del parto, causas que son totalmente prevenibles y que tienen más que ver con los determinantes sociales. Nosotros hemos evaluado varios países de Latinoamérica, y en México, por ejemplo, la mortalidad por aborto prácticamente desapareció, es del orden del 2 ó 3 por ciento del total de causas de muerte materna”.
¿La mortalidad materna en general también ha disminuido mucho?
Ha disminuido en general la mortalidad, y la mortalidad por aborto en algunos países ha tendido a desaparecer. Además, hay abortos que ocurren por condiciones patológicas, abortos naturales o espontáneos, y están los abortos electivos, inducidos, de los que, según las legislaciones, no se puede tener una idea concreta y por lo tanto se presta a especulación. Entonces lo que hemos evaluado han sido indicadores indirectos, por ejemplo, ¿qué ocurre con las hospitalizaciones por aborto? Porque en cualquier procedimiento médico, incluso en el del aborto, tú vas a tener tasas de complicaciones. Por ejemplo el aborto con misoprostol, es el que más se está usando actualmente tanto en situación de legalidad como de ilegalidad…
El misoprostol induce contracciones uterinas que finalmente pueden provocar un aborto. Su disponibilidad en América Latina es bastante amplia, en el mercado informal, negro, y en algunos países se vende, porque además es un antiulceroso que, usado en dosis altas, tiene además estos efectos. Esto provoca complicaciones, hemorragia o aborto retenido, por ejemplo. Pero la mortalidad depende de si esta mujer que tuvo la complicación recibe o no la atención obstétrica de emergencia. Pero lo mismo ocurriría con un aborto espontáneo o una hemorragia por este mismo aborto,que, no se atienden adecuadamente, en una unidad obstétrica de emergencia, también puede causar la muerte. Entonces, cuando tú logras tener maternidades y unidades obstétricas de emergencia…
 ¿HACEMOS POLÍTICAS PÚBLICAS BASADAS EN LA MEJOR EVIDENCIA CIENTÍFICA O BASADAS SOLAMENTE EN LA OPINIÓN DE LOS EXPERTOS O EN LA OPINIÓN POLÍTICA?
¿Cuál es un nivel aceptable -aunque suena feo decirlo- de mortalidad materna en un país? ¿Cómo se mide?
Se mide como una tasa. Es el número de muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos en un año, es un índice de desarrollo humano, y con él se comparan las naciones. Cuando el índice cae por debajo de 50, se ha alcanzado un buen nivel de salud materna. Y cuando se alcanza menos de 20 ya se inscribe dentro de los países con la menor mortalidad materna del mundo. Argentina ya está por debajo de los 50 por 100 mil nacidos vivos. Por lo tanto ha entrado en un ciclo de mortalidad materna baja. Tiene un perfil de mortalidad materna residual.  El problema está en la disparidad que hay en Argentina“.
En las regiones del Norte, en Formosa, es donde se concentra la mortalidad materna, lo que crea una situación de desigualdad muy importante. Hubo también un aumento puntual durante la epidemia del virus H1N1. Pero, desaparecida la epidemia , la tasa vuelve a este nivel. Pero está bastante plana: no se ha logrado superar esta brecha del Norte y reducir la tasa aún más. Argentina debería llegar a menos de 20. Como Chile, que en este momento tiene 13 por 100 mil nacidos vivos“.

 LA CIFRA ESTÚPIDA: Los “500.000 abortos anuales”

¿Qué pasa con las cifras de aborto? Aquí se afirma que se practican 500 mil abortos por año, lo que parece una enormidad. ¿Tiene algún asidero esa cifra? ¿Sabe usted cómo la calculan?
Hicimos una revisión de las metodologías para estimar el aborto; la publicamos en la Revista de Ginecología y Obstetricia de México y en el International Journal of Women´s Health. Para poder hacer salud pública basada en evidencia tienes que medir la magnitud del problema, para poder decidir cuántos recursos se destinan a prevención, qué brechas hay que superar, etcétera“.
¿Que encontraron en esa revisión?
Que las metodologías usadas en varios países latinoamericanos -Argentina, Perú, Chile, Guatemala, El Salvador- se basaron en encuestas de opinión muy subjetivas; en realidad la metodología no se publicó, no fue muy transparente, y todas llegaban más o menos a la misma cifra, independientemente del nivel de población y de la tasa de nacimiento: 400 mil abortos, 500 mil abortos, 100 mil en el caso de Chile, etcétera“.
Como este tema preocupaba mucho a varios sectores de la salud pública, se nos encargó un estudio: con la Universidad de Chile hicimos un estudio de estimación de abortos, pero basado en indicadores objetivos, no en encuestas de opinión. Se puede calcular utilizando la tasa de complicaciones por aborto porque si se realizan 100 abortos, se estima que entre un 30 a 40 por ciento se van a complicar, van a llegar a una hospitalización“.
 “LAS CIFRAS DE ABORTO BASADAS EN ENCUESTAS DE OPINIÓN, GENERALMENTE HABLAN DE CIFRAS QUE MULTIPLICAN POR ENTRE CINCO Y DIEZ VECES MÁS QUE LA REALIDAD”
Alguna complicación, por ejemplo, una hemorragia de mayor magnitud que la de un ciclo menstrual normal. Si llegas con más de eso a un servicio de urgencia te hospitalizan. O bien por ejemplo aborto retenido. En el caso del misoprostol el rango de complicaciones va del 15 al 40 por ciento, dependiendo de la etapa de gestación. Como eso se ha estudiado bien en los ensayos clínicos, están los porcentajes. Otro dato útil es la estadística de nacidos vivos. Porque se conoce la probabilidad de embarazo y la probabilidad de aborto espontáneo. Por lo tanto, tomando estas variables, tú estimas si tienes un exceso de hospitalización por aborto. Si lo hay, se debe a abortos inducidos, no espontáneos ni naturales. En el caso de Chile por ejemplo, se habían estimado 100 mil, pero nuestra estimación dio entre 13 mil y 18 mil en un rango. Hoy día, esa es la cifra que se maneja en Chile. Y así sucesivamente. Estas cifras que se basan en este tipo de encuestas de opinión generalmente están hablando de  cinco veces más o de diez veces más. Entonces si te hablan de 400 mil, es menos de la mitad de eso lo que podría estar ocurriendo“.
“Si ocurrieran 500 mil abortos, habría una enorme casuística de hospitalizaciones por complicaciones y de mortalidad por aborto”.
¿Por qué cree que se dan esas cifras sin fundamento?
Aquí hay un tema de grupos de interés. Y en materia de evidencia es importante separar creencias y valores, y estos grupos de interés de ambos lados muchas veces no ven la evidencia, por lo tanto el problema no se resuelve sino que queda en una discusión bizantina sobre si se legaliza o no se legaliza, y mientras tanto las mujeres se siguen muriendo por hemorragias, por problemas de obstrucción del parto. El aborto, como causa de mortalidad,dejó de ser una situación que requiera cambios legislativos. Y, de hecho, los cambios legislativos no tienen ningún efecto en la tasa de mortalidad materna desde el punto de vista de la evidencia científica. Intuitivamente, uno diría si legalizamos el aborto disminuimos los abortos ilegales, inseguros…”.
Lo evaluamos en dos experimentos naturales; en el caso de Chile ocurrió algo bien interesante: en 1989, se prohíbe el aborto; o sea, antes había un aborto legal para ciertos casos riesgosos, aborto terapéutico como se le llama. Entonces se dio la oportunidad de lo que llamamos en epidemiología un experimento natural, se pudo evaluar el efecto de una política pública evaluando la tendencia antes y después y ver si hay cambios estadísticamente significativos“.
¿Que encontraron?
No hubo ningún efecto deletéreo ni tampoco un efecto positivo. O sea, el efecto fue nulo. En cambio, los factores que sí redujeron la mortalidad -porque al mismo tiempo controlamos los factores que habían influido- eran la educación de las mujeres, el acceso a la atención obstétrica de emergencia y al control prenatal temprano, a la atención profesional del parto, el acceso al agua potable y al alcantarillado porque disminuye el riesgo de infecciones puerperales, y otras variables como la disminución de la desnutrición. Estas eran las políticas públicas que mostraban un efecto claro en la reducción de la mortalidad materna“.
El estudio causó mucha polémica porque fue el primero que evaluó el impacto en una curva larga, de 50 años, de cambios de legislación. Obviamente hubo reacciones de todos lados. Pero se validó la hipótesis nula, ni positivo, ni negativo. Y entonces se nos presentó la oportunidad de reproducir esto y en ciencia para evaluar causalidad hay que mostrar que los resultados son reproducibles. Lo pudimos hacer en México porque cada uno de sus 32 estados tiene su propia legislación del aborto. Y México city, la capital, legalizó el aborto en el 2007, permitiendo el aborto a demanda. Entonces nos movimos a México, estuvimos dos años ahí investigando en cada estado las estadísticas vitales, las estadísticas de mortalidad materna y todas las otras variables que habíamos evaluado en el caso chileno. Lo primero que observamos fue algo que cayó mal en los grupos que abogan por el derecho al aborto porque encontramos que los estados que tenían leyes menos permisivas tenían menor mortalidad materna que los que tenían leyes más permisivas, incluso México city. Nuevamente era la atención obstétrica de emergencia, el cuidado prenatal, etcétera, y apareció otro factor, el nivel de violencia contra las mujeres. Donde había mayor violencia contra las mujeres había mayor mortalidad materna.
¿No se puede vincular entonces la legalización del aborto con la mejora de la salud materna?
No, nuevamente las leyes de aborto no tuvieron efecto, no mejoraron la salud materna de las poblaciones. Hasta ahora estos son los dos estudios que han evaluado en mayor profundidad en el contexto latinoamericano el impacto de las leyes de aborto y las legislaciones. Entonces, primero, no encontramos evidencia que apoye la intuición general de que las leyes de aborto reducen las muertes maternas, ni siquiera por aborto; tampoco encontramos evidencia de que restringir el aborto tuviera un efecto negativo. Sí encontramos que se validaba la hipótesis nula, es decir que no había asociación y que en general eran otros los factores que inciden en forma significativa en la reducción de la mortalidad materna, en particular la educación de las mujeres“.
Claro, porque lleva a tomar conciencia de la necesidad de atenderse.
De atenderse, de cuidar su salud. El sacar de la pobreza y de la ignorancia a las poblaciones tiene efectos fundamentales no solo en la salud materna sino en todas las causas de mortalidad“.
NOTA DE LA REDACCIÓN: El Congreso Nacional debatirá en el mes de Marzo la reforma del Código Penal, entre los temas a tratar se encuentra la legalización del asesinato de personas por nacer.
La legalización y reglamentación de prácticas abortistas por parte del Estado Nacional, no solo significa la vulneración de tratados internacionales de rango constitucional; sino que constituirían la configuración de un Delito de Lesa Humanidad.

Opiniones: A cargo de la Dirección de El Diario en Tucumán
Otras fuentes:
  • Infobae
  • International Federation of Gynecology and
    Obstetrics (FIGO)
  • Otros
eldiarioentucuman@gmail.com
(http://www.eldiarioentucuman.com.ar/licencia-para-matar-el-panuelo-como-simbolo-de-homicidio-contiene-imagenes-sensibles/)

martes, 20 de febrero de 2018

Director Técnico de Fútbol Lavallén habla claro y preciso: "Aborto es igual a homicidio"

¿Por qué tiene que "generar polémica" el hablar claro y preciso? El aborto es un asesinato, un homicidio, perpetrado con alevosía contra un inocente. Felicitaciones al Sr. Lavallén.

Mientras se realizaban marchas en todo el país para exigir que se comience con el debate por la legalización y despenalización del aborto, el ex director técnico de Atlético, Pablo Lavallén, generó polémica con una publicación en las redes sociales.
Organizaciones feministas, sociales y políticas reclamaron en el Congreso de la Nación que se garantice el derecho al aborto, una manifestación que se repitió en varias provincias, entre ellas Tucumán.
"Aborto = Homicidio", fue lo que escribió el actual entrenador de Belgrano de Córdoba y recibió comentarios a favor y en contra. Al recibir algunos cuestionamientos, el hombre que dirigió al “Decano” en la hazaña de Quito fue más allá: "homicida es el que mata, ladrón el que roba, y mentiroso el que miente".
Pero ante las duras respuestas de parte de algunos usuarios, inclusive de hinchas del club al que dirige, Lavallén dijo tener bien en claro cuál es su postura: "en la vida hay que elegir, estás de un lado o del otro... yo ya elegí y nada me va a cambiar".

Pablo, yo te quiero, que la religión no te deje ciego.
En la vida hay que elegir, estas de un lado o del otro... yo ya elegí y nada me va a cambiar.

Durante el lunes, el tuitazo por el #AbortoLegalYa, al que convocó la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito como parte de las actividades previas al Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo, se convirtió en menos de una hora en tendencia en el país y el mundo. La publicación de Lavallén no pasó desapercibida.
(https://www.lagaceta.com.ar/nota/761953/deportes/aborto-homicidio-tuit-lavallen-genero-polemica-redes-sociales.html?utm_source=Facebook)

viernes, 12 de febrero de 2016

Aborto post-nacimiento: a quienes lo practiquen, deben quitarles el título de Médico

bebé recién nacido

Cuando ya creíamos haberlo visto todo acerca de la "cultura de la muerte", he aquí un nuevo "invento", el "aborto post-nacimiento". Desde ya, auguramos que a los futuros médicos que eventualmente llegaran a practicarlo, se les quite la licencia médica de por vida y sean juzgados por homicidio agravado por la indefensión de la víctima, puesto que no se trata de un acto médico, sino de un homicidio, liso y llano. 
No tenemos palabras para calificar a esta (nueva) abominación de la "cultura de la muerte".

Estudiantes activistas provida vienen contando una tendencia alarmante que se verifica en los corredores de las universidades de varios países de Occidente, en especial de los Estados Unidos: la creciente aceptación, entre los universitarios, de una idea definida como “aborto post nacimiento”.
Sí, leíste exactamente eso.
Aborto post nacimiento. Infanticidio.
En casi todos los campus que visitamos encontramos personas que consideran moralmente aceptable matar bebés que ya nacieron”, cuenta Mark Harrington, director del grupo provida Created Equal, de los Estados Unidos, que trabaja con estudiantes universitarios.
“Este punto de vista aún es impactante para la mayoría de las personas pero se está volviendo cada vez más ‘popular’ entre las nuevas generaciones”.
Más alarmante aún: la investigación registró que algunos consideran que no existe nada de malo en matar a un niño hasta los 4 o 5 años de edad.
Para confirmar esta tendencia impresionante, otra organización solicitó que los alumnos de un campus universitario firmaran una petición para legalizar el “aborto en el cuarto trimestre” (es decir, del noveno al décimo mes del bebé, cuando él ya nació). Y, como podemos ver en el video (al final del texto), muchos firmaron con gusto.
Hay quien quita importancia a esa tendencia considerando que la idea es una mera manifestación de humor negro universitario, pero el fenómeno está lejos de ser “sólo” una cuestión de comedia de mal gusto.
El concepto de “aborto post nacimiento” fue desarrollado por profesionales de medicina y presentado al público en una revista médica de gran renombre internacional.
En 2011, el “British Journal of Medical Ethics” (JME) publicó el artículo Aborto post nacimiento: ¿por qué el bebé debería nacer?, de los profesores italianos Alberto Giubilini y Francesca Minerva.
La pregunta del título del artículo es sólo retórica, porque de acuerdo con los autores, el bebé no debería necesariamente ser dejado con vida. Los autores equiparan la condición moral de un recién nacido con la de un bebé aún no nacido, lo que les permitió determinar que, ya que un feto puede ser abortado, entonces es permisible matar también a un recién nacido, realizándose lo que ellos llamaron “aborto post nacimiento”.
(¿No se les pasó por la cabeza a los autores lo contrario? ¿Que si el feto es equiparable al recién nacido, entonces ¿matar al feto es un asesinato como matar a un recién nacido?).
Afortunadamente, la publicación del artículo causó tal furor que los autores fueron forzados a escribir una carta abierta para intentar explicar sus motivaciones.
Si, por un lado, esa indignación fue una señal positiva de que la cultura de la muerte aún enfrenta gran oposición, por otro lado es necesario observar que los profesores Giubilini y Minerva no fueron los primeros en el mundo académico que elaboraron justificaciones para el infanticidio.
En su carta abierta, Giubilini y Minerva mencionan, y debidamente, el nombre de Michael Tooley. Tooley puede considerarse el “padrino” del movimiento intelectual moderno que defiende ética e intelectualmente el infanticidio.
En 1972, un año antes de la legalización del aborto en los Estados Unidos, Tooley publicó el artículo Abortion and Infanticide (Aborto e Infanticidio) en la revista Philosophy & Public Affairs (Filosofía y Relaciones Públicas), de la Universidad de Princeton.
En ese texto, Tooley presentaba “justificaciones éticas” para ambas prácticas. También dio nuevos desarrollos al tema en un libro de 1983 con el mismo título, publicado por la Oxford University Press.
Una activista provida citada en la investigación realizada en los campus hizo una denuncia que ayuda a explicar esa tendencia de aceptación, entre los universitarios, de la idea del “aborto post nacimiento”: ella declaró que las obras del profesor Peter Singer, de la Universidad de Princeton, son frecuentemente introducidas en las listas de lectura de los alumnos.
En sus libros Practical Ethics (Ética práctica, 1979, Cambridge University Press) y Rethinking Life and Death (Repensando la vida y la muerte, 19994), Singer escribe, como Tooley ya había escrito antes, tanto en defensa del aborto como del infanticidio: “Si dejáramos de lado esos aspectos emocionalmente conmovedores, si no estrictamente irrelevantes para matar a un bebé, podremos ver que los motivos que tenemos para no matar personas no se aplican a niños recién nacidos” (Practical Ethics).
En el mismo libro, Singer afirma aún que, si es que existe incluso un derecho inherente a la vida o un derecho a no morir, entoncesalgunos animales tienen más derecho a la vida que un ser humano recién nacido: “Si el feto no tiene el mismo derecho a la vida que el que tiene una persona, nos parece entonces que el recién nacido tampoco lo tiene, y que la vida de un bebé recién nacido tiene menos valor del que tiene la vida de un cerdo, de un perro o de un chimpancé” (Practical Ethics).
La creciente aceptación entre estudiantes universitarios del “aborto post nacimiento”, o infanticidio, incluso en el caso de niños de hasta cinco años de edad, es algo ciertamente preocupante, pero no debería sorprender.
Al final, la estructura intelectual que intenta justificar el infanticidio forma parte de ciertos cursos universitarios de bioética desde hace décadas.
Y aunque esa visión tarde algún tiempo en expandirse fuera los campus, el hecho es que las ideas, como se sabe, tienen consecuencias…
(http://es.aleteia.org/2016/02/11/aborto-post-nacimiento-una-idea-impactante-que-gana-terreno-en-el-ambito-academico/)