El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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domingo, 24 de mayo de 2020

Cuáles son los lazos que unen al director de la OMS con China comunista

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS (Christopher Black/ WHO/ Handout vía Reuters)
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS (Christopher Black/ WHO/ Handout vía Reuters)
Ya no queda duda alguna de que China hoy se ha convertido en el centro del mundo por los motivos queridos, y los no tan deseados. Se ha transformado en una potencia imparable gracias a su apertura económica al mundo, acelerada en el año 2001 cuando finalmente es aceptada como miembro de la OMC (Organización Mundial de Comercio).
Con el aval de Occidente, y muy especialmente de Estados Unidos, China se convirtió en la fábrica del mundo, ya no solo de juguetes baratos, sino de medicamentos y alta tecnología. Hoy el mundo entero depende en gran medida de su producción, hasta en lo que hace a insumos relacionados con la salud. Una parte mayoritaria de los productos que consumimos tienen la leyenda ¨hecho en China¨.
Estados Unidos, fuerte colaborador en el proceso de desarrollo chino, es quien hoy quiere poner freno a su avance, aunque ya sea demasiado tarde. O bien por ingenuidad o por mal diagnóstico, el Gobierno americano creó una vez más el monstruo con el que hoy se enfrenta en esta nueva suerte de Guerra Fría.
China se desarrolló pero nunca se democratizó, lo que era el sueño americano. Dado su estatus que hoy lo ubica como amenaza y más fuerte rival de Estados Unidos, es que el presidente Trump le declara la guerra comercial a comienzos del año 2018. ¿Por qué digo demasiado tarde? Porque la influencia de China hoy a nivel mundial, su incidencia en la producción y dependencia comercial de los demás países difícilmente tengan vuelta atrás. El mejor ejemplo lo tenemos con el director general de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el biólogo y político etíope, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien pareciera ser más un vocero de Xi Jinping, cuidando dejar bien parado al país que tiene gran responsabilidad en todo esto, y creando más confusión que certezas a un ritmo lento.
En las últimas dos décadas, mientras Estados Unidos focalizaba su atención en la guerra contra el terrorismo y Medio Oriente; China sigilosamente avanzaba en áreas geopolíticas estratégicas (Mar de China, África y América Latina). También, más recientemente, se concentró en poner a sus nacionales en puestos de poder en organismos multilaterales. Una manera más de ejercer influencias que da el poder de una billetera abultada ,sin control alguno.
En China deciden sólo 13 hombres que conforman el Comité Comunista, y pero hoy mayormente decide su presidente que ha concentrado gran poder. El objetivo final, la llamada maratón de los 100 años. Xi Jinping tiene un gran sueño, transformarse en potencia hegemónica mundial en el año 2049 y así festejar, el centenario de la creación de la República Popular China como Mao lo merece. Con una economía de 14 billones de dólares y un gobierno que puede disponer del dinero a su antojo ya que sus decisiones no deben pasar por la aprobación de un Congreso, Beijing ha aprovechado la situación para comprar influencias. Como ya sabemos, el dinero todo lo puede menos la enfermedad.
Xi Jinping (Reuters/ Carlos Garcia Rawlins)
Xi Jinping (Reuters/ Carlos Garcia Rawlins)
De las quince agencias especiales de la ONU (Organización de Naciones Unidas), hoy China preside 4 e indirectamente una quinta, la OMS, a través de su Director General Ghebreyesus, primer director en la historia de la organización que no tiene el título de médico, aunque ha realizado estudios en especialización en salud pública en el extranjero.
Xi sabía que dado que la directora que precedió a Tedros era ciudadana china, Margaret Chan, de Hong Kong, el organismo no volvería a aceptar un candidato chino. Lo mejor era avalar al candidato etíope cuyo país debe tantos favores a China por ser su mayor prestamista. Otras de las agencias que hoy se encuentra en manos de nacionales chinos son FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), OACI (Organización de Aviación Civil Internacional), ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial) y UIT (Unión Industrial de Telecomunicaciones).
También presentó candidato para OMPI (Organización Mundial para la Propiedad Intelectual) a la que Estados Unidos se opone fuertemente ya que acusa a China de robar propiedad intelectual por lo que resultaría una falacia que presidiera esta agencia. Fue también muy discutido y problemático que el candidato chino resultara electo hace un año como veedor para Asia en la agencia de Derechos Humanos cuando estos derechos no son respetados dentro de su propio territorio.
Hoy China es el gran contribuyente al presupuesto de Naciones Unidas después de los Estados Unidos, aún muy lejos de este, pero habiendo sobrepasado a Japón en su contribución anual. Si hay algo que quedó clarísimo en estos últimos 30 años, es que fue el sistema capitalista y la economía de mercado, tan odiada por las izquierdas, la que sacó al pueblo chino de la pobreza de la mano de la globalización, la apertura de sus mercados al mundo y el trabajo. Según datos aportados por el profesor de de Harvard Graham Allison, a finales de los años ’70 el 90% de la población china se encontraba por debajo de la línea de extrema pobreza, hoy solo el 1% se encuentra en esa situación.
Retomando los fuertes lazos de dependencia de Etiopía con respecto a China, los mismos hacen poner en duda la libertad de manejo que pueda tener el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en lo que respecta a la toma de decisiones desde que se desencadenó esta catástrofe mundial. Tanto sus desaciertos y declaraciones confusas, como sus elogios al presidente Xi Jinping generan dudas.
Beijing ocultó durante un tiempo que el patógeno originado en Wuhan era altamente contagioso y acalló a personas e informes que hablaban de esto. Mientras una investigación realizada por diario South Morning China Post, radicado en Hong Kong, afirma que el primer caso de coronavirus en Wuhan se remonta al 17 de noviembre, la OMS fue puesta en aviso recién a mediados de diciembre.
El 10 de enero la OMS emite un comunicado en contra de las restricciones de viaje internacional respaldando la posición de Beijing. El 14 de enero lanza un mensaje mundial haciéndose eco de la propaganda china desinformando y diciendo que no había clara evidencia de transmisión de persona a persona del coronavirus. Funcionarios taiwaneses ya habían alertado a la OMS a finales de diciembre del contagio de persona a persona, pero fueron ignorados por ser acérrimos enemigos de China. Luego de reunirse el 28 de enero con Xi Jinping, hace un elogio público al presidente chino en su compromiso superior de liderazgo y transparencia que demostró en el manejo de la aun no declarada pandemia, ya que recién opta por declararla el 30 de enero.
Dos personas caminan con barbijo en Beijing, en pleno brote de coronavirus (Reuters/ Tingshu Wang)
Dos personas caminan con barbijo en Beijing, en pleno brote de coronavirus (Reuters/ Tingshu Wang)
Tedros Adhanom Ghebreyesus, antes de llegar a su puesto fue ministro de Salud de Etiopía (2005-2012) y ministro de Relaciones Exteriores (2012-2016).
En el 2017 abandona su cargo para presentarse como candidato a la OMS. Fue duramente atacado por un prominente experto en salud global, Lawrence Gostin, quien lo acusara de encubrir tres epidemias de cólera durante sus gestiones en Etiopía con el fin de minimizarlas y que su país no sufriese las consecuencias económicas de admitir mundialmente una epidemia. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia. Tedros negó todo y avalado por China fue electo y asumió su cargo en junio del 2017. La responsabilidad o irresponsabilidad y las prioridades de quienes detentan el poder pueden a veces costar muchas vidas.
China es hoy el mayor inversor directo extranjero de Etiopía, con el cual seguramente el país africano le deba varios favores. El más esencial, haber colaborado al desarrollo de su infraestructura , al crecimiento económico y a mejorar la vida y la salud de los etíopes. La mayoría de países africanos deben hoy su desarrollo a China, quien ha invertido billones de dólares en el continente. Es un intercambio valioso para ambos ya que a los países africanos les permite construir la infraestructura necesaria para desarrollarse y crecer mientras China obtiene a cambio petróleo a bajo costo, minerales y alimentos.
Etiopía es el segundo país más poblado de África (109 millones de habitantes) detrás de Nigeria y, por lo tanto, no ha sido la excepción, sino por el contrario, uno de los más beneficiados con las inversiones chinas. Según datos del Banco Mundial, China es el acreedor del 50% de la deuda externa de Etiopía. Hay en Etiopía ya instaladas 69 empresas chinas.
El embajador chino en Etiopía, Tan Jian, según un cable de la agencia oficial china de noticias, Xinhua, declaró que el año 2020 será histórico para ambos países en sus relaciones bilaterales fortaleciéndolas con nuevas esferas multifacéticas en áreas de hi tech, transformación agrícola, comercio y turismo. Etiopía aprobó 140 proyectos de inversión china en el periodo de enero a octubre del 2019, de esta manera quedando en manos chinas el 60% de inversión extranjera directa para el año. Además de estar construyendo un gran estadio, torres y realizando la expansión del aeropuerto internacional en la capital etíope, también invirtieron en el satélite que Etiopía lanzará al espacio, proyectos de energía, compañías de gas y petróleo, aumento de ganado en pie y otros tantos proyectos.
Beijing tiene una agenda geopolítica especial que es lograr alinear esfuerzos dentro de Naciones Unidas para poder cumplir con su ansiado proyecto Franja y Nueva Ruta de la Seda con la que planea unir China con Europa. No tiene ninguna intención de volver atrás ni que se le cierren las puertas del mundo. Para lograr presidir la FAO, la agencia de alimentos dependiente de Naciones Unidas, le condonó a Camerún una parte de su abultada deuda, 75 millones de dólares, a cambio de que retirara su candidatura para el puesto así la Unión Africana apoyaba a su candidato, y lo logró. También algo llamativo es que quien recibiera el premio Nobel de La Paz 2019 fuese el Primer Ministro Etíope, Abiy Ahmed Ali, de tan sólo 43 años, por haber resuelto el conflicto fronterizo entre Eritrea y Etiopía que llevaba más de dos décadas sin resolver.
Etiopía es un país sumamente corrupto y poco transparente, por lo cual en este caso puede ser que se haya premiado a alguien que se presenta como reformista. Transparencia Internacional ubica al país africano en el puesto 96 de un total de 180 países en su indice de corrupción 2019. Habría que ver si la influencia china llegó también a Oslo, Noruega.
Etiopía sin duda tiene una gran deuda con China. Le debe su actual desarrollo y crecimiento al igual que una gran mayoría de países africanos. Es por esto que no puedo dejar de preguntarme si los errores u omisiones cometidas por el director general de la OMS, Tedros Adhanom, tienen más que ver con la devolución de favores al gobierno chino que con la verdad misma. Espero por el bien del mundo que no sea así. Deseo que sus confusiones y poca precisión se deban a una falta de preparación o conocimiento frente a algo desconocido.
De no ser así una vez más quedaría probado, como bien lo dijo el personaje de Ricardo Darín en la película “Nueve Reinas“, que todo tiene un precio. Pero el precio que en este caso pagará el mundo será inconmensurable. COVID-19, enfermedad que produce el coronavirus denominado SARS-COV-2, tiene al mundo en jaque, paralizado y hundiéndolo en una de sus peores crisis económicas. Al día de hoy los muertos en el mundo declarados ascienden a 327.470. Cada vida vale sin duda mucho, pero esto representa el 0,0041% de la población mundial. A no perder perspectiva, los números también dicen mucho, por algo hoy el llamado Big Data está tan en auge. A tomar los recaudos necesarios y dejar el pánico injustificado de lado. Si no las consecuencias del encierro y el pánico sumados al daño económico que condenarán a muchos a la pobreza, harán muchos más estragos.
(https://www.infobae.com/america/mundo/2020/05/22/etiopia-el-director-de-la-oms-y-su-deuda-con-china/?fbclid=IwAR0DivSFQP_f1UfEqnVvb8Xd0qp9EYbLn9YCfuPTmK8w6aykg4G_ma8JgbI)

miércoles, 20 de mayo de 2020

Uno de los máximos expertos sobre China Comunista advierte: “El coronavirus le dio la oportunidad de acelerar sus planes en América Latina”

La estrategia de Xi Jinping no se detiene pese a la pandemia del coronavirus. Por el contrario, acelera sus planes de expansión y neocolonización (Infobae)

La estrategia de Xi Jinping no se detiene pese a la pandemia del coronavirus. Por el contrario, acelera sus planes de expansión y neocolonización (Infobae)
China acelera sus planes de conquista sobre América Latina. El régimen tiene en claro que este puede ser el momento propicio para encarar una de las fases más importantes de su estrategia global de “neocolonización”. La debilidad institucional, las raquíticas economías y la ausencia de políticas de largo plazo regionales son elementos ideales para que Beijing siembre su plan. La riquísima tierra y los innumerables recursos constituyen una tentación aún mayor en la era del coronavirus.

Así lo plantea uno de los mayores expertos en la relación de China con los Gobiernos del subcontinente. Evan Ellis es un investigador de Estudios Latinoamericanos del Colegio de Guerra del Ejército de los Estados Unidos. Desde hace casi dos décadas dedica sus estudios a indagar sobre los vínculos tejidos entre ambas esferas y cómo lentamente el Partido Comunista Chino (PCC) fue internándose. Y hasta hace semanas, era uno de los principales asesores del tema del Departamento de Estado norteamericano.

—¿Considera que China tiene un plan diferente en América Latina como consecuencia de la pandemia de COVID-19? ¿O cree que Beijing mantiene sus mismos planes expansionistas?

—En los 16 años que he seguido la evolución de las actividades de China en América Latina y el Caribe, he encontrado que sus objetivos generales son relativamente constantes, consistentes con los objetivos que los Gobiernos chinos anteriores han perseguido históricamente y consistentes con sus esfuerzos en otras partes del mundo, aunque adaptado a las exigencias de cada país en el que opera. China continúa utilizando el atractivo de sus mercados, sus recursos y la coordinación del estado para reordenar al mundo de modo que sea el principal beneficiario de los flujos globales de riqueza. Esto implica que sus compañías e instituciones financieras -más que las de Occidente- se beneficien de los retornos de capital, adquieran productos primarios y alimentos del resto del mundo, obtengan la mayor parte del valor agregado dentro de China o por parte de los chinos, vendiendo al mundo su productos con valor agregado y control de los mercados, puertos e infraestructura de transporte asociados con esa transferencia de riqueza, a través de la red global que ahora está construyendo en sus términos, la iniciativa Belt and Road (Nueva Ruta de la Seda).

COVID-19 no ha cambiado esos planes, pero le da a Beijing una oportunidad sin precedentes para acelerarlos. Con la ayuda de sus controles autoritarios en la gestión del virus, sus enormes reservas financieras y el control del Gobierno sobre las palancas de su economía, Beijing es el primer estado importante en salir -aunque ciertamente debilitado- de la crisis. Es probable que la pandemia y sus efectos sobre la salud y la economía persistan y continúen debilitando a Occidente por algún tiempo, debido a la interacción entre la reapertura económica parcial, los testeos incompletas y la capacidad de rastreo de contactos de los contagiados, y el tiempo requerido para desarrollar, probar y producir en masa una vacuna. En América Latina, es probable que la situación sea mucho peor, con vulnerabilidades en los sistemas de salud pública, grandes sectores informales, pequeñas y medianas empresas debilitadas y límites a la capacidad de los Gobiernos de obtener préstamos para proteger a las poblaciones indefensas y los sectores económicos con el riesgo de que el contagio se extienda hasta 2021. En este contexto -mucho más que durante la crisis económica de 2008- las compañías chinas estarán en condiciones de expandir sus posiciones en las cadenas de suministro mundiales a medida que los competidores se cierren o quiebren, para comprar activos en sectores estratégicos. El ejemplo más cercano, por supuesto, es la posición en la que se quedará el gobierno de (Alberto) Fernández en Argentina, si vuelve a entrar en default el 22 de mayo, y queda excluido de los mercados financieros internacionales en un momento en que necesita desesperadamente déficit de financiamiento para luchar contra el COVID-19 y proteger a las personas vulnerables y los sectores económicos. China ya está profundamente arraigada en la economía argentina, desde los miles de millones de dólares en acuerdos de intercambio de divisas negociados bajo el gobierno anterior de Cristina Fernández de Kirchner, enormes exportaciones de soja, aceite de soja y otros proyectos agrícolas, una amplia gama de proyectos de infraestructura financiados y trabajados por China a partir de la revitalización y extensión de la red ferroviaria de Belgrano Cargas, sistemas de metro en Buenos Aires y Córdoba, dos proyectos hidroeléctricos en el Río Santa Cruz, expansión del complejo nuclear Atucha III, un papel importante en el desarrollo de litio argentino en el norte, un papel importante de Huawei en la infraestructura y equipos de telecomunicaciones en el país, el radar del espacio en Bajada del Agrio y la presencia en al menos dos observatorios espaciales en el país, solo por nombrar algunos. Si China aprovecha la crisis de COVID-19 en el momento de desesperación de Argentina, dada la amplia presencia y las relaciones comerciales establecidas durante el gobierno anterior del vicepresidente Fernández de Kirchner, será tentador para el gobierno actual aceptar la oferta, y tal vez sea difícil decir stop si las condiciones no transparentes de China comprometen demasiado la soberanía de Argentina. Y Argentina es solo uno de los muchos países que se enfrentarán a decisiones tan difíciles.

—¿Cuáles son las actuales estrategias que China utiliza geopolíticamente para avanzar en sus planes de influencia en todo el mundo?

—En general, China utiliza el atractivo del acceso a su mercado masivo así como préstamos e inversiones, para tentar a los líderes empresariales y políticos a explorar acuerdos que de otro modo no considerarían. Aprovecha la capacidad de su gobierno para coordinar las actividades de sus Empresas de Propiedad Estatal (SOE, por sus siglas en inglés), instituciones financieras y otros bancos para ofrecer paquetes no transparentes, lo que hace que otros gobiernos y empresas occidentales tengan dificultades para competir. Generalmente implican un financiamiento y una ejecución rápida, siempre que los Gobiernos locales acuerden relajar ciertos procedimientos para la licitación pública competitiva, el uso de subcontratistas y mano de obra china.

La influencia de China se puede entender en términos de su explotación deliberada del ‘poder blando’. Sin embargo, difiere mucho del ‘poder blando’ de los Estados Unidos que se basa más en la alineación de valores -en la que muchos en la región creen- los conceptos de democracia, derechos humanos, mercados libres, propugnados por Washington. Principios importantes para los propios países, incluso si no les importa cierta retórica o acciones del Gobierno norteamericano. Por el contrario, el “poder blando” chino a menudo coexiste con una profunda desconfianza hacia el Gobierno chino y sus empresarios; implica la creencia o la esperanza de los políticos y empresarios locales de que pueden ‘gestionar los riesgos’ y beneficiarse personalmente, ya sea una empresa o Gobierno, al tratar con los chinos. De esta manera, los chinos no 'se lanzan en paracaídas’ en un país, sino que a menudo entran en forma de una guerra civil: una parte de los empresarios establecidos temen que los enormes recursos de los chinos demuelen su acogedor y cerrado mundo de los negocios y utilice todas las palancas disponibles para mantener a los chinos fuera... mientras que otros empresarios sueñan con hacerse ricos, si solo pueden aprovechar sus conexiones para ser los representantes locales de los chinos, conectándose al acceso de la compañía china a la financiación, capacidades de producción y otros recursos.

El “poder blando” de China también implica el uso deliberado a gran escala de la diplomacia “de pueblo a pueblo”. Esto va mucho más allá del modesto número de Institutos Confucio en la región, que incluye a los miles de estudiantes llevados a China cada año para estudiar con becas, así como funcionarios gubernamentales, del partido y militares, científicos, líderes influyentes de think tanks, académicos, periodistas y otras élites trasladados a China en viajes con todos los gastos pagados. Si bien ha habido algunos casos de científicos y otros académicos que brindan a sus anfitriones chinos información técnica y comercial sensible, los efectos adversos son más sutiles pero igualmente preocupantes. Hay una generación de funcionarios latinoamericanos responsables de negociar los intereses de su Gobierno con China, que ellos mismos obtuvieron su “experiencia en China” y una deuda de gratitud, gracias a las generosas becas Hanban en China. Los académicos, los líderes de los grupos de expertos y los periodistas que reciben generosidad china pueden no convertirse en herramientas de propaganda del Estado chino, pero su deseo de no ser desagradecidos con sus anfitriones, y sus esperanzas de recibir futuras invitaciones, pueden llevarlos a moderar sus críticas a la República Popular China y el comportamiento de sus empresas.

Más allá de tales actividades de ‘nivel individual’, China se está volviendo cada vez más agresiva en el uso del acceso a sus mercados para intimidar tanto a los Gobiernos como a las grandes corporaciones. En Argentina, uno recuerda el corte de compras de aceite de soja en 2010 como represalia por las medidas antidumping adoptadas por el Congreso argentino, que finalmente llevó al Ministro de Relaciones Exteriores, (Héctor) Timerman -e incluso a Fernández de Kirchner- a correr a China para hacer las paces, finalmente acordar comprometerse con más de 10 mil millones de dólares en proyectos de infraestructura chinos en el país antes de que los chinos reanudaran la importación de soja argentina. Más recientemente, por supuesto, tenemos casos como la suspensión de negocios de China con la Asociación Nacional de Baloncesto (NBA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, que le costó a la NBA más de 450 millones de dólares en ingresos perdidos, después de que uno de sus representantes se atrevió a publicar en Twitter su apoyo a los manifestantes de Hong Kong. Más acá en el tiempo, cuando el Gobierno australiano indicó que podría investigar el papel de China en la propagación del coronavirus, un alto funcionario chino sugirió que los ciudadanos chinos podrían responder con un boicot masivo de productos australianos. En Asia central, es igualmente notable que ninguno de los Gobiernos de la región -con mayoría de población musulmana- se haya atrevido a hablar sobre el internamiento de 1,5 millones de musulmanes uigures en campos de 'reeducación’ en el oeste del país. En resumen, utiliza cada vez más la coerción basada en la denegación de acceso a sus mercados y recursos, para asegurarse el cumplimiento, o al menos el silencio, de Gobiernos, empresas e individuos, incluso si no puede comprar su amor y confianza.

—¿Qué medidas deberían adoptar los países para prevenir la “diplomacia de las máscaras” o los créditos blandos y otras estrategias que utiliza el régimen?

—Cuando las vidas están en riesgo, los Gobiernos no deben rechazar los suministros médicos necesarios, si realmente se ofrecen de manera transparente y sin condiciones. Sin embargo, en numerosos casos, las pruebas chinas han demostrado ser defectuosas así como los respiradores y los equipos de protección médica personal. En otros casos, China tomó productos médicos donados por países europeos en la fase inicial de la crisis e intentó cobrar a otros por el mismo equipo. Por lo tanto, los Gobiernos deben tener especial cuidado en insistir en la transparencia de tales acuerdos, para que no se malgaste el dinero público o que los funcionarios del Gobierno se beneficien de la crisis. Del mismo modo, los gobiernos deben controlar la calidad de los bienes recibidos, para garantizar que las vidas no se arriesguen, sino que se salven.

—¿Cuáles son los sectores que más le interesan a China?

—En cada país, el enfoque de China es diferente. En Argentina, por ejemplo, la soja y otros productos agrícolas han sido un foco, así como el litio en el norte del país, que se ha vuelto particularmente atractivo para China debido a las restricciones en el acceso al litio de Bolivia, tras el anterior Gobierno de (Evo) Morales que gestionó las enormes reservas del país. Sumado a eso las dificultades para llevar adelante proyectos de litio en Chile debido a problemas con el agua. Las empresas chinas también se sienten atraídas por el potencial para realizar grandes proyectos de energía y otras infraestructuras en Argentina, y vender al mercado sustancial del país. La geografía del hemisferio sur de Argentina, de manera similar, lo convirtió en el sitio lógico para la instalación de radar del espacio profundo en Bajada del Agrio. En otros países, el enfoque de China es diferente. En el Caribe, a pesar de los pequeños mercados y los recursos limitados de la región, el interés de China está más impulsado por su proximidad estratégica a los Estados Unidos, aunque su papel como centro logístico y meca del turismo lo hace atractivo para las empresas de construcción chinas que se dirigen a esos sectores.

—¿Qué países son los más vulnerables para sufrir la presión de China? ¿Es solo una cuestión económica y financiera o también se da por una debilidad institucional? Venezuela parece ser emblemática en ese contexto.

—En general, los países pequeños, aquellos con instituciones débiles y no transparentes y con acceso limitado a los mercados y capitales occidentales, son los más vulnerables a la influencia china. Y es más probable que se involucren en acuerdos mal concebidos que benefician a las empresas chinas y las élites locales que firmar los acuerdos, a expensas de la gente y el desarrollo local sostenible. Para este fin, hay tres grupos superpuestos de países particularmente 'en riesgo’ en América Latina y el Caribe: los islas pequeñas; gobiernos populistas y países que cambian el reconocimiento de Taiwán por la República Popular China.

En el Caribe, las pequeñas burocracias gubernamentales son vulnerables a ser ‘compradas’ por la atracción de proyectos chinos masivos, a menudo con beneficios secundarios para quienes negocian los acuerdos, en ambos lados del espectro político. Además, estas pequeñas burocracias a menudo carecen de la experiencia técnica y legal y la disciplina institucional para garantizar que los acuerdos masivos y complejos sean sólidos desde el punto de vista financiero y legal para el país, ya que negocian contra un complejo enormemente bien dotado de burocracia de empresas, bancos y gobiernos chinos.

En el caso de Gobiernos populistas de izquierda como Venezuela, Ecuador bajo el régimen anterior de (Rafael) Correa o Bolivia bajo Morales, la capacidad de esos líderes populistas para transformar las instituciones los hace menos transparentes, menos responsables y menos competentes, lo que aumenta de manera similar la posibilidad de malos acuerdos, con beneficios para los chinos y los líderes populistas y sus cómplices, en lugar de beneficiar al país. El Gobierno de (Lenin) Moreno en Ecuador está tratando de liberarse del acuerdo de petróleo por préstamos que benefició a los compinches de Correa al tiempo que comprometió al país a vender casi el 90% de su petróleo exportable hasta 2024 a precios desfavorables. En Venezuela, el país no tiene casi nada que mostrar por los más de 64 mil millones de dólares en préstamos que recibió de China, que tuvo que pagar mediante entregas de petróleo venezolano. Los términos de tales acuerdos son a menudo particularmente pobres, porque los mismos líderes populistas, a través de sus acciones fiscales y políticas han cortado el acceso de sus países a los fondos occidentales, que de otro modo habrían diversificado sus opciones en las negociaciones con los chinos. La dirección que está tomando el Gobierno de Fernández con sus actuales negociaciones de deuda con Occidente, con China esperando, es particularmente preocupante en ese sentido.

Finalmente, cuando los países cambian el reconocimiento diplomático de Taiwán por China, como lo hicieron Panamá, El Salvador y la República Dominicana durante el período 2017-2018, se abre la puerta a una serie de compromisos masivos, a menudo no transparentes, que abren el país a las actividades chinas y comprometer a sus élites. Esto incluye no solo memorandos de entendimiento y negociaciones para “acuerdos de libre comercio” con China, sino también la oleada de visitas de los líderes políticos a Beijing, acompañados por líderes empresariales bien conectados, que a menudo representan redes minoristas interesadas en importar desde China, o tradicionales industrias de exportación del país, como café o fruta, que serán “compradas” con acceso para sus empresas al mercado chino, sin crear oportunidades significativas para los sectores más amplios que representan.

—Ante las grandes potencias de Europa, Asia, Oceanía y el continente americano, China parece haber quedado en una posición incómoda debido a su mala gestión del brote de coronavirus en Wuhan. ¿Crees que la desconfianza debería continuar incluso después de que termine la pandemia?

—El mal comportamiento de China en la gestión de la crisis es inherente a la naturaleza del sistema chino. Todos los Gobiernos, incluidas las democracias, desean inherentemente que la narrativa de sus propios programas y éxitos dominen las noticias, que se supriman los hechos contradictorios y que las consecuencias adversas de sus errores se manejen en silencio. Watergate en los Estados Unidos, o el caso de los “cuadernos” en Argentina me viene a la mente. Los Gobiernos democráticos con medios independientes, una oposición política viable y un verdadero equilibrio de poder dentro de las instituciones dificultan la supresión de la verdad, a pesar de que el debate es desordenado. Por el contrario, China, con su control casi completo sobre el discurso público y el flujo de información -y de hecho el control sobre cada aspecto de sus vidas- hace que la supresión de verdades y errores inconvenientes sea sostenible a gran escala. El encubrimiento de los orígenes y la transmisión humana de la enfermedad durante 4 a 6 semanas, la supresión de información científica que podría haber permitido a Occidente controlar la propagación del virus, la mala gestión del toque de queda de Wuhan que permitió el regreso de millones de chinos desde las festividades de Año Nuevo hasta los destinos de Italia y otros lugares, infectando el mundo, son recordatorios dramáticos de que la naturaleza del sistema comunista chino lo hace inherentemente poco confiable, incluso el Gobierno de la República Popular China avanza en una narrativa que culpa a los Estados Unidos, posicionándose como el rescatador caritativo de el mundo, o sugiriendo que su sistema es mejor para manejar los desafíos que surgen de la interdependencia global, como las pandemias. Irónicamente, sin embargo, después del actual tiempo de disputas, la expansión de la influencia política y económica de China que surge del período actual hará que los Gobiernos latinoamericanos, dependientes del comercio, las inversiones y los préstamos chinos, se muestren reacios a seguir hablando con respecto a la confiabilidad de Beijing.

—Incluso hoy, China sigue negando información sustancial sobre el brote de coronavirus de Wuhan. ¿Por qué crees que Beijing esconde lo que sucedió allí?

- Lo que sucedió allí probablemente no se refleje favorablemente en la gestión de la crisis por parte de los funcionarios chinos en muchos niveles. La verdad tampoco ayudaría a Beijing a avanzar en su narrativa global deseada sobre la pandemia o cuyo sistema es mejor para gestionar los riesgos que surgen de un orden global interdependiente.

—¿Qué tiene que hacer China para ser una nación confiable?

—Desmantelar las estructuras de control que permiten la eliminación de la información y el debate público y el Gobierno indiscutible del Partido Comunista Chino, para que los futuros Gobiernos chinos puedan ser realmente responsables de sus acciones a través del discurso público abierto y de una prensa independiente.

Twitter: @TotiPI
(https://www.infobae.com/america/mundo/2020/05/17/uno-de-los-maximos-expertos-sobre-china-advierte-el-coronavirus-le-dio-la-oportunidad-de-acelerar-su-planes-en-america-latina/?fbclid=IwAR3nAmKcLRzFy1TqPRuDFwMVsFPikoryIBqBaI3YHobxuACG4-PhIwMdboA)

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Mueren 200 millones de niñas por aborto selectivo en China comunista y las feministas hacen mutis por el foro...



Yesterday I stumbled across the trailer for a documentary called It’s A Girl. The 3-minute preview stopped me in my tracks – particularly the part in which an Indian woman matter-of-factly describes how she strangled her newborn daughters. Eight of them.
In America, a mother who did this to her children would be condemned as a psychopath and imprisoned. In India, this mother walks free, one of many who acted on culturally acceptable impulses.
In parts of Asia – especially India and China – baby girls are undesirable, even unacceptable. In China, a ”one-child” policy, enforced by the state with forced sterilizations and abortions, exacerbates gendercide, leading some parents to take matters into their own hands. If you’re allowed only two children, and you already have one girl…well, in a culture where males are valued much more highly than females, it’s not hard to imagine what follows. Baby girls are stuck in sacks and thrown in rivers and down wells, even dumped upside-down in buckets of water.
The United Nations estimates that about 200 million girls are missing from the world due to this rampant genocide – now commonly called “gendercide.” The effects of these heinous practices, as time goes on, could be devastating in parts of Asia, as men look around and realize that all their potential wives do not exist.
It’s A Girl takes a close look at gendercide, its roots, and its effects:
The war against girls is rooted in centuries-old tradition and sustained by deeply ingrained cultural dynamics which, in combination with government policies, accelerate the elimination of girls…
The film tells the stories of abandoned and trafficked girls, of women who suffer extreme dowry-related violence, of brave mothers fighting to save their daughters’ lives, and of other mothers who would kill for a son. Global experts and grassroots activists put the stories in context and advocate different paths towards change, while collectively lamenting the lack of any truly effective action against this injustice.
Before you start haughtily thinking nothing like this could ever happen in America, I have some bad news for you: this year, the House of Representatives rejected a bill that would have imposed criminal penalties on abortionists if they knowingly aborted a fetus because the mother did not want a child of that gender.
According to the bill’s detractors, there is no problem with sex-selection abortion in the U.S., and this is just another way for mean lady-haters to limit abortion “rights.”
Here in the real world, we know there are sex-selection abortions in the U.S., especially among immigrants from countries such as China and India. Even Guttmacher admits that there is “some evidence” for this, and you know they wouldn’t admit it if they didn’t have to.
A Virginia delegate introduced a state bill this month to ban sex-selective abortions, and women and feminists across Virginia rejoiced that this girl-killing would be stopped, at least in one state.
Oh, wait, no they didn’t.
Virginia delegate Kaye Kory, Fairfax Democrat, said it’s “an insult” that men are so heavily involved in litigating such matters, and Mr. Marshall’s measure was a thinly veiled attempt to move toward making abortion illegal in the state.
This is one of those internet statements that made me have to put my laptop down and walk in a circle for a minute, holding my head.
This woman – this woman – says it’s an insult that a man wants to make it illegal to abort babies just because they are girls.
Do you know what is actually an insult? That abortion has become such a political tool that women don’t even think anymore about what it is. It’s just a word, a word that means “feminism, women’s rights, rah rah rah!” And you have to support it in every way, to any extreme, asking no questions, or you are anti-woman.
Do you know what else is actually an insult? That a man had to propose this legislation. It should have been you, Kaye Kory, Fairfax Democrat. She also said this (get ready):
I think men have no clue what it’s like to contemplate what it’s like to go through an abortion,” she said. “Of course we don’t like the idea that someone might want an abortion because someone doesn’t want the sex of the child the fetus is, but I think the state needs to stay out of social issues like abortion.
You’re right: the state should totally stay out of social issues, like health care and gay marriage. Oh, wait…
Abortion is not a “social issue.” Abortion is killing.
But, I mean, come on. Nearly a quarter of a billion girl-children, unborn and born, have been killed. But that’s in Communist China, and the scary third-world parts of India, not clean, enlightened, liberal, democratic America, where human rights matter. Right? I mean surely – surely! – the woman-loving, pink-crap-wearing, lady-rights-protecting über-feminists at America’s number-one abortion provider, Planned Parenthood, object to sex=selection abortion!
Wrong. Wrong. Wrongity-wrongy-wrong.
As Live Action discovered and revealed, if you go to Planned Parenthood for an abortion and tell them you want to end your pregnancy because you don’t want a girl, their reaction will be the same as if you told them you were a sex-trafficked 14-year-old, or the victim of statutory rape. In other words, they will take your money and abort your baby.
Why oh why would anyone in America reject the horrifying, misogynistic third-world practice of gendercide? Well, because if you don’t love abortion with 100% of your heart, you hate women. Remember? And Planned Parenthood is synonymous with abortion. And ladies, we all know Planned Parenthood is our loving protector. We are wrapped in their protective, pink-clad arms. Without them, we would be set upon by snarling white Christian men coming to take our uteruses and use them to farm Kirk Cameron clones.
CLICK LIKE IF YOU’RE PRO-LIFE!

The truth is: abortion is big business. Huge business. And when you outlaw abortion in the U.S. for any reason, Planned Parenthood loses money. It doesn’t even matter to them that nearly a quarter of a billion women are missing from the world. What matters is that taking a stand against the genocide of females will cost them some dough.
You have not heard the last from me on this film or this problem. I look forward to screening It’s a Girl, bringing you more on gendercide abroad, and continuing to expose the fauxminists’ shameful failure to take a stand against it at home.
Meanwhile, visit It’sAGirlMovie.com to view the shocking trailer and find a screening near you.
LifeNews.com Note: Kristen Walker is Vice President of New Wave Feminists.This post originally appeared at the Live Action blog and is reprinted with permission.

jueves, 15 de febrero de 2018

En 35 años de política de hijo único, se asesinaron a 400 millones de niños en China comunista


Los frutos de la "revolución cultural" de uno de los más grandes criminales
de la historia, Mao Tsé Tung: más de 400 (cuatrocientos) millones de niños asesinados
en el vientre materno.

En una nota en la que también informan sobre la enorme suma de dinero que utilizan para distribuir anticonceptivos en el país, el gobierno de China dio a conocer la alarmante cifra de abortos que se realizan en esta nación asiática: 13 millones al año.
Según afirma el periódico oficial de China, el Diario del Pueblo en su versión en español, son 13 millones los abortos a pedido que se realizan en China, de los cuales el 62 por ciento se practican en mujeres cuyas edades están entre 20 y 29 años, la mayoría de ellas solteras.
Las cifras las dio a conocer el Centro de Investigación de Tecnología bajo la Comisión Nacional de Planificación Familiar y de la Salud de China.
Además, esta misma comisión indicó que entre los años 2006 y 2010 se gastó en China la astronómica cifra de 402,5 millones de dólares para distribuir anticonceptivos en todo el país.
Sobre los millones de niños que mueren en China antes de nacer, Qi Rongyi, médico jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia en un hospital de Tianjin, dijo que "el número de abortos podría ser mucho más alto” ya que "estas estadísticas contienen datos de instituciones médicas registradas y no incluyen los abortos realizados en clínicas no registradas".
El doctor también explicó que el número de adolescentes menores de 16 años que abortan se ha incrementado en un 30 por ciento.
La política del hijo único en China
Hace 35 años entró en vigor la política del hijo único en China, que obliga a las familias a tener un solo hijo o enfrentar duras sanciones. En este tiempo, 400 millones de niños han muerto por abortos forzados como parte de este programa del gobierno comunista.
En un artículo publicado a finales de 2014, Steven Mosher, presidente del Population Research Institute (PRI), recordó que los primeros niños víctimas de la política abortista del hijo único en China “tendrían hoy 35 años de edad”. Mosher fue uno de los primeros en denunciar los abusos de este programa a nivel mundial.
En su escrito, titulado “Esto es por los niños perdidos de China”, Steven Mosher pidió oraciones “por ellos y por sus madres, muchas de las cuales fueron llevadas a los centros de salud del Estado a la fuerza o con amenazas, para hacerse los abortos que nunca quisieron y que ahora lamentan profundamente”.
Mosher lamentó que “aun cuando la fecundidad de las mujeres sigue reduciéndose peligrosamente en docenas de países en todo el mundo, el mito de la sobrepoblación subsiste en las mentes y en las decisiones concretas. Las políticas públicas que denigran y socavan la vida humana van en aumento”.
El líder pro-vida alentó a unirse “a esta gesta histórica para detener esta matanza”, al tiempo que pidió donativos para sostener la actividad del Population Research Institute.
Las donaciones para el Population Research Institute, que son deducibles de impuestos en Estados Unidos, pueden realizarse a través del sitio webhttp://pop.org/donate/options
Aborto selectivo mata a más mujeres
En septiembre de 2013 la Presidenta de Derechos de la Mujer Sin Fronteras, Reggie Littlejohn, denunció que "algunos abortos forzados son tan violentos que las propias mujeres mueren (…) junto con sus bebés”, y las esterilizaciones forzadas "dan lugar a complicaciones de salud de por vida".
Littlejohn explicó que el aborto selectivo por sexo da lugar a que "un estimado de 37 millones de hombres chinos nunca se casarán, porque sus futuras esposas fueron eliminadas de forma selectiva”, y este desequilibrio en la demografía " promueve de manera poderosa la trata de mujeres y la esclavitud sexual" en todo el sudeste de Asia.
Incluso el Departamento de Estado de Estados Unidos reconoce que "la tradicional preferencia por los hijos varones, (y) políticas de reducción de natalidad" en China es un factor  de  tener "la tasa más alta de suicidio femenino de cualquier país del mundo, aproximadamente 590 mujeres al día”, indicó.
"El aborto forzado destroza a las mujeres psicológicamente", expresó Littlejohn e instó a aquellos que se oponen a la política, a que ayuden a las mujeres en el país a resistir a aquellos que la obligan a abortar o abandonar a sus hijas”.
En China hay “119 niños nacidos por cada 100 niñas", además, las bajas tasas de fertilidad, entre "1.5 a 1.7 hijos por mujer - muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 ", son la creación de una sociedad que "está envejeciendo”.
La organización que preside Littlejohn, tradujo un artículo de una mujer de la provincia de Guangdong en el sur de China, Lili Zeng, que fue publicado recientemente en el sitio de noticias chino Tianya, donde relata que "dos días antes que naciera mi bebé, siete funcionarios de planificación familiar me sostuvieron y me forzaron a abortarlo por medio de una inyección, porque no tenía un permiso de nacimiento".
En 2012, el activista ciego pro-vida Chen Guangcheng fue noticia internacional por escapar de arresto domiciliario en China y pedir ser llevado a los Estados Unidos.
Guangcheng ha trabajado para documentar los "horribles" casos de violaciones de los derechos humanos en relación a la política del hijo único en China, hablando en contra de esterilizaciones y abortos forzosos, así como otros "sufrimientos de los que no se habla", explicó Littlejohn en aquella oportunidad.
(https://www.aciprensa.com/noticias/sabes-cuantos-millones-de-abortos-se-hacen-al-ano-en-china-47919)

miércoles, 14 de octubre de 2015

400 millones de niños abortados por la siniestra política de "hijo único" en China Comunista


PEKÍN, 28 Ene. 15 / 05:47 pm (ACI/EWTN Noticias).- En una nota en la que también informan sobre la enorme suma de dinero que utilizan para distribuiranticonceptivos en el país, el gobierno de China dio a conocer la alarmante cifra de abortos que se realizan en esta nación asiática: 13 millones al año.
Según afirma el periódico oficial de China, el Diario del Pueblo en su versión en español, son 13 millones los abortos a pedido que se realizan en China, de los cuales el 62 por ciento se practican en mujeres cuyas edades están entre 20 y 29 años, la mayoría de ellas solteras.
Las cifras las dio a conocer el Centro de Investigación de Tecnología bajo la Comisión Nacional de Planificación Familiar y de la Salud de China.
Además, esta misma comisión indicó que entre los años 2006 y 2010 se gastó en China la astronómica cifra de 402,5 millones de dólares para distribuir anticonceptivos en todo el país.
Sobre los millones de niños que mueren en China antes de nacer, Qi Rongyi, médico jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia en un hospital de Tianjin, dijo que "el número de abortos podría ser mucho más alto” ya que "estas estadísticas contienen datos de instituciones médicas registradas y no incluyen los abortos realizados en clínicas no registradas".
El doctor también explicó que el número de adolescentes menores de 16 años que abortan se ha incrementado en un 30 por ciento.
La política del hijo único en China
Hace 35 años entró en vigor la política del hijo único en China, que obliga a las familias a tener un solo hijo o enfrentar duras sanciones. En este tiempo, 400 millones de niños han muerto por abortos forzados como parte de este programa del gobierno comunista.
En un artículo publicado a finales de 2014, Steven Mosher, presidente del Population Research Institute (PRI), recordó que los primeros niños víctimas de la política abortista del hijo único en China “tendrían hoy 35 años de edad”. Mosher fue uno de los primeros en denunciar los abusos de este programa a nivel mundial.
En su escrito, titulado “Esto es por los niños perdidos de China”, Steven Mosher pidió oraciones “por ellos y por sus madres, muchas de las cuales fueron llevadas a los centros de salud del Estado a la fuerza o con amenazas, para hacerse los abortos que nunca quisieron y que ahora lamentan profundamente”.
Mosher lamentó que “aun cuando la fecundidad de las mujeres sigue reduciéndose peligrosamente en docenas de países en todo el mundo, el mito de la sobrepoblación subsiste en las mentes y en las decisiones concretas. Las políticas públicas que denigran y socavan la vida humana van en aumento”.
El líder pro-vida alentó a unirse “a esta gesta histórica para detener esta matanza”, al tiempo que pidió donativos para sostener la actividad del Population Research Institute.
Las donaciones para el Population Research Institute, que son deducibles de impuestos en Estados Unidos, pueden realizarse a través del sitio webhttp://pop.org/donate/options
Aborto selectivo mata a más mujeres
En septiembre de 2013 la Presidenta de Derechos de la Mujer Sin Fronteras, Reggie Littlejohn, denunció que "algunos abortos forzados son tan violentos que las propias mujeres mueren (…) junto con sus bebés”, y las esterilizaciones forzadas "dan lugar a complicaciones de salud de por vida".
Littlejohn explicó que el aborto selectivo por sexo da lugar a que "un estimado de 37 millones de hombres chinos nunca se casarán, porque sus futuras esposas fueron eliminadas de forma selectiva”, y este desequilibrio en la demografía " promueve de manera poderosa la trata de mujeres y la esclavitud sexual" en todo el sudeste de Asia.
Incluso el Departamento de Estado de Estados Unidos reconoce que "la tradicional preferencia por los hijos varones, (y) políticas de reducción de natalidad" en China es un factor  de  tener "la tasa más alta de suicidio femenino de cualquier país del mundo, aproximadamente 590 mujeres al día”, indicó.
"El aborto forzado destroza a las mujeres psicológicamente", expresó Littlejohn e instó a aquellos que se oponen a la política, a que ayuden a las mujeres en el país a resistir a aquellos que la obligan a abortar o abandonar a sus hijas”.
En China hay “119 niños nacidos por cada 100 niñas", además, las bajas tasas de fertilidad, entre "1.5 a 1.7 hijos por mujer - muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 ", son la creación de una sociedad que "está envejeciendo”.
La organización que preside Littlejohn, tradujo un artículo de una mujer de la provincia de Guangdong en el sur de China, Lili Zeng, que fue publicado recientemente en el sitio de noticias chino Tianya, donde relata que "dos días antes que naciera mi bebé, siete funcionarios de planificación familiar me sostuvieron y me forzaron a abortarlo por medio de una inyección, porque no tenía un permiso de nacimiento".
En 2012, el activista ciego pro-vida Chen Guangcheng fue noticia internacional por escapar de arresto domiciliario en China y pedir ser llevado a los Estados Unidos.
Guangcheng ha trabajado para documentar los "horribles" casos de violaciones de los derechos humanos en relación a la política del hijo único en China, hablando en contra de esterilizaciones y abortos forzosos, así como otros "sufrimientos de los que no se habla", explicó Littlejohn en aquella oportunidad.
(https://www.aciprensa.com/noticias/sabes-cuantos-millones-de-abortos-se-hacen-al-ano-en-china-47919/)