El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
La ONU está negociando un tratado vinculante que hará de las enseñanzas de la Iglesia crímenes contra la humanidad, según informa Austin Rose, presidente de C-Fam.
Los estados miembros de la ONU están ahora negociando un tratado vinculante acerca de “crímenes contra la humanidad”. Estos son considerados, en general, como crímenes que ofenden a la totalidad de la humanidad, tales como el genocidio de los judíos por parte de los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.
El nuevo tratado pretende incluir, por ejemplo, que oponerse a la “orientación sexual e identidad de género” u obligar al "embarazo forzado" sea un nuevo “crimen contra la humanidad”.
Nuevo ataque del Nuevo Orden Mundial para obligar a todo el mundo a aprobar y permitir leyes contrarias a la ley natural
“Embarazo forzado”, según la terminología de la ONU, significa que una mujer no pueda abortar, es decir oponerse al aborto. Y oponerse a la “orientación sexual e identidad de género” significa no legitimar la ideología de género.
Este no deja de ser un nuevo ataque del Nuevo Orden Mundial, a través de uno de sus organismos -la ONU- para obligar a todo el mundo a aprobar y permitir leyes contrarias a la ley natural. Y, si fuera posible, eliminar a la Iglesia católica y los principios cristianos.
Lo que sucede en realidad es que la ONU quiere implementar un Nuevo Orden Mundial en el que estén contempladas ideologías anti-cristianas como la ideología de género, la ideología LGBT, la ideología queer, la fluidez de géneros, la homosexualidad, entre otras cosas. Puesto que solo el cristianismo se opone a estas ideologías, entonces declaran al cristianismo como enemigo de la humanidad. Como cristianos y católicos, debemos oponernos a estas ideologías, que dejan de lado a Dios y su Ley, así como a Jesucristo, el Hombre-Dios.
Unexperto especial en libertad religiosa de Naciones Unidas dice que es hora de que las principales religiones del mundo se sometan a la autoridad de la ONU y sus organismos de derechos humanos, pese a que los críticos dicen que esos organismos están regidos por opiniones extremistas e izquierdistas.
Se trata de quién debe tener la última palabra en cuestiones de derecho y política, y el experto de la ONU asegura que las ideas de esa organización deberían suprimir las creencias de las religiones convencionales.
“Rechazo firmemente cualquier afirmación de que las creencias religiosas pueden ser invocadas como una ‘justificación’ legítima para la violencia o la discriminación contra las mujeres, las niñas o las personas LGBT”, dijo Shaheed. Sin embargo, para ser claros, el cristianismo convencional no exige violencia ni discriminación a nadie, aunque algunos opositores de la creencia cristiana ortodoxa han tratado de caracterizarlo de esa manera.
Shaheed luego intentó voltear la “libertad de religión” diciendo que “el derecho a la libertad de religión protege a los individuos y no a las religiones como tales”.
Después sostuvo que las leyes basadas en la moral tradicional, que a menudo son religiosas, deben ser derogadas si entran en conflicto con las opiniones de los expertos en derechos humanos y analistas de la ONU.
Ahmed Shaheed, Relator Especial de la ONU sobre Libertad de Religión o Creencia.
“Los estados tienen la obligación de garantizar a todos, incluidas las mujeres, las niñas y las personas LGBT, un derecho igualitario a la libertad religiosa o de culto”, dijo, “incluso mediante la creación de un entorno propicio donde la autopersepción pluralista y progresista pueda manifestarse”.
Para lograr este fin, las leyes que penalizan las conductas sexuales no naturales y el aborto tendrían que ser anuladas.
Shaheed deja en claro que él sabe que las enseñanzas religiosas sobre la santidad de la vida y la moral sexual han influido en la creación de leyes en algunos países que restringen el aborto y el comportamiento homosexual. C-Fam informa que si bien el funcionario no llama directamente al cristianismo u otras religiones a cambiar sus doctrinas, sí cita la labor de expertos que han trabajado para promover reinterpretaciones “progresistas” de las tradiciones de fe.
“La noción de ‘derechos LGBT’, un concepto que recientemente ha entrado en el lenguaje de los académicos, y que no tiene consenso internacional, y mucho menos una definición formalmente aceptada, es tratado por el informe como algo dado. En contraste, las tradiciones religiosas, algunas de las cuales datan de miles de años, son tratadas como subordinadas”, señala el C-Fam.
La semana pasada, se presentó una declaración conjunta de grupos provida y profamilia que acusan a Shaheed de ignorar los derechos de los niños no nacidos y los derechos de conciencia de los profesionales de la salud que se oponen a ser obligados a participar en abortos, informó C-Fam.
La posición del Relator Especial que ocupa Shaheed es voluntaria, y aunque sus informes no son vinculantes, reflejan los esfuerzos en curso para impulsar la ideología de extrema izquierda dentro de la ONU.
Publicado en: EVANGÉLICO DIGITAL - MUNDO - Experto de ONU afirma que religiones deben inclinarse a ideología progresista
Esta semana 59 países firmaron una declaración conjunta para la “protección de la salud y los derechos sexuales y reproductivos” (eufemismo que encubre la anticoncepción y el aborto) y la promoción de “la sensibilidad de género” como respuesta a la pandemia de coronavirus.
“A medida que nuestra cadena de suministro nacional e internacional se ve afectada por esta pandemia, nos comprometemos a proporcionar a todas las mujeres y niñas en edad reproductiva productos de salud reproductiva. Y pedimos a los gobiernos de todo el mundo que garanticen el acceso total y sin trabas a todos los servicios de salud sexual y reproductiva para todas las mujeres y niñas”, dice la declaración emitida el 6 de mayo y que puede encontrarse en varios sitios web gubernamentales como el del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia, su homólogo en Canadá, el Global Affairs Canada, entre otros.
El texto, que fue firmado por 39 ministros de relaciones exteriores en nombre del “pueblo y gobiernos de 59 naciones”, se titula “Joint statement on Protecting Sexual and Reproductive Health and Rights and Promoting Gender-responsiveness in the COVID-19 crisis”.
Entre los países latinoamericanos que firmaron el documento se encuentran Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México, Uruguay y Perú. Coincidentemente en este último país, la semana pasada, varios líderes provida y médicos denunciaron que el ministro de Salud, Víctor Zamora, aprovechó la crisis del coronavirus para impulsar el aborto a través de la directiva sanitaria 094-MINSA/2020/DGIESP, con la que se permite el aborto cuando la madre tiene coronavirus.
La declaración conjunta, además, señala que ante la “amenaza sin precedentes” de la pandemia de coronavirus, que se originó en Wuhan, China, se “requiere solidaridad y cooperación entre todos los gobiernos, científicos, actores de la sociedad civil y el sector privado”.
Por tanto “la financiación de la salud y los derechos sexuales y reproductivos debe seguir siendo una prioridad para evitar un aumento de la mortalidad materna y neonatal, una mayor necesidad insatisfecha de anticoncepción y un mayor número de abortos inseguros e infecciones de transmisión sexual”, prosigue.
Luego, se vuelve a poner énfasis en que “las necesidades de salud sexual y reproductiva, incluidos los servicios de apoyo psicosocial y la protección contra la violencia de género, deben priorizarse para garantizar la continuidad”.
Al final de la declaración, se informa que los países firmantes acogen “con beneplácito los esfuerzos multilaterales" de las Naciones Unidas (ONU), incluidos el UNFPA y ONU Mujeres, la OMS, el Banco Mundial y el FMI, "hacia una respuesta coherente y global al COVID-19”.
Sobre el punto anterior, recientemente el Centro para la Familia y los Derechos Humanos (C-Fam), un grupo de defensa con sede en los Estados Unidos, publicó un artículo en el que denunció dos proyectos de resolución de la ONU sobre COVID-19 y mujeres.
“Ambas resoluciones se basan en un informe de política del Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, publicado justo antes de Pascua sobre ‘El impacto de COVID-19 en las mujeres’. El informe busca designar una lista de políticas prioritarias para proteger a las mujeres de la pandemia, entre ellas ‘servicios de salud sexual y reproductiva’”, denunció C-Fam.
El grupo de defensa subrayó que “el término ‘salud sexual y reproductiva’ se usa ampliamente para agrupar el aborto junto con políticas de salud de planificación materna y salud materna más ampliamente aceptadas”; e informó que el Gobierno de Estados Unidos “ha encabezado los esfuerzos para eliminar el término en la política de la ONU y utilizar una terminología menos ambigua”.
“Se prestó aún más atención y recursos a la ‘salud sexual y reproductiva’ en el llamado del Secretario General de la ONU al sistema de la ONU para la pandemia, que también hizo que el aborto formara parte de la respuesta de la ONU al incorporar un manual que lo califica como un derecho humano”, añade.
Finalmente, C-Fam resaltó que el Comité para la Eliminación de la Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), un panel de derechos humanos de la ONU, “también emitió su propia orientación sobre COVID-19, la cual exige a los países proporcionar “acceso confidencial a información sobre salud sexual y reproductiva como formas modernas de anticoncepción, servicios de aborto seguro y servicios post-aborto” durante la pandemia.
ONU Ginebra dice que ‘Antifa’ se expresa de forma «pacífica»
El controvertido comentario fue publicado este viernes por la cuenta de la sede de la ONU en Ginebra: “Los expertos en derechos humanos de la ONU expresan su profunda preocupación por una reciente declaración del Fiscal General de los Estados Unidos que describe a Antifa y a otros activistas antifascistas como terroristas domésticos, diciendo que socava los derechos a la libertad de expresión y de reunión pacífica en el país”.
El mensaje, que ha recibido una avalancha de críticas en esa red social, incluye una imagen de la bandera creada por los estalinistas del Partido Comunista de Alemania en la década de 1930, cuando intentaban derribar violentamente la República de Weimar utilizando la violencia mediante bandas de matones del “Rot Front”, igual que lo hacían los nacional-socialistas con los matones de las SA.
La violencia y los crímenes que la ONU finge ignorar
¿El concepto que tiene ONU Ginebra de la “libertad de expresión y de reunión pacífica” incluye el saqueo de tiendas, la destrucción de monumentos, el asesinato de 10 personas y otros actos de violencia que han estado protagonizando los extremistas en las recientes protestas en Estados Unidos?
Por supuesto, la ONU conoce esos hechos, pues son de dominio público, pero finge ignorarlos, poniendo el activismo de ultraizquierda por encima de las víctimas de esa violencia terrorista. En todo caso, si la ONU considera que los extremistas de “Antifa” no son terroristas y que sus acciones violentas son legítimas y merecen ser apoyadas, ¿por qué no predica con el ejemplo y les invita a Ginebra a vandalizar su sede? ¿O sólo considera “libertad de expresión y de reunión pacífica” a esos actos de violencia cuanto sus víctimas son ciudadanos pacíficos de EEUU que intentan defender sus negocios?
La ONU y los DDHH: 68 condenas a Israel y ninguna a Venezuela, China y Cuba
Antonio Gueres (ONU) y Tedros Adhanom (OMS). (Foto: Flickr)
Como si de banalidades se trataran, hay cosas en la vida que nunca cambian, una de ellas es la tendencia obscena de las Naciones Unidas de servir a la izquierda global. Antes era más disimulado, menos evidente, existía una intención de querer mostrarse imparciales; pero en el 2020 eso cambió por completo y la ONU —junto a varias de sus agencias— se ha quitado la careta para revelar su verdadera naturaleza.
La última polémica en torno a las Naciones Unidas tuvo lugar en Twitter, donde la organización, que supuestamente vela por la paz y la seguridad internacional, dio un mensaje de apoyo a la organización de extrema izquierda Antifa; un movimiento que abiertamente hace apología al delito en su extremo desprecio por la propiedad privada, y que las últimas semanas ha firmado múltiples actos de vandalismo en los Estados Unidos escudados en las protestas raciales que suscitan en el país.
Pero a la ONU poco le interesa si Antifa pertenece al ala más radical de la izquierda global, un movimiento que arruina negocios, tumba estatuas, destroza el bien público y perjudica la vida de miles de seres humanos; el simple hecho de alzarse contra el “fascismo” o el “racismo” —de manera hipócrita y falsa, por supuesto—, ya fue suficiente para que las Naciones Unidas muestre su preocupación por la declaración del fiscal de los Estados Unidos William Barr, que llamó a Antifa “terroristas domésticos”. La ONU así se colocó en el bando de quiénes han promovido el terror en las calles estadounidenses y en contra de la administración de Donald Trump. La polémica fue tal, que el tweet fue eliminado.
Captura de pantalla del Tweet donde la ONU se solidariza con el grupo terrorista Antifa.
El grotesco historial de la ONU en el 2020 con la OMS en el foco de atención
Pero esta situación no es nueva ni sorpresiva, las Naciones Unidas ha servido como tribuna para promover la agenda progresista, que en el fondo es simplemente una forma más moderada de impulsar el socialismo y las ideas colectivistas que tanto daño le han hecho a la humanidad.
Para muestra, un cargo: António Guterres, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, ex presidente de la Internacional Socialista. Y si es exagerado decir que la ONU es manejada a diestra y siniestra por la izquierda solo porque su Secretario General fue presidente de la Internacional Socialista, solo hay que presentar un dato para rebatirlo: del total de quince agencias de la ONU, 4 son presididas por China mediante ex miembros o miembros del Partido Comunista Chino (PCCh) y en 7 de ellas tienen el segundo cargo más alto; es decir, el comunismo chino tiene una injerencia directa en 11 de las 15 agencias especializadas de la ONU.
MIA33. NACIONES UNIDAS (NY, EEUU), 28/03/2019.- Fotografía cedida por la ONU donde aparece su secretario general, António Guterres, mientras habla durante una conferencia de prensa donde anunció el lanzamiento de la declaración de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre el estado del clima mundial 2018 hoy, jueves 28 de marzo de 2019, en la sede del organismo en Nueva York (EE.UU.). El nivel y el calentamiento de los océanos siguieron aumentando en 2018 hasta alcanzar niveles récord como consecuencia del cambio climático, según datos de la OMM. EFE/Mark Garten/ONU/SOLO USO EDITORIAL/NO VENTAS
Por el contexto, donde más se nota la intervención comunista en las Naciones Unidas, es en la Organización Mundial de la Salud (OMS), agencia especializada de la ONU que se ha encargado de blindar a China durante todo el 2020 por su negligencia en el brote inicial de la pandemia.
La agencia dirigida por Tedros Adhanom, primer presidente de la OMS que no es médico y que acarrea consigo el currículum de político y exfuncionario del régimen comunista de Etiopía, además de ser miembro del Frente de Liberación Popular de Tigray —partido socialista marxista de corte étnico–, se ha pasado todo el 2020 lavándole la cara al partido comunista chino. Agradeciéndole su “transparencia”, su “compromiso” y “su gran manejo” de la pandemia generada por el COVID-19. La Organización Mundial de la Salud, la misma que nos dijo que no usemos mascarillas y que ignoró la advertencia de Taiwán —primero– y su éxito para controlar el virus —a posteiori– no ha sido más que un brazo del PCCh.
Algunos de los escándalos
Los escándalos han sido diversos y de todos los colores: una filtración de inteligencia alemana, revelada por Der Spiegel, señaló que Xi Jinping —presidente del PCCh y mandatario chino– habría hecho un pedido a Tedros Adhanom para que detuviera la alerta al mundo sobre el peligro real del coronavirus el 21 de enero.
“El 21 de enero, el líder chino Xi Jinping pidió al jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que retuviera la información sobre la transmisión entre humanos y que retrasara la advertencia de una pandemia”, indica el informe de la ‘Bundesnachrichtendienst’ (BND), Servicio Federal de Inteligencia de Alemania según Der Spiegel.
No solo eso, hace días atrás un reporte de la agencia AP reveló cómo China ocultó información valiosa del coronavirus —no facilitaron información en tiempo y forma sobre el genoma del virus y la evolución de los pacientes— durante los primeros días de enero, y la OMS, teniendo conocimientos de esta situación, decidió no solo callar y hacerse de la vista gorda, sino que incluso alabó la gestión al brote inicial por parte de China. Una bofetada para todo el mundo. La excusa del organismo fue que no quería molestar a las autoridades chinas para que estas no se volvieran más reticentes para facilitar la información.
La estrategia de la agencia de la ONU, por supuesto, no funcionó. China siguió ocultando información y hasta desinformando durante meses y la OMS fue cómplice y promotora de ello.
Preliminary investigations conducted by the Chinese authorities have found no clear evidence of human-to-human transmission of the novel #coronavirus (2019-nCoV) identified in #Wuhan, #China. pic.twitter.com/Fnl5P877VG
Un caso revelador fue el que sucedió en la Asamblea Mundial de la Salud, donde Taiwán fue excluido sin importar su éxito al momento de controlar al coronavirus. ¿Por qué esto? Por la relación China-ONU/OMS y la tensa situación diplomática y política que Taiwán y China sostienen desde hace tiempo. Apoyar a Taiwán sería ir en contra de los intereses chino-comunistas, la OMS (ONU) simplemente no pueden permitírselo.
Si la Organización Mundial de la Salud, en efecto, fuera un organismo libre e independiente en lo político e ideológico, el impacto del coronavirus en el mundo pudo haber sido mucho menor. Solo hay que hacer memoria y recordar que Taiwán advirtió a la OMS sobre una nueva enfermedad que atacaba las vías respiratorias con origen en Wuhan, pero el organismo hizo caso omiso, esperó la respuesta china y los resultados están a la vista de todos.
Más allá de la OMS
Pero que la ONU esté al servicio de la izquierda no es únicamente una cuestión de lo ocurrido durante la pandemia. El año pasado, ocurrió un giro inesperado en cuanto a la dirección de La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, más conocida como FAO, donde Qu Dongyu, ex viceministro y funcionario del PCCh, fue elegido como director general de la agencia. Qu es el primer director general chino de dicha agencia, su triunfo estuvo muy ligado al apoyo de los países africanos y su triunfo significó un gran revés para EEUU y la Unión Europea en las Naciones Unidas.
Más de un tercio de las agencias de la ONU están siendo dirigidas por algún miembro o ex miembro del Partido Comunista Chino. Al final, personas que responden a los intereses de Beijing. Diseño: @rondon_emma26, PanAm Post.
Sin ir muy lejos, para el 2018, Michelle Bachelet, expresidente chilena declarada abiertamente marxista, fue electa como alta comisionada de Derechos Humanos.
Más allá del informe publicado por la comisión de Derechos Humanos de la ONU donde se desenmascara la sistemática violación de DDHH que la tiranía chavista perpetra en Venezuela, hay que preguntarse, ¿qué ha hecho las Naciones Unidas, seriamente, para presionar a los regímenes comunistas-socialistas de Nicaragua, Cuba y Venezuela? La respuesta es absolutamente nada. Por contrario, es una organización dispuesta a oxigenarlos hasta las últimas consecuencias.
La contradicción de la ONU con respecto al caso Venezuela se desenmascara fácilmente, publican un informe contundente sobre la violación de derechos humanos, pero al mismo tiempo siguen reconociendo al representante del régimen de Maduro. ¿Qué clase de organización que abogue por el respeto a los DDHH hace eso? Es evidente el poco interés de la institución por presionar verdaderamente al régimen chavista.
La alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, saluda a Nicolás Maduro. (Archivo)
Con respecto a la tiranía castrista, la situación fue aún más aberrante: la ONU impulsó que Cuba integre el Consejo de Derechos Humanos. Sí, la misma isla donde la tiranía castrista rige con puño de hierro, reprimiendo y restringiendo las libertades de los cubanos; a los representantes de ese régimen quieren integrarlo al Consejo de Derechos Humanos.
Esto es trágico, si la Habana tiene un lugar en el tribunal del consejo de evaluación que analiza y juzga la ejemplaridad en el comportamiento de los DDHH en todas las naciones, quiere decir que los regímenes de Nicaragua y Venezuela tienen un firme aliado que abogará por ellos.
El caso de Hong Kong, ¿otro “embrujo” de China a la ONU?
Si bien Michell Bachelet espetó que la Ley de Seguridad en Hong Kong debe «debe cumplir plenamente con las obligaciones de derechos humanos de China», el PCCh ya salió al paso de las declaraciones tildándolas de “grave interferencia a la soberanía y a los asuntos internos del país”.
Al régimen chino le incomodó de sobremanera que la ONU tuviera la osadía de pedir, sin exigir, que la Ley de Seguridad que quieren imponer a Hong Kong no contravenga los Derechos Humanos.
“Este tipo de leyes nunca deben ser utilizadas para criminalizar actos y declaraciones protegidos por las leyes internacionales en materia de derechos humanos”, señaló Bachelet que no rechazó la Ley de Seguridad ni pidió un cumplimiento del tratado administrativo de 1984 —que fue registrado con la ONU como un tratado jurídicamente vinculante —y que permitió a Hong Kong gozar de autonomía y soberanía tanto de China como de la anterior colonia inglesa.
La expresidente simplemente reclamó porque no se violen los DDHH de los ciudadanos hongkoneses que actualmente se encuentran inmersos en una cruzada contra el PCCh para salvar su modelo “Un país, dos sistemas”, que les ha permitido ser una de las regiones más prosperas del mundo.
La pregunta que surge es, ¿qué hará la ONU? ¿Se animará a retar al Partido Comunista Chino con respecto al caso Hong Kong? ¿O se quedará en las tibias peticiones que le han caracterizado? Porque China no retrocederá, y seguramente, después de resolver “el problema” de Hong Kong, irán a por Taiwán. Todo ante la complaciente mirada de las Naciones Unidas.
Así que no debe sorprender: no importa ni cuándo ni dónde, la ONU siempre es servicial a la izquierda. La agenda colectivista y progresista es prioridad, los regímenes del mundo gozan porque nadie le pone un freno a su constante violación de derechos y restricción de libertades, el mundo sufre cada vez más y ve como los peores vicios de la humanidad son promovidos e impuestos desde “la institución que aboga por la paz y seguridad intencional”. Vaya mentira.
La Organización para las Naciones Unidas, surgida tras la Segunda Guerra Mundial para evitar nuevas guerras, se está convirtiendo en una agencia de imposición ideológica.
Para la ONU ya no hay mujeres, sino «personas que menstrúan»
El último ejemplo lo hemos tenido este domingo. La cuenta de Twitter oficial de UN Women, que es el organismo de la ONU para las mujeres, ha publicado un tuiteo sustituyendo la referencia a las mujeres por la expresión “people who menstruate” “(personas que menstrúan), en un disparatado intento de no ofender a las mujeres que se identifican como hombres:
De esta forma, la ONU se suma a la llamada teoría queer, la versión más radical de la ideología de género, que considera el sexo una cuestión de mera elección sin ninguna relación con la Biología. Esa teoría está entrando en colisión incluso con el feminismo de izquierdas, al borrar de hecho el concepto de mujer. Cabe preguntarse si a partir de ahora el organismo de la ONU para las mujeres pasará de llamarse “UN Women” a denominarse “UN People Who Menstruate”…
La alianza entre la izquierda y el islamismo contra la mujer en la ONU
+ ACTUALIZADO 17.6.2020 22:49h: Un Women ha borrado el tuiteo. No obstante, hice una copia aquí y ya podéis ver una captura de pantalla en esta entrada.
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Foto: Patrick Gruban. La Asamblea General de la ONU en Nueva York.
La 53º sesión de la Comisión de Población y Desarrollo de Naciones Unidas tenía previsto reunirse del 30 de marzo al 3 de abril en Nueva York.
La reunión quedó aplazada como consecuencia de la crisis del coronavirus, pero el pasado viernes 29 de mayo mantuvieron una reunión virtual y se citaron para el próximo 15 de junio. ¿El objetivo? Definir las prioridades del destino de los fondos recaudados para la reconstrucción del desastre provocado por el coronavirus.
Y las prioridades son:
Facilitar el acceso al aborto legal y seguro de mujeres y adolescentes
Facilitar el acceso a condones y anticonceptivos de jóvenes y adolescentes
Educación sexual integral a todas las edades; es decir, adoctrinamiento de género
El documento se llama”Borrador sobre población, seguridad alimentaria, nutrición y desarrollo sostenible en el contexto del coronavirus”. Sin embargo, señala lo siguiente:
“Nosotros, los representante de los gobiernos, con ocasión de la 53 sesión de la Comisión de Población y Desarrollo, en un momento de una crisis sin precedente provocada por el coronavirus nos comprometemos a asegurar para el 2030 el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo planificación familiar, información y educación y la integración de la salud reproductiva dentro de las estrategias y programas nacionales. Así mismo nos comprometemos a asegurar el acceso a la salud sexual y reproductiva y a los derechos reproductivos en sintonía con lo acordado en el Programa de Acción de la Conferencia de Población y Desarrollo y la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos emanados de Dichas cumbres”
No hace falta que te diga que en el lenguaje de Naciones Unidas, “salud sexual y reproductiva” significa aborto.
¡Quieren imponer el aborto universal!
Tenemos que parar esta barbarie. Al firmar esta campaña estarás enviando un email a los altos responsables de la Comisión de Población y Desarrollo de Naciones Unidas.
Leo con preocupación el borrador del documento que pretenden aprobar para la reunión del próximo 15 de junio.
En lugar de centrarse en la seguridad alimentaria y en la salida de la crisis, priorizan el acceso al aborto y a los condones y píldora del día siguiente.
El aborto no es salud; tampoco es un derecho. Es un fracaso para la madre y para la sociedad en su conjunto.
¡El aborto no ha sido declarado nunca un derecho humano!
No traten de aprovechar la crisis del coronavirus para sus proyectos ideológicos. La ayuda al desarrollo no puede estar condicionada o sería injerencia ideológica inaceptable.
Centren sus actuaciones y esfuerzos en lo que realmente importa: el acceso universal al agua potable, la alimentación y la salud.