El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 8 de enero de 2014

No hay ninguna "píldora del día después" que no sea abortiva



La píldora del día después impide que surja una nueva vida o destruye un embrión ya fecundado? Según algunos científicos, una nueva píldora postcoital basada en el acetato de ulipristal (AUP) sólo inhibe la ovulación, de manera que desaparecen las reservas éticas.
 
Es cierto que teóricamente habría un plazo de tres días en los que esta píldora podría dispensarse sin el riesgo de que inhibiera la nidación de un embrión que ya hubiera sido fecundado, pero en la práctica no es posible descartar ese efecto abortivo. Lo explica en un detallado estudio el especialista en bioética en  medicina reproductiva Rudolf Ehmann.
 
La Asociación Federal de Ginecólogos BVF y la Sociedad Alemana de Endocrinología Ginecológica y Medicina Reproductiva DGGEF sostienen que la píldora del día después ellaONE, comercializada desde el año 2009, es un anticonceptivo no abortivo porque sólo inhibe la ovulación y no la nidación.
 
Asesorado por estas entidades, el cardenal Joachim Meisner autorizó, a principios de 2013, que hospitales católicos de su diócesis, Colonia, dispensaran esta pastilla en casos de violación.
 
Ahora, el estudio de Ehmann demuestra que no existe ninguna píldora del día después que únicamente inhiba la ovulación, sino que todas –también la ellaONE- buscan, además, el efecto de impedir la nidación del embrión en caso de haber habido fecundación.
 
La sustancia activa de ellaONE es el acetato de ulipristal (AUP), que en anticoncepción de emergencia está reemplazando al levonorgestrel (LNG), una sustancia con bastante mala prensa en la que se basan las anteriores píldoras del día después (Postinor, Norlevo, PiDaNa, Vikela,…).
 
El AUP se presenta como un inhibidor de la ovulación que puede tomarse en un periodo de hasta tres días sin riesgo de una inhibición de la nidación.
 
Sin embargo, el nuevo estudio indica que además de inhibir la ovulación, inhibe también la nidación (es decir, destruye la vida) y puede provocar daños al embrión.
 
Como modulador selectivo de los receptores de progesterona, invalida el efecto de esta hormona en los órganos genitales internos de la mujer, modificando la función tubular y el endometrio de tal manera que una nidación del embrión es imposible”, explica el estudio.
 
“Además de las pruebas documentadas, descubrimos afirmaciones contradictorias de quienes sostienen que el AUP únicamente inhibe la ovulación, contradicciones que a su vez confirman el efecto inhibidor de la nidación –denuncia-. Asimismo, existen declaraciones inequívocas de las empresas Watson y HRA, distribuidoras de ellaOne, respecto a su efecto inhibidor de la nidación”.
 
¿Tres días sin reservas éticas?
 
Respecto al plazo en el que podría ingerirse la píldora sin riesgos de inhibir la nidación y por tanto causar la muerte al embrión, la investigación afirma que “en la práctica no se pueden delimitar estos tres días con suficiente seguridad”.
 
Para determinar unos posibles días del ciclo en los que esta píldora sólo inhibiera la ovulación, habría que analizar cuidadosamente el ciclo, como mínimo la mucosa para delimitar la fase fértil. Además, podría ayudar la realización de un ultrasonido vaginal para determinar el tamaño folicular o de un posible cuerpo lúteo y del espesor endometrial, y una prueba rápida de progesterona en la orina. Pero todo esto no resulta realista, y menos después de una violación.
 
“¿Cómo puede saber un médico de urgencias en estas circunstancias cuál es el periodo de tiempo correcto y justificable? –se pregunta Ehmann-. Para asegurarse, dispensará el AUP ya que, según Brache et al., en el caso de un tamaño folicular superior a 18 la expulsión del folículo se retrasaría o no se produciría con una probabilidad del 60%”.
 
Y añade: “Es posible que en la práctica este porcentaje relativamente alto motive al médico a recetar el AUP, sin prestar la debida atención a la inhibición de la nidación en el 40% de los casos de una ovulación de escape”.
 
Difusión de la píldora del día después
 
El estudio aporta también interesantes datos sobre la frecuencia anual de aplicación de píldoras poscoitales, entre ellos la cifra de 12 millones de píldoras del día después en el mundo en el año 2012.
 
Las indicaciones de las asociaciones alemanas que asesoraron a la Iglesia en Alemania se basaban en un estudio realizado por Kirstina Gemzell (et al.), que preside desde hace cuatro años la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Contracepción FIAPAC.
 
Para el responsable del nuevo estudio, “evidentemente, Rabe et al. conocían el efecto inhibidor de la nidación del AUP cuando publicaron que este fármaco únicamente inhibiría la ovulación. Por lo tanto, en este contexto, esta tesis se debe interpretar como engaño intencionado al cardenal Meisner y a la Conferencia Episcopal Alemana”.
 
En su opinión, “esto es tanto más grave porque estas tergiversaciones semánticas no se refieren a objetos inanimados, sino a la existencia o no de una vida humana no nacida”.

“Es difícil de entender que se formulen afirmaciones indiferenciadas al respecto que contradicen todos los conocimientos científicos –afirma-. Sin embargo, la comprensión es más fácil, si se tiene en cuenta el interés de algunas agrupaciones ideológicas y de los fabricantes, que consiste en eludir cualquier debate ético y vender tantas píldoras del día después como sea posible”.
 
“Hasta hoy no existe en la realidad ninguna ‘píldora del día después’ que únicamente inhiba la ovulación –concluye el estudio-. Desgraciadamente, se informó al cardenal Meisner y a los obispos alemanes de forma incorrecta al respecto”.
 
¿Qué es el acetato de ulipristal (AUP)?
 
Según el estudio, el AUP es un modulador selectivo de los receptores de progesterona, es decir, antiprogestina, sucesor de la mifepristona (RU 486).
 
Para el experto, el mero hecho de una eficacia durante un periodo de tiempo de hasta 120 horas después del coito es una prueba de que no sólo inhibe la ovulación. Asimismo, el mayor grado de seguridad también es un indicio de su efecto inhibidor de la nidación, ya que la tasa de embarazo cayó, con el AUP, del 5,5% al 1,8% (con el LNG se redujo del 5,4 % al 2,6 %).
 
El libro Klinische Endokrinologie für Frauenärzte (Endocrinología para ginecólogos), publicado en 2009 por de Freimut A. Leidenberger, T. Strowitzki, O. Ortmann, indica que “Ulipristal es un modulador selectivo de receptores de progesterona (MSRP): impide el acoplamiento de la hormona sexual progesterona del cuerpo e invalida así su efecto. Se impide o se retrasa la ovulación. Se suprime la formación de las proteínas necesarias para el comienzo y mantenimiento de un embarazo”.
 
Según Brache et al., al tomar el AUP, la ovulación se retrasa o se inhibe aún durante la subida del nivel de HL, pero solamente en el 79% de los casos; por lo tanto, en el restante 21% se producen ovulaciones de escape, en las que puede haber un efecto inhibidor de la nidación.
 
Como explica el nuevo estudio, “la supresión del efecto de la progesterona por parte del AUP quita la base de vida al embrión, ya que sin la progesterona o su efecto no hay ninguna nidación y no se puede mantener el embarazo”.
 
Hasta la empresa HRA-Pharma, fabricante de las píldoras PiDaNa, basadas en LNG, y ellaOne, que contiene AUP, señala como información de fondo sobre el acetato de ulipristal que “la progesterona desempeña un papel decisivo en la procreación de muchas especies. Interviene en el control de la ovulación, nidación y el mantenimiento del embarazo”.
 
El mecanismo de acción del AUP en relación con la inhibición de la ovulación y nidación afecta al ovario, la tuba y el endometrio:
 
1)  Ovario: inhibición o retraso de la ovulación: efecto agonista sobre los receptores de la progesterona. Debido a la retroalimentación negativa se reduce la secreción y se evita el pico de la HL (eje hipotálamo-hipófisis). Es posible que se inhiba la ovulación por el efecto directo sobre el ovario.[51]
 
2)  Tuba: bloqueo de los receptores de la progesterona en la tuba, que lleva a una desregulación de la motilidad de la tuba y de la función secretora (desincronización de estos procesos), que tiene como consecuencia un transporte excesivamente rápido del embrión y cambio en la composición de la secreción de la tuba.
 
3)  Endometrio no preparado para la nidación, porque el bloqueo de los receptores PR retrasa o impide la sincronización endometrial (falta de concordancia en fases): se impide la maduración, es decir, la transformación secretora del endometrio.
 
Por otra parte, todavía no se ha demostrado la seguridad y eficacia de esta nueva sustancia activa en menores de edad, pero esto no se menciona y ellaOne se dispensa también a las jóvenes y niñas. El estudio recuerda finalmente que la contracepción poscoital no ha reducido el número de abortos.

martes, 9 de abril de 2013

El primer efecto de la "píldora del día después" es abortivo; sólo en segunda instancia es anovulatorio y anticonceptivo



Si la ovulación es inminente, la píldora no es capaz de impedirla.Los efectos secundarios del levonorgestrel incluyen: sangrado vaginal irregular, retraso de la menstruación, hipermenorrea (menstruación muy abundante), aumento de la sensibi...Ver más
La “píldora del día después” o “píldora postcoital” (también conocida como “anticoncepción oral de emergencia”) es un compuesto hormonal (levonorgestrel) que se toma tras haber mantenido una relación sexual, en la que ha fallado o no se hausado un método anticonceptivo. Su finalidad es impedir el embarazo.

La manera en la que esta píldora impide el embarazo depende del momento del ciclo en el que se haya tenido la relación sexual y de cuándo sea tomada por la mujer. Si la mujer está en periodo preovulatorio, la píldora puede impedir o retrasar la ovulación, por lo que no se producirá la fecundación que daría lugar al embarazo. Si la ovulación es inminente, la píldora no es capaz de impedirla. Por último, si la mujer está en la fase infértil de su ciclo (después de la ovulación), no hay posibilidad de embarazo, independientemente de que tome o no la píldora.
Esta hormona también tiene la capacidad de espesar el moco cervical, lo que puede dificultar la supervivencia de los espermatozoides. Sin embargo, este mecanismo no tiene tanta importancia, ya que la mujer toma la píldora después de haber tenido una relación sexual, cuando los espermatozoides están en el útero camino hacia el óvulo.

En caso de que la mujer haya ovulado y se haya producido la fecundación, el levonorgestrel podría dificultar la implantación del embrión en el útero. Algunos científicos sostienen que los cambios que provoca la píldora en el útero no son suficientes para impedir la implantación del embrión. Sin embargo, hoy día hay suficientes evidencias científicas que permitan demostrar este efecto antiimplantatorio, que es reconocido por las propias casas fabricantes. 
Los efectos secundarios del levonorgestrel incluyen: sangrado vaginal irregular, retraso de la menstruación, hipermenorrea (menstruación muy abundante), aumento de la sensibilidad mamaria, dolor de cabeza, mareos, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea y fatiga. No se aconseja su uso en niñas, ya que los datos disponibles en menores de 16 años son muy limitados. Así mismo, se desaconseja la toma repetida dentro de un ciclo menstrual porque supone un aumento excesivo de hormonas en la mujer y puede producir alteraciones importantes en el ciclo.
La eficacia de la píldora postcoital (tomada antes de que pasen 72 horas desde la relación sexual) se ha estimado entre un 49% y un 85%. Es decir, una mujer podría quedarse embarazada a pesar de haber tomado la píldora postcoital.
(extraído de: aborto cero latinoamérica)


lunes, 18 de marzo de 2013

Un equipo investigador español confirma el carácter abortivo de la píldora del día después



El investigador y farmacéutico Emilio Jesús Alegre del Rey ha presentado en el Congreso Europeo de Farmacia Hospitalaria, que acaba de terminar en París, un trabajo sobre la llamada «píldora del día después». El estudio clarifica con rigor los mecanismos de acción de la píldora, tomando los datos de la última revisión sistemática existente, realizada en el 2011.
18/03/13 4:22 PM | Imprimir | Enviar
(PpE) En síntesis, el trabajo Informe sobre la píldora del día siguiente cuantifica los mecanismos de acción de la llamada y su eficacia global clarifica que la píldora del día siguiente (PDS):
  • Evita la ovulación, pero sólo lo consigue de forma significativa si se toma al menos dos días antes de que ésta vaya a tener lugar. Así que, si éste fuera el único mecanismo de acción, sería imposible reducir mucho la probabilidad de embarazo, puesto que el día de la ovulación y el anterior constituyen la fase de máxima fertilidad del ciclo.
  • La PDS reduce la probabilidad de embarazo, y resulta que es, como mínimo, el 65%. Así hemos podido estimar, sobre la base de trabajos previos que al menos el 35% de su efecto -y puede que el 50%-, lo ejerce por acciones posteriores a la fecundación. En definitiva, eso significa que la PDS produce en muchos casos un aborto precoz porque elimina un embrión.
  • El estudio demuestra que es falso que la PDS tenga solo efecto anovulatorio, es decir que impida la ovulación porque el efecto anovulatorio ya no funciona en el día previo a la ovulación; por ello entran en acción los mecanismos post-fecundación. Pero, incluso en los días anteriores (-2 a -4), aunque casi siempre se consiga parar la ovulación, no siempre es así. Y cuando no se consigue, se producen otras alteraciones que podrían impedir la implantación. Eso sin contar que distinguir si a una mujer le falta 1 día o 2 días para ovular no parece muy realista en la práctica clínica.
  • Este estudio debería modificar la última valoración de la Federación Internacional de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FIGO), que negaba el efecto abortivo de la PDS basándose en estudios en animales, cuyo ciclo no tiene nada que ver con el de la mujer, y en el trabajo del grupo de Noe, que analizaba 35 mujeres que tomaron la PDS en fase postovulatoria, sin realizar análisis estadístico. El estudio presentado en París demuestra el efecto post-fecundación, por lo que la FIGO debería actualizar sus conclusiones.  
  • Sobre si la probabilidad de embarazo se reduce como mínimo en dos tercios tras recibir la PDS, el estudio demuestra que, tras una relación sexual, la toma de la PDS reduce al menos en un 65% (aproximadamente dos tercios) la probabilidad de embarazo. Y otro hecho comprobado es que, sin embargo, disponer de la PDS, incluso facilitarla sin receta para que se use más, no reduce los embarazos imprevistos en la población. Es algo bien conocido en la comunidad científica; la explicación de esta paradoja se desconoce; algunos autores piensan que puede ser debido a que tener un «plan B» puede inducir a aceptar mayores riesgos en el comportamiento sexual, sobre todo en los jóvenes. Por tanto, estamos produciendo abortos precoces, exponiendo a miles de mujeres a reacciones adversas y gastando recursos para nada, excepto para beneficiar económicamente a una empresa.
Como explica la Dra. María Alonso, coordinadora del Área de Medicina de Profesionales por la Ética, «la investigación de Emilio J. Alegre implica consecuencias bioéticas evidentes ya que al tener la PDS un efecto abortivo, debemos afirmarlo con claridad. En España se sigue dispensando sin límite de edad ni prescripción médica, lo cual resulta una barbaridad desde el punto de vista médico y bioético».

(extraído de infocatolica.com)