El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 8 de enero de 2014

No hay ninguna "píldora del día después" que no sea abortiva



La píldora del día después impide que surja una nueva vida o destruye un embrión ya fecundado? Según algunos científicos, una nueva píldora postcoital basada en el acetato de ulipristal (AUP) sólo inhibe la ovulación, de manera que desaparecen las reservas éticas.
 
Es cierto que teóricamente habría un plazo de tres días en los que esta píldora podría dispensarse sin el riesgo de que inhibiera la nidación de un embrión que ya hubiera sido fecundado, pero en la práctica no es posible descartar ese efecto abortivo. Lo explica en un detallado estudio el especialista en bioética en  medicina reproductiva Rudolf Ehmann.
 
La Asociación Federal de Ginecólogos BVF y la Sociedad Alemana de Endocrinología Ginecológica y Medicina Reproductiva DGGEF sostienen que la píldora del día después ellaONE, comercializada desde el año 2009, es un anticonceptivo no abortivo porque sólo inhibe la ovulación y no la nidación.
 
Asesorado por estas entidades, el cardenal Joachim Meisner autorizó, a principios de 2013, que hospitales católicos de su diócesis, Colonia, dispensaran esta pastilla en casos de violación.
 
Ahora, el estudio de Ehmann demuestra que no existe ninguna píldora del día después que únicamente inhiba la ovulación, sino que todas –también la ellaONE- buscan, además, el efecto de impedir la nidación del embrión en caso de haber habido fecundación.
 
La sustancia activa de ellaONE es el acetato de ulipristal (AUP), que en anticoncepción de emergencia está reemplazando al levonorgestrel (LNG), una sustancia con bastante mala prensa en la que se basan las anteriores píldoras del día después (Postinor, Norlevo, PiDaNa, Vikela,…).
 
El AUP se presenta como un inhibidor de la ovulación que puede tomarse en un periodo de hasta tres días sin riesgo de una inhibición de la nidación.
 
Sin embargo, el nuevo estudio indica que además de inhibir la ovulación, inhibe también la nidación (es decir, destruye la vida) y puede provocar daños al embrión.
 
Como modulador selectivo de los receptores de progesterona, invalida el efecto de esta hormona en los órganos genitales internos de la mujer, modificando la función tubular y el endometrio de tal manera que una nidación del embrión es imposible”, explica el estudio.
 
“Además de las pruebas documentadas, descubrimos afirmaciones contradictorias de quienes sostienen que el AUP únicamente inhibe la ovulación, contradicciones que a su vez confirman el efecto inhibidor de la nidación –denuncia-. Asimismo, existen declaraciones inequívocas de las empresas Watson y HRA, distribuidoras de ellaOne, respecto a su efecto inhibidor de la nidación”.
 
¿Tres días sin reservas éticas?
 
Respecto al plazo en el que podría ingerirse la píldora sin riesgos de inhibir la nidación y por tanto causar la muerte al embrión, la investigación afirma que “en la práctica no se pueden delimitar estos tres días con suficiente seguridad”.
 
Para determinar unos posibles días del ciclo en los que esta píldora sólo inhibiera la ovulación, habría que analizar cuidadosamente el ciclo, como mínimo la mucosa para delimitar la fase fértil. Además, podría ayudar la realización de un ultrasonido vaginal para determinar el tamaño folicular o de un posible cuerpo lúteo y del espesor endometrial, y una prueba rápida de progesterona en la orina. Pero todo esto no resulta realista, y menos después de una violación.
 
“¿Cómo puede saber un médico de urgencias en estas circunstancias cuál es el periodo de tiempo correcto y justificable? –se pregunta Ehmann-. Para asegurarse, dispensará el AUP ya que, según Brache et al., en el caso de un tamaño folicular superior a 18 la expulsión del folículo se retrasaría o no se produciría con una probabilidad del 60%”.
 
Y añade: “Es posible que en la práctica este porcentaje relativamente alto motive al médico a recetar el AUP, sin prestar la debida atención a la inhibición de la nidación en el 40% de los casos de una ovulación de escape”.
 
Difusión de la píldora del día después
 
El estudio aporta también interesantes datos sobre la frecuencia anual de aplicación de píldoras poscoitales, entre ellos la cifra de 12 millones de píldoras del día después en el mundo en el año 2012.
 
Las indicaciones de las asociaciones alemanas que asesoraron a la Iglesia en Alemania se basaban en un estudio realizado por Kirstina Gemzell (et al.), que preside desde hace cuatro años la Federación Internacional de Profesionales del Aborto y la Contracepción FIAPAC.
 
Para el responsable del nuevo estudio, “evidentemente, Rabe et al. conocían el efecto inhibidor de la nidación del AUP cuando publicaron que este fármaco únicamente inhibiría la ovulación. Por lo tanto, en este contexto, esta tesis se debe interpretar como engaño intencionado al cardenal Meisner y a la Conferencia Episcopal Alemana”.
 
En su opinión, “esto es tanto más grave porque estas tergiversaciones semánticas no se refieren a objetos inanimados, sino a la existencia o no de una vida humana no nacida”.

“Es difícil de entender que se formulen afirmaciones indiferenciadas al respecto que contradicen todos los conocimientos científicos –afirma-. Sin embargo, la comprensión es más fácil, si se tiene en cuenta el interés de algunas agrupaciones ideológicas y de los fabricantes, que consiste en eludir cualquier debate ético y vender tantas píldoras del día después como sea posible”.
 
“Hasta hoy no existe en la realidad ninguna ‘píldora del día después’ que únicamente inhiba la ovulación –concluye el estudio-. Desgraciadamente, se informó al cardenal Meisner y a los obispos alemanes de forma incorrecta al respecto”.
 
¿Qué es el acetato de ulipristal (AUP)?
 
Según el estudio, el AUP es un modulador selectivo de los receptores de progesterona, es decir, antiprogestina, sucesor de la mifepristona (RU 486).
 
Para el experto, el mero hecho de una eficacia durante un periodo de tiempo de hasta 120 horas después del coito es una prueba de que no sólo inhibe la ovulación. Asimismo, el mayor grado de seguridad también es un indicio de su efecto inhibidor de la nidación, ya que la tasa de embarazo cayó, con el AUP, del 5,5% al 1,8% (con el LNG se redujo del 5,4 % al 2,6 %).
 
El libro Klinische Endokrinologie für Frauenärzte (Endocrinología para ginecólogos), publicado en 2009 por de Freimut A. Leidenberger, T. Strowitzki, O. Ortmann, indica que “Ulipristal es un modulador selectivo de receptores de progesterona (MSRP): impide el acoplamiento de la hormona sexual progesterona del cuerpo e invalida así su efecto. Se impide o se retrasa la ovulación. Se suprime la formación de las proteínas necesarias para el comienzo y mantenimiento de un embarazo”.
 
Según Brache et al., al tomar el AUP, la ovulación se retrasa o se inhibe aún durante la subida del nivel de HL, pero solamente en el 79% de los casos; por lo tanto, en el restante 21% se producen ovulaciones de escape, en las que puede haber un efecto inhibidor de la nidación.
 
Como explica el nuevo estudio, “la supresión del efecto de la progesterona por parte del AUP quita la base de vida al embrión, ya que sin la progesterona o su efecto no hay ninguna nidación y no se puede mantener el embarazo”.
 
Hasta la empresa HRA-Pharma, fabricante de las píldoras PiDaNa, basadas en LNG, y ellaOne, que contiene AUP, señala como información de fondo sobre el acetato de ulipristal que “la progesterona desempeña un papel decisivo en la procreación de muchas especies. Interviene en el control de la ovulación, nidación y el mantenimiento del embarazo”.
 
El mecanismo de acción del AUP en relación con la inhibición de la ovulación y nidación afecta al ovario, la tuba y el endometrio:
 
1)  Ovario: inhibición o retraso de la ovulación: efecto agonista sobre los receptores de la progesterona. Debido a la retroalimentación negativa se reduce la secreción y se evita el pico de la HL (eje hipotálamo-hipófisis). Es posible que se inhiba la ovulación por el efecto directo sobre el ovario.[51]
 
2)  Tuba: bloqueo de los receptores de la progesterona en la tuba, que lleva a una desregulación de la motilidad de la tuba y de la función secretora (desincronización de estos procesos), que tiene como consecuencia un transporte excesivamente rápido del embrión y cambio en la composición de la secreción de la tuba.
 
3)  Endometrio no preparado para la nidación, porque el bloqueo de los receptores PR retrasa o impide la sincronización endometrial (falta de concordancia en fases): se impide la maduración, es decir, la transformación secretora del endometrio.
 
Por otra parte, todavía no se ha demostrado la seguridad y eficacia de esta nueva sustancia activa en menores de edad, pero esto no se menciona y ellaOne se dispensa también a las jóvenes y niñas. El estudio recuerda finalmente que la contracepción poscoital no ha reducido el número de abortos.

lunes, 18 de marzo de 2013

Un equipo investigador español confirma el carácter abortivo de la píldora del día después



El investigador y farmacéutico Emilio Jesús Alegre del Rey ha presentado en el Congreso Europeo de Farmacia Hospitalaria, que acaba de terminar en París, un trabajo sobre la llamada «píldora del día después». El estudio clarifica con rigor los mecanismos de acción de la píldora, tomando los datos de la última revisión sistemática existente, realizada en el 2011.
18/03/13 4:22 PM | Imprimir | Enviar
(PpE) En síntesis, el trabajo Informe sobre la píldora del día siguiente cuantifica los mecanismos de acción de la llamada y su eficacia global clarifica que la píldora del día siguiente (PDS):
  • Evita la ovulación, pero sólo lo consigue de forma significativa si se toma al menos dos días antes de que ésta vaya a tener lugar. Así que, si éste fuera el único mecanismo de acción, sería imposible reducir mucho la probabilidad de embarazo, puesto que el día de la ovulación y el anterior constituyen la fase de máxima fertilidad del ciclo.
  • La PDS reduce la probabilidad de embarazo, y resulta que es, como mínimo, el 65%. Así hemos podido estimar, sobre la base de trabajos previos que al menos el 35% de su efecto -y puede que el 50%-, lo ejerce por acciones posteriores a la fecundación. En definitiva, eso significa que la PDS produce en muchos casos un aborto precoz porque elimina un embrión.
  • El estudio demuestra que es falso que la PDS tenga solo efecto anovulatorio, es decir que impida la ovulación porque el efecto anovulatorio ya no funciona en el día previo a la ovulación; por ello entran en acción los mecanismos post-fecundación. Pero, incluso en los días anteriores (-2 a -4), aunque casi siempre se consiga parar la ovulación, no siempre es así. Y cuando no se consigue, se producen otras alteraciones que podrían impedir la implantación. Eso sin contar que distinguir si a una mujer le falta 1 día o 2 días para ovular no parece muy realista en la práctica clínica.
  • Este estudio debería modificar la última valoración de la Federación Internacional de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FIGO), que negaba el efecto abortivo de la PDS basándose en estudios en animales, cuyo ciclo no tiene nada que ver con el de la mujer, y en el trabajo del grupo de Noe, que analizaba 35 mujeres que tomaron la PDS en fase postovulatoria, sin realizar análisis estadístico. El estudio presentado en París demuestra el efecto post-fecundación, por lo que la FIGO debería actualizar sus conclusiones.  
  • Sobre si la probabilidad de embarazo se reduce como mínimo en dos tercios tras recibir la PDS, el estudio demuestra que, tras una relación sexual, la toma de la PDS reduce al menos en un 65% (aproximadamente dos tercios) la probabilidad de embarazo. Y otro hecho comprobado es que, sin embargo, disponer de la PDS, incluso facilitarla sin receta para que se use más, no reduce los embarazos imprevistos en la población. Es algo bien conocido en la comunidad científica; la explicación de esta paradoja se desconoce; algunos autores piensan que puede ser debido a que tener un «plan B» puede inducir a aceptar mayores riesgos en el comportamiento sexual, sobre todo en los jóvenes. Por tanto, estamos produciendo abortos precoces, exponiendo a miles de mujeres a reacciones adversas y gastando recursos para nada, excepto para beneficiar económicamente a una empresa.
Como explica la Dra. María Alonso, coordinadora del Área de Medicina de Profesionales por la Ética, «la investigación de Emilio J. Alegre implica consecuencias bioéticas evidentes ya que al tener la PDS un efecto abortivo, debemos afirmarlo con claridad. En España se sigue dispensando sin límite de edad ni prescripción médica, lo cual resulta una barbaridad desde el punto de vista médico y bioético».

(extraído de infocatolica.com)

sábado, 26 de enero de 2013

Fármacos que ponen fin al embarazo: Anticonceptivos post coitales



"El costo del aborto causado por la RU-486, por ejemplo, no es más barato para las mujeres; en cambio, sí es mucho más barato para los hospitales y las clínicas".
Por John Wilks B.Pharm.M.P.S.
Introducción
En este capítulo examinaremos la acción abortiva de los mencionados fármacos. También presentaremos numerosas evidencias que indican que estos tres métodos son dañinos para la integridad de la salud de la mujer. Además, al tratar cada uno de estos temas, examinaremos los distintos problemas legales relacionados con estos fármacos.
Los APC son fármacos abortivos
El uso cotidiano del término "anticonceptivos post coitales" (APC) no es el adecuado, ya que se presta a equívocos con respecto a la naturaleza de estos fármacos. En particular, se puede llegar a creer que los APC representan el desarrollo de un nuevo tipo de fármaco dentro del contexto de la amplia categoría de "anticonceptivos orales" o que los APC constituyen una nueva categoría de fármacos que antes no existía.
Ninguna de estas dos alternativas es correcta. Hemos decidido utilizar el término APC porque es el único que tanto la comunidad médica como la sociedad utilizan para referirse a este régimen de fármacos. Sin embargo, debo afirmar desde el comienzo que se trata de un término impreciso, ya que los APC se utilizan como anticonceptivos sólo en rarísimas circunstancias2.
Los fármacos que se utilizan después del coito son algunas de las distintas formulaciones de las píldoras anticoncepivas disponibles actualmente. Para lograr una acción anticonceptiva post coital, se administra la píldora en dosis elevadas durante un período de 72 horas. Existen tres tratamientos: tomar sólo progestágeno, o sólo estrógeno, o, lo que es más común, tomar ambos, estrógeno y progestágeno.
La anticoncepción post coital tiene cuatro posibles mecanismos de acción: impedir la ovulación, alterar la duración del recorrido del óvulo por las trompas de Falopio, alterar el ciclo menstrual e impedir la implantación debido al daño causado al endometrio.
Si los fármacos post coitales actuasen exclusivamente para impedir la ovulación, entonces el término anticonceptivo sería el correcto. Sin embargo, la investigación que ha publicado Grau en 1994 en la American Journal of Obstetrics and Gynecology (Revista de obstetricia y ginecología de los Estados Unidos) arrojó que los fármacos post coitales actúan principalmente para ponerle fin a un embarazo viable al interferir con el endometrio: "Este mecanismo de acción podría explicar la mayoría de los casos en los cuales se impiden los embarazos por medio de la píldora del día siguiente"3.
Harper y sus colaboradores llegaron a la misma conclusión y la publicaron en 1995 en la revista Family Planning Perspectives (Perspectivas de planificación familiar): "Las píldoras para la anticoncepción de emergencia, conocidas también como píldoras del día siguiente, son un tratamiento hormonal post coital que parece impedir la implantación del óvulo fertilizado"4.
La Dra. Diana Rabone, de Nueva Zelandia, también está de acuerdo con esta postura: "En general, los estudios sugieren que el mecanismo de acción se debe a la disfunción variable de la fase luteal, así como a un desarrollo endometrial fuera de fase --un desfase histológico del endometrio-- de tal manera que es improbable que la implantación ocurra"5.
Por lo tanto, se debe cambiar el término que describe este método de regulación de los nacimientos para fármaco que prococa el aborto. Como ha dicho el Profesor Rahwan: "La contraconcepción consiste en impedir la concepción por medio de la obstrucción de cualquiera de las fases anteriores a la fertilización del óvulo. Los mecanismos anticonceptivos incluirían...alterar la movilidad de los espermatozoides,...impedir la ovulación o impedir la unión del espermatozoide y del óvulo por medio de barreras físicas. La intercepción consiste en impedir la implantación (anidación) del óvulo que ya ha sido fertilizado, lo cual, desde el punto de vista biológico, debe considerarse por tanto una forma de aborto en las primeras etapas"6.
Efectos secundarios de los APC
Cuando solamente se utilizan estrógenos como anticonceptivos post coitales, los principales problemas que surgen están relacionados con las elevadas dosis que se suministran en exceso, con los riesgos concomitantes y los efectos secundarios. La receta de un tratamiento de 5 mg por día durante 5 días de ethinyl estradiol o de 30 mg por día durante 5 días de estrógenos conjugados "equivale a 2 años de uso de 50 ug por día de anticonceptivos orales combinados"7.
Las investigaciones que se han hecho sobre el uso de estas elevadas dosis de estrógenos mostraron que las náuseas ocurrieron en el 70% de las pacientes y los vómitos en el 33%8. También se ha expresado preocupación acerca del daño causado al suministro de óvulos durante la vida fértil de la mujer debido al consumo de dosis tan elevadas de una hormona femenina.
También se han usado los progestágenos, especialmente el norgestrel, aunque la mayor parte de las veces estos agentes se usan para el control de la natalidad post coital a largo plazo y no para situaciones de emergencia en las que se usa una sola vez. Las dosis entre 0,35 milígramo y 1 milígramo han sido efectivas, produciendo respectivamente tasas de fracaso, que han sido corregidas, de 2,2 y 2,8 embarazos por cada 100 mujeres durante un año de uso9.
Los fármacos más comúnmente usados para la anticoncepción post coital son la combinación de ethynil estradiol y levonorgestrel. Normalmente, las dos dosis necesarias de estos fármacos se toman separadamente, con un espacio de tiempo entre ellas de 12 horas dentro de las 72 horas después del coito. Este método se conoce con el nombre del régimen Yuzpe. Aproximadamente el 66% de las pacientes experimentaron náuseas y el 19% vómitos. La sensibilidad de los senos es otro efecto secundario. Se ha sugerido que los efectos secundarios del método Yuzpe son lo suficientemente desagradables como para desanimar el exceso de confianza en este método10.
Además de estos desagradables efectos secundarios, se han reportado consecuencias más serias como el embarazo ectópico: "Existen algunas evidencias de que hay una mayor incidencia de embarazos ectópicos, hasta de 1%, en los embarazos que sí ocurrieron"11.
También la literatura médica indica que las probabilidades de incidencia de formación de coágulos sanguíneos aumenta debido a las dosis elevadas suministradas a las mujeres12.
Los APC y la compra sin receta de la píldora
Cuando estaba escribiendo este libro (en junio de 1996), el uso de la píldora en dosis elevadas como APC no había sido aprobado ni en Australia ni en los Estados Unidos por las autoridades regulatorias (la Therapeutic Goods Administration [Administración de Bienes Terapéuticos] y la Food and Drug Administration [Administración de Alimentos y Fármacos]). Si un médico recetaba la píldora en dosis al nivel de los APC, estaba recetando fuera de las directrices aprobadas (lo cual se conoce con el nombre de recetar fuera de los límites de la licencia). Esta manera de recetar hace que el facultativo se encuentre en una situación legalmente vulnerable si una paciente sufre una notable reacción adversa al fármaco. Recetar según las directrices aprobadas para el uso terapéutico de un fármaco constituye la salvaguarda del médico contra el litigio, así como una prueba tangible del cumplimiento de su deber en el cuidado de la salud.
Las implicaciones legales del uso de la píldora como anticonceptivo post coital se extienden más aún debido a la promoción actual en Australia, Estados Unidos y Gran Bretaña en favor de retirar la píldora de la actual categoría de fármacos que se adquieren solamente por medio de una receta y de trasladarla a la categoría de los que se pueden adquirir sin ella.
El entusiasmo de los que promueven este cambio no ha sido correspondido por parte de los que tendrían que rendir cuentas, tanto a nivel ético como legal, en el caso de que una mujer sufriese una reacción adversa por causa de los APC: los farmacéuticos y los fabricantes de fármacos. La razón del poco entusiasmo no es díficil de entender. La poderosa capacidad de las hormonas femeninas para afectar a cada uno de los aspectos del cuerpo de la mujer exige la elaboración de un detallado historial clínico y la realización de un examen físico que incluya la prueba del embarazo13.
Estos requisitos son obligatorios. Solamente un médico tiene las credenciales para cumplirlos. Apartarse de este modelo del cuidado de la salud, por cualquier motivo, es extremadamente imprudente. Retirar estos potentes fármacos de la categoría de los recetados trivializa la complejidad de los efectos secundarios de los mismos y, por consiguiente, rebaja la dignidad de la mujer. Significa, en realidad, que las mujeres no merecen nuestra preocupación.
Los APC como anticonceptivos
Es posible tomar la píldora del día siguiente como un anticonceptivo, pero este no es un procedimiento común o fácil, ya que hay dos condiciones que hay que considerar conjuntamente para obtener un diagnóstico completo y acertado. Primero, la mujer debe saber con exactitud en qué fase de su ciclo se encuentra. Segundo, de acuerdo con el Dr. Gerald J. McShane del St. Francis Hospital, de Peoria, Estado de Illinois, EE.UU., se debe llevar a cabo un examen de orina y de sangre para comprobar el nivel de elevación súbita pre-ovulatoria de la hormona luteinizante (LH) o el nivel post ovulatorio de la progesterona14. Estos exámenes confirman si la mujer sabe en qué fase de su ciclo se encuentra.
La constatación correcta de la fase del ciclo en que se encuentra la mujer puede ser una guía inexacta para indicar la posibilidad del embarazo, a no ser que la mujer tenga una razón particular para llevar un registro diario de su ciclo menstrual por medio de uno de los métodos de planificación natural de la familia (los cambios en el moco cervical durante el ciclo, el aumento de la temperatura y el dolor abdominal durante la ovulación). Se necesita también un elevado nivel de motivación personal para determinar correctamente el estado del ciclo. Las mujeres que practican deportes de alto nivel de actividad o los matrimonios que practican el método Billings de planificación natural de la familia serían dos grupos que llevarían a cabo este tipo de registro diario. Si la mujer cumple con este requisito, entonces el examen de sangre confirmará la exactitud de sus observaciones.
¿Qué podría revelar entonces el examen de sangre? Si la mujer cree que se encuentra en las etapas iniciales de su ciclo (días 1-9), los niveles de LH y de progesterona serían bajos. Si está cerca de la mitad del ciclo (días 10-12), entonces los niveles de progesterona estarían aumentando rápidamente como precusores de la enorme secreción de LH por parte de la glándula pituitaria, que produce la ovulación de 16 a 32 horas más tarde15. En el momento de la ovulación (día 14), los niveles de progesterona serían bastante bajos.
La súbita elevación de LH dura normalmente entre 36 y 48 horas16, y luego los niveles descienden dramáticamente. Si la fase del ciclo en que se encuentra la mujer está ubicada algunos días después de la ovulación, entonces los niveles de LH estarían bajando rápidamente; mientras que el de progesterona, secretada por el cuerpo lúteo -- que es el nombre que se le da al folículo ovárico después de soltar al óvulo -- estaría aumentando hasta alcanzar su cúspide alrededor del día 21 ó 22. Después de esto, el nivel de progesterona desciende y comienza la menstruación.
Las mujeres que llevan un registro exacto de su ciclo y que se han sometido a exámenes de sangre que comprueban dicha exactitud podrían tomar la píldora del día siguiente temprano en el ciclo y ésta actuaría como un anticonceptivo, es decir, las elevadas dosis podrían detener o atrasar la ovulación a tal punto que la fertilización no sería posible.
Para mantener un mecanismo de acción verdaderamente anticonceptivo, no se puede tomar la píldora del día siguiente cerca del día en que normalmente ocurre la ovulación. Si la píldora fracasa en impedir la ovulación, la fertilización podría ocurrir, con la consecuente pérdida del feto algunos días después debido a los nocivos efectos de la píldora en el endometrio.
Las mujeres que se encuentran en la fase de su ciclo que corresponde al día de su ovulación o a pocos días después de ella, tampoco podrían tomar la píldora del día siguiente por la misma razón: la posibilidad de la fertilización junto con un endometrio afectado podrían causar la pérdida del feto. Las mujeres que se encuentran en la fase de su ciclo que corresponde a más de 4 días después de la ovulación, no necesitan tomar ninguna píldora, porque el óvulo habría muerto ya y la fertilización no sería posible17.
Podemos entonces darnos cuenta con claridad de que la estricta observación de los signos de la fertilidad no es lo común. Normalmente se usa la anticoncepción post coital cuando se ha cometido un error [en relación al uso de anticonceptivos]. La mujer pide este tratamiento como una solución rápida a un problema que le preocupa. Según mi propia experiencia, las mujeres involucradas en esto a menudo son jóvenes, se sienten nerviosas y se encuentran solas. Frecuentemente también el hombre se ausenta vergonzosamente después del coito.
Nota del traductor: Este artículo es traducción de un fragmento del noveno capítulo de la obra de John Wilks, B.Pharm.M.P.S., A Consumer's Guide to the Pill and Other Drugs (North Melbourne, Australia: TGB Books, 1996), pp. 1, 15-24. Para obtener la versión inglesa de este libro, diríjase a la American Life League, 1179 Courthouse Rd, Stafford, VA 22554; tel.: (540) 659-4171; fax: (540) 659-2586; e-mail: jbrown@all.org, página web: http://www.all.org.
Notas: 1. R. Klein, J. Raymond y L. Dumble, RU-486: Misconceptions, Myths and Morals (Melbourne, Victoria, Australia: Spinifex Press, 1991), 52. 2. D. Olsen, "Pill Policy Will Help Victims of Rape: Hospital", The Peoria Journal Star (EE.UU.), 13 de noviembre de 1995. 3. F. Grou y I. Rodríguez, "The Morning-After Pill; How Long After?", American Journal of Obstetrics and Gynecology 171 (1994): 1529-1534. 4. Ellertson C. Harper, "Knowledge and Perceptions of Emergency Contraceptive Pills Among a College-Age Population: A Qualitative Approach", Family Planning Perspectives 27 (1995): 27. 5. D. Rabone, "Postcoital Contraception--Coping with the Morning After," Current Therapeutics (1990): 146. 6. Profesor R. Rahwan, Chemical Contraceptives, Interceptives and Abortifacients (Columbus, Ohio, EE.UU.: Division of Pharmacology, College of Pharmacy, The Ohio State University, 1995), 7. 7. Rabone, op. cit., 45. 8. G.W. Dixon, Journal of the Amerian Medical Association 244 (1980): 1336. En Micromedex Vol. 85. 9. Mogia et. al., 1974; Larrañaga et. al., 1975. En Micromedex Vol. 85. 10. Harper, op. cit., 252. 11. Rabone, op. cit., 47. 12. United States Pharmacopiel Dispensing Information (USPDI) -- Drug Information for Health Care Professionals, 12a Edición, 1992, IB. 13. Rabone, op. cit., 45. 14. D. Olsen, op. cit. 15. Merck Manual, 16a Edición, a cargo de Robert Berkow (Rahwat, New Jersey, EE.UU.: Merck and Co., Inc., 1992). 16. Ibíd. 17. Mosby's Medical, Nursing and Allied Health Dictionary, 3a Edición, 1990, a cargo de N. Darlene Como, 417. Período fértil: el tiempo del ciclo menstrual durante el cual la fertilización puede ocurrir. Los espermatozoides pueden sobrevivir de 48 a 72 horas; el óvulo vive durante 24 horas. Por lo tanto, el período fértil comienza de 2 a 3 días antes de la ovulación y dura hasta 2 ó 3 días después.
Publicado por Human Life International - Vida Humana Internacional @ 1997. Se permite la reproducción total o parcial de este escrito con fines no lucrativos y con la autorización de Vida Humana Internacional.
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