El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Vaticano: El término “género” se refiere a la identidad sexual masculina y femenina



2 de diciembre de 2019

Redacción ACI Prensa

Foto referencial. Crédito: Pixabay
Foto referencial. Crédito: Pixabay
El Vaticano señaló que entiende el término “género” o “estereotipo de género” en razón “a las diferencias sexuales basadas en la identidad masculina y femenina”.
Así lo indicó la Santa Sede en un comunicado publicado este 2 de diciembre sobre la reunión de los ministros de educación de los estados de la Convención Cultural del Consejo de Europa, realizada en París (Francia) el 26 de noviembre.
El texto señala que ese día los ministros “adoptaron una declaración en la que se comprometen a que las escuelas garanticen, desde una edad temprana, la adquisición de las competencias digitales necesarias para vivir en una sociedad democrática, en particular las que promueven la formación de un espíritu crítico, la participación ciudadana y la responsabilidad ecológica”.
“Al adherirse al texto adoptado por la Conferencia, la Delegación de la Santa Sede emitió una declaración interpretativa, recordando una vez más que entiende los términos ‘género’ o ‘estereotipos de género’ como referidos a las diferencias sexuales basadas en la identidad masculina y femenina”, destacó el comunicado.
La ideología de género o enfoque de género es una corriente que considera que el sexo no es una realidad biológica sino una construcción sociocultural. Actualmente varios gobiernos intentan imponerla a través de la educación de los niños y jóvenes.
El comunicado resaltó también que “la revolución digital plantea nuevos retos para la escuela del siglo XXI: por un lado, ofrece nuevas y potentes herramientas; por otro, requiere con una urgencia cada vez más creciente identificar criterios éticos compartidos para formar a niños y jóvenes en la utilización de la gran cantidad de datos disponibles, aprovechando su potencial y conociendo al mismo tiempo los riesgos de manipulación asociados al tratamiento masivo de datos, así como los peligros derivados de la intrusión en la esfera privada y del ciberacoso”.
La Santa Sede, que es parte en la Convención Cultural desde 1962, estuvo representada en la Conferencia por el Nuncio Paolo Rudelli, y  por Mons. Yovko Pishtiyski, consejero de nunciatura.
En su discurso, Mons. Rudelli recordó el llamado del Papa Francisco en favor de una reconstrucción del pacto educativo, “basada en la interacción de todos los implicados en la educación, principalmente los niños y los padres, en la apertura a todas las dimensiones de la persona humana, incluyendo la espiritual, y en la participación activa en el bien común, que lleva a los jóvenes a cuidar de su comunidad, de su país y de la casa común que es el planeta tierra”.
Los ministros de educación también debatieron la propuesta francesa de crear un observatorio de la enseñanza de la historia en el Consejo de Europa.

martes, 20 de noviembre de 2018

Nadie nace con un género, todo el mundo nace con un sexo

Hombre y mujer. Imagen referencial. / Pixabay

Varón y mujer, la obra de Dios Creador.

Tras más de 50 años de estudios no se ha logrado demostrar que los factores biológicos, genes u hormonas, influyan de manera determinante en el desarrollo de la orientación sexual. Los seres humanos nacen con un sexo cromosómico, genético y gonadal normalmente concordantes.

Por Nicolás Jouve -  19/11/2018

La identidad sexual, se refiere al sexo biológico, al conjunto de rasgos propios que diferencian al varón y la mujer y que se revelan desde el nacimiento, de acuerdo con la constitución orgánica genital masculina o femenina de cada persona.

Este hecho objetivo y real, con las excepciones propias de todo carácter genético no exento de variaciones debidas a mutaciones u otros factores distorsionadores, no debe confundirse con la “orientación sexual”, que de acuerdo con los Principios de Yogyakarta, un documento impulsado por las Naciones Unidas para evitar la discriminación de los colectivos LGTBI, se refiere a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento.

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Según esto, en cada persona coexisten dos planos, uno biológico y otro psicológico que no se refieren a aspectos diferentes de cada persona.

La orientación sexual forma parte de la personalidad pero no es una propiedad innata y biológica estable del ser humano. Décadas de estudios aplicando diversas metodologías: comparaciones neuro-anatómicas, concordancia de la orientación sexual entre hermanos gemelos monocigóticos, análisis de marcadores moleculares en el ADN y desequilibrios hormonales durante la gestación, no han desvelado correspondencia entre sistemas de simples o poligénicos relacionados con la homosexualidad ni cualquier otro modo de orientación sexual.

Lo que nos señala la Biología es que hay un sexo heterogamético, el varón, que genera dos tipos de espermatozoides, –unos con el cromosoma X y otros con el Y–, al 50 %, y otro homogamético, que genera solo gametos portadores del cromosoma X

En el Congreso Anual de la American Society of Human Genetics celebrado en San Francisco (California) en 2012, se presentó el estudio más completo para identificar variantes genéticas asociadas a la homosexualidad y la principal conclusión fue la inexistencia de ningún gen gay, ni se encontró ligamiento entre regiones del genoma humano con la homosexualidad.

Lo que nos señala la Biología es que hay un sexo heterogamético, el varón, que genera dos tipos de espermatozoides, –unos con el cromosoma X y otros con el Y–, al 50 %, y otro homogamético, que genera solo gametos portadores del cromosoma X. De este modo, se cumple una importante función biológica al quedar garantizada una descendencia con una proporción de sexos equivalente: 50% varones y 50% mujeres. El sexo está determinado genéticamente desde la fecundación y su significado biológico es garantizar la reproducción y por tanto en la supervivencia de la especie.

Desde el punto de vista biológico, la identidad sexual es el resultado del desarrollo del aparato reproductor interno y externo –los genitales masculino y femenino–, y también del tipo de cerebro de varón o de mujer, todo lo cual se hace posible merced a un programa de actividades genéticas perfectamente regulado en espacio y tiempo. De hecho el fenotipo sexual empieza a definirse durante el desarrollo embrionario a partir de la séptima semana merced a un gen, el gen SRY, que se localiza en el cromosoma Y, y que por tanto solo lo poseen los varones. Cuando se activa este gen, la gónada seguirá hacia el lado masculino, generando testículos. En su defecto, seguiría hacia el lado femenino, dando lugar a los ovarios. Por ello, al gen SRY se le llama también el gen conmutador de sexo.

Pero la presencia o ausencia del gen SRY solo marca el inicio de una serie de expresiones de más genes, que irán interviniendo en cascada, de forma ordenada, simultánea o sucesiva, para añadir progresivamente más elementos a la formación de las gónadas masculinas o femeninas, y más adelante, a los órganos genitales externos.

Al desarrollo gonadal que transcurre durante el primer trimestre del embarazo se une un desarrollo cerebral específicamente masculino o femenino, con diferencias estructurales notables al servicio de una paternidad o maternidad complementarias

Por citar solo algunos de los cientos de genes que intervienen, el gen SOX9, que bajo el estímulo del gen SRY promueve la disminución de la expresión del gen DAX1, lo que cierra el camino hacia el desarrollo ovárico y despeja el camino hacia la formación de los testículos. El gen AMH queda lugar a la síntesis de la hormona antimulleriana –HAM–, que contribuye a que la gónada sea masculina. El gen HSD17B1, que sintetiza la hormona testosterona y su derivada la dihidrotestosterona –DHT–, predominantes en el varón, y el gen AR, que codifica para una proteína que actúa como receptor de los andrógenos –AR–.

En ausencia del gen SRY, se activa el gen WNT4 que cierra la formación de los testículos y da lugar a la formación de los conductos de Müller, propios de las gónadas femeninas, etc., etc. Al desarrollo gonadal que transcurre durante el primer trimestre del embarazo se une un desarrollo cerebral específicamente masculino o femenino, con diferencias estructurales notables al servicio de una paternidad o maternidad complementarias, a partir del segundo mes de la gestación, bajo la influencia de las hormonas determinadas genéticamente: la testosterona, la dihidrotestosterona, el estradiol (derivado de la testosterona por acción de la enzima aromatasa), la progesterona y el cortisol. La lista de genes que intervienen en todo lo que contribuye a la identidad sexual es muy numerosa y cada vez mejor conocida.

En presencia de las hormonas testosterona y dihidrotestosterona se completa el desarrollo de los órganos genitales masculinos, internos: próstata, uretra, glándulas bulbouretrales, vesículas seminales, y externos: el pene, el epidídimo, y los conductos deferentes. En un momento más avanzado del desarrollo fetal, la testosterona controla la migración de los testículos desde el abdomen hacia el escroto o saco escrotal. De forma paralela y en ausencia de las hormonas masculinas se desarrollan los órganos genitales femeninos, internos: ovarios, trompa de Falopio y el útero, y los externos: el clítoris, la vagina, los labios, etc.

Los efectos de las mutaciones en los genes del desarrollo gonadal son la principal causa de los raros casos de disgénesis genital, como la reversión de sexo, la ambigüedad genital, el seudohermafroditismo, etc.

Sin embargo, con una incidencia inferior a uno de cada 100 nacidos, aparecen trastornos del desarrollo sexual gonadal que pueden implicar una disgénesis estructural o funcional con consecuencias en una identidad sexual, de modo que los genitales no puedan clasificarse claramente como de varón o mujer. Estas alteraciones pueden surgir como consecuencia de mutaciones en genes o por modificaciones epigenéticas en las regiones del genoma o de la cromatina en que se encuentran, de modo que sin alterar su estructura genética se induzcan cambios en su patrón de expresión. Las mutaciones y las epimutaciones en los genes que intervienen en el desarrollo gonadal pueden determinar su anulación, silenciamiento o sobreexpresión, y pueden dar lugar también a desequilibrios hormonales, con consecuencias en el desarrollo del aparato genital masculino o femenino.

Los efectos de las mutaciones en los genes del desarrollo gonadal son la principal causa de los raros casos de disgénesis genital, como la reversión de sexo, la ambigüedad genital, el seudohermafroditismo, etc. La disgénesis sexual puede deberse también a desequilibrios hormonales durante el embarazo, que pueden alterar la actividad de los genes implicados, con consecuencias en la aparición de malformaciones congénitas de los órganos genitales. Las hormonas juegan un papel importante en el modelado final de los órganos genitales externos y en el sistema nervioso central, pudiendo quedar alterada la receptividad de las hormonas que aparecerán en la pubertad y más tarde.

En cualquier caso, tras más de 50 años de estudios no se ha logrado demostrar que los factores biológicos, genes u hormonas, influyan de manera determinante en el desarrollo de la orientación sexual femenina [1] ni masculina [2].

Los seres humanos nacen con un sexo cromosómico, genético y gonadal normalmente concordantes. Sólo cuando se producen errores genéticos o desequilibrios hormonales, como los indicados durante el desarrollo, o concurre un factor distorsionador del programa genético encargado de la organogénesis gonadal se presentan los raros casos de disgénesis sexual… ¿Qué hacer?

Lo fundamental sería afianzar un diagnóstico médico, pediátrico y psicológico definitivo y fiable, como base para establecer un plan de tratamiento apropiado. Pero debe tenerse en cuenta las devastadoras consecuencias psicológicas y funcionales de una decisión precipitada. Partiendo de la base de que cada persona nace con un sexo, no con un género… Solo en los raros casos de una disgénesis sexual se deben adoptar medidas clínicas para tratar de paliar la situación. Datos avalados por la ciencia (véase el amplio informe de los psiquiatras Lawrence Mayer y Paul McHugh, de 2016), las subpoblaciones no heterosexuales tienen un riesgo más elevado de padecer problemas de salud general y salud mental que la población heterosexual. Tienen 1,5 veces más riesgo de trastornos de ansiedad, aproximadamente el doble de riesgo de depresión, 1,5 veces más riesgo de drogadicción y casi 2,5 veces más riesgo de suicidio. En los Transgénero, la tasa de intentos de suicidio a lo largo de la vida y para todas las edades se estime en un 41%. Queda aún por conocer, por falta de metaanálisis demostrativos suficientes si la discriminación y la estigmatización, que sugre los colectivos LGTBI contribuyen a elevar los riesgos indicados [3].

La Asociación Americana de Psiquiatría y la Organización Mundial de la Salud señalan que el deseo de cambio de sexo es un trastorno o una alteración de la personalidad, no de la genética ni de la fisiología humana.

[1] Peplau L.A., Spaulding, L.R. y col., (2012). The Development of Sexual Orientation in Women. Annual Review of Sex Research 10 (1): 70–99.
[2] Breedlove, S.M. (2017). Prenatal influences on human sexual orientation: expectations versus data. Archives of sexual behavior 46(6): 1583–1592.
[3] L.S, Mayer y P. R. McHugh, (2016). «Sexualidad y género. Conclusiones de la Biología, la Psicología y las Ciencias Sociales». The New Atlantis, 50.
(https://www.actuall.com/criterio/familia/nadie-nace-con-un-genero-todo-el-mundo-nace-con-un-sexo/?fbclid=IwAR3vpmz2jWXFoMlqo2Y41_4IEzVfgL9717nYyFYHnw0b6bzeH-Nkb2SXX-E)

viernes, 23 de febrero de 2018

Izquierda y género. Por Juan Manuel de Prada

Toda esta demencia de género que ha estallado, al socaire de los abusos sexuales de Weinstein, con sus cazas de brujas, sus furores censorios y sus «portavozas» chillonas (tantas y tan chillonas que ya son «portavocerío»), habría hecho las delicias de Ernesto Laclau.
Consideraba Laclau que la izquierda, si deseaba alcanzar la hegemonía política, debía arrumbar en el desván de las reliquias todo intento de democracia consensual; y, en su lugar, debía suscitar «antagonismos» en la población, sirviéndose de los movimientos y minorías emergentes. Entre tales movimientos, Laclau se refería al feminismo, en el que descubría un inmenso potencial revolucionario, si se sabía azuzar su resentimiento contra las «estructuras de opresión patriarcal». Laclau quería enervar los problemas sociales para luego sacarles rédito político; pues consideraba que sólo desde una sociedad conflictiva, erizada de «antagonismos», se podría construir una hegemonía de izquierdas. Toda la demencia de género que en estas fechas respiramos reproduce fidelísimamente el modelo de acción política diseñado por Laclau.
Otro marxista más ortodoxo, el historiador Eric Hobsbawn, se declaró en cambio abiertamente contrario a este modelo. Primeramente, Hobsbawn señalaba sin ambages que, detrás de estos movimientos, hallábamos siempre la búsqueda de ventajas egoístas, «por ejemplo, discriminación positiva, cuotas en puestos de trabajo, etcétera». Y para cuantificar mejor las ventajas egoístas que busca la ideología de género sería interesante conocer, por ejemplo, las cantidades pecuniarias, procedentes tanto de los presupuestos generales del Estado como de los fondos europeos, que se destinan a combatir las «estructuras de opresión patriarcal».
A juicio de Hobsbawn, estos movimientos ávidos de ventajas egoístas terminarían debilitando a los partidos de izquierda y dando alas a sus contrincantes. Y advertía que la izquierda sólo ha logrado conquistar el poder cuando se ha movido por causas universales; y que, cada vez que se ha movido para representar los intereses de grupos de presión o movimientos sectoriales, «perdió la capacidad de ser el centro potencial de una movilización general y popular». Así ocurrió, por ejemplo, cuando Margaret Thatcher supo aprovecharse de las reivindicaciones identitarias de diversos movimientos apacentados por la izquierda «para convertir al tradicional Partido Conservador de «toda una nación en una fuerza capaz de librar una lucha de clases militante».
A juicio de Hobsbawn, las políticas de identidad que había asumido la izquierda «no sólo aislaron a la clase trabajadora, sino que la dividieron», logrando que muchos trabajadores terminasen votando a Thatcher, que por supuesto desde el poder subvencionó opíparamente estos movimientos; pues, lejos de favorecer el ascenso de la izquierda, la debilitaban y atomizaban.
¿Tendrá razón Laclau o Hobsbawn? Sospecho que toda esta demencia de género, con sus cazas de brujas, sus furores censorios y su portavocerío aturdidor, repercutirá contra la izquierda. El odio al macho le granjeará la animadversión de una mayoría de hombres; y también la desafección de muchas feministas ecuánimes, que no soportarán verse mezcladas con burdas aprovechateguis. Como advertía Hobsbawn, «los grupos de identidad sólo tratan de sí mismos y para sí mismos, y nadie más entra en el juego. Sin coacción exterior, en condiciones normales, esta política nunca moviliza más que a una minoría, incluso dentro del grupo al que se dirige». Aunque la coacción exterior de lo políticamente correcto propicie por el momento el silencio de los corderos, la izquierda está firmando su acta de defunción.
(https://prensarepublicana.com/izquierda-genero-juan-manuel-prada/)

jueves, 3 de abril de 2014

Australia reconoce el género neutro




Una decisión del tribunal supremo australiano para amparar a Norrie, una persona no satisfecha con una operación de cambio de sexo




El Tribunal Supremo australiano ha establecido este martes que una persona pueda ser legalmente reconocida como de género “neutro”, es decir, que en su documentación podrá estar escrito: “sexo: no definido” en lugar de una de las dos opciones reconocidas hasta ahora: masculino o femenino.
 
“La ley reconoce que una persona puede no ser ni hombre ni mujer y por eso permite el registro de sexo como ‘no definido’”, se lee en la sentencia.
 
El caso se refiere a una persona de Sydney llamada Norrie que no se define ni como hombre ni como mujer y que quiso introducir una nueva categoría de género.
 
Norrie, que quiere ser llamado con este nombre, nació hombre, pero en 1989 fue operado para volverse mujer.
 
La intervención quirúrgica no resolvió, sin embargo, su ambigüedad sexual, de manera que Norrie quiso el reconocimiento de un nuevo género sexual no tradicional.
 
El notario de Nueva Gales del Sur aceptó inicialmente su petición, pero después rechazó inscribirle oficialmente con el sexo no específico.
 
Por eso, en 2010, Norrie inició una batalla legal en los tribunales que ha conducido a esta chocante decisión, que ha recibido con euforia, según él mismo ha declarado.
 
¿Dónde se encuentra el origen del problema? ¿Sólo en la sentencia? La crisis de identidad (no resuelta) que una persona como Norrie está viviendo es un drama cuyo núcleo se encuentra en la falta de una trayectoria educativa y de un cambio de compresión de sí mismo, un drama que nadie enfrenta cara a cara, tampoco la ley australiana.

(extraído de:http://www.aleteia.org/es/sociedad/noticias/australia-reconoce-el-genero-neutro-5904639333498880)

domingo, 2 de febrero de 2014

La tragedia de creer que los problemas se solucionan con un cambio de sexo


 cirugia de cambio de sexo
No está probado que un alma pueda nacer en un cuerpo equivocado.
 No existe una comprobación científica de que un alma puede nacer en un cuerpo equivocado, sin embargo, quien plantea esto – que hay que investigar más a fondo y ser cautos al recomendar a los niños un cambio de sexo como forma de solucionar problemas psicológicos -, se enfrenta con amenazas, y todo tipo de represalias en EE.UU., y también sucede en Europa y se está extendiendo por el occidente.
El Dr. Keith Ablow, Psiquiatra, ha sido blanco de amenazas de muerte por su visión de que la llamada ” transexualidad” es un dato no probado científicamente y que pone a los niños vulnerables en riesgo de procedimientos de cirugía innecesarios y confusión permanente.

LA CIRUGÍA DE CAMBIO DE SEXO PUEDE NO SER NECESARIA

El psiquiatra con sede en Massachusetts dijo que seguirá hablando sobre el tema a pesar de los peligros.
“He tenido que tomar una decisión sobre si se debo decir lo que pienso o tratar de ser empático a todo el mundo, a pesar de esas amenazas y a pesar de las llamadas de muchas personas por haber sido despojado de mis credenciales académicas”, dijo Ablow.
“Es importante que siga hablando sobre este tema, porque, al parecer, en Estados Unidos, hay miles de niños que se están preparando para una cirugía estética que puede o no puede ser necesaria
Ablow dijo que lo que hace que una persona se sienta “atrapada en el cuerpo equivocado” es una cuestión que debe ser “abierta de nuevo” por la comunidad psiquiátrica.
No sabemos como psiquiatras, precisamente, de donde viene esa falsa creencia viene dijo Ablow.
“Y si resulta que las personas que piensan que están encerradas en el cuerpo de género equivocado podrían acercarse a un bisturí, entonces vamos a ser responsables por no haber sido más diligente en la búsqueda de esas respuestas sobre de dónde viene”.

SE HAN DISPARADO NUEVAS LEYES

A principios de año, a raíz de una nueva polémica ley de California que permite a los estudiantes de las escuelas públicas elegir su propio género – independientemente de la biología – y unirse a equipos deportivos, e incluso elegir usar el baño y vestuarios a usar, Ablow atrajo la atención nacional con una editorial de Fox Noticias, llamando al tema profundamente perjudicial para todos los niños.
“El 1 de enero, los alumnos de las escuelas públicas de California podrán elegir si usar el vestuario o baños de las niñas o de los niños, en función de si se sienten femeninos o masculinos, no si son anatómicamente hombres o mujeres”, escribió Ablow.
“Sé que otros psiquiatras bien pueden estar en desacuerdo, y sé que los activistas LGBT me van a criticar, pero creo que lo que permite esta “elección” es profundamente destructivo, psicológicamente, a todos los estudiantes, incluyendo a los que se identifican como transgénero”.
“Espero continuar recibiendo amenazas de muerte y llamadas para ser despedido de mi puesto de profesor académico por lo que, porque lo he sufrido mucho”, escribió Ablow.

¿UN ALMA EN UN CUERPO EQUIVOCADO?

“Creo que los niños tienen suficiente con hacer frente a sentirse cómodos con sus cuerpos, y con la idea de la privacidad y los cambios posteriores que implican la pubertad, como para instarlos a luchar con la idea de que sus almas pueden haber nacido en cuerpos equivocados”.  
“Creo que no tenemos datos definitivos sobre que una alma de hombre o mujer en la historia del mundo haya nacido en el sexo anatómico equivocado, añadió.
“La respuesta [al artículo] ha sido tremendamente positiva de muchos sectores”, dijo Ablow, y agregó que muchas personas le enviaron correos electrónicos “expresando su consternación por las consecuencias del proyecto de ley”.
Él dijo que como psiquiatra, él piensa que tales reacciones airadas violentamente contra él a cualquier cuestionamiento de las políticas de identidad transgénero vienen desde un lugar del miedo.
Las personas están muy reacias a volver a examinar las implicaciones de hacer cosas como la inyección a los 12 años con dosis masivas de hormonas para detener la pubertad, dijo Ablow.
“Si resulta que este camino no es defendible desde un punto de vista científico, va a tener importantes implicaciones para la medicina, para los padres que guían a sus hijos en este camino, y para la psiquiatría, por no ser más vigorosa en la exigencia de evidencia científica de que las personas pueden nacer en los cuerpos equivocados”. 

MIEDO A CUESTIONAR LAS OPINIONES MAYORITARIAS

Las consecuencias también son preocupantes, argumenta Ablow, “para los transexuales propiamente”.
“Una vez que un médico – y en este caso, creo yo, un médico equivocado – le dice que todo su sufrimiento psicológico puede explicarse porque está en un cuerpo que es del género equivocado, esa perspectiva se siente como la vida y la muerte, explicó Ablow.
“Así que el refugio de esta explicación simplista – estos pensamientos acerca de estar encerrado en el cuerpo equivocado – se convierte en una defensa en contra de las preguntas más profundas que requieren mucha más exploración, y la gente no quiere pasar por ese nivel de auto-examen“.
Cuando le preguntaron si él siente que está poniendo su seguridad en riesgo al hablar sobre este tema profundamente controversial, Ablow dijo,
“Tomo las amenazas contra mi vida en serio, y tomo algunas precauciones.”
Sin embargo, agregó,
“tengo un poco de consuelo en el pensamiento de que las personas que hacen bravatas a través de Internet es poco probable que, estadísticamente, tomen medidas”. 
Ablow también se preocupa por los
millones y millones de niños estadounidenses a quienes se les dice que deben preguntarse si su género es fijo, cuando en mi opinión, lo es.”
“Hay muchas buenas intenciones, psiquiatras bien acreditados que están en desacuerdo, y yo entiendo eso”, añadió Ablow. “Pero yo no entiendo por qué no me entienden. En otras palabras, se debe estar abierto a una exploración más profunda.
“La idea de que si usted sugiere esto, y que algunas personas dicen que usted debe morir, y otras personas dicen que usted no debe pertenecer a la universidad, y que usted debe elegir entre ser condenado al ostracismo y decir lo que piensa, es una tragedia”. 
Fuentes: Life Site News, Signos de estos Tiempos