El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
Mostrando entradas con la etiqueta trata de personas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta trata de personas. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de agosto de 2014

El alquiler de vientres y sus inicuas consecuencias


MUJERES POBRES EXPLOTADAS, NIÑOS ABANDONADOS POR DISCAPACIDAD…
En las últimas semanas, han trascendido diversas noticias que dejan al descubierto los innegables problemas que acarrea el alquiler de vientres. Un niño rechazado por tener síndrome de Down, un japonés que alquiló 10 «vientres», una presentadora de TV que rechazó a su hijo por temor a tener que asumir los costos de su crianza y una nota sobre el boom del mercado de alquiler de vientre en China son algunos ejemplos que ponen en evidencia una industria biotecnológica que cosifica al niño y a la mujer.
16/08/14
(Centro de bioética/InfoCatólica) El rechazo de un niño con Síndrome de Down: la noticia más difundida corresponde a un matrimonio australiano que «alquiló» el vientre de una mujer de muy baja condición económica en Tailandia. La madre que dio a luz alega que ellos abandonaron a uno de los bebés que nació porque tiene síndrome de Down y una grave afección en el corazón. La pareja regresó a su país con la hermana gemela que no tenía ese síndrome. El contrato se habría firmado por 10.000 euros. Ahora hay una disputa para determinar qué fue lo que realmente sucedió.
Diez hijos por alquiler de vientre: Un japonés habría realizado en los últimos dos años diez contratos de alquiler de vientre en Tailandia, con diez madres contratadas como vientres de alquiler. Según la agencia EFE, la Policía investiga si este negocio de vientres de alquiler forma parte de una red de tráfico de personas.
Rechaza al hijo tenido por alquiler de vientre para no pagar su crianza: Una conocida conductora de televisión en Estados Unidos ha rechazado al hijo nacido por alquiler de vientre, afirmando que su marido quiere divorciarse de ella e iniciarle acciones para cobrar los costos de la crianza del niño. El niño nacido no es hijo biológico de la conductora, quien no quiere asumir la responsabilidad financiera de la maternidad. Ellos pagaron el alquiler de vientre y ahora la conductora quiere que un juez determine que el niño nacido no es su hijo.
El boom del mercado del alquiler de vientres en China: una nota de Ian Johnson y Cao Li en el New York Times del 2 de agosto de 2014 da cuenta del surgimiento de un mercado ilegal de subrogación (alquiler de vientres) en China, potenciado por crecientes problemas de infertilidad, la flexibilización de la política del hijo único y un imperativo cultural de tener hijos. Por 240.000 dólares se ofrecen hijos con el propio ADN, el sexo a elección y nacido de una mujer que vive cuidada pero cautiva en el área rural. Según expertos citados en la nota estarían naciendo más de 10.000 niños por año. Este mercado vincula parejas desesperadas por un hijo, con mujeres pobres desesperadas por dinero en un turbio mundo de intermediarios en línea, con clínicas privadas y costosos viajes a países extranjeros.
Estas noticias dejan en evidencia las inicuas consecuencias de la mercantilización de la transmisión de la vida que rodea a la industria de las tecnologías reproductivas y el alquiler de vientres. Mujeres pobres explotadas, niños abandonados por su discapacidad, padres que no quieren hacerse cargo de la crianza, búsqueda eugenésica de una descendencia perfecta, sospechas de trata de personas y la degradación de la vida humana considerada como mera mercancía. Un liberalismo radical asociado a la retirada del Estado de su deber de cuidar la vida, genera las condiciones para que se expanda este conjunto de injusticias que claman una respuesta integral y de fondo en resguardo de la inviolabilidad y la dignidad en la transmisión de la vida humana.
(extraído de: http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=21678)

lunes, 13 de enero de 2014

El papa Francisco horrorizado por aborto que “descarta niños”


Versión para impresiónEnviar a un amigoPDF versionExpresó su horror por los niños que “nunca podrán ver la luz” víctimas del aborto o aquellos utilizados como soldados, violentados, asesinados en conflictos o traficados en las redes de trata de personas.
(ArgentinosAlerta.org) En su discurso anual dirigido al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, que recibió en audiencia en el Palacio Apostólico del Vaticano con motivo del inicio del año, aseguró que la paz en el mundo es herida por cualquier negación de la dignidad humano.
Además del aborto y los otros flagelos, mencionó a la incapacidad de alimentarse en modo suficiente como una afrenta a la estabilidad de las naciones.
“No nos pueden dejar indiferentes los rostros de cuantos sufren el hambre, sobre todo los niños, si pensamos a la cantidad de alimento que se desperdicia cada día en muchas partes del mundo, inmersas en la que he definido en varias ocasiones como la cultura del descarte”, indicó.

Lamentó que el objeto del descarte no sea sólo el alimento o los bienes superfluos, sino incluso los mismos seres humanos que son "descartados" como si fueran "cosas no necesarias".
Sostuvo que no es posible mostrarse insensibles al drama de las multitudes obligadas a huir por la carestía, la violencia o los abusos, especialmente en el Cuerno de África y en la Región de los Grandes Lagos.
“Muchos de ellos viven como prófugos o refugiados en campos donde no vienen considerados como personas sino como cifras anónimas”, señaló en un discurso pronunciado en italiano.
“Otros, con la esperanza de una vida mejor, emprenden viajes aventurados que a menudo terminan trágicamente; (como )los numerosos emigrantes que de América Latina se dirigen a los Estados Unidos, pero sobre todo en los que de África o el Oriente Medio buscan refugio en Europa”, añadió.
En su largo mensaje Jorge Mario Bergoglio pasó revista a los primeros 10 meses de su pontificado, que se cumplen exactamente este lunes. Recordó sus viajes a Lampedusa, donde se mostró solidario con los migrantes, hasta su gira a Brasil donde se reunió con jóvenes católicos de todo el mundo.
Sostuvo que en la isla italiana pudo ver la “indiferencia generalizada” frente a las tragedias de los migrantes en el mar, una señal dramática de la pérdida de ese "sentido de la responsabilidad fraterna", sobre el que se basa toda sociedad civil.
Constató que cada vez más aumenta el número de las familias divididas y desgarradas, no sólo por la frágil conciencia de pertenencia que caracteriza el mundo actual, sino también por las difíciles condiciones en las que muchas de ellas se ven obligadas a vivir.
Estableció que a muchas de estas familias les llegan a faltar los medios de subsistencia y por ello instó a desarrollar políticas adecuadas que sostengan, favorezcan y consoliden la familia.
Según el obispo de Roma a menudo los ancianos son considerados como un peso, mientras que los jóvenes non ven ante ellos perspectivas ciertas para su vida, cuando ancianos y jóvenes son la esperanza de la humanidad.
“Los primeros aportan la sabiduría de la experiencia; los segundos nos abren al futuro, evitando que nos encerremos en nosotros mismos. Es sabio no marginar a los ancianos en la vida social para mantener viva la memoria de un pueblo”, ponderó.
Advirtió que otra herida a la paz surge de la ávida explotación de los recursos ambientales y si bien reconoció que "la naturaleza está a nuestra disposición", también afirmó que a menudo "no la respetamos, no la consideramos un don gratuito que tenemos que cuidar y poner al servicio de los hermanos".
Así apeló a la responsabilidad de cada uno para que, con espíritu fraterno, se persigan políticas respetuosas de la tierra, que es la casa de todos.
Evocó el dicho popular:
"Dios perdona siempre, nosotros perdonamos algunas veces, la naturaleza -la creación-, cuando viene maltratada, no perdona nunca".
“Hemos visto con nuestros ojos los efectos devastadores de algunas recientes catástrofes naturales. En particular, deseo recordar una vez más a las numerosas víctimas y las grandes devastaciones en Filipinas y en otros países del sureste asiático, provocadas por el tifón Haiyan”, apuntó.