El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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domingo, 16 de febrero de 2020

Reciben cristiana sepultura más de 2 mil bebés hallados muertos en casa de abortista


13 de febrero de 2020 

Redacción ACI Prensa


Los restos de más de 2.400 bebés abortados que fueron descubiertos en el garaje del fallecido médico abortista Ulrich Klopfer en septiembre de 2019, fueron enterrados este miércoles 12 de febrero en Indiana (Estados Unidos).
El entierro se llevó a cabo en el cementerio de Southlawn en South Bend, Indiana, el 12 de febrero. A la ceremonia asistió el Fiscal General de Indiana, Curtis Hill, el principal promotor de la iniciativa.
También participaron representantes de Right to Life Michiana, grupo que dirigió un servicio de oración después del discurso de Hill. 
“Hoy finalmente conmemoramos a los 2.411 bebés no nacidos cuyos restos fueron acaparados sin sentido por el Dr. Ulrich Klopfer después de que realizó los abortos entre 2000 y 2003. Estos bebés merecían algo mejor que un garaje oscuro y frío o la cajuela de un automóvil”, dijo el fiscal general de Indiana frente a la tumba.
Cathie Humbarger, directora de Right to Life en el noreste de Indiana, dijo a AP que estaba “muy agradecida de que, finalmente, los cuerpos de estos niños sean tratados con la dignidad que merecían”.
El grupo provida Susan B. Anthony List decidió hacer un “apagón” en sus redes sociales en señal de respeto: Cambió sus fotografías de perfil y, en cambio, colocó un fondo negro sobre el cual tiene escrito (en color blanco) el número total de fallecidos.
El domingo 23 de febrero, habrá una ceremonia conmemorativa adicional para honrar a los niños abortados. El acto está siendo organizado conjuntamente por Right to Life Michiana, Lake County Right to Life y Right to Life Northeast Indiana. 
El 12 de septiembre del 2019, poco más de una semana después de la muerte de Klopfer, se encontraron en su garaje los restos médicamente preservados de 2.246 bebés abortados, junto con registros de pacientes. Klopfer, que vivía en el condado de Will, Illinois, fue un conocido abortista que en un momento operó tres clínicas en todo el estado de Indiana.
En octubre de 2019, se descubrieron más restos de niños abortados en la cajuela de uno de los autos de Klopfer, lo que elevó el total a 2.411. Todos los niños fueron abortados entre 2000 y 2003, y la mayoría data del periodo de 2000 a 2002.
Durante sus décadas de carrera como abortista, se estima que Klopfer abortó a más de 30 mil niños. Su licencia médica fue suspendida temporalmente por el estado de Indiana en 2015 e indefinidamente en 2016, después de que se presentaron numerosas demandas contra él ante las autoridades estatales. 
El médico admitió haber practicado abortos en dos niñas de 13 años y no denunciar los casos al estado de manera oportuna. La junta médica del estado informó que su clínica en Fort Wayne estaba “deteriorada”, y cobró en exceso a los pacientes adultos por medicamentos para el dolor.
Klopfer también admitió haber realizado un aborto a una niña de 10 años que había sido violada por su tío, en Illinois. No denunció su caso a las autoridades.
En diciembre de 2019, la oficina del Fiscal General de Indiana publicó un informe preliminar que investiga el descubrimiento de los restos fetales. Debido a la muerte de Klopfer, no se presentarán cargos. 
“El inquietante descubrimiento de 2.411 restos fetales de las clínicas de aborto de Indiana fue un shock tanto para nuestro estado como para nuestra nación, y mi oficina se enorgullece de liderar la investigación de esta horrible situación para brindar respuestas y cercanía a todos los afectados”, dijo el Fiscal General de Indiana, Curtis Hill, en un informe preliminar de diciembre de 2019 que fue presentado por su oficina.
“Mi oficina continúa trabajando diligentemente en la investigación de las circunstancias que llevaron a este descubrimiento, y tengo la intención de proporcionar un entierro digno de estos restos de acuerdo con la ley de Indiana, para que estos restos finalmente descansen en paz”, dijo Hill.
El informe dijo que la investigación preliminar descubrió que el fallecido abortista Dr. Ulrich Klopfer no logró deshacerse de los restos fetales como lo exige la ley de Indiana.
(https://www.aciprensa.com/noticias/reciben-cristiana-sepultura-mas-de-2-mil-bebes-hallados-muertos-en-casa-de-abortista-86104?fbclid=IwAR3XCjfKVuc-p0mlec5qqVRiyFnZQHqY9JKOQP4CuuEon0-3E3A-bqC3MHA)

lunes, 5 de marzo de 2018

Un médico abortista escuchó en la basílica de Guadalupe una voz que le dijo: «¿Por qué me haces daño?»

Mientras, por primera vez desde los años 80, el imperio de los abortorios siente temblar sus cimientos sacudido por los escándalos y con la nueva Administración Trump, se va expandiendo una de las joyas de la corona de la respuesta cristiana a la maternidad. Ha crecido pacientemente, y no por las subvenciones ni por la publicidad, sino por la gracia y el sacrificio de algunas personas. Dotada de sala de parto, de habitaciones para la parturienta y su familia y de un hospital perinatal, esta clínica de la maternidad invierte la tendencia de la medicina moderna a patologizar el parto hospitalario (al tiempo que, paradójicamente, relega el aborto al ámbito privado) y a tratar el embarazo como un asunto que afecta solo a la mujer, dejándola sola ante uno de los acontecimientos más perturbadores de la vida.
Pero, ¿quién es ese hombre que ha creado la clínica Tepeyac Ob/Gyn de Virginia, que recientemente inauguró un amplio hospital perinatal (dotado de capilla) capaz de ofrecer “una gama completa de servicios de obstetricia y ginecología” y que cree “en una medicina misericordiosa, en la justicia de las Sagradas Escrituras y en las relaciones centradas en Cristo”? Su nombre es John Bruchalski, un médico que tras haber practicado abortos durante años, se convirtió y lo ha sacrificado todo para salvar a los niños del homicidio materno, ofreciendo a la Virgen toda su obra asistencial.Católico de origen, cuando estudiaba Medicina en los años 80 Bruchalski comenzó a creer que “el aborto y la anticoncepción eran cosas buenas para la mujer”. Muchos otros católicos le explicaban que las enseñanzas de la Iglesia sobre la familia, la vida y la sexualidad cambiarían al unísono con la cultura: solo era cuestión de tiempo. Esa fue la trampa en la Bruchalski decidió caer.
La voz que escuchó en Guadalupe
Y así, con el fórceps en la mano empezó a descuartizar a los niños en el útero de la siguiente manera: “Lo giraba” y luego lo aspiraba con “la cánula, que mide unos 20 centímetros de largo. Esa es la pequeña distancia que te separa del niño cuando le quitas la vida. Y pasaba de la cánula, de mis dedos, de mis brazos, hasta mi corazón. Y mi corazón se hacía cada vez más duro”. De hecho, fueron pasando los años hasta la indiferencia más absoluta: la vida del médico proseguía como si nada pasase, como si el homicidio de cientos de inocentes no tuviese consecuencias ni para él ni para sus madres. Mucho menos para el mundo. Sin embargo, “no había ni felicidad ni alegría en mis clínicas”, confiesa. Además, la difusión de la anticoncepción, considerada como panacea, más que resolver el problema del aborto o de las enfermedades de transmisión sexual, lo aumentaba: “Cada vez más relaciones se rompían, había más infecciones”. Sin embargo Bruchalski se justificaba así, como sus colegas: “Esto pasa porque la anticoncepción no está aún lo bastante extendida ni es lo bastante segura”.
Pero no había previsto la oración incesante de su madre: “Me salvó”. Cierto día, visitando el santuario de la Virgen de Guadalupe, oyó de repente oyó una voz de mujer que le decía (al principio pensó que estaba soñando): “¿Por qué me haces daño?”Pensó que tal vez era la voz de María, pero sea como fuere, Bruchalski volvió luego a su vida de siempre.
Fue entonces cuando una mañana falló el aborto que estaba practicando y el pequeño nació vivo: “Pesaba poco más de medio kilo. Llegó el médico de Neonatología, que me miró directo a los ojos y me dijo: Déjalo… es mejor así”. El pequeño respiraba.
La Virgen y la joven provida
Pocos días después la madre de Bruchalski le dijo que la acompañase en peregrinación a Medjugorje (donde desde 1981 se aparece la Virgen a seis videntes). Allí, por una gracia, se despertó en él el amor que tenía a María y Jesús cuando era niño. “Fue la simplicidad de los mensajes de la Virgen lo que me llevó a la conversión”, explica el médico: “Y también una joven belga”. Se trata de una mujer convertida a la causa provida que le dijo que sabía que la Virgen María quería comunicarse con él: “Y comenzó a decirme cosas sobre mi vida que me cambiaron”.
Al volver a casa, el médico explicó a sus superiores que nunca más volvería a practicar abortos. Bruchalski quiso hacer algo más: arrancar de sí la mentira en la que había creído y comprender de dónde venía comenzando a estudiar el magisterio de San Juan Pablo II, especialmente la “teología del cuerpo”. De hecho, la gracia recibida durante la peregrinación no fue solo la de reconocer todos sus pecados, sino también la de “comprender que había un modo auténtico de ser médico… opuesto a aquel que sostenía Planned Parenthood. La Virgen me mostró mi papel”.
En la actualidad, este doctor ayuda a las mujeres embarazadas
Ahora dirige un centro de ayuda a la maternidad
Y así, desde 1994 el médico comenzó a dirigir una centro de ayuda a la maternidad donde “estamos convencidos de que la salud depende de las relaciones de comunidad” y de que, “si amamos lo suficiente cuando practicamos la medicina, podemos crear ambientes en los que el aborto se haga impensable”. La clínica Tepeyac nunca ha tenido ánimo de lucro, porque “la Virgen dice que debemos ver a los pobres en nuestra vida cotidiana, dado que una cosa es ser un médico provida, y otra que en tu propia vida como médico llegues a ver a los pobres”. El centro ha ido creciendo en servicios y calidad. Sobre todo, dada su experiencia como abortero, Bruchalski está convencido de que, más que concentrase en soluciones como fomentar la adopción o mostrar a la madre imágenes del feto (puesto que la mujer en ese momento percibe a su hijo como un enemigo), hay que ofrecer un sentido y una esperanza, que es Cristo.
Ahora este médico da la vuelta al mundo hablando a otros profesionales y jóvenes, porque “tenemos necesidad de inspirar a los médicos a profesar su fe y a convertirse en los hombres y mujeres que Dios les ha llamado a ser”. Su experiencia de conversión demuestra que “nadie está fuera del alcance de la misericordia de Dios, nadie, nadie… La misericordia de Dios es lo que verdaderamente penetró en mi corazón”. Por eso  Bruchalski anima a la oración incluso fuera de los abortorios: “Debemos ayudarnos unos a otros, rezar unos por otros, sacrificarnos unos por otros”, seguros de que “la conversión llega, aunque no sea según nuestros tiempos”.
Artículo traducido de la Nuova Bussola Quotidiana por Carmelo López-Arias, publicado en carifilii.es
(https://enlacecatolico.info/medico-abortero-escucho-la-basilica-guadalupe-una-voz-le-dijo-me-haces-dano-impactante-testimonio/)

lunes, 8 de julio de 2013

Médica abortista aconseja: siéntate en el toilette y no llames al Servicio de Emergencias

El aborto no es una práctica médica; el médico que practica un aborto, traiciona a la profesión médica, porque la medicina es una noble profesión que procura salvar la vida humana en cualquiera de sus estadios, y si no puede salvarla, centra todos sus esfuerzos en lograr la mejor calidad de vida posible. Un médico que aborta traiciona a la Medicina al ejercer un acto brutal que destruye la vida humana, el cual no puede jamás ser llamado "acto médico", porque contradice radicalmente a la Ciencia Médica. Un "médico abortista" es una contradicción en los términos, una aberración que deshonra a la Medicina.

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Carmen-LandauLive-Action-III-e1371476897334“A new undercover video shows how a late-term abortion practitioner (Dr.Carmen Landau) abandons women during the multi-day abortion process and leaves them alone in hotel rooms to deliver babies, telling them to “just sit on the toilet.”
The video exposes abortion doctors at Southwestern Women’s Options in Albuquerque, New Mexico revealing disturbing aspects of the facility’s protocol, including the practice of leaving women alone in hotel rooms to deliver their dead children”.

“Una ola de indignación ha causado entre grupos pro-vida de Nuevo México y otros lugares de EE.UU. la revelación de que una médico estadounidense, que comparó una inyección para matar a un feto con cualquier vacuna común, estudió medicina en Cuba.
El grupo Live Action divulgó la semana pasada el audio de la conversación de la doctora Carmen Landau, consejera de la clínica de abortos de Albuquerque “Southwest Women’s Options”, con una activista embarazada de la organización.
La clínica es una de las pocas en EE.UU. que admite practicar interrupciones del embarazo inyectando una dosis letal de digoxina en el corazón o el cerebro del feto,  incluso después de las 20 semanas, tiempo de gestación a partir del cual se estima posible que la criatura sobreviva”.http://www.martinoticias.com/content/article/23588.html

viernes, 17 de mayo de 2013

Condenan en EE. UU. a cadena perpetua a médico abortista


Kermit Gosnell

El doctor Kermit Gosnell, condenado por matar a tres bebés nacidos vivos, se comprometió a renunciar a su derecho a apelar y fue librado de la pena de muerte, recibiendo cadena perpetua.

Kermit Gosnell fue condenado de asesinato en primer grado por la muerte de los bebés muertos con tijeras. El doctor de Philadelphia de 72 años de edad, renunció a sus derechos de apelación, y los fiscales le imputaron dos sentencias de cadena perpetua sin libertad condicional.

La fiscalía había solicitado la pena de muerte porque Gosnell mató a más de una persona, y sus víctimas eran especialmente vulnerables a causa de su edad. Pero la edad avanzada de Gosnell había hecho poco probable que alguna vez se ejecutará antes de que la apelación concluyera su trámite.

Gosnell será sentenciado el miércoles sobre la muerte del tercer hijo, una condena por homicidio involuntario en la muerte de un paciente y cientos de cargos menores.

Realizaba abortos tardíos

La clínica Women's Medical Society, ubicada en el oeste de Filadelfia, operó entre 1979 y 2010, hasta que fue clausurada a raíz de una queja relacionada con la prescripción ilegal de narcóticos y las autoridades descubrieron el tipo de operaciones que llevaba a cabo en el interior.

Los fiscales afirman que Gosnell realizaba abortos tardíos en un estado donde los limites se encontraban en las 24 semanas de gestación, y que cuando los bebes nacían todavía con vida utilizaba las tijeras para cortar sus espinas dorsales. 

Sin embargo, él negó estos hechos insistiendo en que todos los bebés ya estaban muertos como resultado del fármaco utilizado en el aborto.

lunes, 15 de abril de 2013

Juicio contra médico abortista revela los horrores de un abortorio en Estados Unidos



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La opinión pública descubre los horrores perpetrados en el abortorio de Kermit Gosnell en Filadelfia. Hasta el vocero del presidente Obama, Jay Carney, tuvo que experdirse sobre este macabro caso, inicialmente silenciado en los medios.
(ArgentinosAlerta.org) El juicio contra el médico abortista Kermit Gosnell, acusado de asesinar a bebés que sobrevivieron a los abortos tardíos que practicó en su clínica de Filadelfia, ha destapado el horror del negocio del aborto con la aparición de fotografías de bebés decapitados y cuerpos cercenados en su ahora llamada “casa del terror”.
Gosnell está acusado de siete cargos de asesinato en primer grado por la muerte de los niños que presuntamente fueron asesinados después de abortos que sobreviven en su clínica de Filadelfia.
La "casa del terror": la clínica abortista de Kermit Gosnell en Filadelfia
Una joven trabajadora del abortorio, Ashley Baldwin, que ahora tiene 20 años y es madre de un niño, declaró en el juicio que ella vió como el pecho de los niños se movía después de que el abortista Kermit Gosnell les clavase ya fuera del útero, unas tijeras en sus cuellos.
Otra trabajadora, Adrienne Moton, testimonió que el bebé era tan grande que tomó una foto del niño asesinado con su celular. Los peritos, a partir de la imagen, han indicado que el bebé tenía más de 24 semanas de gestación, el límite legal para el aborto en Pensilvania. Por su parte, la madre del bebé, entonces una adolescente, también testificó sobre el difícil proceso del aborto, que duró tres días.
 
Las autopsias indican que al menos dos bebés respiraron
Los fiscales dicen que tienen evidencia física, basada en las autopsias, de que dos bebés habían logrado respirar fuera de sus madres, y tienen relatos de testigos oculares que otros cinco bebés también nacieron con vida, pero poco después fueron también asesinados fuera con unas tijeras. Los trabajadores sostienen que uno de los bebés chilló y otro 'saltó' cuando fueron apuñalados en la parte posterior de sus cuellos.
Por su parte, el abogado de Gosnell, Jack McMahon, sostiene que ninguno de los bebés nacieron vivos sino que ya estaban muertos cuando fueron extraídos, ya que se les administró inyecciones de drogas letales dentro del útero de sus madres y fue el personal asistente del abortista quienes habrían cortado el cuello a los bebés. El abogado explica que sólo cortaban la médula espinal para asegurarse de que los bebés estaban muertos.
La mayoría de los fetos fueron encontrados en recipientes para comida de gatos. Otros restos fueron encontrados congelados en bolsas de plástico rojo en los mismos freezers donde el personal de la clínica abortista colocaba su vianda para el almuerzo.
La falta de cobertura en los medios de alcance nacional ha generado protestas y críticas de líderes pro-vida, congresistas y periodistas profesionales.
El congresista republicano Chris Smith llevó el caso al Pleno de la Cámara de Representantes el jueves 11 de abril, denunciando lo que él llamó un "encubrimiento de los medios nacionales " del juicio de Gosnell, quien está acusado de los asesinatos en primer grado de siete niños nacidos vivos después de un aborto fallido.
"A día de hoy, los medios de comunicación nacionales siguen desinteresados, indiferentes. ¿Por qué la censura?” El juicio sobre la ‘casa de los horrores’ de Gosnell "no atrae” a la prensa. El congresista describió cómo el juicio Gosnell está plagado de "testimonios impactante de decapitaciones, abusos, muerte y partes humanas envasadas”.
Este lunes 15 de abril, al ser consultado por los periodistas, el vocero de la Casa Blanca Jay Carney dijo que el presidente Obama estaba al tanto del juicio pero que "no tomaría ninguna posición en un juicio que se está llevando a cabo", lo cual muestra la clara postura abortista del presidente Obama.
¿Aborto legal, seguro y gratuito?

miércoles, 18 de julio de 2012

Indemnizan a un niño porque no pudieron abortarlo…





         Las tristes historias que genera la “cultura de la muerte” no dejan de sucederse, lamentablemente, día a día, a lo largo y ancho del mundo. La siguiente sucedió en España: un niño por nacer sufre un intento de ser abortado, pero la “impericia” del médico no logra su propósito, y el niño nace, milagrosamente, sano. Sin embargo, la madre del niño demanda legalmente al médico por “daños morales”, lo cual se traduce por “SUFRIMIENTO MATERNO Y PATERNO CAUSADOS POR EL FALLIDO INTENTO DE ASESINAR AL HIJO DE AMBOS EN EL VIENTRE MATERNO”.
         Para colmo de males, un tribunal de primera instancia de Palma de Mallorca condena al “médico”, no por intento de asesinato, sino por “negligencia médica”, es decir, por NO HABER CONSEGUIDO MATAR AL NIÑO POR NACER.
         El médico abortista –si puede llamarse así, porque el aborto es una negación radical de la profesión médica- fue condenado a pagar 150.000 euros por daños morales, por no haber sido “capaz” de ASESINAR AL NIÑO.
         Suena increíble, pero es lastimosamente real.