El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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miércoles, 12 de agosto de 2015

Londres da la cifra: más de dos millones de embriones destruidos en procesos de fecundación in vitro


Londres da la cifra: más de dos millones de embriones destruidos en procesos de fecundación in vitro

Lord David Alton de Liverpool, un baluarte provida en el Parlamento británico.

A preguntas de Lord David Alton de Liverpool, de 64 años, católico y uno de los más activos miembros provida del Parlamento británico, el Departamento de Salud del Reino Unido ha informado de que, según las cifras cerradas del último ejercicio disponible,entre el 1 de julio de 2013 y el 30 de junio de 2014, "el número de embriones que se dejó morir fue de 174.316".

Los que supone que en los veinticinco años transcurridos desde 1990, fecha en la que se aprobó la Ley de Fertilización Humana y Embriología, el número total de embriones humanos destruidos es de 2.227.972.

Las cifras han sido recogidas con "estupor" y "el corazón roto" por miembros de asociaciones provida. "Desde el más joven hasta el más anciano, todos compartimos la misma humanidad y la misma dignidad de seres humanos. Las últimas estadísticas de embriones humanos destruidos en procesos de FIV [Fecundación In Vitro] debería impulsarnos a trabajar aún más para defender la igualdad de derechos de los miembros más vulnerables de nuestra sociedad", declaró Fiona Bruce, presidente de Right to Life, según recoge Catholic Herald.

El director ejecutivo de dicho grupo, Peter D. Williams, lamenta además que nuestra sociedad permita "que seres humanos vulnerables sean manipulados y explotados para conveniencia y beneficio material de otros. Aún queda un largo recorrido antes de que la ley y la práctica médica se rehumanicen en su aproximación a la vida de los niños no hacidos, sea cual sea su edad gestacional".

(http://www.religionenlibertad.com/londres-da-la-cifra-mas-de-dos-millones-de-embriones-destruidos-44066.htm)

jueves, 6 de agosto de 2015

[VIDEO] La fertilización in vitro ha provocado cuatro veces más muertes que el SIDA, revela experta


Se pierden más vidas con la fertilización in vitro que con el SIDA

LIMA, 10 Sep. 14 / 02:38 pm (ACI/EWTN Noticias).- La Magister Alicia Errazquin, experta en Ética Biomédica, afirmó que desde que empezaron las fertilizaciones in vitro, han fallecido en el mundo 125 millones de niños, una cifra cuatro veces más alta que las ya muchas vidas “que se han perdido por la pandemia del SIDA”.
“Hay unos 125 millones de niños que han muerto aproximadamente desde la implementación de esta técnica hasta nuestros días”, declaró Errazquin paraACI Prensa el pasado 1 de septiembre, tomando cifras de la sociedad europea de datos.
Mientras que los fallecidos por la pandemia del SIDA “son unos 35 millones, según datos de la UNAIDS (Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH / SIDA)”, explicó la también catedrática de la Universidad Libre Internacional de las Américas con sede en Valencia, España.
De igual forma, Errazquin manifestó que la maternidad, en los actuales escenarios de la concepción humana, está alterada como consecuencia de la aplicación de las técnicas de la fertilización in vitro. La cual cambia el paradigma de la fecundación humana.
“Hace posible que un niño pueda ser generado en un laboratorio… pero el trastorno de llevar un procedimiento natural al laboratorio nunca va a poder ser transcrito totalmente. Es decir, lo ‘in vivo’ no puede hacerse ‘in vitro’”, señaló.
A su vez, resaltó que “el niño necesita generarse en el cuerpo de su madre, hacerse en el cuerpo de su madre” porque lo in vitro se traduce en una “peor salud para los niños que van a nacer”. Además, sostuvo que “la consecución de la técnica tiene consecuencias que son muy graves. Una de ellas es la muerte de embriones que se producen para dar un niño”.
Más adelante, Errazquin hizo referencia a los estudios del psiquiatra neonatal francés Benoît Bayle, que ha podido llevar una estadística sobre el comportamiento que manifiestan los niños que han sido producto de la fertilización in vitro.
“Por un lado hay niños que manifiestan un sentimiento de culpa por pensar que ellos están vivos y han muerto muchos hermanos suyos para que él esté vivo. Y por otro lado hay una manifestación de un comportamiento de ser todopoderoso e invulnerable que diríamos ‘a pesar de todos los controles que he sufrido, yo aquí estoy’”, describió.
Ante todo esto, ella presenta la alternativa de la Naprotecnología, una tecnología de la procreación natural que es restitutiva de la fertilidad. Las diferentes evaluaciones de este tratamiento “permiten conocer cuáles son las razones de esa infertilidad y poder ser tratada”, explicó la catedrática.
Dentro de las razones para la infertilidad se encuentran la de tipo físico y emocional. “Puede haber por ejemplo una obstrucción de trompa, un impedimento de la llegada, o puede haber una razón que sea emocional, afectiva que debe ser tratada. En fin, es conocer cuáles son las reales razones de la infertilidad”, añadió.
Por último, enfatizó que “esto es muy diferente a la fertilización in vitro, porque la fertilización in vitro lo que hace es conseguir un niño de modo artificial, en un laboratorio con todas las consecuencias que veíamos, mientras  que esto es restitutivo de una función que es natural, la de la fertilidad”.
Etiquetas: Fecundación In VitroMuerteSIDAHIV/VIH
(Fuente: https://www.aciprensa.com/noticias/video-la-fertilizacion-in-vitro-ha-provocado-cuatro-veces-mas-muertes-que-el-sida-revela-experta-16607/#.VBNwNJEvX-Y.facebook)

viernes, 10 de enero de 2014

La Fecundación in Vitro, práctica eugenésica disfrazada de altruismo científico

La fecundación in Vitro no es compatible con el respeto a la vida ( 2012).

En ocasiones, comentaristas de este blog plantean la siguiente cuestión acerca de la licitud de la inseminación artificial: si una pareja desea tener un hijo y el marido o la mujer son estériles, ¿qué tiene de malo recurrir a los avances de la ciencia para poder ser padres? ¿Por qué negar el derecho a ser padres a quienes podrían lograr la paternidad mediante la reproducción in Vitro?

En estas preguntas van implícitas cuestiones aparentemente nobles, pero que obvian lo principal. Primero, no existe el derecho a tener hijos. Un hijo es un ser humano, una persona con un valor y una dignidad infinita que para nada puede depender del ‘deseo’ de nadie, ni siquiera de sus padres. El hijo es un bien en sí mismo, no algo útil que conviene tener en un momento dado.
En segundo lugar, cuando nace un niño, lo importante no es el deseo de los padres, sino el bien del hijo. Por eso mismo, no se puede engendrar un hijo lesionando sus derechos, como sucede cuando se utiliza la fecundación in Vitro.
¿Por qué decimos que la FIV lesiona los derechos del niño? Porque aunque aparentemente es una técnica que está al servicio de la vida, en realidad conlleva prácticas que son verdaderos atentados a la vida humana: se expone a los embriones a un riesgo altísimo de muerte, se les hace pasar por un control de calidad y los no aptos son eliminados, se practica la eugenesia con ellos y se elige quien vive y quien muere, muchos embriones son congelados o utilizados para la investigación, se practica la reducción embrionaria (es decir se abortan algunos embriones o fetos) en caso de embarazos múltiples, etc. 

¿Alguien se atrevería a afirmar que la selección embrionaria preimplantacional es compatible con el respeto a la vida humana? ¿O que la criocongelación es respetuosa con la vida y la dignidad del embrión?

La llamada "cultura de la muerte" tiene la facultad de invertir, tergiversar, manipular, los términos y conceptos, de manera tal de hacer parecer una cosa como su opuesto. Es así como a la Fecundación In Vitro la llama "técnica científica al servicio de la vida", cuando en realidad se trata de una práctica, científica, sí, pero que lejos de estar al servicio de la vida, atenta contra ella, específicamente, atenta contra la vida humana embrionaria.
Podríamos decir que la FIV es la eugenesia elevada a categoría científica y puesta al servicio del capricho humano: por esta técnica, numerosísimos embriones son eliminados si no pasan los "controles de calidad" pertinentes; muchos otros son congelados -y estos, finalmente destruidos, si no se consigue su implantación en un tiempo determinado, o finalizan en otros laboratorios, para ser objeto de experimentos científicos- y, finalmente, un muy bajo porcentaje de ellos, son implantados. 
¿Se puede llamar "técnica científica al servicio de la vida", a una práctica eugenésica que manipula y destruye de forma tan grosera la vida humana embrionaria? 
Otra artimaña de la "cultura de la muerte" es el de utilizar argumentos sensibles y afectivos para justificar el "todo vale". Por ejemplo, el plantear el hecho de que "no tiene nada de malo recurrir a los avances de la ciencia" para proporcionar hijos a parejas estériles". Si alguien se opone, estaría negando el derecho a ser padres a quienes podrían llegar a serlo por medio de la FIV.
A esto, hay que responder que no existe un "derecho al hijo", puesto que es un don de Dios, Creador y Autor de la vida, y que como tal, debe llegar a los esponsos como fruto del amor esponsal -incluido en el acto conyugal- y no como producto de la fría manipulación de un laboratorio. Además, el niño tiene derecho a nacer en un útero materno, de modo natural, y no puede ser violentada su dignidad de persona humana embrionaria, como sucede con la FIV, cuando se somete al embrión a pruebas de calidad. 
Por otra parte, no es de ninguna manera lícito traer un niño al mundo artificialmente, como sucede con la FIV, implantarlo en el útero, cuidarlo en su gestación, hacerlo nacer y educarlo, mientras sus hermanos son descartados, congelados, o convertidos en material de experimentación científica.
Estas son algunas de las principales razones por las cuales la FIV es moralmente ilícita y nunca podrá ser aceptada.

 


martes, 11 de junio de 2013

Por qué la Fertilización In Vitro (FIV) es un grave error


En Octubre de 2009 se inauguró en la ciudad de Guadalajara, el New Hope Fertility Center (NHFC) que ofrece a las parejas llamadas “con deficiencia reproductiva” la Fecundación In Vitro (FIV). Carmen Soto enfermera encargada de la clínica explica que su filosofía es hacer todo, lo más natural posible, por lo que implantan sólo un embrión, a menos de que necesite dos o más para quedar embarazada. Comenta que los embriones que no son implantados se guardan el tiempo que decida la paciente, este es indefinido. Los almacenan ya sea para otro procedimiento en caso de falla o segundo embarazo. “Si no tiene éxito el primero siempre pueden haber más transferencias” asegura. Si la pareja ya no quiere los bebes en etapa embrionaria, se utilizan en investigación o son donados, otros los descongelan y desechan. 
Sólo en este Centro hay 200 pacientes en un año, de los cuales salen por cada uno un promedio de 4 embriones, que multiplicado por 200 pacientes da un total de 800 embriones, y ha habido sólo un bebé y 20 embarazos, por lo que 779 EMBRIONES SOBRAN. Si existen más de 4 millones resultados exitosos, y de cada uno tenemos un promedio de cuatro embriones, hay 12 MILLONES DE ELLOS EN EL LIMBO, y tal parece UN GENOCIDIO MEDICO.
Ya concebidos, no se puede decidir por ellos otro destino que no sea la vida. 
Son personas que antes de la implantación, ni siquiera son vistas como tal, son tomados como "simples cultivos" como "una cosa". Mientras puedan funcionar para la pareja son cuidados e incluso amados, cuando ya no les sirven, son desecho!. Esto es materialismo práctico y utilitarismo. De un lado, un egoísmo tal que en el afán de satisfacer un inexistente Derecho a la Paternidad puede cegar a los futuros padres la razón, de que para tener un hijo desechan tantos otros hijos o los congelan librando a su suerte el destino, y del otro lado médicos que solo ven el el procedimiento, un muy rentable negocio.
S.S. el Papa Benedicto XVI sostuvo que se "cosifica" al embrión humano al formular esta pregunta: “Cuando los seres humanos, en el estado más débil e indefenso de su existencia, SON SELECCIONADOS, MATADOS, ABANDONADOS O UTILIZADOS COMO PURO MATERIAL BIOLÓGICO, ¿cómo se puede negar que ELLOS HAN SIDO TRATADOS COMO ALGO no como alguien, cuestionando así el mismo concepto de dignidad del hombre?”. En igual sentido, el Papa Francisco, días pasados expreso por twitter: Con la “cultura del descarte”, LA VIDA HUMANA no es considerada ya un valor fundamental que hay que respetar y tutelar.
Todos fuimos embriones, bebes, niños, jóvenes, adultos y seremos ancianos hasta la muerte natural. Este es el desarrollo biológico de todo ser humano. 
Quienes no profesan un credo carecen de cuestionamientos éticos, morales, o religiosos, y de ahí es entendible que para ellos, el fin justifique los medios, pero que lleva a muchos "cristianos" a avalar esta practica ignorando la realidad científica de que todos los embriones son seres humanos, y el derecho a la vida de los embriones no implantados?...
El relativismo actual todo lo justifica, ignorando la VERDAD CREADORA SUPREMA, pues como decía Dostoievski: Solo "Si Dios no existe, todo esta permitido". 

Monica Ivone Aleman Laureano.-

martes, 18 de septiembre de 2012

La FIV: un retroceso de la humanidad, presentado como avance científico


 

         Se supone que un avance científico médico, para ser considerado tal, debe favorecer la vida humana, y contribuir a la salud y al bienestar de las personas. En caso contrario, no puede llamarse “avance” ni “progreso” científico.

         Esto es lo que sucede con la Fecundación In Vitro: no favorece la vida humana, ni contribuye a la salud ni al bienestar de las personas, toda vez que, por cada embrión “viable” –es el que presenta las condiciones eugenésicas para ser implantado-, la gran mayoría deben ser o bien desechados -los que no lograron “clasificar” reuniendo los requisitos para la viabilidad-, o en su defecto, deben ser congelados –criopreservación-, en la espera de ser algún día “descongelados” para su implantación.

         Ahora bien, estos últimos, tienen muy pocas posibilidades de sobrevivir, ya que quienes recurren a la FIV, quieren embriones “frescos”, es decir, recién producidos, puesto que los congelados, por sí mismos, son más débiles y poseen mayores posibilidades de desarrollar algún tipo de complicación. Está de más decir que la inmensa mayoría, cumplido el plazo legal para mantenerlos en estado de criopreservación, son desechados, ya que es casi nulo el porcentaje que es elegido para su implantación, por los motivos que expusimos.

         Como vemos, la FIV no presenta ningún requisito para ser considerado “avance científico”; todo lo contrario, representa un gran retroceso para la humanidad. 

(adaptado de: http://eligelavidanet.blogspot.com)

 


jueves, 15 de septiembre de 2011

Por qué es ilícita la Fecundación in Vitro (o mejor dicho, “Embrionicidio”)



Cuando se habla de la FIV, no se puede recurrir a argumentos afectivos, tales como: “Quiero un hijo”, o “La Iglesia debería actualizarse y aceptar los avances de la ciencia, para que aquellos que no pueden tener un hijo naturalmente, dejen de sufrir”.

Aún cuando el deseo de un hijo sea absolutamente lícito, no es determinante a la hora de establecer la licitud moral de la FIV, y en el caso del argumento contra la Iglesia, la respuesta es que la Iglesia no se opone “porque sí”, de modo irracional, sino que tiene razones bien fundamentadas, y la primera de todas es que, por encima del deseo de los padres de tener un hijo, están en juego una gran cantidad de vidas humanas.

Si no valen los argumentos afectivos, ¿qué argumentos damos para rechazar la FIV?

El primer argumento es de otro orden, y se refiere al embrión: puesto que en la FIV hay pérdidas de embriones en diferentes fases del proceso, y aquellos que no se “pierden” son “sobrantes” que son o congelados o desechados o usados para investigación, lo primero a determinar es el estatuto ontológico del embrión humano o, en otras palabras, “qué es” un embrión humano.

Este punto es decisivo, porque si sostenemos –como es en la realidad- que el embrión humano es una persona humana, o sea, un individuo perteneciente a la especie humana, y como tal, compuesto de alma y de cuerpo –su cuerpo está constituido, en este período del desarrollo, por la célula resultante de la unión de los gametos masculino y femenino, el cigoto-, entonces, a este embrión, le corresponden todos los derechos inherentes a todo ser humano por el solo hecho de ser un individuo humano, es decir, individuo dotado de inteligencia y de un alma espiritual, unida indisolublemente a un cuerpo.

¿Y cuál es este derecho inalienable de todo ser humano? ¡El derecho a la vida!

El primer derecho del embrión –concebido naturalmente, en la relación matrimonial, o artificialmente, por la FIV- es el derecho a la vida.

Y es esto lo que no se respeta en la FIV, por lo que dijimos antes: si no se “pierden” en el proceso de la técnica, aquellos que no son implantados –el 95% de los embriones “generados”- afrontan un destino indigno de toda indignidad, para su condición de seres humanos: o son congelados, o son utilizados en experimentos de laboratorio. Y los que son congelados, pasado un tiempo –depende de las legislaciones de los distintos países-, son desechados.

¿Qué diferencia hay, entonces, entre eliminar un niño y un embrión? La única diferencia es la palabra: en un caso se llama “infanticidio”, y en el otro, podríamos decir: “embrionicidio”. Y es así como debería llamarse la FIV:“embrionicidio” (no sabemos si esta palabra existe, pero si no existe, la proponemos como sinónimo de FIV).

Hay otras gravísimas objeciones, además de esta, la de la eliminación del embrión, para oponerse frontalmente a la FIV, como por ejemplo, la obtención de los gametos necesarios para la fecundación.

Esto último atenta contra la santidad del matrimonio –las únicas relaciones sexuales que no ofenden la santidad divina son las matrimoniales, de modo casto, es decir, cumpliendo los fines unitivos y procreativos de la sexualidad humana- y contra otro derecho del niño por nacer, que es el de ser concebido por amor, porque por su dignidad intrínseca, merece nacer como fruto del amor esponsal, y no como producto de un deseo irrefrenado de “tener un hijo a cualquier costo”.

Éstas son las principales razones, resumidas en breve espacio, por las cuales rechazamos la FIV o “embrionicidio”.

Y si alguien desea ese regalo divino que significa un hijo, y no puede, por las circunstancias que sean, concebirlo naturalmente, que recurra a la adopción, y su expectativa no será defraudada.