El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
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viernes, 23 de febrero de 2018

Declaración de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina sobre la vida humana


Declaración de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina: Respetuosos de la vida 

La vida humana es un don. Esta es una experiencia compartida de muchos hombres y mujeres, sean creyentes o no. Se refleja en el rostro de los padres cuando contemplan por primera vez a sus hijos. El anuncio de la espera de un hijo es una alegría que se comparte con familiares y amigos.

Pero a veces en la historia de otras personas no es así, no es algo deseado, esperado, decidido, aunque en ocasiones en los meses siguientes se redescubre la belleza de esa vida que viene en camino.

Para otros, la concepción de esa vida no fue fruto de un acto de amor, y hasta pudo haber sido consecuencia de una acción de abuso y violencia hacia la mujer.

Allí es cuando surge la pregunta humana y ética sobre qué hacer. En la forma de responder la pregunta se cae muchas veces en plantear un enfrentamiento entre dos personas en situación de vulnerabilidad. Por un lado la mujer, que no decidió ser madre, suele encontrarse en soledad y la mayoría de las veces en un contexto de pobreza; por otro lado, la vulnerabilidad de la vida humana concebida que no se puede defender. Debiéramos escuchar tanto a las madres embarazadas que sufrieron una terrible violencia sexual, como así también contemplar el derecho a la existencia de los inocentes que no pueden defenderse.

La pregunta humana y ética es: ¿hay que optar por una vida y eliminar a otra?

La eliminación de la vida humana del que no se puede defender instaura el principio de que los más débiles pueden ser eliminados; acepta que unos pueden decidir la muerte de otros. Hace unos años con la sanción de la Ley “Asignación Universal por Hijo”, el Honorable Congreso de la Nación demostró una vez más en su historia republicana un alto grado de sensibilidad humana a favor de la familia y de la vida de los niños y jóvenes más pobres. ¿No se podrá continuar por ese camino legislativo?

La solución o el camino para abordar estas situaciones es la implementación de políticas públicas que: 

- Establezcan como prioritaria la educación sexual integral de la ciudadanía, en la que se fomente y capacite para la decisión libre y responsable de concebir una vida humana. Todos tenemos necesidad y derecho de ser recibidos como hijos.

- Reconozcan la dignidad de la vida humana desde el comienzo de su concepción pasando por todas las etapas de su desarrollo, la dignidad e igualdad de la mujer y el varón, y se implementen acciones tendientes a encarar las causas de la violencia hacia la mujer generando nuevas pautas de conductas basadas en el respeto al otro

- Acompañen, desde lo social, las situaciones de conflicto y atiendan las heridas que quedan por sanar en quienes están atravesando por estas situaciones.

El diálogo democrático

Estamos ante el debate parlamentario de distintos proyectos de ley. Es necesario, que más allá del buen funcionamiento de nuestro sistema republicano en el cual se legisla a través de los representantes del pueblo, se tenga en cuenta que este tema toca profundamente el tejido de nuestra sociedad.

Que este debate nos encuentre preparados para un diálogo sincero y profundo que pueda responder a este drama, escuchar las distintas voces y las legítimas preocupaciones que atraviesan quienes no saben cómo actuar, sin descalificaciones, violencia o agresión. 

Junto con todos los hombres y mujeres que descubren la vida como un don, los cristianos también queremos aportar nuestra voz, no para imponer una concepción religiosa sino a partir de nuestras convicciones razonables y humanas. 

Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina
Buenos Aires, 23 de febrero de 2018

miércoles, 22 de octubre de 2014

La vida humana no es descartable



La Conferencia Episcopal Argentina advierte que "no todo lo técnicamente posible es éticamente aceptable" en relación a proyecto sobre técnicas de reproducción asistida.
(ArgentinosAlerta.org) La Comisión Ejecutiva de laConferencia Episcopal Argentina se manisfestó este 22 de octubre respecto del proyecto de fecundación artificial que obtuvo dictamen favorable en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados el 21 de octubre pasado.
La declaración de los Obispos advierte que el "Estado no se puede retirar de su función de proteger la vida. Tampoco puede ceder un campo tan crucial como el de la procreación humana a intereses biotecnológicos que terminan convirtiendo al ser humano en un objeto."
Citando al Papa Francisco, advierten que el proyecto de reproducción asistida promueve la "cultura del descarte" en la que se "considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar".
Reproducimos el texto completo de la declaración:

La vida humana no es descartable
(Comisión Ejecutiva, 22 de octubre)

Ante el tratamiento en la Cámara de Diputados de un proyecto de ley sobre “técnicas de reproducción humana asistida” (art. 1), la Comisión Ejecutiva siente el deber de dar a conocer su opinión y llamar a la reflexión sobre los valores subyacentes en este debate.
Comprendemos los problemas que rodean a las situaciones de infertilidad y esterilidad y queremos expresar nuestra cercanía a quienes están sufriendo por ello. Alentamos la búsqueda de soluciones que procuren remediar sus causas y un acompañamiento interdisciplinario de las personas con tal padecimiento. Sin embargo, como hemos dicho en otras oportunidades, no todo lo técnicamente posible es éticamente aceptable.
El proyecto mencionado, aunque declama buscar "la protección del embrión no implantado" (art. 1), propone la legalización del "descarte" de embriones (arts. 12, 19 y 20), la discriminación entre embriones (art. 14), la destrucción obligatoria y utilización de embriones para investigación (arts. 12 y 14), entre otras manipulaciones a la vida concebida. También genera problemas jurídicos en los que se puede ver afectado el derecho a la identidad de los niños concebidos por estas técnicas.
En tal sentido, el Estado no se puede retirar de su función de proteger la vida. Tampoco puede ceder un campo tan crucial como el de la procreación humana a intereses biotecnológicos que terminan convirtiendo al ser humano en un objeto. El abordaje de este tema debe ser integral, incluyendo una prioritaria promoción del instituto de la adopción. Ante la sacralidad de cada vida humana, que es única e irrepetible, estamos llamados a actuar con la máxima justicia y respeto por la dignidad de la persona.
En su exhortación "Evangelii Gaudium" el Papa Francisco llama la atención sobre la "cultura del descarte" que se verifica en distintos órdenes de la vida social y que "considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar" (EG 53).
El sentido de esta reflexión es buscar lo mejor para nuestra Patria y el bien de todas las personas. Ponemos esta declaración a los pies de nuestra Madre de Luján, para que nos ayude a cuidar la vida humana.
Comisión Ejecutiva
Conferencia Episcopal Argentina
22 de octubre de 2014
Memoria de San Juan Pablo II

miércoles, 13 de marzo de 2013

Santo Padre Francisco: aborto, en ninguna circunstancia




Su mirada respecto del aborto es de repudio en cualquier caso, ni siquiera por violación. En septiembre último, cuando tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia el gobierno de Mauricio Macri decidió reglamentar los abortos punibles en la Ciudad, el cardenal Bergoglio había advertido que era "lamentable" esa decisión.

El arzobispo de Buenos Aires había advertido en un comunicado: "Se percibe una vez más que se avanza deliberadamente en limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer". Y apuntó en un documento de la Conferencia Episcopal Argentina.: "El aborto nunca es una solución".

"Al hablar de una madre embarazada hablamos de dos vidas, ambas deben ser preservadas y respetadas pues la vida es de un valor absoluto", agregó en base al mismo texto episcopal.

(extraído de: http://www.lanacion.com.ar/1562762-jorge-bergoglio-un-acerrimo-opositor-al-matrimonio-igualitario-y-al-aborto)

viernes, 24 de agosto de 2012

Conferencia Episcopal Argentina rechaza proyecto de Código Civil porque daña a la familia

La reforma al Código Civil, propiciada últimamente desde sectores políticos, de ser aprobada, provocará un gravísimo daño no solo a la familia tradicional, sino a la Nación Argentina en su totalidad, pues los cambios que se proponen van en contra del derecho natural, fundamento de la convivencia social y espiritual entre los hombres. La pretendida reforma constituye una osada propuesta de la "cultura de la muerte", pues impulsa graves atentados contra la vida humana, desde sus inicios hasta su final natural, al pretender legalizar la supresión violenta del niño por nacer -aborto- y del paciente en coma terminal -eutanasia-. Además, mina los fundamentos sobre los que se asienta la convivencia social, al legitimar el divorcio exprés -quitando la fidelidad como elemento esencial del matrimonio entre el varón y la mujer-, y atenta contra los derechos del niño por nacer, porque además del aborto, pretende hacer válido el alquiler de vientres -todo niño tiene derecho a ser concebido por un acto de amor conyugal, y no por un frío procedimiento técnico-científico- y la congelación de embriones -como si estos fueran "cosas" que pudieran ser almacenadas en el frío-. Consideramos muy acertada la crítica de la Conferencia Episcopal Argentina -reproducimos la información según el sitio digital "Aciprensa"-, al tiempo que elevamos oraciones para que los responsables políticos reconsideren el proyecto y lo retiren cuanto antes.
 

Obispos argentinos piden cambiar proyecto de Código Civil para no dañar a la familia 
 
BUENOS AIRES, 23 Ago. 12 / 12:42 pm (ACI/EWTN Noticias).- La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), pidió al Congreso modificar el proyecto del nuevo Código Civil para evitar que se dañe a la familia y el derecho a la vida de los no nacidos, pues el texto impulsa el aborto, la eutanasia y el divorcio exprés.
"Algunos seres humanos en gestación no tendrán derecho a ser llamados ‘personas’; se legitimará, por un lado, la promoción del ‘alquiler de vientres’ que cosifica a la mujer y por otro, el congelar embriones humanos por tiempo indeterminado, pudiendo ser éstos descartados o utilizados con fines comerciales y de investigación. Los lazos afectivos matrimoniales quedarán debilitados y desvalorizados", advirtieron los obispos.
En el documento "El Código Civil y nuestro estilo de vida" difundido el martes, los prelados recordaron que toda reforma legislativa afecta la cultura y la vida diaria de una nación.
Indicaron que en el caso del texto que se quiere aprobar, este incluye un modelo de familia de tendencia individualista opuesto a los criterios evangélicos y a valores sociales fundamentales "como la estabilidad, el compromiso por el otro, el don sincero de sí, la fidelidad, el respeto a la vida propia y ajena, los deberes de los padres y los derechos de los niños".
En ese sentido, señalaron que Argentina necesita una sociedad "en la cual se fomenten los vínculos estables y en donde se dé prioridad a la protección de los niños y de los más indefensos" y aseguran que "es necesario que reconozcamos y demos protección jurídica a toda vida humana desde la concepción, y que recordemos que no todo lo científicamente posible es éticamente aceptable".
Asimismo, se informó que con el fin de ofrecer los aportes de la CEA a la reforma del Código Civil, el Presidente del Episcopado, Mons. José María Arancedo, participa este jueves 23 en el debate que se realiza en la Comisión Bicameral del Congreso de la Nación.
 (extraído de aciprensa: http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=37960)

domingo, 3 de junio de 2012

Críticas de la Iglesia al anteproyecto de reforma del Código Civil




En diálogo con el periodismo, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, expresó su visión crítica sobre el anteproyecto presentado por el gobierno nacional y las últimas reformas legislativas.
En el marco del debate por la reciente presentación del anteproyecto de reforma del Código Civil, la máxima autoridad del Episcopado argentino, monseñor José María Arancedo, se pronunció sobre ese y otros temas relacionados a la sanción de nuevas leyes, como las de Muerte Digna, Identidad de Género, Matrimonio Igualitario y el fallo de la Corte Suprema que habilita el aborto en casos de violación.
Reforma del Código Civil
A fines del mes de marzo, la presidente Cristina Kirchner presentó el anteproyecto de reforma del Código Civil, que será tratado por una comisión creada a tal efecto,  presidida por el juez de la corte suprema, Eugenio Zaffaroni, e integrada por los diputados nacionales Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Federico Pinedo (PRO), la ex diputada nacional María Elena Barbagelata (FAP) y el ex camarista León Arslanián. 
Entre las reformas que se prevén, figuran importantes cambios sobre el matrimonio, el divorcio, y la concepción de familia. 
-¿Cómo evalúa el cambio de denominación respecto del vínculo parental, cuando el proyecto evita hablar de padre y madre para referirse a una “relación filiatoria”?
Una de las cosas más esenciales de una persona es el conocimiento de su identidad, y en eso están las relaciones filiatorias. Paternidad, maternidad, filiación. Poner esa famosa voluntad procreativa como única respuesta a un chico que no tiene un padre, una madre reconocible, sino la voluntad  procreativa de dos adultos que han querido tener un hijo, pienso que es un cambio que lesiona la  dignidad de la vida. Las relaciones filiatorias de una persona hacen a su propia identidad. Espero que cuando (el proyecto) entre en la etapa legislativa haya tiempo de madurez, de reflexión, de serenidad, y que se vean no solamente los derechos de los adultos. Acá se privilegia una especie de “adultocentrismo”: es el adulto el que tiene derechos, pero no el niño. 
-¿Pero reconoce la existencia de familias que no están conformadas bajo la forma tradicional, más aún, avaladas por la ley de matrimonio igualitario?
Ustedes saben que para la Iglesia el matrimonio se fundamenta en la diversidad sexual que no es oposición, es una diversidad orientada a la complementariedad y a la vida. Por lo tanto, hablar de matrimonio igualitario no es correcto. Sucede que está el temor a la palabra discriminación, como si fuera discriminatorio distinguir. Lo que se distingue no se opone ni se enfrenta. 
-El hecho de que para el nuevo código los cónyuges ya “no se deberán fidelidad”, ¿hará que haya más o menos divorcios? 
Es algo que hemos criticado porque el Código es algo modélico; se definen instituciones, relaciones de personas. Creo que con esto se disminuye y se desvaloriza lo que es el matrimonio y eso va a tener muchas consecuencias negativas para la sociedad. Se debilitan instituciones como el matrimonio y la familia. Eso creo que la sociedad tiene que pensarlo, evaluarlo.
Aborto
El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el caso de una adolescente de 15 años de edad, que a fines de 2009 fue abusada por su padrastro, habilitó a las mujeres víctimas de una violación a practicarse un aborto sin necesidad de previa autorización judicial a la vez que exime a los médicos que las asistan, a ser penados por la ley.
- En muchas provincias el fallo de la Corte sobre el aborto no punible aún no se aplica, ¿es cierto que allí la Iglesia está desplegando una fuerte ofensiva?
La Iglesia ya ha dicho públicamente que ese fallo no es vinculante. Por otra parte creo que no se ajusta a la justicia plena. Pensar que se puede hacer un aborto a los seis, cinco meses, con la sola causante que -la madre del niño- ha sido violada, sin ninguna reprimenda al violador, creemos que eso está fuera de lo que es una legislación y el sentido de la ley. Sé que muchas provincias no han aprobado el protocolo. Uno lamenta ciertamente la violación, pero lo que existe ya es vida humana y esa vida merece respeto.
-¿Pero qué le diría a una mujer que ha sido violada y quiere someterse a un aborto?
Acompañarla y sentirme muy cerca de ella para sobrellevar el dolor, pero no agregar otro dolor, que es la muerte de lo que ella tiene. Yo creo que a esa chica –y tengo muchos testimonios-, cuando lleva adelante su embarazo, a pesar de tener una causa dolorosa, triste y negativa, la vida comienza a darle respuestas.
Identidad de Género
El mes pasado fue aprobada por unanimidad en el Senado de la Nación, la ley que otorga el derecho al reconocimiento de la identidad de género y a ser identificado de acuerdo con la vivencia interna de cada individuo en los instrumentos que acrediten su identidad. Respecto de la nueva norma, el arzobispo señaló que en ella "se desconoce un hecho biológico". 
"Se habla de la identidad de género como algo meramente cultural, que no tiene ninguna referencia a la realidad. Eso es un error. A un chico o una chica de tres o cuatro años que comienza a descubrirse en su sexo distinto, hay que ayudarlo a encontrar su identidad, y no que su identidad sea de acuerdo a cómo se sienta. Acá hay un error de base que es no tener en cuenta la realidad biológica como principio de su identidad sexual", apuntó Arancedo.
 -¿Y qué se debería implementar para que ello pueda llevarse a cabo?
Yo creo que la educación sexual debe estar desde jardín de infantes. Al chico y la chica hay que mostrarle que es lo que ella es, o lo que él es. Vos sos una mujer y tenés que ir creciendo, valorando y amando lo que sos. Sobre la base de lo biológico, hay que educar al hombre a ser hombre y a la mujer a ser mujer.
-Sin embargo la educación sexual que se está llevando a cabo hoy en las escuelas no va por ese lado.
Bueno, creemos que esto es un gran error. Vos sos varón, vos sos mujer. Entonces hay que formarlo en lo que es. Yo creo que este es el gran defecto que tiene. Se trata de desconocer el dato, la realidad, y poner todo en la creación cultural que esa persona tenga, cómo se sienta el día de mañana, que puede cambiar de opinión. Creo que esto no ayuda culturalmente. 
Ley de Muerte Digna
Hace nada más que dos semanas entró en vigencia la ley que amplía los derechos del paciente, quien tiene desde ahora "autonomía de la voluntad" para rechazar "medidas" médicas "de soporte vital" cuando tenga "una enfermedad irreversible, incurable o se encuentre en estadio terminal".
-¿Tuvo contacto con algún familiar que estuviera padeciendo la agonía de un ser querido por la aplicación terapéutica de la medicina?
Sí, la postura de la Iglesia es que hay cosas positivas. No hay por qué usar métodos extraordinarios para mantener una vida que ya se sabe que no puede seguir. Por lo tanto no hay que hacer un encarnizamiento terapéutico. Moralmente, la Iglesia siempre lo ha dicho, no es obligatorio mantener una vida artificialmente. Lo que sí la Iglesia mantiene es que la hidratación es un elemento que hace a la muerte digna.  Suprimir la hidratación es casi como una eutanasia pasiva. Lamentamos que se haya considerado como un método extraordinario. Es algo muy triste. Creemos que la hidratación de un paciente es algo natural y necesario para una muerte digna.  
 (extraído de Infobae.com, 03 de junio de 2012)