El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Iglesia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Argentina: La Iglesia contra la legalización del aborto

 

Imagen de archivoImagen de archivo 

Argentina: La Iglesia contra la legalización del aborto

#VaticanNews El episcopado argentino invita a las manifestaciones para rechazar la introducción de un nuevo proyecto de ley sobre el aborto y para expresar el valor y el respeto por la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural

Alina Tufani – Vatican News

Los obispos argentinos llaman a expresar, en distintas manifestaciones a nivel nacional, el próximo sábado, 28 de noviembre, un enérgico rechazo a la introducción de una nuevo proyecto de ley a favor del aborto por parte del Ejecutivo nacional y a  defender el valor y el respeto por la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural.

La Comisión Episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) invita a los fieles de las comunidades eclesiales del país a unirse a hermanos de otras confesiones religiosas y a personas de buena voluntad en esta causa y a  participar responsablemente conforme a las normas sanitarias establecidas en cada jurisdicción, promoviendo el debido distanciamiento social y el uso del barbijo, como lo exige la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19.

Por las dos vidas

En este contexto, el comunicado titulado "Por las dos vidas" recuerda la declaración publicada, el pasado 22 de octubre, por la Conferencia Episcopal Argentina en la que consideraba inoportuna la presentación de una Ley sobre la Interrupción Voluntaria del Embarazo en un dramático momento como el que viven los argentinos tras largos meses de pandemia y en los cuales se han evidenciado y agudizado los grandes y urgentes desafíos de la sociedad, como la inhumana pobreza que alcanza a buena parte de la población.

La convocatoria de la Iglesia argentina responde al anuncio que el pasado martes hizo el presidente de la república, Alberto Fernández quien envió al Congreso Nacional un proyecto para legalizar la interrupción voluntaria del embarazo. Al respecto, el mandatario manifestó su apoyo al proyecto de ley en cumplimiento de su promesa electoral y expresó que espera encontrar en el Legislativo los votos necesarios para que no se repita lo sucedido en 2018, cuando la Cámara de Diputados aprobó un proyecto para regular el aborto que el Senado rechazó.

El episcopado recuerda que legalizar el aborto y dar por válidas las “supuestas razones” que se argumentan “profundizan y dificultan” la convivencia social. Además, enfatiza que sería la primera vez que en Argentina se apruebe una ley que avale la muerte de una persona para salvar a otra en contra de lo establecido en el Código Penal. La Comisión episcopal para la Vida, los Laicos y la Familia subraya:

“El aborto no salva vidas. Lo que sí salva la vida, las dos vidas, en especial de las mujeres adolescentes y más vulnerables embarazadas, es el cuidado, contención, acompañamiento, cercanía, medios económicos, educación, prevención, presencia del Estado y de otras asociaciones civiles y religiosas enmarcadas en un concepto amplio y humano de salud pública”

(https://www.vaticannews.va/es/iglesia/news/2020-11/de-la-iglesia-contra-la-legalizacion-del-aborto.html?fbclid=IwAR0_RhxRkeSwfQ5TNmT-tXsTByC1e_uhVmurGPjV66EzQH21CRndu6hTtWw) 

jueves, 22 de octubre de 2020

La Iglesia cuestionó que el Gobierno impulse el aborto en medio de la pandemia y del aumento de la pobreza

 

Oscar Ojea, presidente del Episcopado, advirtió en una declaración que le preocupan a la Iglesia las iniciativas que puedan "acrecentar la brecha que nos divide"
Oscar Ojea, presidente del Episcopado, 
advirtió en una declaración que le preocupan a la Iglesia las iniciativas que puedan "acrecentar la brecha que nos divide" Fuente: LA NACION - Crédito: Patricio Pidal/AFV
Mariano De Vedia
(0)
22 de octubre de 2020  • 10:59

La Iglesia transmitió su malestar por la decisión del gobierno de Alberto Fernández de enviar al Congreso el proyecto para legalizar el abortoDice que es "inoportuno", particularmente en este tiempo de pandemia, en el que el país enfrenta un "humillante aumento de la pobreza".

"Nos preocupa todo cuanto pueda alejarnos de este compromiso por la unidad a favor del bien común o que pueda acrecentar la brecha que nos divide", advierten en una declaración los obispos que integran la comisión ejecutiva del Episcopado, encabezados por su presidente, monseñor Oscar Ojea., titular de la diócesis de San Isidro.

"Las últimas noticias sobre la inminente introducción del proyecto de ley de aborto al Congreso nacional nos sorprenden tristemente porque desalientan la búsqueda del encuentro fraterno e imprescindible entre los argentinos", señala la Iglesia.

La declaración de los obispos sostiene que "así como la dignidad de la vida y la promoción de los derechos humanos son conceptos centrales en una agenda auténticamente democrática, la situación general de la Salud Pública, planteada por esta dolorosa coyuntura, hace insostenible e inoportuno cualquier intento de presentar y discutir una ley de estas características".

En el contexto de la emergencia por la pandemia, los obispos entienden que "no hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad".

Cuestionan que la iniciativa para consagrar el aborto se presente "cuando el ánimo de los argentinos se sobrepone a con paciencia, ingenio y esperanza -aún ante la pérdida de seres queridos en las familias-; cuando padecemos el humillante aumento en la cantidad de hogares cada vez más pobres; en un año escolar que dejó al margen a una gran cantidad de alumnos y puso en evidencia la desigualdad de recursos y medios".

Al señalar que la propuesta llega "cuando los heroicos agentes sanitarios agotados por el esfuerzo sobrehumano nos piden a gritos que cuidemos la vida", sostienen que "el sentido común -que abunda en el pueblo sencillo- nos revela que no hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad".

En su mensaje, el Episcopado abre un interrogante sobre cómo impactará esta iniciativa en la relación de la Iglesia con el Gobierno.

Recuerda, que "desde el comienzo de este largo tiempo en que respondemos como sociedad a la virulencia de una pandemia inesperada, la Iglesia ha acompañado todas las acciones destinadas a enfrentar y mitigar las consecuencias del Covid-19".

"Lo hemos hecho con prudencia y respeto a las decisiones de la autoridad política y sanitaria, ya que sabemos que la búsqueda y el fortalecimiento de la unidad es una consigna para la superación de todo lo que nos aflige como País y como Humanidad", añaden los obispos.

Y citan la "consigna dramática y todavía vigente" del papa Francisco, cuando advirtió que "estamos todos en la misma barca y nadie se salva solo".

Dicen los obispos que la decisión del Gobierno "oscurece gravemente el horizonte que nos propone el papa Francisco en su reciente encíclica Fratelli tutti: abrir el corazón ante un mundo que rompe en pedazos los sueños y se encierra detrás de una mirada egoísta y excluyente, porque "en el fondo no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si "todavía no son útiles" -como los no nacidos-, o si "ya no sirven"- como los ancianos".

Los obispos, finalmente, invitamos "a la prudencia política para no desalentar la búsqueda de la máxima unidad posible en un cuerpo social herido por los desencuentros entre argentinos".

Además de Ojea, firman la declaración el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Poli (vicepresidente primero del Episcopado); el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo (vicepresidente segundo), y el obispo de Chascomús, Carlos Malfa secretario general).

Reacción de iglesias evangélicas

En términos similares se expresó días atrás la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera), al cuestionar también el proyecto del Gobierno a favor del aborto.

"La pandemia no ha pasado. Estamos en cifras cercanas al millón de casos de Covid-19. Los sistemas sanitarios están colapsados en diferentes lugares del país, y con récord de muertes diarias, escalando a los primeros lugares del mundo", expresó la institución que reúne a varias iglesias del culto evangélico.

"Sin importar esta situación, las presiones de los grupos pro aborto y la decisión del Gobierno de impulsar la Ley, a pesar de que hace dos años el mismo Congreso de la Nación la rechazó por amplia mayoría, hace que nuevamente estemos frente a una discusión que solamente produce grietas en el país", concluye el pronunciamiento.

(https://www.lanacion.com.ar/politica/la-iglesia-cuestiono-gobierno-impulse-aborto-medio-nid2486018?fbclid=IwAR0D1268xwVKEEsQlFovByh7Csk5gluWnxUsTqy7iKCtyd3BbWisx4CCUfM)

jueves, 6 de febrero de 2020

La Iglesia convocó a una misa en contra el aborto

La Conferencia Episcopal llamó a los obispos a la Basílica de Lujan para el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer

07:34 hs - Jueves 06 de Febrero de 2020
La cúpula de la Iglesia católica convocó para el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, a una misa en la Basílica de Luján en la que ratificará su posición contra el aborto y se pedirá "por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural", bajo el lema "Sí a las mujeres. Sí a la vida".
La convocatoria al oficio, para el cual se invitó a concelebrarlo a "todos los obispos", fue realizada por el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea; el vicepresidente primero, arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, cardenal Mario Poli; el vice segundo, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general, monseñor Carlos Malfa.
"En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer y con motivo del anunciado tratamiento legislativo del proyecto de legalización del aborto, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina invita a todos los Obispos a concelebrar en la misa que tendrá lugar en la Basílica de Lujan, el domingo 8 de marzo a las 11, para pedir por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural", indicó la jerarquía eclesiástica en un comunicado.
Añadió que "el lema de la celebración será 'Sí a las mujeres, Sí a la vida'. Invitamos a todo el Pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a unirse en esta Plegaria común por la vida junto a la Virgen de Luján, Patrona del Pueblo Argentino".
(https://www.lacapital.com.ar/politica/la-iglesia-convoco-una-misa-contra-el-aborto-n2562426.html?fbclid=IwAR2-pJ-I6s5r52rrMau7O87uPk77X6Mz9XXifB1CoEEHuAv3_1i4NOROdkY)

viernes, 9 de agosto de 2013

Homomonio: el Papa invitó a los diputados franceses a "abolir" la ley

papa-francia.jpg
Pocos días después de la celebración del primer matrimonio gay en Francia, el papa Francisco transmitió a una delegación de diputados franceses un mensaje claro: si es necesario, no deben dudar en abolir leyes contrarias a los principios de la Iglesia católica para "proporcionar una calidad vital que eleve y ennoblezca a la persona".

Francisco  afirmó que el principio de laicidad que rige las relaciones entre Francia y las confesiones religiosas no debe suponer la exclusión de la religión de la esfera social.

Además, hizo hincapié en que la Iglesia "quiere aportar su contribución en temas profundos que se dedican a una visión más completa de la persona; no sólo "a nivel antropológico o social, sino también en los ámbitos político, económico y culturales".


Refiriéndose a los presentes, el Papa Bergoglio dijo que la misión de los políticos es mejorar la vida de los ciudadanos y que tienen que ser sensibles a sus "verdaderas necesidades" y subrayó que Francia es una nación en la que se miran muchos países.

"Vuestra obligación es proponer leyes, enmendarlas, pero también abolirlas. Por ello es necesario infundir en ellas un espíritu, un alma, que no refleje solamente los modos y las ideas del momento, sino que confieran una calidad vital que eleve y ennoblezca al ser humano", sostuvo.

Recientemente el Gobierno francés aprobó el matrimonio igualitario, en medio de las protestas y actos de violencia de una parte de la población.

domingo, 28 de julio de 2013

Abortistas asaltan y profanan Catedral de Santiago de Chile

La violencia es el recurso de quien no tiene razón

SANTIAGO, 26 Jul. 13 / 12:50 pm (ACI).- Centenares de abortistas irrumpieron ayer jueves en la Catedral de Santiago (Chile) en plena Misa, destrozaron confesionarios, hicieron pintas en altares e imágenes, lanzaron basura y profirieron gritos blasfemos. Los fieles presentes, entre los que estaba la alcaldesa de la capital, Carolina Tohá, impidieron que la profanación alcanzara el altar mayor.

En horas de la noche, los fieles se encontraban celebrando la fiesta de Santiago Apóstol en una Misa presidida por el Arzobispo local, Mons. Ricardo Ezzati, cuando de manera inesperada los abortistas ingresaron al templo para culminar su marcha “Yo aborto el 25 de julio”.

Entre los participantes se encontraban miembros de la Articulación Feminista de Libertad de Decidir, cuya representante Isabel Cárcamo dijo a CNN Chile que no compartía el ataque, pero entiende “el enojo de la gente” contra laIglesia porque el aborto no es legal en el país.

Según informó Hazteoir.org, en la marcha no faltaron “las provocaciones de mujeres semidesnudas o las pancartas con siluetas de fetos sobre un fondo de sangre”. Ya dentro del templo, los cerca de 300 abortistas arremetieron contra el mobiliario sacando los bancos a la calle con la intención de quemarlos, destruyendo un confesionario, y realizando diversas pintadas por el interior del lugar de culto, pintando “blasfemias contra Dios y la Virgen y consigas ofensivas y de odio contra los católicos o llenando de espray el altar del Arcángel San Miguel”.

El Obispo Auxiliar de Santiago, Mons. Pedro Ossandón, relató que “estábamos celebrando la eucaristía de la fiesta del Apóstol Santiago, por supuesto con la presencia de la alcaldesa (Carolina Tohá), y además agradeciendo a tantos católicos que hacen el servicio público en un ambiente de recogimiento y de paz, y de repente entraron los manifestantes, y la verdad es que nosotros estamos siempre por el diálogo, por el debate de altura, creemos en la razón que Dios nos ha regalado”.

“Así que invitamos a toda persona que se manifieste como quiera, pero que lo haga en un ambiente propio de un estado de derecho, de una democracia, respetándonos plenamente en la dignidad de las personas”, dijo. El Obispo Auxiliar lamentó lo ocurrido y llamó a las personas que se manifestaron “a mantener un clima, sobre todo en este momento donde Chile está eligiendo candidatos a la presidencia y al Parlamento, que por favor tengamos cuidado con el estado de derecho”.

Finalmente los abortistas fueron desalojados por los guardias de la Catedral y los mismos fieles, mientras los carabineros dispersaban a los manifestantes que se encontraban en el exterior, llevándose detenidos a algunos de ellos.

Según el comandante de la Tercera Comisaría de Santiago, Alex Moreno Farfán, varios involucrados fueron detenidos en la calle, puesto que el Arzobispado les pidió no operar al interior de la catedral, con el fin de evitar que se agravara la situación. Personal policial estableció que se trató del delito de daño calificado a monumento nacional. La Iglesia presentará una querella contra los responsables.

jueves, 11 de julio de 2013

¿Qué tiene de malo la fecundación in vitro?

Image Alternative Text

Los casos de infertilidad se multiplican en las sociedades occidentales. Muchas personas recurren a la Fecundación in vitro (FIV) y consiguen así tener el ansiado hijo. La Iglesia desde el principio se ha opuesto a esta práctica. ¿Por qué?

 08 jun 2012   Autor: Patricia Navas González 

Las técnicas de FIV son intrínsecamente inmorales porque comportan la producción de un embrión humano como si fuera una “cosa”. Por otra parte, estas técnicas tienen otras consecuencias, como la acumulación de embriones congelados, el riesgo de eugenesia y de la posterior utilización de embriones sobrantes como material de investigación.

La Iglesia no acepta moralmente la FIV por varios los motivos. En primer lugar, esta práctica tiene lugar fuera de la unión de los cuerpos de los cónyuges, por acción de terceras personas: es decir, somete la vida y la identidad del embrión al poder de los médicos y de los biólogos, e instaura un dominio de la técnica sobre el origen y el destino de la persona humana (Donum Vitae - B§5 y Dignitas Personae – 2ª parte § 12).

En segundo lugar, el diagnóstico antes de la implantación del embrión es una práctica eugenésica, pues la vida humana es medida y seleccionada siguiendo sólo parámetros de "normalidad" y de bienestar físico (Juan Pablo II, Encíclica Evangelium vitae, n 63, Declaración del Consejo Pontificio para la Familia sobre la llamada reducción embrionaria – 12 de julio de 2000).

Además, la selección de embriones conlleva el aborto selectivo de los embriones “sobrantes”, una práctica eugenésica que para la Iglesia es “ignominiosa y totalmente reprobable” (Dignitas Personae – 2ª parte § 21, 22 y 23), y puede poner en peligro la vida de los demás embriones y de la propia madre (Declaración del Consejo Pontificio para la Familia sobre la llamada reducción embrionaria – 12 de julio de 2000, Dignitas Personae – 2ª parte § 14 y 15).

Si estos embriones no son destruidos sino congelados para ser posteriormente utilizados para la investigación o para fines terapéuticos, entonces nos encontramos ante un caso de mayor injusticia contra ellos, pues se les utiliza como un simple “material biológico” lo cual implica su destrucción (Dignitas Personae – 2ª parte § 19).

Cuando se trata de la inseminación o de la FIV heteróloga (es decir, con ovocitos o esperma procedentes de terceros o de donantes anónimos), se lesiona gravemente el derecho de un niño a tener un padre y una madre, y se contradice el sentido del propio matrimonio.



Aunque la Iglesia comprende los sufrimientos de los matrimonios que no pueden tener hijos, no puede ir contra la verdad: no existe el derecho a tener hijos, pero sí el derecho del hijo a ser procreado, en el respeto de su dignidad.

Tener hijos responde a una vocación natural y a un deseo legítimo de los esposos. Pero esta buena intención no es suficiente para otorgarles un “derecho a toda costa” a ese hijo (Donum Vitae B-§8 y B-§5).

La infertilidad puede tener muchas causas: pueden ser causas biológicas o anatómicas, pero también pueden ser de tipo social, como el aumento de la edad de los esposos, las dificultades económicas que en ocasiones lleva a aplazar en los padres la concepción de un hijo, el estrés cotidiano en particular entre las mujeres, los trastornos debidos a métodos anticonceptivos o abortivos durante los primeros años de la pubertad de las chicas…

La Iglesia es consciente de los sufrimientos que comporta la infertilidad (Dignitas Personae - Introducción §3) y no juzga a las personas. Ahora bien, tiene la obligación de iluminar las conciencias. Por ello recuerda que existe el derecho del niño a ser el fruto del acto específico del amor conyugal de los padres. Al mismo tiempo, aclara que no existe el “derecho al niño”: el deseo de los padres “no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto. El deseo de un hijo no puede justificar la ‘producción’ del mismo” (Dignitas Personae 2ª parte §16).

La Iglesia califica determinadas acciones como “ilícitas” o a “excluir”, “permitidas” o “lícitas”. Ahora bien, con ello no busca erigirse en tribunal, ni condenar a las personas. Su misión consiste en facilitar la comprensión de las verdades de fe y su relación con los comportamientos en la vida. El primer deber de toda persona de buena voluntad consiste en formar su conciencia según un “objetivo” –el bien del niño por nacer- y no según el “subjetivismo”, la satisfacción del deseo de tener un hijo, aunque sea legítimo.



La Iglesia no está en contra de otras técnicas menos invasivas, y anima a la ciencia a seguir buscando soluciones que respeten la dignidad del ser humano

La Iglesia, contrariamente a lo que muchos creen, no se opone a la FIV y a otras técnicas porque sean “artificiales” (Dignitatis Personae – 2ª parte § 12), sino cuando atentan contra la dignidad del hombre. Y la dignidad del hombre requiere que su existencia sea un fruto “gratuito” del acto conyugal que sella el amor de sus padres.

Existen varios tipos de lo que se conoce como Ayuda Médica a la Procreación (AMP), desde técnicas poco invasivas como los tratamientos hormonales o las tecnologías naturales de ayuda a la procreación, a otros tipos más invasivos que sustituyen el acto sexual, como la inseminación artificial de espermatozoides en el útero. La técnica más intervencionista es la FIV por la que un espermatozoide es inyectado, en laboratorio, en un óvulo para desarrollar artificialmente embriones que son implantados después en el útero de la mujer.

La Iglesia no tiene, en principio, reparos éticos contra las técnicas no invasivas, entre ellas la NaProTecnología. Pero en el caso de las técnicas invasivas, advierte que las prácticas utilizadas lesionan la dignidad del hijo que va a ser concebido.

Además de sustituir el acto conyugal, por ejemplo, las inseminaciones artificiales son a menudo precedidas por una selección de espermatozoides según su sexo o su “calidad” de movilidad. Para Richard Nicholson, jefe de redacción del Bulletin of Medicals Ethics británico "la selección de los espermatozoides es uno de esos pequeños pasos que nos aproximan a la idea de que las personas deberían escoger el tipo de hijos que quieren. Y… desde el momento en que uno dice qué tipo de hijo quiere, dice también qué tipo de hijos no quiere”.

Este tipo de dilemas éticos se recrudecen con la FIV. En algunas técnicas, como la inyección de espermatozoides en el interior del citoplasma de un óvulo (ICSI), la inyección contra natura del flagelo transmite características genéticas “citoplasmáticas” del padre que algunos expertos consideran que podrían explicar ciertas malformaciones congénitas. En otras, como la fecundación mediante células sexuales “artificiales”, es decir, diferenciadas a partir de células madre adultas, algunos expertos lo califican como “encarnizamiento procreador”.

Una vez fecundados in vitro, es decir, en una probeta, estos embriones son implantados en el útero de la madre (biológica o “portadora”). Algunos países autorizan las implantaciones múltiples para paliar las dificultades de nidificación en la placenta del útero. En caso de éxito, se propone entonces a menudo una “reducción embrionaria” por aborto selectivo para no dejar que se desarrolle más que uno de los dos fetos.

domingo, 3 de junio de 2012

Críticas de la Iglesia al anteproyecto de reforma del Código Civil




En diálogo con el periodismo, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, expresó su visión crítica sobre el anteproyecto presentado por el gobierno nacional y las últimas reformas legislativas.
En el marco del debate por la reciente presentación del anteproyecto de reforma del Código Civil, la máxima autoridad del Episcopado argentino, monseñor José María Arancedo, se pronunció sobre ese y otros temas relacionados a la sanción de nuevas leyes, como las de Muerte Digna, Identidad de Género, Matrimonio Igualitario y el fallo de la Corte Suprema que habilita el aborto en casos de violación.
Reforma del Código Civil
A fines del mes de marzo, la presidente Cristina Kirchner presentó el anteproyecto de reforma del Código Civil, que será tratado por una comisión creada a tal efecto,  presidida por el juez de la corte suprema, Eugenio Zaffaroni, e integrada por los diputados nacionales Ricardo Gil Lavedra (UCR) y Federico Pinedo (PRO), la ex diputada nacional María Elena Barbagelata (FAP) y el ex camarista León Arslanián. 
Entre las reformas que se prevén, figuran importantes cambios sobre el matrimonio, el divorcio, y la concepción de familia. 
-¿Cómo evalúa el cambio de denominación respecto del vínculo parental, cuando el proyecto evita hablar de padre y madre para referirse a una “relación filiatoria”?
Una de las cosas más esenciales de una persona es el conocimiento de su identidad, y en eso están las relaciones filiatorias. Paternidad, maternidad, filiación. Poner esa famosa voluntad procreativa como única respuesta a un chico que no tiene un padre, una madre reconocible, sino la voluntad  procreativa de dos adultos que han querido tener un hijo, pienso que es un cambio que lesiona la  dignidad de la vida. Las relaciones filiatorias de una persona hacen a su propia identidad. Espero que cuando (el proyecto) entre en la etapa legislativa haya tiempo de madurez, de reflexión, de serenidad, y que se vean no solamente los derechos de los adultos. Acá se privilegia una especie de “adultocentrismo”: es el adulto el que tiene derechos, pero no el niño. 
-¿Pero reconoce la existencia de familias que no están conformadas bajo la forma tradicional, más aún, avaladas por la ley de matrimonio igualitario?
Ustedes saben que para la Iglesia el matrimonio se fundamenta en la diversidad sexual que no es oposición, es una diversidad orientada a la complementariedad y a la vida. Por lo tanto, hablar de matrimonio igualitario no es correcto. Sucede que está el temor a la palabra discriminación, como si fuera discriminatorio distinguir. Lo que se distingue no se opone ni se enfrenta. 
-El hecho de que para el nuevo código los cónyuges ya “no se deberán fidelidad”, ¿hará que haya más o menos divorcios? 
Es algo que hemos criticado porque el Código es algo modélico; se definen instituciones, relaciones de personas. Creo que con esto se disminuye y se desvaloriza lo que es el matrimonio y eso va a tener muchas consecuencias negativas para la sociedad. Se debilitan instituciones como el matrimonio y la familia. Eso creo que la sociedad tiene que pensarlo, evaluarlo.
Aborto
El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre el caso de una adolescente de 15 años de edad, que a fines de 2009 fue abusada por su padrastro, habilitó a las mujeres víctimas de una violación a practicarse un aborto sin necesidad de previa autorización judicial a la vez que exime a los médicos que las asistan, a ser penados por la ley.
- En muchas provincias el fallo de la Corte sobre el aborto no punible aún no se aplica, ¿es cierto que allí la Iglesia está desplegando una fuerte ofensiva?
La Iglesia ya ha dicho públicamente que ese fallo no es vinculante. Por otra parte creo que no se ajusta a la justicia plena. Pensar que se puede hacer un aborto a los seis, cinco meses, con la sola causante que -la madre del niño- ha sido violada, sin ninguna reprimenda al violador, creemos que eso está fuera de lo que es una legislación y el sentido de la ley. Sé que muchas provincias no han aprobado el protocolo. Uno lamenta ciertamente la violación, pero lo que existe ya es vida humana y esa vida merece respeto.
-¿Pero qué le diría a una mujer que ha sido violada y quiere someterse a un aborto?
Acompañarla y sentirme muy cerca de ella para sobrellevar el dolor, pero no agregar otro dolor, que es la muerte de lo que ella tiene. Yo creo que a esa chica –y tengo muchos testimonios-, cuando lleva adelante su embarazo, a pesar de tener una causa dolorosa, triste y negativa, la vida comienza a darle respuestas.
Identidad de Género
El mes pasado fue aprobada por unanimidad en el Senado de la Nación, la ley que otorga el derecho al reconocimiento de la identidad de género y a ser identificado de acuerdo con la vivencia interna de cada individuo en los instrumentos que acrediten su identidad. Respecto de la nueva norma, el arzobispo señaló que en ella "se desconoce un hecho biológico". 
"Se habla de la identidad de género como algo meramente cultural, que no tiene ninguna referencia a la realidad. Eso es un error. A un chico o una chica de tres o cuatro años que comienza a descubrirse en su sexo distinto, hay que ayudarlo a encontrar su identidad, y no que su identidad sea de acuerdo a cómo se sienta. Acá hay un error de base que es no tener en cuenta la realidad biológica como principio de su identidad sexual", apuntó Arancedo.
 -¿Y qué se debería implementar para que ello pueda llevarse a cabo?
Yo creo que la educación sexual debe estar desde jardín de infantes. Al chico y la chica hay que mostrarle que es lo que ella es, o lo que él es. Vos sos una mujer y tenés que ir creciendo, valorando y amando lo que sos. Sobre la base de lo biológico, hay que educar al hombre a ser hombre y a la mujer a ser mujer.
-Sin embargo la educación sexual que se está llevando a cabo hoy en las escuelas no va por ese lado.
Bueno, creemos que esto es un gran error. Vos sos varón, vos sos mujer. Entonces hay que formarlo en lo que es. Yo creo que este es el gran defecto que tiene. Se trata de desconocer el dato, la realidad, y poner todo en la creación cultural que esa persona tenga, cómo se sienta el día de mañana, que puede cambiar de opinión. Creo que esto no ayuda culturalmente. 
Ley de Muerte Digna
Hace nada más que dos semanas entró en vigencia la ley que amplía los derechos del paciente, quien tiene desde ahora "autonomía de la voluntad" para rechazar "medidas" médicas "de soporte vital" cuando tenga "una enfermedad irreversible, incurable o se encuentre en estadio terminal".
-¿Tuvo contacto con algún familiar que estuviera padeciendo la agonía de un ser querido por la aplicación terapéutica de la medicina?
Sí, la postura de la Iglesia es que hay cosas positivas. No hay por qué usar métodos extraordinarios para mantener una vida que ya se sabe que no puede seguir. Por lo tanto no hay que hacer un encarnizamiento terapéutico. Moralmente, la Iglesia siempre lo ha dicho, no es obligatorio mantener una vida artificialmente. Lo que sí la Iglesia mantiene es que la hidratación es un elemento que hace a la muerte digna.  Suprimir la hidratación es casi como una eutanasia pasiva. Lamentamos que se haya considerado como un método extraordinario. Es algo muy triste. Creemos que la hidratación de un paciente es algo natural y necesario para una muerte digna.  
 (extraído de Infobae.com, 03 de junio de 2012)

jueves, 29 de diciembre de 2011

Valiente y enérgica declaración de la Iglesia en el NOA a favor de los niños por nacer


La Iglesia en el NOA se expresó de modo rotundo y enérgico 
en contra del aborto y de la eutanasia.
Favorable saldo pro-vida en el balance del año 2011

En momentos en que, desde la “cultura de la muerte” arrecian los ataques contra la vida humana, en todas sus fases y estadios, desde el momento mismo de la concepción, es necesaria una urgente respuesta por parte de quienes están llamados a defender la “cultura de la vida”.
El Santo Padre Benedicto XVI se ha pronunciado en repetidas oportunidades en este sentido, y es así como la Iglesia que peregrina en el Norte Argentino, demostrando una vez más fidelidad al Magisterio pontificio, organizó dos importantes eventos en las ciudades de Salta y Tucumán, para salir en defensa de aquellos que no tienen voz, como los niños por nacer y los pacientes desahuciados, candidatos a la eutanasia.
            En la ciudad de Salta, entre los días 23 y 24 de septiembre pasados, se desarrolló el I Congreso Internacional por la Vida y la Familia, el cual contó con la participación de obispos del NOA, además de la presencia del Secretario del Pontifico Consejo para la Familia, S.E.R. Mons. Jean Laffitte.
            Por otra parte, al día siguiente, Domingo 25 de septiembre, en Tucumán, en la Casa Histórica, se llevó a cabo el Encuentro de Parlamentarios por la Vida, el cual contó con la presencia de la senadora nacional por San Luis, Liliana Negre de Alonso, la diputada por Buenos Aires, Cynthia Hotton, el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, el obispo auxiliar de Santiago del Estero, monseñor Ariel Torrado Mosconi, los enviados del Estado del Vaticano, Jean Laffitte y Carlos Simón Vázquez, secretario y subsecretario Pontificios del Consejo de Familia, respectivamente.
También estuvieron presentes diputados nacionales por Tucumán, legisladores, concejales, empresarios y titulares de organizaciones intermedias de la provincia.
En el encuentro, realizado en el Salón de la Jura de la Independencia, los asistentes firmaron un documento denominado “Protocolo por la Vida y la Familia”, por el que se comprometieron a reconocer el derecho a la vida desde la fecundación hasta la muerte natural. Además, rechazaron cualquier propuesta que “busque despenalizar o promueva el aborto y la eutanasia”.
En el inicio del acto, fue el Sr. Arzobispo de Tucumán quien anticipó el rechazo al aborto, llamándolo “crimen” y advirtiendo que “algunos pretenden legitimarlo como si fuera un derecho”. Al mismo tiempo, sostuvo que “la eliminación del niño por nacer no es el camino para solucionar los problemas”, sino “una apuesta por salvar las dos vidas desde una concertada y amplia acción política y social materno-infantil”.
Fundamenta la posición del Sr. Arzobispo la convicción profunda e inamovible de la Iglesia Católica de que el embrión no es ni un “órgano de la mujer”, ni un “tejido biológico organizado”, tal como lo sostiene el Santo Padre Benedicto XVI: “(el embrión) “no es una acumulación de materia biológica sino un ser vivo, dinámico, maravillosamente ordenado, un nuevo individuo de la especie humana” (27 de noviembre de 2010).
El hecho de haber firmado el Protocolo por la Vida en el Salón de la Jura de la Independencia, no es una mera anécdota, sino que posee un fuerte simbolismo, ya que desde la cuna misma de la Patria, desde el lugar en donde se originó el ser nacional, la Iglesia, respondiendo al pedido del Santo Padre, rechaza rotundamente las amenazas mortales que se ciernen sobre la vida humana, principalmente el aborto y la eutanasia.
Además, los actos mencionados sientan las bases para una ulterior profundización en la defensa de la vida, llamando a la reflexión y a la toma de conciencia, por parte de la población en general, de los inicuos proyectos de leyes anti-vida que han sido presentadas para su tratamiento en ámbitos legislativos.
De esta manera, la Iglesia en el NOA se hace eco de las palabras del Santo Padre, que pide a los “responsables”, hombres y mujeres de buena voluntad, “hacer todo lo posible” para “defender la vida”: “Exhorto a los protagonistas de la política, de la economía y de las comunicaciones sociales (medios) a hacer todo lo posible” por defender la vida y “crear las condiciones favorables y de redes de apoyo para la acogida (de la vida) y su desarrollo”.