El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir

jueves, 18 de diciembre de 2014

Abortos tardíos e infanticidios en Europa: ¡Basta!


Parto

Miles de fetos supervivientes al aborto son abandonados cada día como desechos: ONG recogen firmas para que este trato inhumano e ilegal se afronte en el Consejo de Europa


Frente a la incapacidad del Comité de ministros y al rechazo del comisionado para los derechos humanos del Consejo de Europa a condenar el infanticidio neonatal y recordar que todo nacido vivo tiene derecho al respeto a su vida y a cuidados, cualesquiera que sean las circunstancias de su nacimiento, hay que mirar de frente a la realidad.
 
Para denunciar la práctica del infanticidio neonatal, el Centro Europeo para la Ley y la Justicia (ECLJ), apoyado entre otros por la Oficina internacional católica de la infancia (BICE), ha lanzado una petición oficial ante la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, que ha sido firmada ya por 150.000 personas en solo unos días.
 
Algunos países europeos permiten el aborto cuando el niño es viable, a demanda, como por ejemplo el Reino Unido (hasta las 24 semanas) y sin un control real, como en España.
 
A veces, el niño nace vivo, tras un “fracaso” del aborto. Estos niños, que pueden haber sido heridos por el intento de aborto, la mayoría de las veces son abandonados a la muerte sin cuidados, agonizando en un cubo y luchando por respirar, asesinados por inyección letal o asfixia, especialmente cuando son viables, o incluso tirados con los desechos biológicos.
 
Es un trato inhumano e ilegal, que ocurre bajo el silencio. Es contrario al derecho, destinado a proteger a todo ser humano desde el nacimiento.
 
Según el British Journal of Obstetrics and Gynaecologya las 23 semanas de gestación, el 10% de los niños sobreviven al aborto. Según testimonios de las matronas, esta tasa es más elevada.
 
Pero el sufrimiento sufrido por estos neonatos es en primer lugar causado por el aborto mismo. En Francia, el niño o feto es previamente asesinado por inyección letal en el corazón o el cordón, después se provoca su nacimiento.
 
A veces esta inyección está mal hecha o no produce su efecto y el niño nace entonces vivo. Un estudio inglés evalúa las tasas de éxito en un 87%[1]el fracaso de la inyección feticida se elevaría al 13% en ese caso.
 
El método de aborto tardío más utilizado en algunos países (en el 76% de los abortos entre las 15 y las 19 semanas y el 44% después de las 20 semanas en Inglaterra en 2013[2]), el de “dilatación-evacuación” es peor todavía.
 
Consiste en dilatar el cuello uterino y después evacuar al bebé con una pinza. El feto o el niño es a menudo extraído por piezas: el médico atrapa lo que puede, tira y arranca lo que viene.
 
Tras la evacuación, el cuerpo es reconstruido para verificar que no falta ninguna pieza. El niño es desmembrado vivo, lo que constituye una terrible tortura. No hay en general ni analgesia ni feticidio previo.
 
En este sentido, el derecho europeo protege mejor a los animales que a los seres humanos. La directiva 2010/63/UE de la Unión Europea, que busca asegurar la protección de los animales utilizados con fines científicos, prohibiría estas prácticas, pero no se aplica a los seres humanos.
 
Sin embargo, reconoce que está “demostrado científicamente” que las “formas fetales de mamíferos” (que incluyen a los seres humanos) pueden “experimentar el dolor, el sufrimiento y la angustia” antes del último tercio de la gestación.
 
De hecho, estudios científicos demuestran que el feto reacciona cuando se le toca, a las ocho semanas[3], y que siente el sufrimiento a partir de las 14 semanas[4].
 
La Comisión de ministros del Consejo de Europa también se ha ocupado de esta cuestión, pero tras seis meses de debates no ha logrado adoptar una respuesta común; algunos gobiernos rechazan toda protección a la vida humana perinatal.
 
El Comisario de derechos humanos M. Nils Muižnieks, instado por cuatro ONG que le remitieron un completo dossier, rechazó encontrarse con ellos y declaró que
esta cuestión no le concernía.
 
Sin embargo, en derecho europeo, todo ser humano nacido vivo tiene derecho al respeto de su vida y su integridad física y a los cuidados sanitarios, sin discriminación según las circunstancias de su nacimiento.
 
Por otra parte, por la Convención internacional de los derechos del niño, los Estados han reconocido que “el niño, en razón de su falta de madurez física e intelectual, necesita una protección especial y cuidados especiales, entre ellos una protección jurídica apropiada, tanto antes como después del nacimiento”.
 
Los Estados también se han comprometido a asegurar “en la medida de lo posible la supervivencia y el desarrollo del niño” (artículo 6)
 
Frente a esta negación de humanidad, el ECLJ ha instado a obligar a la Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, según su procedimiento oficial de petición, e invita a todos a asociarse firmando la petición (aquí) .
 
Este procedimiento permite a todo ciudadano pedir al presidente y a la Oficina de la Asamblea inscribir un tema en el orden del día. Para dar fuerza a la demanda ante la Asamblea, el ECLJ invita a todos a firmar esta petición porque es urgencia denunciar estos infanticidios y acabar con ellos.

 
[1] Nucatola D, Roth N, Gatter M. A randomized pilot study on the effectiveness and side-effect profiles of two doses of digoxin as fetocide when administered intraamniotically or intrafetally prior to second-trimester surgical abortion.
[2] Estadísticas de abortos en Inglaterra y Gales 2013 p. 25, www.gov.uk
[3] Myers LB, Bulich LA, Hess, P, Miller, NM. Fetal endoscopic surgery: indications and anaesthetic management. Best Practice & Research Clinical Anaesthesiology. 18:2 (2004) 231-258.
 
[4] Anand KJS, Palmer FB, Papanicolaou AC. Repetitive neonatal pain and neurocognitive abilities in ex-preterm children. Pain [Epub] doi:pii: S0304-3959(13)00335-7. 10.1016/j.pain.2013.06.027, 2013.  PMID: 23792285 : N.M. Miller, R.P. Smith and N.M. Fisk, “ The Fetal Patient,” in Myers and Bulich, Anesthesia for Fetal Intervention and Surgery,BC Decker, Inc. (2005)
(artículo extraído de: http://www.aleteia.org/es/politica/noticias/abortos-tardios-e-infanticidios-en-europa-5799087215476736)

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