El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Conceden derecho a la vida a orangutana, "persona no humana", mientras se lo niegan a las "personas humanas", los niños por nacer


Llama profundamente la atención el hecho de que, en una sociedad sin Dios, como la nuestra, surjan fervientes defensores de los "derechos de los animales", a quienes se los ensalza al punto de llamarlos "sujetos no humanos", como en el caso de esta orangutana, mientras que, al mismo tiempo, se descuidan, lesionan, atropellan y literalmente destruyen, a los derechos humanos, valga la redundancia, de los humanos, como es el caso de los niños por nacer. Porque mientras a esta orangutana, "sujeto no humano", se le reconoce que "la propiedad privada cede frente al derecho básico a la vida, la libertad y a no ser maltratados ni física ni psicológicamente", sin embargo, a cientos de miles de niños, día a día, en el mismo seno materno, y desde las esferas más altas del poder y de la legislación del hombre, se les desconoce el primer "derecho humano", que es el derecho a vivir. Es obvio que los animales, en cuanto seres creados por Dios, merecen respeto y buen trato, pero llegar al extremo de legislar para considerar "sujeto no humano", "persona no humana", a una orangutana, mientras se eliminan a diario, a causa de la acción o inacción de esos mismos legisladores, centenares de "sujetos humanos" por el aborto, sencillamente, no tiene explicación. O la explicación está en lo que enunciábamos al principio: vivimos en una sociedad sin Dios, y el hombre, sin Dios, pierde el rumbo de su vida.
Ofrecemos el siguiente artículo, extraído del sitio: "ArgentinosAlerta.org" 
En un fallo "histórico" fue declarada "sujeto no humano" y se le otorgaron derechos básicos por primera vez a nivel mundial.
(ArgentinosAlerta.org) La Sala II de la Cámara de Casación Penal le concedió un hábeas corpus y dispuso que la orangutana de Sumatra, llamada Sandra y alojada desde hace 20 años en el Zoo porteño, pueda gozar de libertad y se la reconozca como persona jurídica.
La resolución, firmada por los jueces Alejandro Slokar, Ángela Ledesma y Pedro David. Los mismos que semanas atrás otorgaron derechos laborales a los presos. Se inspiraron en dos libros del juez de la Corte Suprema, Raúl Zaffaroni.
El fallo sienta un precedente radical en la jurisprudencia argentina, que hasta ahora consideraba a los animales como cosas. Ahora, en cambio, al considerarlos como "sujetos no humanos", pasan a ser titulares de derechos. Jurídicamente, considerar a los animales sujetos de derecho implicaría que tienen la posibilidad de contraer obligaciones y responder por sus actos.


Según informó a LA NACION el jefe de Biología de ese Zoo, Adrián Sestelo, "En este tipo de pedidos fundamentalistas se desconoce el comportamiento natural de la especie. Los orangutanes son animales solitarios y muy tranquilos, que sólo se juntan para aparearse o atender a sus crías. Desconocer la biología de la especie, alegando injustificadamente maltratos, estrés o depresión del animal, es incurrir en uno de los errores más comunes de los seres humanos, que es humanizar cualquier conducta animal. Sandra goza de cuidados excepcionales y vive en soledad porque es lo que requiere su especie", dijo Sestelo. Y agregó que el Zoo ya venía evaluando el traslado de la orangutana a un santuario de la ONG Proyecto Gran Simio, dado que la política del Zoo para su colección de animales se va reorientando a los autóctonos y no exóticos como Sandra.
El constitucionalista Daniel Sabsay explicó que este fallo implica el fin del tratamiento de los animales como cosa y que pasan a ser una personas no humanas. "En casos así, la propiedad privada cede frente al derecho básico a la vida, la libertad y a no ser maltratados ni física ni psicológicamente".
El constitucionalista Andrés Gil Domínguez que intervino en este proceso en defensa de la orangutana, explicó que están tramitando una orden de liberación y traslado, que es un paso posterior a este fallo que surgió. Luego estudiarán cuál es el mejor hábitat para que se readapte. Según explicó el abogado, el santuario más cercano está en Brasil y hay otros en el mundo que tendrán en cuenta.
Esperemos que la justicia no se olvide de que los niños por nacer también son personas, con derecho a vivir. También esperamos que la justicia no se olvide de nuestros jubilados y que proceda con la misma celeridad que en el caso de la orangutana Sandra. 
(artículo extraído de: http://argentinosalerta.org/noticia/3116-justicia-argentina-reconoce-como-persona-juridica-la-orangutana-sandra-del-zoo-porteno)

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