El cigoto, es decir, el ovocito fecundado por un espermatozoide, es ya una persona humana, con un acto de ser, con un cuerpo y con un alma, y por lo tanto, su primer derecho humano es el derecho a vivir

Anticonceptivos abortivos - La "píldora del día después"



La nueva amenaza contra la vida: Los fármacos abortivos

Una nueva y silenciosa amenaza se cierne sobre los bebés por nacer: los fármacos abortivos. Existe el peligro que el público norteamericano la pase por alto debido a que el aborto quirúrgico llama más la atención. Pero el aborto químico se está constituyendo, en los EE.UU. y en el resto del mundo, en el asesino número uno del futuro. Necesitamos denunciarlo y luchar contra él.

Por Adolfo J. Castañeda

Desde los años 70 y con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se han realizado investigaciones con el propósito de bloquear la concepción o de inducir el aborto inmunológicamente. Las recientes iniciativas de los Drs. Vernon C. Stevens, de Ohio State University, y G.P. Talwar, del Instituto Nacional de Inmunología, en Nueva Delhi, India, han hecho aún más inminente esta nuevo ataque contra la vida por nacer.1

El objeto de estas investigaciones ha sido la hormona gonadropina coriónica humana (GCh). La GCh es la señal que el embrión en desarrollo le envía al útero, para que éste mantenga el crecimiento necesario de sus vasos capilares durante los primeros meses del embarazo, de esta manera el embrión puede implantarse y desarrollarse en él. Si los niveles de la GCh bajasen durante las primeras 6 a 10 semanas, el diminuto bebé moriría y sería despedido de la cavidad uterina durante la menstruación, produciéndose un aborto temprano.2

Los investigadores mencionados están buscando la manera de que esto ocurra intentando hacer que el sistema inmunológico de la madre ataque y destruya esta hormona, como si fuera una enfermedad.3 Los últimos "avances" de estas investigaciones ha dado como resultado una vacuna abortiva, la vacuna GCh, la cual pronto podría tener un efecto de hasta dos años en seres humanos. Las usuarias podrían estar abortando en cualquier ciclo en que el óvulo sea fecundado, o sea, prácticamente cada mes o alrededor de 12 veces al año. El Dr. Talwar ha declarado que varias compañías farmacéuticas de prestigio internacional de Korea, Indonesia, Francia y Holanda se han interesado en su vacuna.4

Los Drs. Stevens y Talwar se jactan de que su producto es de fácil aplicación, de larga duración y que sus efectos colaterales son mínimos (aunque en realidad no se han hecho estudios de largo plazo sobre esto).5 Con estos antecedentes no les será difícil a las grandes compañías norteamericanas y las organizaciones antivida, como Paternidad Planificada y el Consejo de Población lograr introducir su vacuna abortiva en los EE.UU.

No es difícil darse cuenta de que los controladores de la población usarán esta vacuna antivida en el tercer mundo, incluyendo Latinoamérica. En esos países será aún más difícil controlar su uso y evitar los posibles efectos negativos a largo plazo que la vacuna GCh pudiera tener.

Pero la vacuna GCh no es la única arma antivida que los controladores de la población podrían usar en EE.UU. y otros países, sobre todo en el tercer mundo. Investigadores de la Universidad de California en San Francisco, han estado experimentando con fármacos tóxicos con el objetivo de producir un fármaco combinado abortivo a bajo costo. Uno de los fármacos utilizados en este mortífero "cocktail", methotrexate (MTX, Rheumatrex), es un agente anti cáncer que destruye rápidamente las células que se multiplican, como las células fetales. El otro fármaco, misoprostil (Cycotec), es una prostaglandina que produce contracciones y pulsasiones en el útero para expulsar al bebé por nacer.6

Si estos experimentos siguen teniendo "éxito" en matar a los bebés por nacer, el nuevo "cocktail abortivo" podría reducir dramáticamente el costo del procedimiento quirúrgico del aborto, ya que el precio promedio de los dos fármacos combinados es de alrededor de $5.00 a $7.00.7

Hay razones para pensar que este nuevo tipo de aborto químico llegará a ser otra arma común del arsenal antivida moderno. En efecto, el fármaco MTX se ha convertido, en los últimos 6 ó 7 años, en el "tratamiento" estándard para la destrucción de bebés no nacidos de embarazos ectópicos, o sea, embarazos fuera del útero.8 ¿Utilizarán los controladores de la población ésta y otras estrategias para exportar este nuevo producto antivida a los países del tercer mundo, incluyendo Latinoamérica?

NOTAS:



1. Lawrence Roberge, "Abortifacient Vaccines Loom as New Threat," HLI Reports (November 1993): 1.
2. Ibid.
3. Ibid.
4. Ibid, 1-2.
5. Ibid, 2.
6. "Finding Cheaper Ways To Kill the Patient - Medicine's Trend of the Future?," nota de prensa de la American Life League (La Liga Americana por la Vida); Nota de prensa de Pharmacists for Life (Farmaceutas por la Vida), octubre 28, 1993; "Methotrexate To Destroy Very Early Pregnancies," "Beginnings": Pharmacy Pro-Life News of Record (marzo/abril 1992): 1-3; Rachele Kanigel, "Abortion Experiment Finds New Drug Mix," Oakland Tribune, octubre 19, 1993, pp. A-1 y A-6; Sabin Russell, "UCSF Testing Chemotherapy Drug for Abortions," S.F. Chronicle, octubre 19, 1993, pp. A1 y A13.
7. Nota de prensa de Pharmacists for Life; Kanigel.
8. "Methotrexate To Destroy...", p. 2.

Efectos abortivos de algunos anticonceptivos
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La píldora anticonceptiva o contraceptivo oral - Los diversos tipos de píldoras anticonceptivas que están en el mercado funcionan todas de un modo similar. En general, la píldora "engaña" al cuerpo de la mujer para que éste actúe como si ella estuviera continuamente embarazada. Impide que el sistema reproductivo de la mujer funcione normalmente al hacer que sus ovarios mantengan un inusual nivel de estrógeno y/o de progestina.

La postura de Human Life International sobre los abortivos


Human Life International se opone a la fabricación, la distribución y el uso de todos los abortivos. Según la enciclopedia/diccionario de la medicina Encyclopedia and Dictionary of Medicine, Nursing and Allied Health, un abortivo "es un fármaco o cualquier otra cosa que provoque el aborto". De hecho, es un aborto químico. La Iglesia Católica prohíbe el uso de abortivos por el mismo motivo que se opone al aborto quirúrgico. Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica: "La vida humana debe ser respetada y protegida desde el momento mismo de la concepción" (número 2270). Algunos abortivos también son contraceptivos en la forma en que actúan, lo cual también es gravemente inmoral. Como afirma la constante enseñanza de la Iglesia: "Es intrínsecamente mala ‘toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o como medio, hacer imposible la procreación'" (Catecismo de la Iglesia Católica, número 2370, cf. Encíclica Humanae vitae, número 14).

Existen actualmente más de 200 abortivos bajo investigación; los que más se usan son los siguientes:

La píldora anticonceptiva o contraceptivo oral - Los diversos tipos de píldoras anticonceptivas que están en el mercado funcionan todas de un modo similar. En general, la píldora "engaña" al cuerpo de la mujer para que éste actúe como si ella estuviera continuamente embarazada. Impide que el sistema reproductivo de la mujer funcione normalmente al hacer que sus ovarios mantengan un inusual nivel de estrógeno y/o de progestina. Como resultado, la ovulación cesa de ocurrir o se reduce. La píldora no siempre impide la fertilización (concepción), y cuando ésta ocurre, la píldora generalmente impide que el óvulo fecundado (la nueva vida humana), se implante en la membrana del útero. En esos casos, la píldora actúa como un abortivo directo.

El dispositivo intrauterino (DIU) - Es un pequeño artefacto hecho de plástico que tiene la forma de una "T", el cual se inserta en el útero para obstaculizar tanto la fertilización como la implantación del óvulo. Aunque los investigadores no están seguros con respecto a cómo obstaculiza el DIU la fertilización, se cree que inmoviliza a los espermatozoides y además hace que el óvulo baje prematuramente a la trompa de Falopio. Los DIUs también contienen progestina o cobre, los cuales impiden la implantación del óvulo fecundado en el útero. Cuando esto sucede, el DIU obviamente funciona como un abortivo.

El Norplant - Seis pequeños tubos del tamaño aproximado al de los fósforos se introducen debajo de la piel en la parte superior del brazo de la mujer. Estos segregan una dosis baja de progestina, un abortivo que impide que el ser humano en desarrollo se implante en el útero materno. El Norplant, por lo tanto, también es abortivo.

La RU 486 - Es una píldora abortiva que se utiliza en las primeras nueve semanas del embarazo. Bloquea la acción de la hormona progesterona, y por tanto impide que un óvulo fecundado se implante en la membrana uterina. También se le llama mifepristone. Por sí sola, no siempre hace que se complete el aborto. Por ello, después que ha impedido la implantación - o sea, que ha matado de hambre a un embrión - administran una dosis de prostaglandina, la cual produce contracciones del útero y finalmente el embrión es expulsado de éste.

Depo Provera - Impide que el ovario expulse un óvulo y hace más grueso el moco cervical para obstaculizar el movimiento de los espermatozoides. Funciona también como un abortivo, porque impide la implantación del óvulo fecundado al irritar la membrana del útero. La Depo Provera se administra mediante una inyección de 150 miligramos de depotmedroxyprogesterona (DMPA), cada tres meses.

Preven - al igual que la RU 486, es una píldora abortiva llamada "anticonceptivo de emergencia" o "píldora para la mañana siguiente". Contiene estrógeno y progestina. Una mujer que desee abortar químicamente toma una dosis de estas píldoras 72 horas después de haber tenido relaciones sexuales y otra segunda dosis 12 horas más tarde. Este "cocktail abortivo" impide que el óvulo fecundado se implante en la membrana del útero. El diminuto ser humano muere de hambre y de asfixia, y es expulsado del útero.

El Dr. Ralph Miech M.D., Ph.D., profesor asociado de medicina de la Universidad Brown, describe a Preven en el Providence Journal (8-3-98) del siguiente modo : "Este tipo de píldora provoca un aborto...desde el punto de vista farmacológico, a este fármaco se le debía llamar ‘abortion-after pill' [porque hace abortar después de ser tomada, nota de la traductora]. Lo mismo se puede decir sobre todas las "píldoras para la mañana siguiente".

De acuerdo con el Consejo Nacional de Obispos Católicos, los que fabrican y venden los "anticonceptivos de emergencia", están informando mal al público con respecto a los efectos abortivos de sus productos. "¿Cómo puede ser esto anticoncepción?", preguntaron los obispos de EE.UU. en una nota de prensa emitida en 1998. "A las mujeres se les engaña haciéndoles creer que estas píldoras actúan como anticonceptivos; pero uno de los modos en que común y deliberadamente actúan es impidiendo el desarrollo del embrión, lo cual causa su muerte."

1. Las píldoras anticonceptivas:

Los anticonceptivos orales o píldoras actúan impidiendo la ovulación o cambiando el moco cervical de modo tal que éste impide el paso de los espermatozoides, teniendo en ambos casos un efecto anticonceptivo. Pero además producen cambios en el endometrio uterino que impiden que el óvulo ya fecundado (o sea de una vida recién comenzada) se anide, siendo este efecto abortivo.

La concepción o fecundación se produce en el instante mismo en que el espermatozoide penetra el óvulo, a partir del cual no cabe duda alguna de que existe una nueva vida humana.

FUENTES: Javier Marco Bach, "Métodos artificiales de regulación de la fertilidad humana," Cuadernos de Bioética (abril-junio de 1991): 37; Paternidad Planificada. Solicitud de Financiamiento al Gobierno de los EE.UU., enero 9, 1982; Albert D. Lorencz M.D.: ¿Cómo funciona la píldora?; Luteranos a favor de la vida, Abortos silenciosos, EE.UU.

Véase también:

La píldora: Cómo funciona y cómo fracasa
¿Cuándo comienza la vida humana?\El desarrollo prenatal.
Conexión entre la anticoncepción y el aborto/¿Los anticonceptivos impiden el aborto?
Catálogo: Hablemos sobre los anticonceptivos
Más de 100 médicos afirman que la píldora anticonceptiva mata bebés

2. Los dispositivos intrauterinos (DIUs):

Los DIUs, tales como el ASA, la T de cobre y el Anillo, son artefactos de diferentes materiales que se introducen en el útero para evitar la procreación. Actúan química y mecánicamente, impidiendo a veces la anidación del óvulo ya fecundado en el útero, lo cual es un efecto abortivo.

Este efecto es producido de varias maneras. Los DIUs aceleran el transporte del óvulo fecundado a través de la trompa, por lo que al llegar al útero éste no está capacitado para recibirlo y lo aborta. También producen destrucción por lisis del blastocisto (el ser humano en sus primeras etapas de desarrollo); desplazan mecánicamente del endometrio (la capa que recubre internamente al útero) al blastocisto ya implantado en él; impiden la implantación debido a la respuesta inflamatoria al cuerpo extraño que se produce en el endometrio; y alteran el proceso de maduración y proliferación del endometrio afectando la implantación.

FUENTES: Hatcher R. Atrussell, J. Stewart T. y col., Tecnología anticonceptiva, Edición Internacional, p. 359-369; Javier Marco Bach, "Métodos artificiales de regulación de la fertilidad humana," Cuadernos de bioética (1991): 37; Carol Lynn, "Anticonceptivos después del coito sin protección," Network en español (enero de 1995): 7; Luteranos a favor de la vida, Abortos silenciosos, EE.UU.

Los dispositivos intrauterinos

Por el Dr. Lloyd J. Duplantis

El DIU es un pequeño lazo de metal o de plástico que se inserta en el útero de la mujer. El mecanismo de acción es generalmente presentado como "desconocido". Esta es una concepción amplia y engañosa que es comúnmente utilizada para esconder su probable efecto abortivo.

El indicador clave de que el modo primario de acción del DIU es su efecto abortivo, el cual evita la implantación del óvulo fertilizado, es la tasa de embarazo. El hecho de que el embarazo ocurre con una tasa esperada de 8 (espiral de cobre) a 20 (impregnado con progesterona) veces más alta que con las píldoras contraceptivas orales1 combinadas, indica que la ovulación y la fecundación están ocurriendo frecuentemente.

El índice típico de embarazo con DIU es del 16% (16 de cada 100 mujeres que usan este método durante un año quedarán embarazadas). El índice de embarazo ectópico es 10 veces mayor que en la población normal.2

En orden de distanciar, confundir o encubrir aún más la realidad del modo de acción de estos productos, se declara que el cobre mezclado o incluido en estos productos es 100% efectivo en evitar la concepción, punto crucial para mantener la creencia de que la concepción nunca tiene lugar. Como puede verse fácilmente, dado que las verdaderas tasas de embarazo son más altas de lo que se esperaba, esta es una propuesta ridícula. Una explicación mucho más probable es que el cobre interfiere realmente con algún proceso enzimático y/o la implantación de embriones de 5 a 14 días de edad gestacional.3

Otro claro indicador de que el mecanismo de acción que se alega impide la concepción no es primario o siquiera realista, es el hecho de que el DIU sin contenido de cobre u hormona puede prevenir el embarazo por sí mismo. Otra área a prestar atención para demostrar el efecto abortivo del DIU es el hecho de que es usado como contraceptivo de emergencia o contracepción post coital, al ser insertado varios días después de la relación. La concepción podría ya haber ocurrido y la forma más probable de acción sería la irritación del endometrio a fin de prevenir la implantación.4

Se dice asimismo que, dado que la HCG (gonadotrofina coriónica humana) no se eleva en la mujer que utiliza el DIU, el embarazo no ocurre. La HCG sólo comienza a mostrar aumentos sustanciales en el suero de la mujer tres días después de ocurrida la implantación. Por lo tanto, si un DIU afecta la implantación, no habría elevación de HCG salvo que el humano recién concebido supere los efectos del DIU sobre el endometrio y aún así, sobreviva.

En los humanos, el ión cobre liberado desde un DIU de cobre, aumenta la reacción inflamatoria y alcanza concentraciones en los fluidos luminales del tracto genital, que son tóxicos para los espermatozoides y los embriones. En mujeres usuarias del DIU, todo el tracto genital se muestra afectado, al menos parcialmente, por la transmisión luminal de los fluidos acumulados en el ambiente uterino. Esto afecta la función o viabilidad de las gametas, disminuye la tasa de fertilización y mengua las chances de supervivencia de algún embrión que pueda haberse formado, aún antes de alcanzar el útero.5

El efecto del DIU a nivel uterino es su acción de destrucción del blastocisto previo a su implantación. Además, si la implantación ocurre, puede uno esperar una mayor incidencia de abortos espontáneos en estos embarazos.

Es importante que la mujer tenga esta información y que pueda tomar una decisión moral y ética apropiada. Muy a menudo ella recibe de su médico la información de que el mecanismo de acción del DIU es desconocido. Para el médico, ya no es adecuado decirle a sus pacientes lo mismo.

En 1960, el mecanismo no era claro, pero con el avance del conocimiento esta acción ha sido más claramente elucidada. Los médicos tienen la responsabilidad ética de informar a sus pacientes sobre la acción abortiva del DIU.6

Nota: Este artículo fué presentado ante el Congreso de la República de Brasil para impedir el uso del DIU. El Dr. Lloyd J. Duplantis es, entre otras cosas, el Presidente de la Asociación de Farmacéuticos pro vida de USA. La homepage en Internet para "Pharmacists for life" está en http://www.pfli.org y es posible contactarlo en inglés través de su e-mail allí. El Dr. Duplantis consiguió que se aprobara una «Cláusula de conciencia» en EE.UU. por la cual un farmacéutico no puede ser obligado a distribuir productos que atenten contra sus convicciones. Es decir, las píldoras abortivas y medicamentos para ser usados en practicar la eutanasia. El suicidio asistido ya es legal en el estado de Oregón, y en Noviembre se votará una ley similar en el estado de Michigan.

La traducción ha sido realizada por la Licenciada María Magdalena Orellana (Psicóloga) y el Dr. Gabriel Marcón (Médico Ginecólogo), matrimonio a cargo de la Pastoral Prematrimonial de la Parroquia San Juan Bosco (Caleta Olivia, Pcia. de Santa Cruz, República Argentina, Septiembre 1998).

Citas:



1. Wyeth Laboratories. (1994). "Triphasic-28 Product Information". Philadelfia. Wyeth-Ayerst.
2. Wilson, M. (1996). "Amor y familia". Ignatius Press. San Francisco (pág. 281-287)
3. Kuhar, B. (1995). "Infant Homicides trough contraceptives". 2nd ed Eternal Life. Bardstown, KY. Pg. 20-21.
4. Hatcher, et al. (1994). "Contraceptive Technology".
5. Bardin, C.W. et al (1996) "Mechanisms of action of intrauterine devices", Obstetrical and Gynecological Survey Vol. 51, Number 12, Suplement-NICHD, Bethesda, MD.
6. Hilgers, T. "An evaluation of intrauterine device". Report, Dept of Obstetrics'Gyn, St Louis Un School of Med. St. Louis, Missouri.


3. Los implantes e inyectables:

Los implantes, como el Norplant, y los inyectables, como la Depo-Provera tienen el mismo mecanismo de acción abortiva que la píldora. Tanto el uno como el otro tienen sólo progestágenos.

En las Filipinas donde el aborto es ilegal, la compañía farmacéutica internacional Upjohn estaba fabricando la Depo-Provera y comercializándola como si fuera un anticonceptivo, cuando en realidad es abortiva.

FUENTES: Sarah Keller, "La progestina es muy eficaz y segura," Network en español, Family Health International, vol. 10, no. 3, julio de 1995, pp. 4-10; Alfredo Cuadrado, A favor de la vida 3ra ed. (Santo Domingo, R.D.: Colección para la Familia, 1990), 141.

4. La píldora RU 486:

Véase: Los principales métodos de aborto\Métodos químicos.

5. "Anticoncepción de emergencia" o "anticonceptivos post-coito":

Los "anticonceptivos post-coito" constituyen una forma de "evitar" la procreación basada en la falsa teoría de que el embarazo comienza con la implantación del óvulo ya fecundado (o sea, de la nueva vida humana) en el útero, en vez de la fecundación. Basándose en este idea errónea se les dan el nombre de "anticonceptivos post-coito" o "anticoncepción de emergencia", cuando en realidad se trata de un aborto.

Para lograr ese objetivo utilizan diferentes métodos, tales como el dispositivo intrauterino (DIU) y ciertas dosis de la píldora abortiva RU 486 y de la misma píldora anticonceptiva durante cierto tiempo después del acto sexual.

En todos estos métodos lo que se busca es evitar la implantación del óvulo ya fecundado, por lo que son métodos abortivos.

FUENTE: Carolo Lynn, "Anticonceptivos después del coito sin protección, Network en español (enero de 1995): 7.


La contracepción abortiva: El holocausto farmacéutico

Es imposible creer en la santidad de la vida humana y a la vez creer en el derecho a la contracepción. Con tanta certeza como que la noche sigue al día, la mentalidad anticonceptiva siempre conduce al aborto. He viajado por 85 países y puedo atestiguar que, una vez que una nación permite la contracepción, sólo es cuestión de tiempo para que se legalice el aborto.

Por Rudolf Ehmann, M. D.

Dedicación

Una cosa que la mayoría de la gente no termina de admitir es que muchos anticonceptivos son abortivos por naturaleza, que causan la muerte de diminutos seres humanos que han sido creados en el momento de la concepción.

Sólo Dios sabe cuántos niños no nacidos se asesinan debido a las características abortivas de la píldora, el DIU, el Norplant, la Depo-Provera, la "píldora de la mañana siguiente" ("anticoncepción de emergencia") y otros mortíferos fármacos similares. Dada la tolerancia mundial y el uso de anticonceptivos abortivos, el índice de muertes es verdaderamente escalofriante.

El Dr. Malcolm Potts, destacado abortista y ex director de "International Planned Parenthood Federation" (IPPF - Federación Internacional de Planificación de la Familia), ha admitido abiertamente el vínculo entre anticoncepción y aborto. En 1973 Potts señaló: "Conforme la gente se dirija hacia la contracepción, habrá un incremento, no una disminución, de la tasa de abortos...". Seis años después, Potts dijo en otra reunión: "Ninguna sociedad ha controlado su fertilidad... sin recurrir a un número significativo de abortos. De hecho, el aborto es con frecuencia el punto de partida en el control de la fertilidad."

Este es un punto sobre el cual disienten algunos teólogos católicos, sacerdotes, médicos, religiosos y laicos, e inclusive la mayoría de las religiones protestantes, quienes se niegan a admitir que muchos dispositivos y químicos anticonceptivos matan a niños no nacidos tan efectivamente como lo hacen los cuchillos y las máquinas succionadoras de los abortistas. Por lo tanto, aquellos que promueven la anticoncepción tendrán mucho de qué dar cuenta.

En este pequeño e invalorable folleto, el médico suizo Rudolph Ehmann describe detalladamente cómo ciertos anticonceptivos provocan abortos. Tengo la esperanza de que este material sea ampliamente leído no sólo por médicos, sino también por aquellos que se llaman católicos o cristianos o personas pro vida y que todavía creen que la anticoncepción es una alternativa al aborto.

No lo es.



Padre Paul Marx, OSB, PhD
Fundador
Human Life International


Introducción

Por "anticoncepción" entendemos normalmente la prevención de la fecundación del óvulo por el espermatozoide, que es la fusión del óvulo y del espermatozoide. Esta prevención puede lograrse impidiendo el paso del esperma del útero a las trompas (p.ej.: preservativo o condón, pesario uterino, moco cervical espesado, eliminación del esperma a través de espermicidas), o por la ausencia de un óvulo por fecundar (inhibición de la ovulación). También se puede evitar la fusión del óvulo y del espermatozoide a través de la esterilización tubárica en la mujer o de la vasectomía en el hombre.

Sin embargo, en algunos anticonceptivos, hay efectos en los que estos mecanismos juegan ese papel, pero se pueden encontrar efectos adicionales, efectos que ya no son preventivos en el exacto sentido de la palabra. Entre estos anticonceptivos mencionamos el dispositivo intra uterino (DIU) ó Pesario intrauterino (PIU) , la "píldora de la mañana siguiente" ("anticoncepción de e mergencia"), de cierta forma los espermicidas que contienen nonoxinol, los anticonceptivos orales (inhibidores de la ovulación, p.ej., píldoras anti bebé), los depot-gestágenos inyectables (Depo-Provera), los implantes de Norplant, la vacuna anti-HCG y el RU-486. Estos anticonceptivos trabajan en parte como inhibidores antes de la anidación y en parte también después de la anidación. Si tenemos en cuenta todos estos efectos, es evidente que el concepto de anticoncepción se vuelve ambiguo. No sólo significa prevención de la fecundación, sino también, prevención de la anidación, un hecho que se les escapa a la mayoría de las personas.

Debido a que los anticonceptivos orales han sido y son todavía muy controvertidos, me gustaría tratar primero sobre la forma como trabajan, sobre todo porque han sido los anticonceptivos más usados por más de 30 años y porque son los que han abierto camino en la prevención artificial del embarazo, con sus consiguientes resultados. También son un clásico ejemplo de cómo las palabras del teólogo William Smith: "La ingeniería verbal precede a la ingeniería social", han traído cambios importantes en la mentalidad de nuestra sociedad.

Los conferencistas alemanes particularmente, todavía llaman a la píldora un inhibidor de la ovulación. Sin embargo, esta expresión describe sólo un efecto parcial y, por lo tanto, induce a conclusiones erróneas. Como veremos, tampoco su modo de actuar justifica el término "anticonceptivo". Sin embargo, por el momento, la llamaremos un contraceptivo oral (CO), como es usual en el mundo anglo-parlante.

Contraceptivos orales

I. Mecanismos

A. Inhibición de la ovulación
B. Inhibición de la anidación
C. Moco cervical
D. Factor tubárico
A. Inhibición de la ovulación:

La intención original de los descubridores de los CO fue la de inhibir la ovulación, imitando el ciclo natural por medio de altas dosis de estrógeno y progestágeno. Las primeras píldoras que se produjeron se adaptaban bien a este modelo en su enormemente alto contenido de estrógeno y progestágeno. Debido a que rápidamente se detectó una alta incidencia de efectos colaterales objetivos y subjetivos, se redujo progresivamente el contenido hormonal, dando como resultado un creciente número de "ovulaciones que de todas maneras se presentaban". Incluso en los años 60 se confirmó un siete por ciento de ovulaciones de este tipo y, más tarde, de siete a diez por ciento. Suponiendo un caso ideal, la dosis mínima indicada para la inhibición de la ovulación se fijó en 0.05 mg. de etinilestradiol, mientras que, por un tiempo, el componente progestágeno recibió menos atención. Entonces se descubrió que, con una mayor reduccción del componente estrógeno a 0.035-0.03 mg. de etinilestradiol, progestágenos recientemente desarrollados, como el desogestrel, se unían con el estrógeno en su acción sobre la ovulación. Por lo tanto, quedaba claro que el progestágeno debía de ser de igual potencia. Recientemente a esta dosificación se le ha descrito como "dosis inhibidora de la ovulación ".

Los casos de ovulaciones que de todas maneras se presentan con dosis reducidas de hormonas, se probaron de varias maneras, tanto histológicamente como con experimentos de laboratorio. Por tanto, en 1983 Kurt S. Ludwig (15) reportó hallazgos histológicos de ovarios bajo los efectos de los CO, en los que encontró folículos casi listos para reventar durante los dos primeros ciclos de tratamiento con preparaciones combinadas. En 1965, este investigador ya estuvo en capacidad de probar la presencia de corporea lutea durante los dos primeros ciclos de tratamiento y parcialmente durante el tercer ciclo del tratamiento. En aquel entonces sólo se usaban CO de dosis altas de estrógeno, por lo que puede concluirse, que hay aún más ovulaciones con el uso de CO que tienen dosis bajas de estrógeno.

Un estudio (Van der Vange, 1986) (30) realizado en los Países Bajos demostró que el 30 por ciento de las pacientes examinadas con ultrasonido tenían folículos de 18 mm. o más, de acuerdo a dimensiones preovulatorias. En casi el 60 por ciento de las que se examinaron hubo crecimiento folicular. En el cuatro por ciento se asume que hubo ovulación con una dosificación de 0.03-0.04 mg. de etinilestradiol y progestágenos variables.

Similarmente se dieron casos de fracasos, p.ej. con:

-- Preparaciones de 3 fases 1.87 por ciento.
-- Preparaciones de 2 fases 3.7 por ciento.
-- Minipíldora 13.7 por ciento.
En el caso de la minipíldora, Ludwig (15) encontró regularmente corporea lutea reciente.

Se asumió que en las preparaciones de tres fases, ocurriría una ovulación cada cuarto mes. En 1986 Extracta Gynaecologica (18) publicó la siguiente declaración con referencia a la contracepción oral usando CO combinados de baja dosis: Había evidencia de formación folicular ovárica durante los siete días libres de hormonas y, en el séptimo día libre de hormonas, los folículos estaban tan bien desarrollados que podían reaccionar a un ligero incremento de gonadotropina. Esto ocurría especialmente si se dejaba de tomar una píldora dentro de los siete primeros días. En este caso, la comunmente recomendada dosis de dos píldoras al día siguiente de la omisión, podía dar como resultado una ovulación, apoyada por la configuración de estrógeno resultante. Más aún, una demora en tomar la píldora después del período libre de hormonas, aumentaba el riesgo de una concepción no deseada. Con respecto a la caja clásica de 21 días, los fabricantes urgen el uso de una forma complementaria de contracepción si se olvida tomar una píldora en los siete primeros días de haber empezado la caja.

La regla de los 14 días

Esto concuerda con la "regla de los 14 días" descrita extensamente en el libro de bolsillo Die Pille (23). De acuerdo a ella, el peligro de un embarazo no deseado persiste durante un período de 14 días después de cada ocasión en que se olvida una píldora, o después de un atraso de más de 12 horas en tomarla y, por tanto, se necesita una forma suplementaria de protección durante ese período de tiempo. La omisión de una píldora hacia el final del paquete, también alarga sin duda el período sin protección de la píldora. Entonces, en este caso, también debe observarse estrictamente la regla de los 14 días.

En 1983, Mall-Haefeli (17) dijo que: "en tratamientos de preparaciones con una dosis baja de estrógeno y un progestágeno medio activo o de baja dosis, se encontró una tendencia a la formación de ovarios quísticos: también se podía observar, durante el período de uso de los CO, folículos recientemente rotos, corporea lutea y luteinización. Se probó la ovulación midiendo los niveles de progesterona. Dicho "patrón de reacción" se puede explicar por la concentración de estrógeno de las tabletas que primero sube y luego baja exactamente en el punto medio del ciclo del tratamiento. Esto podría trabajar como una retroalimentación positiva y podría explicar los fracasos aislados anotados en el caso de las preparaciones de tres fases.

Por añadidura, "El componente que contiene clormadinon mostró un efecto inhibidor más débil que con (la paciente) Diane. Como resultado de esto, durante el tratamiento se encontraron casos aislados de niveles incrementados de progesterona, a saber, en tres de 29 pacientes. Esto significaría que dicha ovulación, la formación de corporea lutea o la luteinización, se presentó en casos individuales" (17).

Mall-Haefeli también (17) escribió: "El hecho de no observarse embarazos en los grandes grupos examinados que ingerían clormadinon, podría ser un indicador de los efectos multifactoriales de los inhibidores de la ovulación. El clormadinon se comporta similarmente a la progesterona en baja dosis, p.ej., invalida el efecto inhibidor del estrógeno en el nivel hipofisial." De este modo Mall-Haefeli señala el efecto inhibidor de la anidación de los CO.

Más que inhibición

De acuerdo a N. Van der Vange (1986) (30), la ovulación y el corporea lutea se presentan en el 4.2 por ciento de los ciclos menstruales, mientras se toma la "micropíldora." Esta autora comenta al respecto: "En base a las investigaciones, se puede concluir que la efectividad anticonceptiva de la ‘micropíldora' se apoya en algo más que en simplemente la inhibición de la ovulación".

B. Inhibición de la anidación:

La inhibición de la anidación se basa en el desarrollo insuficiente de la secreción y en cambios regresivos del endometrio inducidos por los CO. Estos últimos aumentan según se incrementa el uso de los CO. La llamada "secreción rígida " se observa casi siempre con preparaciones combinadas de estrógeno en las que las glándulas se estrechan y no funcionan (apareciendo casi atrofiadas) y el estroma presenta una reacción pseudo decidual. Después de años de tomar en forma continua preparaciones combinadas de estrógeno, usualmente el estroma no funciona y abunda en fibras. No todas las mujeres reaccionan de igual forma al ingerir durante largo tiempo preparaciones secuenciales y graduadas. Después de muchos meses de uso aún pueden presentarse signos de secreción. Por otro lado, después de un corto período de uso de los CO, las glándulas pueden cesar de funcionar debido a una reacción dominante del estroma.

Pschyrembel Woerterbuch Gynaekologie und Geburtshilfe 1987 (24) hace la siguiente declaración sobre el modo de actuar de los CO: "La forma de acción de las hormonas esteroideas empleadas, no sólo depende de la inhibición de la ovulación a través de la inhibición de la gonadotropina, sino que depende también de las características de las hormonas y de la dosis, incluso de los cambios del moco cervical (que impide o bloquea el paso del esperma), de cambios del endometrio (que impide o bloquea la anidación de un posible óvulo fecundado) y de la inhibición de la motilidad tubárica".

En la literatura médica, muchos autores señalan los efectos inhibidores de la anidación de los CO, p.ej. Mutchsler en su Lehrbuch der Pharmakologie (19) escribe en 1972: "Los CO previenen la implantación del óvulo (fecundado), aún cuando ocurra la ovulación (el desarrollo secretor del endometrio no se completa)".

En 1971, Haller, de Goettingen (6) describió como altamente controversial el uso del término "sustancia inhibidora de la ovulación" para la mayoría de las preparaciones señaladas.

En forma similar, en 1974, Hauser de Lucerne (8) estableció que, en vista del siete por ciento de posibilidades de ovulación, el término "inhibidor de la ovulación" no es totalmente adecuado.

Respecto al mismo tema, nos dice Haeussler (1975) (7): "El Director de la Segunda Clínica Ginecológica de la Universidad de Münich, Profesor Dr. R. Fikentscher, nos informó en su conferencia... que con los llamados inhibidores de la ovulación no se lograba siempre el efecto inhibidor, y que la ovulación se presentaba en más del siete por ciento de los casos (Goldzieher, Mears y Gual). En fecha tan antigua como el 10 de Diciembre de 1967, el Profesor Fikentscher señaló: "Por lo tanto, la medicación hormonal no puede seguir considerándose como un inhibidor de la ovulación, sino como una prevención potencial de la anidación".

Abortivos para las primeras etapas

En 1967, fecha bastante temprana para el tema que tratamos, en una conferencia médica, los representantes de una gran productora de hormonas admitieron que con los CO, en el siete por ciento de los casos se presentaba la ovulación con posibilidades de fecundación y que la consiguiente implantación del óvulo fecundado en el útero ordinariamente sería impedida (7).

Beller, de Muenster, nos dice (1979/80) (1): "El efecto abortivo de la píldora: Píldora y DIU = un abortivo precoz".

En el mismo tenor el Bundeszentrale fuer gesundheitliche Aufklaerung, Colonia (3) afirma: "Los inhibidores de la ovulación inhiben la anidación".

Taubert y Kuhl también admiten en su libro Kontrazeption mit Hormonen 1980 (27): "el efecto inhibidor de la anidación de casi todos los tipos de píldoras".

Lauritzen, en 1986 (12): "Con los nuevos anticonceptivos orales hormonales de baja dosis, las ovulaciones que de todas maneras se producen ( y el sangrado) aparentemente ocurren con más frecuencia que con preparaciones de alta dosis. Cuando tales ovulaciones ocurren, aparte de la influencia en el moco cervical, se presenta también la proteción adicional hormonalmente inducida en el endometrio, donde la reconstrucción asincrónica del estrógeno-gestágeno activado y los cambios bioquímicos atípicos impiden la anidación. En algunos casos, este aspecto de inhibidor de la anidación actuaría como una protección adicional y por lo tanto, habría que dar más importancia a las preparaciones de baja dosis en oposición a las anteriores preparaciones de alta dosis".

Schering, en 1987 (26): "Como todos los otros anticonceptivos de estrógeno-gestágeno la ‘píldora ligera' obstaculiza las condiciones fisiológicas que son un pre-requisito para la anidación del óvulo en el endometrio. Por lo tanto, su efecto contraceptivo no sólo consiste en inhibir la ovulación e inhibir el paso del esperma, sino también en suprimir una reconstrucción cíclica normal del endometrio".

En la revista Der informierte Arzt, 1987 (31): "La Profesora Mariannne Mall-Haefeli de Basle tiene la convicción de que la supresión del eje hipotálamo hipofisial por la micropíldora es de gran importancia. Mientras que durante la ingestión de píldoras de alta dosis el ovario se "tranquiliza" por la supresión de este eje funcional, esto ocurre en menor proporción con las preparaciones de baja dosis.

Pero debido a que los efectos de los CO son multifactoriales, este cambio no reduce su efectividad. Sin embargo, una supresión disminuida puede llevar a un crecimiento folicular en el ovario y consecuentemente a una producción endogénica de estrógeno. La resultante hiper-estrogenemia relativa ocurre fisiológicamente en la pubertad y durante la pre-menopausia. Los síntomas clínicos son: ligero sangrado (manchas), sangrado inesperado e ingurgitación mamaria. En la opinión de la Profesora Mall- Haefeli, si la paciente continuara presentando dichos síntomas, se le indicaría un cambio a una preparación con un gestágeno supresivo más potente".

Esto también se refiere al efecto multifactorial de la píldora y, en consecuencia, a la inhibición de la anidación y al factor tubárico, ya que el factor cervical no parece presentar la eficacia originalmente esperada. En recientes publicaciones se menciona repetidamente este efecto multifactorial (9) (17) (30).

¿Cuándo comienza la vida?

¿Puede probarse científicamente la premisa de que la vida humana empieza con la anidación y no con la fusión del óvulo con el espermatozoide? La respuesta a esta pregunta la da Lauritzen en 1986 (12): "Sin lugar a dudas, la vida humana empieza con la fusión del óvulo con el espermatozoide y la consiguiente división del óvulo. Sin embargo, el médico y el abogado encaran el problema de que, al menos en una fecundación normal, el comienzo de la vida no puede ser establecido. Por lo tanto, es importante saber, tanto para el juicio médico como para el criterio legal, cuándo se puede establecer objetivamente un embarazo, y hoy en día se establece inmediatamente después de la implantación del gameto en el endometrio.

"En ese momento, cuando el embrión se conecta con la circulación de la madre, éste envía señales que pueden demostrarse, p.ej. beta-HCG ó SP 1. Por esto se ha acordado que el comienzo de la gestación, tal como puede establecerse objetivamente, debería ser el punto de partida para definir el problema, de forma que el comienzo de la gestación (no de la vida humana) se inicia en el momento de la implantación. Con esta definición, extraída de hechos comprobados, se establece que los métodos que inhiben la implantación del óvulo fecundado como el Pesario intrauterino o la píldora, no constituyen un aborto inducido. Para apoyar esta tesis, hacemos notar que más de la mitad de todos los óvulos fecundados se abortan de forma natural antes de la implantación".

Aquí cabe resaltar que el aborto natural de cualquier número de óvulos fecundados, no debe ni puede presentarse como apoyo para la tesis antes mencionada. Lo que ocurre en la naturaleza, lo que el Creador permite, no puede compararse con lo que el hombre ocasiona a través de su arbitraria intervención. De otra manera, el aborto quirúrgico o la eutanasia activa podrían justificarse con ese razonamiento. Además, podemos observar que, al principio de la vida, la mortandad natural se da en un porcentaje real aunque no exactamente conocido; sin embargo, en la vejez, al final de la vida, es de un 100 por ciento. Pensar como Lauritzen puede llevar hacia cambios peligrosos. Esta actitud proviene de la mentalidad del autónomo Prometeo que sólo ve su propia responsabilidad a sí mismo y no está preparado para ser responsable de nadie.

Lauritzen 1989 (13): "La píldora en su forma clásica trabaja en todos los casos como un contraceptivo, no como un abortivo. Con las preparaciones graduadas y con las preparaciones combinadas, la inhibición de la ovulación ocurre prácticamente siempre. Sin embargo, este es sólo uno de los efectos protectores. Adicionalmente hay (incluso con monofase y preparados secuenciales) efectos contraceptivos en el moco cervical, en el endometrio, así como influencias en la motilidad tubárica, y finalmente en el mismo ovario.

"Es realmente cierto que no se presenta en todos los casos una inhibición de la ovulación con las modernas preparaciones de baja dosis (Micropíldoras): en este sentido parece que ocurren más a menudo las ovulaciones. El hecho de que las píldoras de baja dosis dan una inhibición insuficiente del crecimiento folicular; se demuestra por la frecuencia de quistes ováricos u ovarios quísticos, cuando se administran preparaciones de estrógeno-gestágeno de baja dosis. Verdaderamente, se da también una inhibición del crecimiento folicular y de la ovulación (aunque no siempre) y, en tales casos, el efecto en el moco cervical llega a ocurrir apropiadamente: entonces este fenómeno constituye el principal efecto anticonceptivo. En este caso hay también ciertamente una influencia en el endometrio y en la motilidad tubárica, pero es probablemente menor.

"En resumen, con preparaciones de baja dosis el efecto en el moco cervical es lo primero, pero también juegan un rol los cambios en el endometrio y la motilidad tubárica que hacen más difícil la anidación. En este contexto la píldora no puede describirse como un abortivo: el efecto empieza antes de la anidación".

La píldora anticonceptiva-abortiva

Cabe destacar que en las dos últimas anotaciones de Lauritzen, a la contracepción se le ha dado un significado diferente del usual. Ya no significa simplemente prevención de la fecundación sino también prevención de la anidación del embrión. Es importante observar que esta inhibición de la anidación no se describe como el "aborto de un embarazo" ya que éste -según Lauritzen- sólo empieza con la anidación. Aparentemente se considera evidente que los embriones humanos se destruyen por la inhibición de la anidación. De hecho Lauritzen admite abiertamente que la vida humana "sin duda empieza con la fusión del óvulo y del espermatozoide y la consiguiente división del óvulo".

En este contexto, no nos interesa tanto el principio del embarazo sino el de la vida humana, el principio de este ser humano recién creado que se asesina por el efecto inhibidor de la anidación de la píldora. En consecuencia, podemos afirmar que la píldora no sólo es anticonceptiva sino también abortiva.

Teichmann, en 1989 (28) nos dice: "La afirmación de que las modernas preparaciones de tres fases, denominadas correctamente preparaciones de tres grados, no son inhibidores de la ovulación pero sí de la anidación, no es correcta. Como todas las preparaciones combinadas, también las de tres grados tienen tanto un efecto central, es decir, un efecto inhibidor de la ovulación que se obtiene suprimiendo la salida de gonadotropina- como un efecto periférico que previene o impide la anidación, influenciando la proliferación endométrica a través de una influencia temprana de gestágeno.

"Este último efecto periférico, sin embargo, no tiene importancia si la preparación se toma correctamente. Sólo en el caso de uso incorrecto, enfermedad que interfiere o uso de medicinas que pudieran causar un debilitamiento del efecto inhibidor de la ovulación, el efecto periférico de estas preparaciones en el endometrio ofrece una protección adicional. Por lo tanto, se puede declarar que con el uso correcto, a la vez que observando las indicaciones conocidas de seguridad para los CO, también las preparaciones de tres grados inhiben la ovulación de forma confiable. Aunque en principio pueda tener lugar una inhibición de la anidación, esto normalmente no se toma en cuenta".

Tal como se describió en el capítulo de inhibición de la ovulación, las preparaciones de tres fases muestran una ovulación cada cuatro meses como promedio, de manera que el efecto de inhibición de la anidación se presenta más a menudo de lo que Teichmann desea creer. También se demuestra la inhibición incompleta de la ovulación, a través de estas preparaciones, por la formación relativamente común de quistes ováricos cuando se usa esta clase de píldora (13) (17). Tenemos también que reconocer el alto grado de olvido en tomar la píldora. Todo esto nos muestra una considerable incidencia de inhibición de la anidación y por lo tanto el efecto abortivo temprano de estas preparaciones.

Además de la inhibición de la ovulación, Hausmann en 1990 (9) menciona: "En la fase de secreción del endometrio no ocurre el cambio total, por lo que la implantación del óvulo se hace más difícil... Si a pesar de la píldora, ocurriera una ovulación, se prevendría la concepción a través del efecto en el endometrio y en la cérvix. En consecuencia, la píldora ofrece una triple protección contra el embarazo". Vemos aquí que el término "concepción" se usa también en el sentido de anidación del embrión en el endometrio.

Lauritzen confirma en 1989 (13): "No existen las preparaciones que únicamente se comporten como inhibidores de la ovulación, pero las preparaciones de dosis media actúan predominantemente como inhibidores de la ovulación. También tienen un efecto contraceptivo adicional en el moco cervical y en el endometrio".

Teichmann, en 1991 (29), escribe además: "Aparte de la inhibición de la ovulación, es también posible una contracepción confiable usando preparaciones de gestágeno puro que cambian el moco cervical para hacerlo impenetrable a los espermatozoides. La motilidad tubárica y el endometrio pueden cambiarse a través del gestágeno a fin de que ocurra una desincronización de las condiciones pre-requisito para la anidación o una inhibición de la anidación. Generalmente las preparaciones hormonales para prevenir el embarazo, son una combinación de todos los factores que previenen un embarazo: también causan anovulación en alto porcentaje las preparaciones de gestágeno; los inhibidores de la ovulación usualmente combinados, tienen a menudo un efecto anticonceptivo en el moco cervical, en las trompas y en el endometrio".

Aquí se admite que tanto el gestágeno puro como las preparaciones combinadas tienen un efecto inhibidor de la anidación. De acuerdo a Pschyrembel (24), la minipíldora no tiene efecto inhibidor de la ovulación, actúa previniendo el paso del espermatozoide e inhibiendo la anidación.

No se equivoque...

También es interesante hacer notar que en el Congreso de la Federación Nacional de Abortos (NAF - National Abortion Federation) en Estados Unidos en 1985, se hizo la siguiente declaración en el curso del debate sobre planificación familiar: "No se equivoque, la píldora y el DIU son abortivos".

Teichmann anota en 1991 (29) sobre una intervención sobre postcoito: "Hablando estrictamente, las medidas que se tomen postcoitus para prevenir un embarazo y su posterior desarrollo, no son contraceptivas. Contra este tipo de medidas, llamadas también intercepción postcoito se levantan rectamente dudas éticas por parte de aquellos que no ven diferencia, en principio, entre un aborto y la inhibición de la anidación, fenómeno este último del que forman parte estos métodos.

"En cualquier caso, éstas son intervenciones que deciden el destino del óvulo fecundado y de la blástula, que constituyen ya una etapa embrional temprana y por lo tanto tienen el potencial real para desarrollarse en un ser humano. Incluso, dichas medidas abortivas postcoito se utilizan como acciones de emergencia y ocupan su lugar en el grupo de terapias, pero no deberían realmente contarse como medidas preventivas".

Beller, de Iowa, en 1990 (2) toma la siguiente posición respecto al DIU y a la píldora: "Una pregunta crítica es: ¿cúal es el límite para el aborto? ¿La inhibición de la implantación? ¿Dónde quiere Ud. trazar la línea? Si Ud. rechaza la inhibición de la implantación por ser abortiva, entonces es posible que el DIU ya no se pueda elegir tampoco y, por lo tanto, por ese mismo motivo, tampoco podrá tomar nunca más la píldora".

En 1992 Leindenberger (14) describe la acción de la píldora de la siguiente manera: "El modo de actuar del inhibidor de la ovulación se describe sólo parcialmente como el bloqueo de la secreción de la gonadotropina hipofisial y, por tanto, la ovulación por un lado y el bloqueo cervical gestágeno dependiente de la migración del espermatozoide por el otro. Como con el uso de la mayoría de los contraceptivos hormonales no se alcanzan las condiciones fisiológicas para la anidación en el endometrio, se perturba la sincronización entre la transformación del endometrio y la motilidad tubárica y se cambia la combinación de la secreción tubárica".

C. Moco cervical:

Se sabe por el ciclo natural que la progesterona espesa el moco cervical formando una barrera parcial al movimiento ascendente de los espermatozoides. En parte este también es un efecto que producen los inhibidores de la ovulación. Algunos autores lo caracterizan, aparte de la inhibición de la ovulación, como el "efecto predominantemente contraceptivo" (Lauritzen 1989) (13) y como "el segundo efecto principal del inhibidor de la ovulación" (Furch 1991) (4), de forma que no puede ocurrir una concepción y el efecto en el endometrio que Furch admite, nunca llega a ocurrir. Otros autores mencionados anteriormente enfatizan del mismo modo el efecto del moco cervical (Teichmann, 1991) (29).

En estas condiciones no se toma en cuenta que el estrógeno producido en el folículo madurante, a través de la conocida ovulación que de todas maneras se presenta, puede tener un efecto de disolución del espesamiento del moco cervical, de tal manera que ya no impida el movimiento ascendente del espermatozoide.

Se prueba lo inútil del procedimiento por la incidencia de embarazos mientras se toman los CO. En los últimos años estos se han incrementado con el aumento de las preparaciones de baja dosis. Debido a que el endometrio, dependiendo de la preparación usada y de la extensión del tratamiento, ha cambiado de diferentes maneras (mayormente con respecto a una "secreción rígida" ), no puede estar preparado en cada caso para la implantación por la influencia del estrógeno exógeno en el folículo madurante; por lo tanto, con frecuencia el óvulo fecundado no puede anidarse. Por consiguiente, el efecto inhibidor de la anidación de la píldora, juega un papel importante.

También se puede concluir, tal como lo declaró la Profesora Mall-Haefeli en 1987 (31), que los nuevos progestágenos pueden, además de tener un efecto menos supresivo, tienen también un efecto menor en la cérvix que facilita el movimiento ascendente del espermatozoide. En experimentos con animales, se pudieron encontrar espermatozoides en las trompas, aún con las preparaciones de alta dosis que tenían una dosis alta de estrógeno.

D. Factor tubárico:

Por medio de este concepto hacemos referencia a los contraceptivos hormonales que afectan la motilidad de la trompa, retardando el transporte del embrión. En esta línea, en 1992 Leindenberg (14) reporta cambios en la combinación de las secreciones tubáricas que podrían tener una influencia negativa en el transporte del embrión.

Hacemos notar un efecto abortivo adicional del CO (Mall-Haefeli 1986) (16): "La Píldora tiene una acción multifactorial. Por sí solo, el transporte tubárico retardado ocasiona que el óvulo se torne demasiado viejo e inhibe el desarrollo de un embrión viable, tal como hemos visto en la fertilización in-vitro". Es decir, el embrión realiza su camino más lentamente a través de las trompas y, por lo tanto, sufre daño en el sentido de que, en el momento de la posible implantación, ya no es viable y, por lo tanto, muere. Literalmente "se seca", no logrando alcanzar la implantación salvadora que le proveería de la nutrición necesaria para su posterior desarrollo.

Sobre este tema, ver Pschyrembel 1987, (24) y Lauritzen 1989, (13).

Más aún, sobre este punto el informe Schering (25) señala: "Los estrógenos y los gestágenos influyen en la motilidad tubárica, por lo tanto, en el transporte del óvulo, de tal manera que no llega al endometrio donde podría encontrar condiciones favorables para la implantación. Por añadidura, se altera la composición de la secreción tubárica y con ello el proceso de maduración del óvulo.

II. Factores exogénicos que influyen en el modo de actuar de los CO

A. Confiabilidad en tomar la píldora:

De diferentes estudios realizados se concluye que esta confiabilidad no es muy grande. El olvido en tomar la píldora se encontró en un dos a siete por ciento de los casos. En un estudio de Marvelon, Organon señala que cuatro a cinco por ciento de las mujeres olvidaban de una a cuatro pastillas por ciclo. A pesar de esto, sólo se presentó un embarazo en 15,222 ciclos experimentados sobre una muestra de 1,160 mujeres (22). Esta "seguridad" indica el multifactorial modo de actuar y por lo tanto, abortivo temprano, de este inhibidor de la ovulación.

B. Interacciones:

Hasta hace poco no se sabía mucho acerca del considerable rol que juega el consumo considerable de cantidades de alcohol, cafeína y nicotina. Sobre todo, no hay que subestimar los efectos de la cafeína y de la nicotina. El siguiente interrogante deberá hacerse en relación a la interacción que se da con las medicinas (antiácidos, excesivo uso de purgantes,etc.).

Anteriormente se suponía que, principalmente y en forma casi exclusiva, eran los antibióticos los que afectaban la forma de acción de los CO, pero en la actualidad se incluyen casi todos los grupos de medicinas como se señala en el folleto de Organon (21). Presumiblemente, ésta es la razón por la cual Organon ha publicado estos caros folletos. Más aún, mientras más baja sea la dosificación de la píldora, mayores serán las interacciones que entrarán en juego, tal como hemos podido establecer por nuestra propia experiencia. Teichmann, en 1991 (29) hace notar estas interacciones.

C. Desórdenes del tracto digestivo:

Desde hace tiempo se sabe que la diarrea y los vómitos limitan de forma importante la efectividad de la píldora. Tal como se ha demostrado repetidamente, incluso un desorden estomacal o intestinal moderado, que a menudo sólo es reconocido como tal por los pacientes, es suficiente para ocasionar fallos de la píldora. A esto hay que añadir que la recomendación de tomar una segunda píldora en caso de vómito o diarrea difícilmente puede llevar a que la píldora tenga éxito. Debido a los cambios enteríticos, también será insuficiente la absorción de la píldora. Estos efectos son aún más notables con dosis más bajas.

D. Variando los patrones de enzimas:

Sobre esto, en 1986 Gruenenthal (5) comenta: "Más aún, pueden haber pacientes para los cuales la píldora no sea completamente efectiva, posiblemente debido a un patrón de enzimas variable (pacientes que salen encinta varias veces en forma sucesiva, a pesar de que afirman haber usado correctamente la píldora)".

También es interesante un artículo en Deutchses Aerzteblatt (1986) (10), que compara la efectividad del CO en Europa y en Asia. La dieta asiática es natural y ligeramente ácida y neutraliza el efecto alcalino de la píldora, dando como resultado muchas fallas o la total inefectividad.

E. Reacciones individuales:

En 1991 Teichmann (29) nos dijo: "Las considerables diferencias que hemos citado, inter e intra individuales, hacen que el mismo contraceptivo oral, en la misma dosis, no sea óptimo para que todas las mujeres alcancen en su organismo los niveles de gestágeno y estrógeno deseados que tienen efectos".

Todos estos factores se suman al efecto de abortivo temprano de la píldora. Más aún, ya no existe la "seguridad proverbial" de los CO, debido a que el recientemente reportado Indice-Pearl es de 0.2-6 (Teichmann 1991) (29).

Exposición

Basados en la literatura citada y en la exposición realizada, podemos llegar a las siguientes conclusiones acerca de los contraceptivos orales:

1. La inhibición de la ovulación no se da en un 100 por ciento. Las ovulaciones que de todas maneras se presentan, ocurren en siete a diez por ciento de los casos.

2. La inhibición de la ovulación y el factor tubárico sólo como efectos parciales de la píldora no se discuten, pero tratan de no darles importancia o simplemente se les acepta.

3. Queda demostrado como un efecto principal de los contraceptivos orales, aparte de la inhibición de la ovulación, el espesamiento del moco cervical, que se comporta como una barrera. Este efecto no es menor por el hecho de que ciertos autores no quieran creer en el efecto inhibidor de la anidación de la píldora. En el proceso se ignora el hecho de que los estrógenos producidos en el folículo madurante pueden diluir el moco cervical, que le hace posible al espermatozoide ascender al útero y los oviductos, y, por lo tanto, fecundar al óvulo. Más aún, los "que dudan" ni siquiera otorgan al embrión el beneficio de la duda, que legalmente se les concede aún a los criminales por evidencia incompleta: in dubio pro reo! Este derecho se le niega expresamente al inocente embrión.

4. El índice-Pearl (29) para la píldora es 0.2-6. Consecuentemente, hay suficientes embarazos tras la píldora.

5. El principio del embarazo se ha definido como el momento de la implantación del embrión. Por lo tanto, los métodos que inhiben la anidación del óvulo fecundado no son considerados por estos autores como el "aborto de un embarazo". Se mencionan como ejemplos los DIU y la "píldora de la mañana siguiente". La píldora no debería llamarse un abortivo -dicen- ya que su efecto inhibidor de la implantación actúa antes de la anidación.

6. "La vida humana empieza sin duda con la fusión del óvulo y el espermatozoide ...". Puesto que este comienzo no puede ser objetivamente establecido por médicos ni abogados, se ha "acordado, por lo tanto, que el principio del embarazo debería ser el punto de partida", es decir, el momento de la implantación. Aquí surge la pregunta: ¿Qué es más importante, el principio del embarazo o el principio de la vida humana?

Confiando en los expertos

Esta exposición nos demuestra por qué tantos -ya sean médicos, abogados o teólogos- son contrarios a creer que la píldora tenga un efecto abortivo temprano. Primero, muchos de ellos basan su opinión en el entendimiento original de que la prevención del embarazo supone ser un método de prevención de la fecundación. Con la píldora, esta afirmación se refiere a la inhibición de la ovulación y al espesamiento del moco cervical. Segundo, ellos creen en la declaración de los expertos de que la píldora no es un abortivo temprano. La mayoría no están al tanto de que esos expertos, de acuerdo a la definición anterior, no consideran la inhibición de la anidación como el "aborto de un embarazo".

Estos expertos basan su opinión en el hecho de poner el principio del embarazo en el momento de la anidación del embrión, lo que invita a muchos a creer que la vida humana también empieza en ese momento. El verdadero principio de la vida humana que se da en la fecundación casi siempre es ignorado.

Esto ha dejado 14 días de tiempo después de la fecundación como período sin protección de la vida humana. A la vez, este mismo hecho ha sido importante con respecto al efecto abortivo temprano del DIU, que era bien conocido por estos expertos. Tal como se sabe en la actualidad, esto se puede afirmar también de los inhibidores de la ovulación, cuyo mecanismo abortivo temprano sin duda también les era familiar a estos expertos. Pero el límite de los 14 días es también de gran importancia para el problema de la fertilización in-vitro/transferencia del embrión, ya que la FIV/ET [N.del T. FIV: Fertilización In Vitro. ET: Transferencia del Embrión] usa embriones.

En algunos países, se dispone de este período para investigación en los embriones. Por consiguiente, se instrumentaliza esta "perspicaz" definición.

Una edificante dosis de honestidad

Lauritzen es, sin embargo, tan honesto en sus escritos, que claramente reconoce el principio de la vida humana en la fusión del óvulo y del espermatozoide. Lo que él no menciona es el hecho siguiente: que la inhibición de la implantación del embrión, a través del efecto de inhibición de anidación de la píldora, destruye la vida humana tanto como el "aborto de un embarazo" después de que la anidación se ha llevado a cabo. Al omitir este aspecto, no es el embarazo el abortado, sino el niño no nacido. Es un juego manipulativo y especulativo de palabras y, a la vez, un juego con la vida del embrión.

De esta forma, los términos 'prevención del embarazo' y 'contracepción' o 'anticoncepción' respectivamente con sus diferentes significados, han ocasionado gran confusión y gran daño. Por lo menos, los contraceptivos hormonales orales deberían denominarse correctamente contra e interceptivos o contra-interceptivos respectivamente. Teichmann llama apropiadamente a la intercepción postcoital éticamente dudosa. Se refiere después al efecto inhibidor de la anidación de las preparaciones hormonales postcoitales. (Nota de la redacción: se trata de la "anticoncepción de emergencia" o "píldora del día después".)

Sin embargo, este mismo autor no expresa dudas respecto a la inhibición de la anidación de la píldora. Ciertamente, la intercepción postcoital es más directamente inhibidora de la anidación que la píldora, en la que también aparecen otras formas anticonceptivas de acción. No obstante, nada aquí cambia el hecho de su carácter parcialmente inhibidor de la anidación. Por lo tanto la píldora es tan éticamente cuestionable y abierta al repudio como la intercepción postcoital, que se usa mucho menos que la píldora.

Por otra parte, el "objetivamente establecido principio del embarazo" ya ha sido vencido por la tecnología, de tal manera que la fecundación puede ahora probarse, ya antes de la implantación, a través del Factor de Embarazo Temprano. Con lo cual, la existencia de la vida humana antes de la anidación está claramente probada.

La tierra de nadie

Los seguidores de la teoría de la anidación tendrán problemas para intentar demostrar su definición manipuladora. Esta prueba objetiva de la existencia de la vida humana que se ha conseguido en una "tierra de nadie" arbitrariamente creada entre fecundación y anidación, también coloca en la balanza la expresión "aborto de un embarazo", que hasta ahora se refería a intervenciones después de la implantación.

Se han hecho intentos para mantener en secreto el efecto de abortivo temprano de la píldora. Aquellos que apoyaron esta postura saben que una información amplia y a tiempo evitaría que muchas mujeres usaran la píldora. Esta táctica también pertenece al área de la administración en el sentido de que "la ingeniería verbal siempre precede a la ingeniería social".

Dado que la píldora se introdujo como no abortiva, la sociedad moderna ha llegado a acostumbrarse a ella, tal como lo hizo con el DIU.

Cuando las personas descubren el efecto abortivo temprano de la píldora o del DIU, difícilmente se dejan ya persuadir. La fuerza del hábito domina el conocimiento adquirido posteriormente. Este conocimiento penetra cada vez menos y amenaza con perder totalmente su efecto. Por otra parte, uno llega a acostumbrarse cada vez más al concepto de matar, como se ha demostrado con la creciente aceptación del aborto y de la eutanasia activa.

El concepto del mal menor

El uso de argumentos basados en el concepto del "mal menor" ignora completamente que "no puede hacerse un mal para obtener algo bueno". Aunque inmediatamente después de la fecundación el embrión es un ser algo más pequeño que un embrión unas pocas semanas mayor, es igualmente un ser humano; no debería ser asesinado ni entonces ni en una etapa posterior.

No se puede hacer una afirmación concreta acerca de la frecuencia de la inhibición de la anidación. Considerando que las ovulaciones que de todas maneras se presentan ocurren en el siete al diez por ciento de los casos, y que el índice-Pearl para contraceptivos hormonales orales es 0.2-6, debemos afirmar que ocurren considerablemente más ovulaciones que de todas maneras se presentan que embarazos producidos por estas ovulaciones que llegan a término.

Ciertamente, no toda ovulación que de todas maneras se presenta, da como resultado una fecundación, pero su participación es mucho mayor de la que admiten los autores que se refieren al moco cervical, especialmente si se tiene en cuenta que el efecto del moco cervical puede y debe ser puesto en duda de acuerdo con las consideraciones anteriores. El problema no es realmente una cuestión sobre el número exacto de inhibiciones de anidación que ocurran, sino más bien, el hecho de que ellas sí ocurren realmente.

Citando a Laun (11): "Sólo la posibilidad de tal efecto conduce a un categórico no en el nivel moral". Dice además (11): "Aun cuando aquello (inhibición de la anidación, nota del autor) fuera posible, cualquiera que difunda la prevención como un método para luchar contra el aborto, debería también oponerse a todos los abortivos 'métodos de prevención' por lo menos con la misma intensidad". Esto ocurre muy rara vez. Por el contrario, la mentalidad de prevención no ha reducido los abortos, más bien los ha promovido.

El Dr. Rudolph Ehmann, M.D., es jefe de ginecología y obstetricia del Hospital Kantonsspital en Suiza. También es Médico Superintendente de dicha especialidad. Como conferencista internacional, el Dr. Ehmann es una autoridad en contracepción y abortivos.Esta es una traducción del folleto original publicado el 1ro de junio de 1993 por Human Life International, titulado "Abortifacient Contraception: The Pharmaceutical Holocaust."

Notas: 1. Beller, F.K., Munster, Schriftennreihe der Westfalischen Wilhelm-Universitat, Munster (1979/80) 2,35. 2. Beller, F.K., "Ohne die Pille ware die Selbstverwirklichung der Frau nicht moglich gewesen," Aerztliche Allgemeine, Ein Themenheft der Aerzte Zeitung (1990) 1,18. 3. Bundeszentrale fur gesundheitliche Aufklarun, Koln, "Jedes Kind hat ein Recht erwunstch zu sein," S.12. 4. Furch W., "Keine Fruhabtreibung durch die Pille," FAZ (1991) 16, 8. 5. Grunenthal: Brief an Dr. Gotz vom 27.3.86. 6. Haller, "Ovulationshemmung durch Hormone," 79,3. Auflage, (1971) Georg Thieme Verlag, Sttutgard. 7. Hausller, A., "Die Pille das drohende Unheil," Miriam-Verlag, Jestetten (1975), S.5.,S.6 (Fikentscher) S. 12 (Haller). 8. Hauser, G.A., Zeitschrift fur Sexualmedizin (1974) 8. 9. Hausmann R., "Die pille schutz auf dreifache Weise vor Schwangerschaft," Aerztliche Allgeimeine, Ein Themenheft der Aerzte Zeitung (1990) 1, 12. 10. Ikonomoff S., "Warum die hormonalem Kontrazeptiva in Asien anders wirken als in Europa," Deutsches Aerzteblatt (1986), 83, 699. 11. Laun A., Das Kind, Zur Abtreibung in Oesterreich (1991), Gebetsaktion Medjugorje, Wien. 12. Lauritzen C., "frage-Antwork, Nidationshemmung," Tagl. Praxis (1986) 27, 694. 13. Lauritzen C., "Fragen aus der Praxis, Die"Pille":(auch) ein Abortivum?, "Deutsche Medizinische Wochenschrift (1989) 114, 14, 567. 14. Leindenberger F.A, Klinische Endokrinologie fur Frauenarzte, Springer-Verlag Berlin Heidelberg (1992). 15. Ludwig K.S., "Hormonale Kontrazeption: Eine Standortbestimmung," Int. Symp., Basel, 1983, 33-36, Karger, Basel (1983). 16. Mall-Hafeli M., Brief an Apotheker Woppelmann vom 22.5.86. 17. Mall-Hafeli M., "Hormonale Kontrazeption: Eine Standortbestimmung," Int. Symp., Basel 1983, 19-32, Karger, Basel (1983). 18. Molloy B.G., Coulson K.A., Lee J.M., Watters J.K., "Ist die Annahme einer Konzeption nach 'vergessener Pille' realistisch?," extracta gynaecologica (1986) 10,64. 19. Mutschler E., "Arzneimittelwirkungen," Ein Lehrbuch der Pharmakologie fur Pharmzeuten, Chemiker und Biologen. Mit einfuhrenden Kapiteln in die Anatomie und Physiologie. (1972), Wissenschaftliche Verlagsgesellschaft Stuttgart, 2. Auflage, S. 225. 20. National Abortion Federation-Congress, Boston, June 9-12, 1985, Mitteilung. 21. Organon-Broschure: Interaktionen mit oralen Kontrazeptiva: Was ist zu beachten? 22. Organon Marvelon, Das hormonale Kontrazeptivum mit dem selektiven Progestagen Desogestrel, S.11. 23. Die Pille, J. Guillebaud, rororo (1985). 24. Pschyrembel Worterbuch Gynakologie und Geburtshilfe, Walter de Gruyter, Berlin, New York (1987). 25. Schering- Information, Folge 4, Publikationen von Juli bis April 1984. 26. Schering Wien Ges.m.b.H., Brief an die Information fur Verbraucher, Zeitschriftenverlagsgesellschaft (1987), 25.11. 27. Taubert H.D., & Kuhl H., Kontrazeption mit Hormonen (1980). 28. Teichmann A.T., "Abtreibung durch Dreiphasen-Praparate?", Med. Mo. Pharm. (1989) 12, 252. 29. Teichmann A.T., Kontrazeption, Ein Kompendium fur Klinik und Praxis (1991), Wissenschaftliche Verlasgesellschaft mbH Stuttgart. 30. Van der Vange, Referat "Ovarian activity and low dose contraceptives", 3. Tagung der Soc. f. Advancement of Contraception (SAC) vom 9. -13.9.85 in Bordeaux, Zitiert im Organon Literaturservice 17/86 aus Gyne (Juni 1986). 31. Zoller Th., "Die Pille hat sich gemausert", Der informierte Arzt (1987) 14, 53.


Cómo funcionan la píldora y otros anticonceptivos
por  Chris Kahlenborn, M.D.


La píldora para el control de la natalidad está siendo usada corrientemente por más de 10.000.000 de mujeres en los Estados Unidos.(1) Un número de investigadores ymédicos han afirmado que la píldora para el control de la natalidad (en inglés BCP, Birth Control Pill – también llamado anticonceptivo oral), es actualmente un abortivo.

Un abortivo causa un aborto temprano, específicamente la muerte del huevo o cigoto, embrión o feto, después que haya ocurrido la concepción. Otros no creen que la píldora anticonceptiva sea abortiva como aparece en una publicación autorizada por algunos médicos en 1998: “¿Los contraceptivos hormonales, son todos abortivos?” (2)



Antes de 1930 todos los denominados cristianos estaban de acuerdo en que la anticoncepción era un pecado. (3). Este escrito enfocará sobre los aspectos técnicos y médicos de las cualidades abortivas de la píldora y se abstiene de comentarios sobre la modalidad de prescribir y tomar la píldora anticonceptiva.



Contestar la pregunta de si la píldora anticonceptiva causa abortos tempranos o no, merece   que un número de preguntas introductorias deban ser preparadas para entender mejor los mecanismos íntimos.



¿Que es la píldora para el control de la natalidad y cómo funciona?



Normalmente la glándula hipófisis produce dos hormonas. Una llamada Hormona Folículo Estimulante (FSH) y la otra la Hormona Luteizante (LH). Estas hormonas ayudan a estimular al ovario para que produzca un óvulo en cada ciclo menstrual (ovular). El ovario es también el sitio de producción de dos hormonas femeninas centrales: el estradiol, un tipo de estrógeno y la progesterona, un tipo de progestágeno.



Las píldoras anticonceptivas son una combinación de estrógeno y progesterona sintéticos. Las píldoras anticonceptivas “atontan” a la glándula hipófisis de tal manera que produce menos FSH y LH. Por reducir la FSH y la LH requeridas para la ovulación, la píldora suprime pero no elimina la ovulación.



Las píldoras  son conocidas  por tener otros dos efectos principales:



·        Ellas adelgazan la capa interior del útero (llamado endometrio), disminuyen el glucógeno (un tipo de azúcar) y el suministro sanguíneo, y

·        Pueden espesar el moco cervical haciéndolo más difícil para que los espermatozoides viajen hacia arriba a través del cerviz.



Aunque este efecto es posterior, es afirmado por los fabricantes de las píldoras anticonceptivas, la evidencia para esta afirmación  es débil (4,5) y no está fuertemente respaldado por los experimentos modelo en conejos.(6)



Por supuesto que las  píldoras para el control de la natalidad, no causarían  abortos si ellas  bloquearan  la ovulación siempre. Ahora necesitamos aclarar este tema. Una clara indicación de que la ovulación ocurrirá en mujeres que están tomando la píldora anticonceptiva la han dado los mismos fabricantes de anticonceptivos  en un artículo del PDR (Physician´s Desk Reference, 1998) (7). La tasa de eficacia por cada píldora anticonceptiva, afirma que hay una tasa de fallo de alrededor del 3%. El PDR define de una manera  típica la tasa de fallo como la tasa de incidencias anuales de embarazos en parejas que inician el uso de un método (no necesariamente tiene que ser la primera vez), y quien lo usa de forma estable y correctamente durante el primer año, si las parejas no suspenden  el método por alguna otra razón.



Esto significa que aún las parejas que usan la píldora de forma estable en el transcurso de un año, tendrán una tasa promedio de embarazo del 3% de acuerdo con los fabricantes de anticonceptivos, quienes pueden tener la tendencia a subestimar éste número. Un escrito de 1996 de Potter (8) da un excelente panorama de este tema. Indica que el más reciente dato arroja una tasa de embarazo para el “uso típico” que es del 7%, lo cual es probable que sea estadísticamente más exacto. Esto es especialmente la verdad obtenida de sus datos de investigación y el hecho de que las bajas dosis de hoy de las píldoras anticonceptivas, teóricamente permiten una más alta tasa de fallo  para impedir la ovulación. De estos fallos estimados de las píldoras anticonceptivas y la experiencia común de embarazos en mujeres que tomaban la píldora, está claro que ambas, la ovulación y la concepción ocurren en parejas que usan las píldoras anticonceptivas.



¿Podría Ud. presentar la evidencia de algunos médicos e investigadores dando apoyo a sus afirmaciones de que la píldora es realmente abortiva?



Antes de presentar esta evidencia, la anatomía e histología normal (el estudio de los tejidos del cuerpo a través del microscopio óptico), de la capa interior del útero (endometrio), necesita ser explicada.



El endometrio lentamente construye el tejido  antes de la ovulación (fase proliferativa) y luego culmina en la fase secretoria (un poco después de la ovulación y posible concepción). El endometrio está por eso “preparado para que el nuevo niño/a  concebido pueda implantarse” unos pocos días después de la ovulación. El flujo sanguíneo transporta oxígeno y nutrientes a las células glandulares del endometrio que se incrementa a través del ciclo, como las arterias espiraladas se alargan durante la fase secretoria. Estas glándulas contienen un importante stock para el armado nutricional, para que el niño o niña por nacer pueda implantarse, incluyendo glucógeno (un tipo de azúcar), mucopolisacáridos ( ellos sostienen cierta estructura de construcción del tejido para el crecimiento de las células), y lípidos (grasas). (9)



¿Qué significa la frase “preparado para la implantación”?



El autor de un libro de histología dirigido a estudiantes de medicina afirma: “ De este modo los diferentes cambios que tienen lugar en el endometrio durante la segunda mitad del ciclo menstrual, nos demuestran cómo se prepara la cara interna del útero para la alimentación y recepción del óvulo fecundado (blastocisto). (10)



Parecería que el cuerpo de una mujer y la capa interna de su útero están “en óptimas condiciones para la implantación” unos pocos días después de la ovulación y cuando  ha sucedido la concepción.





¿ Los anticonceptivos causan cambios en la cara interna del útero (endometrio) que podrían ir en detrimento de la implantación del nuevo niño/a concebido?



Desde que sabemos que la píldora para el control de la natalidad  algunas veces permite la ovulación y ocurre la concepción, los cambios desfavorables en el endometrio podrían dificultar la implantación del embrión y nos hace llegar a la conclusión que todos los anticonceptivos son  abortivos.



¿ Cuáles son algunos de esos cambios?



El primer cambio que genera la píldora anticonceptiva es una marcada disminución del espesor de la capa endometrial. Las mujeres que toman la píldora saben muy bien esto  porque ellas pueden contarnos que el volumen de su pérdida menstrual disminuye en forma significativa con cada ciclo una vez que ellas comenzaron a tomar la píldora.



Obviamente si una mujer tiene menos flujo menstrual cada mes, queda claro que la capa del endometrio que se está desprendiendo debe estar mucho más delgada y  mucho menos desarrollada.



¿ Existe una técnica ó una forma cuantitativa de medir en cuanto se adelgaza el endometrio de una mujer desde el momento en que ella comienza a usar los anticonceptivos?



Sí, en 1991 en los Estados Unidos investigadores realizaron una Resonancia Magnética (MRI Scans) del útero de mujeres, algunas tomaban anticonceptivos y otras no. (11) Las usuarias de anticonceptivos tenían una disminución de 2 mm  de la capa endometrial, o sea más delgada que aquellas que no los usaban.



¿Hay realmente una evidencia de que un endometrio más delgado puede hacer más difícil que la implantación ocurra?



Sí, en algunos escritos de investigadores que han estudiado este tema, y ha sido ampliamente descripto en la literatura médica sobre la fertilización in vitro o en tubo de ensayo de vidrio, donde se ha informado que el niño recientemente concebido se implanta comúnmente mucho menos en un endometrio delgado que en uno espeso. Un pequeño y viejo estudio de Fleischer, et all, (12) 1985 no encontró que el espesor del endometrio jugara un rol importante en las tasas de implantación “in vitro” o “en el vidrio” Sin embargo, estudios posteriores encontraron un giro positivo (13-14): la disminución del espesor del endometrio, reduce la posibilidad de implantación del óvulo fecundado, dato,  estadísticamente significativo (15).



Estudios adicionales recientes y  más extensos (16-17-18-19-20) han reafirmado ésta importante conclusión. Más estudios han encontrado que una disminución aún de 1 mm en el espesor del endometrio, substancialmente disminuye la tasa de implantación. Dos estudios mostraron que cuando críticamente se adelgaza la capa endometrial, la implantación no ocurre.(16-17).





¿Qué se observa en el microscopio óptico en las muestras tomadas por biopsia en las mujeres que usan anticonceptivos?



Cuando la cara interna del útero o endometrio tiene “un estado óptimo para la implantación”, las arterias y las glándulas uterinas están en su máximo volumen. Esto tiene sentido común: después de todo, en este punto, el suministro de sangre, el glucógeno y los niveles de lípidos que el pequeño embrión masculino o femenino necesita para sobrevivir, están en su situación fisiológica más óptima.



Investigadores que estudiaron la histología del endometrio encontraron que las píldoras anticonceptivas causan un número importante de cambios en el endometrio.



Primero, las arterias uterinas espiraladas se achican significativamente hasta el punto donde es tanto el achicamiento que se hacen tan pequeñas, que pueden aún dificultar su encuentro bajo el microscopio óptico. (21,22,23,24). Por supuesto, esto es importante desde que un adecuado flujo sanguíneo es decisivo para la existencia de la implantación del embrión. Una pérdida del flujo sanguíneo significa una drástica reducción en el aporte  de alimento y oxígeno necesarias para la sobrevida del embrión. El flujo sanguíneo para el endometrio es tan importante que Kupesic,  en 1996 escribió directamente acerca de la relación del embrión y su probabilidad de implantación.(25)

Ella primero descubrió que el flujo sanguíneo a través de las arterias espiraladas tiene un pico entre el día 16 al 18 en el ciclo menstrual y entonces afirmó: “Parece que la perfusión endometrial presenta un estado exacto o preciso de la receptividad uterina que no lo presenta en un ensayo con la perfusión de una arteria sola.”



De ese modo los cambios en las oscilaciones de la velocidad del flujo sanguíneo de las arterias espiraladas pueden ser usados para predecir la tasa de éxito de implantación y descubrir los problemas de infertilidad inexplicados y seleccionar pacientes para la corrección de anormalidades en la perfusión del endometrio. (26) De esta forma, en lenguaje común, Kupesic está indicando que la posibilidad de implantación tiene un correlato con el flujo sanguíneo a través de las arterias espiraladas.



Además de la reducción del flujo de sangre por las arterias espiraladas ¿ qué otros cambios se pueden observar con el microscopio óptico en el endometrio que hayan sido causados por los anticonceptivos ?



El segundo efecto a destacar es que las glándulas endometriales se transforman en mucho más pequeñas y la “tasa de mitosis” ( tasa de división celular) de las células de las glándulas endometriales, disminuye. (21,22,23, 24) Obviamente, si las glándulas que deben proporcionar el glucógeno (azúcar), mucopolisacáridos, o lípidos (grasas), están comprometidas, el embrión masculino o femenino que necesita de aquellos nutrientes tendrá más dificultades para implantarse y o sobrevivir.



Muchos de los estudios que examinaron el endometrio son muy viejos y fueron realizados cuando los estrógenos contenidos en las pastillas anticonceptivas eran mucho más elevados. ( 100 microgramos o más) .  ¿Tienen el mismo efecto los más recientes anticonceptivos?



Sí. Ante todo debería ser mencionado que si Ud. le pregunta a una mujer que está tomando bajas dosis de anticonceptivos acerca de la cantidad de su contenido menstrual mensual que ella pierde,  afirmará que ella pierde significativamente menos que antes de haber comenzado a tomar anticonceptivos. Obviamente, si ella está perdiendo menos contenido menstrual, entonces ella está desprendiendo menos porque el endometrio se ha vuelto mucho más delgado. Los estudios histológicos para los anticonceptivos que contienen 50 microgramos de estrógeno (como dosis media) y 0,5 mg de una progestina (norgestrel) muestran que las arterias espiraladas y la capa endometrial también se reducen.



¿Hay alguna nueva evidencia que sostenga  el argumento de que los anticonceptivos actúan causando un aborto temprano?



Sí. A comienzos de 1997, el investigador Stephen Somkuti publicó un artículo acerca del endometrio y un grupo de moléculas llamadas “integrinas”.(27) Las “integrinas” son  un grupo de moléculas que juegan un rol muy importante en la fertilización y la implantación del embrión. Hay algunos tipos diferentes de integrinas, y se cree que el endometrio es más receptivo a la implantación cuando existen ciertos tipos de éstas integrinas. Los anticonceptivos o píldoras para el control de la natalidad generan cambios en el tipo de integrinas que produce el endometrio. Teóricamente haciendo esto dificultan la implantación del embrión. En palabras del Dr. Somkuti: “Estas alteraciones en el epitelio y en el estroma donde funcionan las integrinas, sugieren que empeora la receptividad uterina y este es uno de los mecanismos por los cuales los anticonceptivos ejercen su acción “supuestamente anticonceptiva”.(28)



¿Alguien ha comprobado que los anticonceptivos causan abortos tempranos?



Para probar si producen abortos tempranos y con qué frecuencia las mujeres abortan mientras están tomando anticonceptivos, primero necesitamos poder medir con qué frecuencia las mujeres quedan embarazadas mientras toman anticonceptivos. Pero los tests para detectar embarazos precozmente no son suficientes para detectar embarazo dentro de la primera semana de vida, aunque algunos investigadores han podido detectar cambios hormonales muy tempranos como 4 días después de la concepción. (29,30) Hasta que un test detecte embarazo de una forma muy temprana o hasta que los investigadores puedan medir físicamente cuantos abortos están ocurriendo en las mujeres que toman anticonceptivos, uno no puede afirmar con absoluta certeza cuando, cómo y con qué frecuencia los anticonceptivos causan abortos tempranos.



La más exacta descripción que evidencia  lo que ocurre es la siguiente: De toda la evidencia, ya sea microscópica, ya sea macroscópica o inmunológica, existe un argumento muy fuerte que dice que los anticonceptivos causan abortos tempranos. Hasta que algunos  estudios demuestren lo contrario, nosotros deberíamos tomar en consideración y basar nuestras acciones en lo manifestado sobre la evidencia en boga.



¿Con qué frecuencia causan un aborto temprano los anticonceptivos?



Este punto nadie lo sabe. Hay muchos factores que influyen para responder esta pregunta y es posible que como la tecnología mejora, un cálculo exacto debería realizarse. Uno de los factores determinantes es calcular con qué frecuencia los anticonceptivos permiten que la ovulación ocurra. Si la tasa de ovulación es más alta substancialmente que la tasa  de embarazo, entonces uno puede comenzar  a hacer un cálculo estimado de la frecuencia de abortos en mujeres que toman anticonceptivos.

Ahora, medir la capacidad que tiene una mujer para ovular es difícil. Algunos investigadores midieron la tasa de ovulación en mujeres que estaban tomando anticonceptivos usando algunos parámetros como los siguientes:



1.      Medición del ovario por ultrasonido, específicamente el tamaño del folículo más grande o dominante, el cual contiene el ovocito; y

2.      Ensayos hormonales de niveles de progesterona y estradiol.



Hasta ahora, muchos investigadores han aceptado arbitrariamente que el embarazo tiene lugar u ocurre cuando los niveles de progesterona llegan a un cierto umbral. Pero es posible que los anticonceptivos depriman la capacidad del ovario para producir progesterona a pesar del embarazo, esto fue afirmado a comienzos del año 1962 por Holmes et al. (31). Parecería  más exacto medir la tasa de ovulación con exámenes de ultrasonido pélvico o vaginal, diariamente. En el año 1985, Ritchie (32) en su revista sobre el rol del ultrasonido en la evaluación de la ovulación, ya sea ésta normal o inducida, escribió lo siguiente: “Con un examen diario, la ovulación puede ser demostrada en más del 80% de los casos.”  En un artículo del año 1998 de Petta et al. (33) comentaron sobre el ultrasonido relacionado a la ovulación lo siguiente: “ Los folículos que desaparecieron o que fueron abruptamente reducidos en su tamaño por más del 50% después  de llegar a un diámetro de 15mm  fueron considerados como folículos que se abrieron”.



Hay un número importante de otras razones que determinan la frecuencia de la ovulación, pero cada método tiene su importancia. Primero, estudios de mujeres que toman a menudo la píldora muestran una tasa alta de “actividad ovárica” en sus folículos dominantes, los cuales pueden llegar a un tamaño que es consistente con aquellos vistos en aquellas mujeres que no usan anticonceptivos cuando ovulan. En otras palabras, las mediciones del ultrasonido indican que esas mujeres (las que usan anticonceptivos) están próximas a ovular. Pero esos mismos estudios concluyen a menudo que la ovulación no ha ocurrido porque el nivel de progesterona no ha llegado a su nivel crítico. (34,35) Esto es algo que ilumina justamente lo opuesto y que se intuye de un reciente estudio que encontró lo siguiente: “Las pacientes que usando las más bajas dosis con píldoras anticonceptivas multifásicas y monofásicas, tuvieron una actividad folicular similar a esas que usaron anticonceptivos a base de no-esteroides y la excepción-dice el estudio- fue que la ovulación raramente ocurría”......(35) Este estudio como casi todos los otros, usaró el criterio que dice que la ovulación ocurre y es confirmada cuando los niveles de progesterona llegan a un cierto punto.



“Esto puede no ser cierto y tampoco es exacto". La ultrasonografía puede revelar que las tasas de ovulación son más altas que las tasas hoy comúnmente citadas de 3% a 5%. (32)  Las dos razones para esto son las siguientes: primero, hoy en día los anticonceptivos contienen mucho menos estrógenos y progesterona que los que se hicieron en el comienzo y por lo tanto suprimen la actividad ovárica menos a menudo. Segundo, muchos estudios han examinado la tasa de ovulación (salida del óvulo del ovario) en mujeres que han empezado a tomar anticonceptivos, pero la pregunta que debe ser hecha es : ¿“Aumenta la tasa de ovulación en mujeres que han tomado anticonceptivos por más de un año”?



Este fenómeno ocurre con el Norplant, donde ya fue comunicado que la tasa de ovulación en el primer año fue del 11%. Esta tasa se incrementó dramáticamente después del primer año, tanto que  a los 7 años de promedio, produjo una tasa anual de ovulación del 44% ( Aunque parte de la razón para este incremento pudo haber sido la declinación de los niveles de hormona del Norplant en el tiempo.) (36)



¿Puede la glándula hipófisis de una mujer “compensar” o “comenzar ella misma a ajustarse” y de una manera comenzar nuevamente a funcionar para buscar su normalidad ante la presencia de hormonas anticonceptivas, tanto que la ovulación ocurre más frecuentemente a lo largo del tiempo?



Si es así, investigaciones futuras pueden mostrar que la tasa de ovulación se incrementa ostensiblemente en mujeres que toman anticonceptivos en bajas dosis por largos períodos de tiempo.



Esto indica que en el futuro habría que realizar un estudio que mida la tasa de ovulación basada sobre una serie de ultrasonidos (aunque algunos puedan decir que el estudio puede no ser ético). Si cada estudio es realizado en mujeres que están tomando anticonceptivos a bajas dosis durante un período mayor a un año, este estudio podría generar información que sea guía para estimar de una forma más creíble, la tasa de abortos en mujeres que están tomando anticonceptivos.



PREGUNTAS CON RESPECTO A OTROS LLAMADOS  ANTICONCEPTIVOS



¿Causa aborto el DIU o dispositivo intrauterino?



Sí, el DIU no es un elemento que suprima la ovulación y su mecanismo de acción es a través de modificaciones y alteraciones del endometrio ( cara interna del útero), de tal forma que el embrión recientemente concebido no pueda implantarse en el útero.



¿Admiten los grupos proabortistas que el mecanismo de acción de los anticonceptivos y los DIUs es provocar un aborto temprano?



Los grupos proabortistaso más vehementes admiten abiertamente la naturaleza abortiva de todos los anticonceptivos y los DIUs.



En sus argumentos ante la Corte Suprema de 1989, en el caso Webster contra Servicios de Salud Reproductiva, el Sr. Frank Susman, declarando a favor de los proabortistas, le dijo al Magistrado Anthony Scalia:  “Si... yo puedo sugerir las razones en respuesta a su pregunta, Juez Scalia: llamamos hoy a la anticoncepción en nuestro modo de hablar, cuando nos referimos a  los DIUs y a las píldoras anticonceptivas de bajas dosis-los cuales son el tipo más seguro de control de la natalidad disponible- dado que actúan como abortivos. Además en el prospecto, ellos están correctamente rotulados como tales.” (38)



¿Causan abortos tempranos otros anticonceptivos como por ejemplo las progesteronas de actividad prolongada o de depósito?



El Norplant es una progesterona artificial que consiste en una serie de tubitos de silastic (“ rubber-like”) que se implantan debajo de la piel en el brazo de las mujeres y están completos de la droga “levonorgestrel”. Estos tubitos liberan esta progesterona artificial dentro del cuerpo de la mujer durante un período de 5 años.



Se ha encontrado según estudios, que el Norplant permite que la ovulación ocurra, en más del 40% de los ciclos mensuales femeninos. (36)



En suma, un estudio en conejos, conducido por Chang (40) ha mostrado que el esperma libremente llegaba a la trompas de Falopio de las conejas, aún cuando le administraban altas dosis de progesterona sintética .  La combinación de una alta tasa de ovulación y documentadas y comprobadas migraciones de espermatozoides a las trompas de Falopio en animales, sugieren que las progesteronas artificiales tales como el Norplant y el Depo- Provera  permiten una alta tasa de fertilización y por ende el aborto subsecuente-mente, más comúnmente y aún más alta que las píldoras anticonceptivas.



¿Causa abortos tempranos la “píldora del día después” o “anticoncepción de emergencia”?



La “píldora del día después” consiste en una serie de altas dosis de anticonceptivos que algunas mujeres toman uno  o dos días después de pensar que ellas han concebido . Esa alta dosis de hormona actúa como un abortivo porque adelgaza el endometrio y de ese modo evita que se implante el embrión recién concebido. El modelo de experimentación animal descripto por Castro-Vázquez  en el año 1.971 demostró éstos efectos en ratas.(41)



¿Algunos servicios hospitalarios de emergencia, administran “hormonas” a mujeres que han sido violadas recientemente? ¿Pueden éstas “hormonas” causar un aborto temprano?



La mujer que concurre a un servicio de emergencia médica dentro de unas pocas horas de haber sido violada puede o no haber concebido. Algunos de los profesionales del servicio de emergencia les darán a esas mujeres altas dosis de estrógenos y progesteronas, muy similares a la “píldora del día después”. La excepción se encuentra a menudo en los hospitales católicos, donde los médicos no administran la “píldora post-violación”. Para la mujer que fue violada cerca del momento de su ovulación, las hormonas pueden de veras parar la ovulación y evitar la concepción. Pero si la ovulación ocurrió y ha concebido, las hormonas trabajarán causándole un aborto temprano en la misma línea descripta para la “píldora del día después”. Desde que no hay manera de saber si ha ocurrido la concepción, algunos médicos no prescribirán la “píldora post-violación”.


¿La “fecundación artificial” causa abortos tempranos?



Cada  método de “fecundación artificial” que éste autor ha estudiado, ya sea “in vitro” (o sea dentro del tubo de ensayo de vidrio), la transferencia del óvulo fecundado dentro de las  trompas de Falopio (ZIFT) o la transferencia de gametas dentro de las trompas de Falopio (GIFT), involucra la muerte de muchos niños no nacidos durante éstos procesos. Muy pocos, 1 de cada 20 niños concebidos, sobreviven el proceso de “fecundación en un vidrio”.



Aún la GIFT ( transferencia de gametas dentro de las trompas de Falopio) involucra la exposición de más de un óvulo (varios óvulos) a muchísimos espermatozoides, una situación en la cual ocurren múltiples abortos tempranos. En suma a ésos métodos, es posible que ésas mujeres que toman píldoras para quedar embarazadas tal como el citrato de clomifeno, las cuales generan una “superovulación”, tal vez experimenten abortos tempranos. Algunos estudios (42, 43, 44, 45), pero no todos (46) indican que ésta droga adelgaza el endometrio (cara interna del útero), teóricamente haciendo más difícil  que el niño o niña  recién concebido se implante.



¿Pueden causar un aborto temprano los estrógenos que toman las mujeres post- menopáusicas?



A menudo las mujeres comienzan con la “terapia estrogénica de reemplazo” cerca del tiempo de la menopausia. Esto usualmente tiene un efecto beneficioso de reducir el riesgo de osteoporosis, pero incrementa el riesgo de cáncer de útero y de mama. Desafortunadamente, muchas mujeres en el mundo están ahora comenzando con los estrógenos de reemplazo, antes que ellas hayan cesado completamente de ovular. Esto es, ellas no están siempre en la  verdadera menopausia porque ellas están teniendo todavía ciclos ocasionales (ovulaciones de la perimenopausia). Si una mujer comenzó precozmente con estrógenos cuando todavía  tenía ciclos ocasionales, ella podría concebir y tener un aborto temprano.



Esto es algo para tomar conciencia, y las mujeres que desean evitar éste efecto no deberían comenzar la supuesta terapia hormonal de reemplazo hasta que ellas no hayan tenido un ciclo menstrual durante un período de un año.



¿Por qué el  término “anticonceptivo” se utiliza en sitas bibliográficas cuando se hace referencia  a varias de las hormonas artificiales?



Los anticonceptivos orales, los implantables como el Norplant, el inyectable Depo-Provera, los DIUs, la  píldora del día después y la píldora post-violación, todas trabajan a través del mecanismo de provocar un aborto temprano por lo menos parte del tiempo de su uso. La palabra “anticonceptivo”fue usada en consecuencia en éstas citas bibliográficas porque todas las evidencias colocaban a esas hormonas o sus derivados como abortivas.



Esto es, porque esas hormonas anticonceptivas causaban un aborto temprano en algunos períodos durante el tiempo que se usan.



La palabra  “contracepción  o anticoncepción” significa “evitar o impedir la concepción”.



Claramente, las hormonas de las que hablamos en éste trabajo, causan la muerte del embrión masculino o femenino después  de que es concebido y NO pueden ser llamadas con exactitud “anticonceptivas” solamente. FIN.



Nota importante: El lector que desee ampliar fundamentos exclusivamente estadísticos y técnicos puede consultar el Apéndice del original del trabajo del Dr. Chris Kahlenborn que encontrará a continuación, como así también las citas bibliográficas de donde se obtienen las fuentes de dicha investigación.







Appendix

Response to the Arguments Put Forth in the Brochure:

Hormonal Contraceptives: Are They Abortifacients?

In January 1998, a group of 22 physicians (almost all Ob/Gyns) wrote a collaborative report questioning the abortifacient nature of the pill.2 Their four main arguments and a corresponding rebuttal to each are presented here.



The statement claims: We know of no existing scientific studies that validate the ‘hormonal contraception is partly abortifacient’ theory. ‘On-pill’ pregnancy rates roughly parallel ‘on-pill’ ovulation rates (about 3-5 percent on 35 mcg pill). Increased spontaneous abortion of on-pill pregnancies is not noted."



Here the term ‘pregnancy rate’ refers to the rate of pregnancy as determined by a positive pregnancy test. We must acknowledge that a woman is actually pregnant directly after conception, before one can diagnose it by a simple pregnancy test. The claim that "on-pill" pregnancy rates roughly parallel "on-pill" ovulation rates may appear to be a satisfying argument, but on closer examination this contention actually bolsters the argument in favor of the pill acting as an abortifacient.



Why? If a woman is taking the pill, she will experience an artificially regulated cycle that lasts 28 days so she will have about 13 cycles per year (365 days divided by 28). Thus, a group of 100 women would be expected to have a total of 1300 cycles per year. If women taking the pill experience a breakthrough ovulation rate (on-pill ovulation rate) of between 3 and 5 percent, a group of 100 women would be expected to have between 39 and 65 breakthrough ovulation cycles in one year (1300 x 3-5%)

William’s Obstetrics notes that the average woman has a "natural fecundibility rate" of 28%.47 "Natural fecundibility rate," perhaps more accurately called the fertility rate, is defined in this section of William’s Obstetrics as "liveborn infants per ovarian cycle."

But William’s Obstetrics also notes that for every 600 liveborn children, 279 embryos or fetuses are miscarried, 176 of them after a positive pregnancy test, and 103 of them prior to being able to detect that a woman is pregnant. This means that the average couple will actually have a detectable pregnancy rate of 36.2% {28% + 176/600 x 0.28}. So, a group of 100 women who are sexually active and using the birth control pill might expect between 14 and 24 detectable pregnancies per year {(39-65) x 36.2%}.

But the PDR (Physicians Desk Reference) notes that a group of 100 women who are using the pill in a consistent manner will have about three pregnancies per year.7



A recent study by Potter yields an updated statistic of seven pregnancies per year.8 If it is true that "on-pill pregnancy rates roughly parallel on-pill ovulation rates," then the conclusion that the pill is not an abortifacient is highly suspect. If the breakthrough ovulation rate is 3 to 5%, we might expect the pregnancy rate to be 14 to 24%--that is, far higher than the ovulation rate.



Since we do not see this clinically, we must ask: Why is the clinically measurable pregnancy rate far lower than the theoretical rate based on the rate of breakthrough ovulation? A number of explanations exist, including the failure of sperm to reach the egg due to thicker cervical mucus or a change in motility within the fallopian tubes, which the pill may cause. But one must also recognize that the difference in rates may be due to a failure of the zygote/embryo to implant due to the pill’s effects on the endometrial lining. In short, the observation that "on-pill pregnancy rates roughly parallel on-pill ovulation rates" serves, if anything, to support the argument that the pill is an abortifacient.



They write: "There is regular successful implantation of the invasive blastocyst on the surfaces a great deal more ‘hostile’ than ‘hostile endometrium’ (e.g., fallopian tube lining). ‘Hostile endometrium’ is not a demonstrated clinical reality." This argument is specious. It has already been stated in the answers to questions above that the sum of the evidence, both recent and old, supports the argument that the pill changes the lining of the endometrium in a fashion unfavorable for implantation. The fact that the preborn child may attach to a structure such as the fallopian tube lining has little to do with the previous arguments.



Although one can make the argument that a rare occurrence or an exception disproves a theory, one cannot deduce the converse, namely, that the exception proves the theory. That is, noting that some preborn children do implant in the fallopian tube, or for that matter in the peritoneal cavity, merely proves that is it possible for this event to occur. If offers no evidence that justifies the claim that a favorable implantation site is just as good as an unfavorable one.



They write: The extremely rare reporting of ectopic pregnancies associated with hormonal contraception would indicate the rarity of actual conception by patients using these modalities."



Once again the noted physicians apparently were unaware that their statement serves the purpose of supporting the pill’s action as an abortifacient. It should be stated that both women who take the pill and those who do not can and do become pregnant. The pregnancy can be an extrauterine pregnancy (EUP-usually a tubal pregnancy) or an intrauterine pregnancy (IUP-a normal pregnancy). One can measure the ratio of EUP to IUP in either group. What should happen to this ratio if one compares women who are not taking the pill to those who are?



The Ob/Gyns would argue that this ratio should remain constant, and if the reporting of ectopic pregnancy were "practically unreported," as the Ob/Gyns write, one might even expect the ratio to decrease, since the numerator would become smaller. On the contrary, if the pill caused more early abortions (fewer IUPs), one would expect the number of IUPs to decrease in comparison to the number of EUPs, and thus the ratio should increase. What does the literature say? The studies to date show that women who take the pill have an increased ratio of EUP to IUP. They note that women who take the pill are far more likely to experience more EUPs per IUP than women who do not take the pill, which supports the argument that the pill is an abortifacient. The reported odds ratios of the increased risk of EUP/IUP in women taking the pill compared to women who were not taking the pill were as follows:



1. WHO48 found an odds ratio of 1.7 (1.1-2.5);

2. Mol et al49 found an odds ratio of 1.8 (0.9-3.4);

3. Job-Spira et al50 found an odds ratio of 4.3 (1.5-12.6);

4. Thorburn et al51 found an odds ratio of 4.5 (2.1-9.6); and

5. Coste et al52 found an odds ratio of 13.9 (1.8-108.3)

These clinical studies once again provide evidence that suggests that the pill acts as an abortifacient.

They write: "Many factors play a part in how a family plans and spaces their children. It is not the purpose of this paper to promote nor to oppose hormonal contraception.

As a physician, I know that it is common to use a medicine or a type of procedure because previous physicians have done so. It is simply impossible for each physician to "re-invent the wheel" when trying to decide if a particular drug or procedure is the optimal one. Unfortunately, once one becomes accustomed to particular ways of doing things, one tends to continue to do them in a particular fashion because "they have always been done that say," and "new thoughts" on a "standard procedure" are not always appreciated.



How do these statements pertain to the current argument? It has been stated that almost every physician who signed or helped write the booklet Hormonal Contraceptives: Are They Abortifacients? is or was an obstetrician/gynecologist. It is common knowledge that virtually all Ob/Gyns prescribe the pill to their patients for contraception, in addition to other indications. Therefore, I assume (and would certainly issue a retraction were I proven wrong) that nearly every Ob/Gyn who signed or helped write the paper currently prescribes or has prescribed birth control pills for contraception.

The problem here is that self-proclaimed pro-life Ob/Gyns would have difficulty being unbiased in any argument about whether the pill causes early abortions, since these physicians most likely has written thousands of oral contraceptive prescriptions in their careers. If they were to admit that the pill is an abortifacient, they would be admitting that they had likely aborted hundreds of tiny children. Surely, it would be difficult for a pro-life obstetrician to fairly evaluate the abortifacient action of the pill given these circumstances?



Recently Decook et al53 have argued that if a breakthrough cycle does occur while a woman is taking the pill, her endometrial lining would become similar to that of the non-BCP user for that particular cycle. Is this an accurate statement?



To the best of this author’s knowledge, that statement has no support in the medical literature. If the above statement were true, it would mean that each time a woman had a breakthrough cycle while taking the BCP (if she does not become pregnant), she should experience as heavy a menstrual period as if she were not taking the pill. This phenomenon has not been described in the medical literature either.



Conclusion:

The arguments presented by the 22 physicians in the booklet Hormonal Contraceptives: Are They Abortifacient? lack substance and actually serve to bolster the evidence that the birth control pill causes early abortions.



NOTA: El título original de este artículo en inglés es: “How the pill and other contraceptives work.” Esta traducción fue realizada por el Dr. Oscar Botta Presidente de Acción por la Vida y la Familia, ONG afiliada a Human Life International en Argentina y Director del Instituto de Investigación Biológica para la Defensa de la Vida Humana, Universidad Católica de La Plata, Argentina.



Fuentes

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53. DeCook J, et al. Hormonal Contraceptives, Controversies and Clarification. Feb. 1999. Pro-Life Obstetrician. P.O. Box 81 , Fennville , MI 49408 .

Dr. Chris Kahlenborn specializes in internal medicine and practices in Altoona, Pennsylvania . Dr. Kahlenborn has studied the epidemiology of breast cancer in relation to abortion and oral contraceptives for the past six years and has lectured in Canada, Russia, the Philippines, and China, in addition to testifying before the Food and Drug Administration.





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